El síndrome de Noé. Una aproximación desde los servicios sociales

2 septiembre 2024

 

AUTORES

  1. Olga Tolosa González, Trabajadora social. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
  2. Lorena Rudilla Pinzón, Trabajadora social. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
  3. Sonia Pinzón Castro, Enfermera. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
  4. Pilar Ramos Margalejo, Enfermera. Hospital Universitario Miguel Servet
  5. Carmen Ramos Margalejo, Enfermera. Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
  6. María Cruz Camacho Pescador, Trabajadora social. Hospital Clínico Universitario (Zaragoza).

 

RESUMEN

El «síndrome de Noé» es un trastorno psiquiátrico que se caracteriza por la acumulación compulsiva de animales en el domicilio por parte de una persona, con la intención de rescatarlos o cuidarlos, pero que con el tiempo resulta en condiciones insalubres tanto para las personas como para los animales.

Los animales mayoritariamente acumulados son perros y gatos, posiblemente debido a su fácil acceso y a la relativa facilidad de su mantenimiento, aunque también pueden darse casos en menor porcentaje de animales salvajes, exóticos o de granja.

Las personas con esta patología no son conscientes de que la sufren lo que dificulta su abordaje tanto desde el ámbito sanitario como desde los servicios sociales.

PALABRAS CLAVE

Síndrome de Noé, trastorno por acumulación de animales, Servicios Sociales

ABSTRACT

Animal hoarding is a psychiatric disorder characterised by the compulsive hoarding of animals in the home by an individual, with the intention of rescuing or caring for them, but which eventually results in unhealthy conditions for both people and animals.

Due to their easy accessibility and relative ease of maintenance, it is mostly cats and dogs who are hoarded, although it is not unheard of similar cases with wild, exotic or farm animals.

People with this pathology are not self aware, which makes it difficult to address by either the health or the social services.

KEY WORDS

Noah’s Syndrome, animal hoarding disorder, social services.

INTRODUCCIÓN

La acumulación de animales se describió por primera vez en 1981 y se identificó formalmente en la literatura científica en 1999. Muchas de las características del síndrome de Noé son muy similares a las de los acumuladores de objetos (el conocido como síndrome de Diógenes).

Las personas que padecen este síndrome en ocasiones son presentadas por algunos medios de comunicación como una especie de héroes rescatadores de animales. Esta imagen distorsionada de la realidad es muy peligrosa y no debe confundirse la acumulación patológica con los proyectos de protección animal que se llevan a cabo en protectoras y refugios.

En el año 2014 se publicó el primer estudio de este tipo centrado en España. La información se recopiló a partir de las historias clínicas de 27 personas con un total de 1218 perros y gatos. Según el estudio, la mayoría de los recolectores de gatos son hombres y mujeres mayores que viven en reclusión, quienes recogen un promedio de 50 animales de la misma especie, ya sea gato o perro, en un período de 5 años. En el 75% de los eventos registrados, los animales sufrían de circunstancias físicas graves, como heridas, enfermedades parasitarias e infecciosas2.

Este artículo tiene como objetivo analizar la realidad del síndrome de Noé y el tipo de estrategias que pueden implementarse desde los servicios sociales para ayudar a las personas afectadas y garantizar el bienestar de los animales.

METODOLOGÍA

El estudio está basado en una investigación consistente en la revisión bibliográfica sobre la literatura científica existente.

Se ha realizado una búsqueda sistemática de libros, revistas de divulgación científica, entrevistas de expertos, blogs y webgrafía en las principales bases de datos, seleccionando artículos con contenidos relacionados con el tema de estudio.

RESULTADOS

CAUSAS:

El Síndrome de Noé es una afección de etiología variada y desconocida que recientemente ha sido reconocida como trastorno en la literatura científica debido a sus características específicas.

Se ha identificado este síndrome en personas con intensos sentimientos de soledad, aislamiento y ausencia de lazos sociofamiliares. Varios estudios concluyen que en la mayoría de los casos subyace la existencia de otras patologías más graves que podrían dar respuesta a este trastorno de acumulación, como las que describimos a continuación:

  • Trastornos afectivos: Dificultad para socializar y establecer vínculos afectivos y sociales. Las personas con este tipo de trastorno pueden buscar la compañía de animales para paliarlos.
  • Trastornos psicóticos: La percepción de la realidad se ve alterada y las personas no son capaces de advertir que los animales que mantiene en casa no viven en condiciones adecuadas.
  • Trastorno obsesivo compulsivo (TOC): Se caracteriza por pensamientos incontrolables y recurrentes donde se realizan rituales repetitivos para contrarrestar la ansiedad. La acumulación podría ser un ritual o una compulsión propios de la persona con este trastorno.
  • Experiencias vitales traumáticas, las personas que han sufrido acontecimientos estresantes pueden proyectar su necesidad de ser cuidadas adoptando un gran número de animales en la creencia de que los están salvando y cuidando.
  • Adicción al alcohol u otras sustancias: Las personas con adicciones que generan un gran deterioro cognitivo pueden presentar conductas impulsivas irracionales.
  • Trastorno bipolar: Este trastorno puede presentar cambios del estado de ánimo intensos con episodios maníacos o depresivos. La fase maníaca se caracteriza por conductas arriesgadas, irresponsables e impulsivas que pueden derivar en comportamientos que impliquen la acumulación de animales
  • Deterioro cognitivo causado por enfermedades relacionadas con la edad. Este tipo de enfermedades causan una alteración de la personalidad y de la percepción de la realidad que puede desembocar en una acumulación patológica de animales.

 

SÍNTOMAS:

Las investigaciones sobre diferentes casos de acaparamiento excesivo de animales han definido una serie de síntomas que permiten identificar a aquellas personas que sufren este trastorno.

Los síntomas del síndrome de Noé más habituales son los siguientes:

  • Acumulación patológica de una cantidad excesiva de animales en el domicilio de una persona, en la mayoría de las ocasiones gatos y perros.
  • La persona que sufre el síndrome no es capaz de atender adecuadamente las necesidades básicas de alimentación, higiene y atención veterinaria de los animales a su cargo.
  • Condiciones insalubres y antihigiénicas en el hogar que ponen en riesgo a la persona, a los animales y al propio vecindario.
  • Negación del problema, incapacidad para percibir el estado de desnutrición, enfermedad o incluso muerte en que se encuentran los animales acumulados en su domicilio.
  • La persona se percibe a sí misma como salvadora de los animales, su percepción de la realidad está alterada y distorsionada.
  • Aislamiento social; la acumulación de animales puede llevar al aislamiento social, ya que los individuos suelen evitar visitas o contacto con otras personas para ocultar las condiciones en las que viven.
  • Se suele acaparar animales de una única especie, la especie más acumulada son los gatos al estar más disponibles en cualquier comunidad y ser fáciles de ocultar, aunque se han reportado casos en los que convivían animales de distintas especies.
  • Si se intenta entrar en casa de la persona o confrontarla con la situación puede reaccionar con conductas agresivas.
  • Las personas afectadas suelen recoger a los animales de la calle en la creencia errónea de que al llevarlos a su casa los están salvando de una suerte incierta; sin embargo, no disponen de los medios adecuados para proporcionarles los cuidados básicos.

 

PERFIL DE LAS PERSONAS QUE PADECEN ESTE SÍNDROME:

Las personas afectadas por el Síndrome de Noé acumulan animales de forma compulsiva para llenar vacíos de necesidades afectivas humanas, mientras que se ignoran las necesidades reales de los animales.

El estereotipo de las personas con síndrome de Noé suele asociarse a mujeres mayores, solteras o divorciadas, que viven solas y atraviesan dificultades socioeconómicas.

Sin embargo, cada vez más investigaciones muestran que el síndrome de Noé no conoce límites de edad, género o realidad socioeconómica. Ocurre en hombres y mujeres, jóvenes y viejos, casados, solteros o viudos. Incluso se encuentran personas con el síndrome de Noé entre los profesionales médicos y veterinarios, Ockenden et al.6.

UN PELIGRO PARA LA SALUD PÚBLICA:

La acumulación de animales supone un peligro a nivel de salud tanto para los habitantes del hogar, las familias, el vecindario y toda la sociedad.

Junto a los animales se amontonan todo tipo de objetos que pueden provocar daños en la red eléctrica, riesgos de incendio, bloqueo de la salida del agua, inundaciones, infestación de insectos, plagas, roedores y el peligro de enfermedades transmitidas de los animales a las personas.

Además, al acumularse heces y orina procedente de los animales, puede producir daños en las viviendas de difícil o imposible reparación, y también pueden liberarse bioaerosoles tóxicos, creando problemas de malos olores en el vecindario, enfermedades respiratorias, etc.

“Los animales requisados en los casos de Síndrome de Noé en muchas ocasiones tienen que ser eutanasiados debido a su grave estado de salud. El resto, habitualmente requiere atención veterinaria y también muestra graves problemas de comportamiento por lo cual no son perros o gatos fácilmente adoptables. La acumulación de animales debería ser considerada y reconocida como una forma clara de abuso animal y tenencia irresponsable”, Calvo 2.

EL SÍNDROME DE NOÉ DESDE LA PERSPECTIVA DE LOS SERVICIOS SOCIALES:

La mayoría de los casos de síndrome de Noé suelen ser reportados a los servicios sociales por el vecindario, los servicios médicos o la policía.

Hay que tener en cuenta, que la persona que sufre esta patología puede tener menores a su cargo o personas mayores a las que tampoco son capaces de atender adecuadamente.

El tratamiento es complejo y requiere de una intervención multidisciplinaria: psiquiátrica, psicológica y la adopción de medidas sociales y, debido al riesgo de cronificación del problema es importante realizar un seguimiento de la situación.

Desde la perspectiva social, el síndrome de Noé está influenciado por factores ambientales y del contexto social. En este sentido, las personas afectadas pueden enfrentar carencias en la red de apoyo familiar y social lo que dificulta aún más la búsqueda de ayuda y perpetúa el ciclo de acumulación compulsiva.

Por otro lado, es un trastorno que plantea dilemas éticos respecto al bienestar animal y la responsabilidad social; las personas creen sinceramente que están ayudando a los animales al proporcionarles un hogar, pero en la mayoría de las ocasiones, la situación desemboca en condiciones de vida inadecuadas y de sufrimiento para los animales involucrados.

A continuación, presentamos una serie de estrategias que los y las trabajadores sociales pueden implementar para abordar este problema de forma efectiva:

 

Estudio/diagnóstico:

Esta primera fase consiste en el establecimiento de la relación y recogida de la información sobre el caso para realizar una evaluación exhaustiva de la situación.

Se realizarán entrevistas con la persona afectada, sus familiares si los hubiera, visitas domiciliarias para observar las condiciones en las que vive la persona y los animales y para poder evaluar el impacto de la acumulación compulsiva en la vida diaria de la persona.

Durante la evaluación es fundamental adoptar una perspectiva centrada en la persona, evitando confrontaciones e identificando y priorizando necesidades y posibles factores desencadenantes como problemas de salud mental, aislamiento social, dificultades en el entorno, etc.

Se solicitará la coordinación y colaboración con otros profesionales del ámbito de la salud como psicólogos/as y psiquiatras para profundizar en la comprensión de los factores de riesgo y desencadenantes de este trastorno compulsivo.

En aquellas ocasiones que se impida la entrada al domicilio del profesional y haya razones fundadas de tratarse de una acumulación compulsiva se solicitará orden judicial para acceder al domicilio y verificar el estado de los animales.

 

Plan de Intervención social:

Una vez completada la evaluación inicial, el/la profesional del trabajo social elaborará un plan de intervención personalizado que aborde las necesidades específicas de la persona afectada y de los animales bajo su cuidado.

La intervención psicosocial también puede incluir la participación de la familia y de otros miembros de la red de apoyo de la persona afectada, ya que el síndrome de Noé puede tener un impacto significativo en las relaciones interpersonales y en la dinámica familiar. Trabajar en colaboración con la red de apoyo sociofamiliar puede ayudar a crear un ambiente de comprensión y aceptación.

Esto implica proporcionar tanto apoyo psicológico a la persona afectada a través de terapia individual, familiar o grupal para ayudarle a abordar las causas subyacentes en su comportamiento y desarrollar estrategias saludables para manejar la ansiedad y el estrés.

 

Coordinación Interinstitucional y multidisciplinaria:

Para abordar este problema de una manera integral es importante que exista una coordinación continua y multidisciplinar entre las distintas instituciones y organizaciones que resulten necesarias en el proceso.

Esto puede implicar colaborar con centros de protección animal, servicios de salud mental, departamentos de salud pública y organizaciones de voluntariado para garantizar una respuesta integral y efectiva.

Por ejemplo, los y las trabajadores sociales se coordinarán con centros de protección animal para evaluar las condiciones de vida de los animales y proporcionarles el cuidado veterinario necesario. También pueden trabajar en estrecha colaboración con organizaciones de voluntariado que puedan reubicar a los animales en hogares seguros y facilitar su adopción por familias responsables.

En algunos casos, puede ser necesario llevar a cabo acciones legales para protegerlos.

 

Educación y Sensibilización:

La educación y sensibilización social son esenciales para abordar el problema de forma integral. Se pueden realizar campañas de concienciación en la comunidad para aumentar la comprensión sobre el síndrome de Noé y sus implicaciones para el bienestar animal y la salud mental.

La educación también puede dirigirse hacia los trabajadores/as sociales, educadores sociales, profesionales de la salud y otros profesionales que puedan encontrarse con casos de síndrome de Noé en su práctica profesional. Proporcionar formación especializada en el manejo de los casos y en la identificación de los recursos y servicios disponibles puede ayudar a mejorar la detección temprana y la intervención social.

 

Seguimiento:

Es esencial realizar un seguimiento orientado a la solución de los problemas que van surgiendo durante el proceso, mediante la observación y el registro regular de todas las actividades que se desarrollen por los distintos profesionales.

Este proceso implica la supervisión continua y sistemática de la situación de la persona, evaluando sus progresos, ajustando las estrategias según se considere necesario y garantizando el bienestar de los animales.

Esto incluye visitas regulares al domicilio y la coordinación continua con los profesionales y los recursos involucrados.

CONCLUSIONES

El trastorno por acumulación, aunque poco frecuente provoca un grave problema en las personas que lo sufren, en sus familias, en los animales acumulados y supone un riesgo para la salud pública.

El abordaje del síndrome de Noé desde los servicios sociales requiere un enfoque multidisciplinario que implica una combinación de detección precoz, intervención psicosocial, evaluación integral, coordinación interinstitucional, apoyo continuado y seguimiento para promover el bienestar tanto de las personas afectadas como de los animales involucrados.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Serrano Vázquez M. Los síndromes acumulativos: una realidad imparable”. Revista gallega de psiquiatría y neurociencias 5–8; 2012
  2. Calvo P, Duarte C, Bowen J, Bulbena A, Fatjó J. Characteristics of 24 cases of animal hoarding in Spain. Anim Welf [Internet]. 2014;23(2):199–208. Disponible en: http://dx.doi.org/10.7120/09627286.23.2.199
  3. Díaz M, Reyes PT. Trastornos psiquiátricos del vínculo humano-animal: psicopatologías del afecto hacia los animales de compañía. Revista de Psicología. 2021;094:1–19.
  4. Patronek GJ. Hoarding of animals: an under-recognized public health problem in a difficult-to-study population. Public Health Rep [Internet]. 1999;114(1):81–7. [Acceso 12 de agosto del 2024]. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1093/phr/114.1.81.
  5. Patronek GJ .The problem of animal hoarding. Municipal Lawyer. 19(6), 19;2001.
  6. Reinisch AI. Understanding the human aspects of animal hoarding. Can Vet J. 2008;49(12):1211–
  7. Ockenden EM, De Groef B, Marston L. Animal hoarding in Victoria, Australia: An exploratory study. Anthrozoos [Internet]. 2014;27(1):33–47. [Acceso 12 de agosto del 2024]. Disponible en: http://dx.doi.org/10.2752/175303714×13837396326332

 

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