El síndrome de Wilkie

9 octubre 2024

 

AUTORES

  1. Ana Gales. Enfermera Centro Hospitalización Fraga. Huesca. España.
  2. Carmen María Ricon Freitas. TCAE HUMS. Zaragoza. España.
  3. Luisa Fernanda Escribano López. TCAE HRV. Zaragoza. España.
  4. Ionela Mihaela Tomi. Enfermera HRV. Zaragoza. España.
  5. Marina Huesa Nuez. TCAE Residencia Utrillas. Teruel. España.
  6. Lorena Montilla Duran. Enfermera Urgencias Fraga. Huesca. España.

 

RESUMEN

El síndrome de Wilkie, también conocido como síndrome de la arteria mesentérica superior (SAMS), es una condición gastrointestinal rara caracterizada por la compresión de la tercera porción del duodeno entre la arteria mesentérica superior (AMS) y la aorta. Esta compresión puede provocar síntomas de obstrucción intestinal, lo que lleva a complicaciones severas si no se diagnostica y maneja adecuadamente.

PALABRAS CLAVE

Wilkie, sistema vascular, arteria mesentérica.

ABSTRACT

Wilkie syndrome, also known as superior mesenteric artery syndrome (SMA), is a rare gastrointestinal condition characterized by compression of the third portion of the duodenum between the superior mesenteric artery (SMA) and the aorta. This compression can result in symptoms of intestinal obstruction, leading to severe complications if not properly diagnosed and managed.

KEY WORDS

Wilkie, vascular system, mesenteric artery.

DESARROLLO DEL TEMA

El síndrome de Wilkie es una entidad clínica rara, con una prevalencia estimada de 0.013% a 0.3% en la población general. Fue descrito por primera vez por Carl von Rokitansky en 1861, pero lleva el nombre de Wilkie, quien publicó una serie de casos en 1927. La compresión del duodeno provoca síntomas que pueden variar desde leves molestias hasta una obstrucción intestinal grave. Debido a su presentación inespecífica y la falta de conciencia sobre la condición, el diagnóstico a menudo se retrasa, lo que puede conducir a un deterioro nutricional y otras complicaciones.

El síndrome de Wilkie se debe a la disminución del ángulo aortomesentérico, que normalmente oscila entre 38° y 65°, pero en esta condición se reduce a menos de 25°. Esta disminución del ángulo causa la compresión de la tercera porción del duodeno.

Factores contribuyentes incluyen:

  • Pérdida de peso rápida: Disminuye la grasa mesentérica que normalmente mantiene el ángulo adecuado entre la AMS y la aorta.
  • Anomalías anatómicas congénitas: Algunas personas nacen con un ángulo aortomesentérico reducido o con una inserción anómala del duodeno.
  • Condiciones postoperatorias: Cirugías abdominales, especialmente aquellas que implican la movilización del duodeno, pueden predisponer al SAMS1,2.

 

Los síntomas del síndrome de Wilkie son predominantemente gastrointestinales y pueden variar en intensidad:

  • Dolor abdominal: Generalmente epigástrico y postprandial, el dolor puede ser severo y está asociado con la distensión gástrica.
  • Náuseas y vómitos: Los pacientes suelen vomitar grandes cantidades de contenido gástrico no bilioso, que puede estar asociado con la pérdida de peso progresiva.
  • Pérdida de peso: Puede ser significativa debido a la reducción de la ingesta oral, agravando el ciclo de compresión duodenal.
  • Plenitud postprandial: Sensación de saciedad temprana después de comer pequeñas cantidades de alimentos.

 

Estos síntomas a menudo son inespecíficos, lo que puede llevar a diagnósticos erróneos como dispepsia funcional, gastroparesia, o trastornos psiquiátricos como la anorexia nerviosa. 2El diagnóstico del síndrome de Wilkie requiere un alto índice de sospecha, especialmente en pacientes con factores de riesgo y síntomas persistentes. Las pruebas diagnósticas incluyen:

  • Radiografía con contraste de bario: Puede mostrar una dilatación del duodeno proximal y un retraso en el vaciamiento gástrico, lo que sugiere obstrucción.
  • Tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM): Estas técnicas pueden medir el ángulo aortomesentérico y confirmar la compresión del duodeno. Además, permiten la visualización detallada de la anatomía vascular y del duodeno.
  • Ultrasonido Doppler: Puede ser útil para evaluar el flujo sanguíneo en la AMS y confirmar la compresión duodenal.
  • Endoscopia digestiva alta: Aunque no es específica para el diagnóstico de SAMS, puede ayudar a descartar otras causas de obstrucción y evaluar la severidad del compromiso duodenal.

 

El manejo del síndrome de Wilkie puede ser conservador o quirúrgico, dependiendo de la severidad de los síntomas y la respuesta inicial al tratamiento.

  • Tratamiento conservador: En casos leves a moderados, se puede intentar un manejo conservador que incluye la rehidratación, la nutrición parenteral o enteral, y la terapia postural (colocación en decúbito lateral izquierdo o en posición de Trendelenburg) para aumentar el ángulo aortomesentérico. También es crucial corregir cualquier pérdida de peso subyacente para restaurar el tejido graso mesentérico.
  • Tratamiento quirúrgico: Si el manejo conservador falla, la cirugía es necesaria. La duodenoyeyunostomía es el procedimiento de elección, que implica la creación de una anastomosis entre el duodeno y el yeyuno para evitar la porción comprimida del intestino. Otros procedimientos incluyen la sección del ligamento de Treitz (procedimiento de Strong) para movilizar el duodeno y aliviar la obstrucción.
  • Soporte nutricional: Es fundamental en todos los pacientes, y puede requerir la administración de alimentos por sonda nasogástrica o nutrición parenteral en casos graves3.

 

El pronóstico del síndrome de Wilkie varía según la rapidez del diagnóstico y la efectividad del tratamiento. El tratamiento conservador puede ser efectivo en etapas tempranas, pero los casos más avanzados pueden requerir intervención quirúrgica para lograr un alivio sintomático completo. La tasa de éxito de la cirugía es alta, y la mayoría de los pacientes experimenta una resolución completa de los síntomas.

 

CONCLUSIONES

Como conclusión de este artículo monográfico, el síndrome de Wilkie es una condición rara pero potencialmente grave que requiere un alto índice de sospecha para su diagnóstico. El manejo exitoso depende de una combinación de estrategias diagnósticas precisas y un enfoque terapéutico individualizado. Con un tratamiento adecuado, la mayoría de los pacientes pueden lograr una recuperación completa y evitar complicaciones a largo plazo.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Lee, T. H., Lee, J. S., Jo, Y., Park, K. S., Cheon, J. H., Kim, Y. S., & Kim, J. H. (2012). Superior mesenteric artery syndrome: where do we stand today? Journal of Gastrointestinal Surgery, 16(12), 2203-2211.
  2. Welsch, T., Büchler, M. W., & Kienle, P. (2007). Recalling superior mesenteric artery syndrome. Digestive Surgery, 24(3), 149-156.
  3. Unal, B., Aktaş, A., Kemal, G., Bilgili, Y. K., Güliter, S., Daphan, C., & Aydinuraz, K. (2005). Superior mesenteric artery syndrome: CT and ultrasonography findings. Diagnostic and Interventional Radiology, 11(2), 90-95.

 

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