Enfermedad de Crohn. Artículo monográfico

17 abril 2025

 

AUTORES

  1. Beatriz Pilar Sánchez Gil. Diplomada en Enfermería. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  2. Raquel Sancho Almau. Técnico/a Superior de Laboratorio de Diagnóstico Clínico. Aragón, España.
  3. Juan Carlos Sáez Moreno. Celador. Celador en Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  4. Elena Lacueva Zapater. Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE). TCAE en Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  5. Esther Prades Laborda. Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE). TCAE en Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  6. Marta Latapia Callen. Diplomada en Enfermería. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.

 

RESUMEN

La Enfermedad de Crohn es una enfermedad inflamatoria crónica del tracto gastrointestinal. La causa exacta de la Enfermedad de Crohn no está completamente definida. No existe una cura definitiva para la enfermedad, por lo que el tratamiento se enfoca en aliviar los síntomas. La investigación continua busca mejores opciones de tratamiento y una comprensión más profunda de los mecanismos subyacentes de la enfermedad.

Esta patología no solo afecta la calidad de vida del paciente, sino que también impone una carga económica significativa debido a los costos médicos y la pérdida de productividad. Debe el personal del sistema de salud conocer e identificar los síntomas patognomónicos.

PALABRAS CLAVE

Enfermedad de Crohn, sistema digestivo, enfermedades del sistema digestivo, población, inflamación.

ABSTRACT

Crohn’s Disease is a chronic inflammatory disease of the gastrointestinal tract. The exact cause of Crohn’s Disease is not completely defined. There is no definitive cure for the disease, so treatment focuses on relieving symptoms. Continued research seeks better treatment options and a deeper understanding of the underlying mechanisms of the disease.

This pathology not only affects the patient’s quality of life, but also imposes a significant economic burden due to medical costs and loss of productivity. Health system personnel must know and identify pathognomonic symptoms.

KEY WORDS

Crohn disease, digestive system, digestive system diseases, population, inflammation.

DESARROLLO DEL TEMA

La enfermedad de Crohn es una enfermedad inflamatoria intestinal, que suele afectar el segmento distal del íleon y el colon, pero puede localizarse en cualquier parte del tubo digestivo1.

La fisiopatología de la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) es compleja. Se ha demostrado que existen numerosos factores que interfieren en la etiología y patogenia tanto de Enfermedad de Crohn (EC) como en Colitis Ulcerosa (CU). Hay una influencia genética, del sistema inmune y un componente ambiental

  • Influencia genética: Se ha visto que la EII resulta de muchos factores que finalmente influencian a un huésped genéticamente susceptible. En estudios de gemelos, se ha observado una concordancia del 40 a 50% de EC, incluso en gemelos monocigotos. De este hecho se derivan dos observaciones: los factores ambientales siguen siendo determinantes en la patogenia de la EII, pero por otro lado los factores genéticos tienen un rol importante en el inicio de la enfermedad. Posteriormente se descubrió que el patrón de herencia no es Mendeliana simple sino un desorden genético complejo poligénico.
  • Defectos inmunes: Un elemento central en la patogenia de la EII es una función aberrante del sistema inmune de mucosas. Se han identificado defectos en el sistema inmune innato y adaptativo.
  • Influencias ambientales: La composición y función de los microbios que existen en el intestino son un factor importante en la patogenia de la EII. Muchas de las vías identificadas se centran en el reconocimiento y respuesta a microbios intestinales en la mantención de la homeostasis, y la pérdida de la tolerancia a la microbiota comensal juega un rol mayor en la patogenia. Muchos de los otros factores ambientales, como la dieta y el tabaco, son importantes por su impacto en la microbiota intestinal o la respuesta del huésped a la microbiota2.

 

En Occidente, la incidencia y prevalencia de la EII ha aumentado en los últimos 50 años. La mayor incidencia anual se encuentra en Norteamérica (20.2 por 100000, personas/año); mientras que la incidencia anual de CU es mayor en Europa (24.3 por 100000 por persona año). Históricamente se ha descrito una gradiente geográfica con mayor incidencia en el norte que en el sur. Sin embargo, en los últimos años esto se ha modificado. En Norteamérica las incidencias más altas de EC se presentan en Canadá y en el norte de Estados Unidos (EE.UU.), al comparar con el lado sur del continente.

Se ha reportado una gradiente Norte-Sur en Europa, aunque en los últimos años esta gradiente se ha ido estrechando debido al aumento de los casos de EII en países del sur como España y Grecia, donde la incidencia de CU es de 11/100000 y 9/100000, respectivamente.

Es destacable señalar que Europa del Este ha experimentado un aumento rápido de la incidencia y de la prevalencia de la EII, llegando en algunos países a alcanzar la incidencia de países del norte de Europa o Norteamérica3.

La EC puede comprometer cualquier tramo del tubo digestivo, siendo su localización más frecuente el íleon. Se trata de una enfermedad transmural que puede manifestarse con fenotipos inflamatorio, estenosante o fistulizante. Sus manifestaciones clínicas dependerán de la localización de la enfermedad (ileal, cólica, ileocólica o tracto digestivo alto), el comportamiento (fenotipo) y la severidad del cuadro. El inicio de la enfermedad en edades más tempranas se considera un factor de riesgo dado que se asocia a fenotipos más agresivos.

Los síntomas de presentación de la EC son heterogéneos, pero comúnmente incluyen dolor abdominal, pérdida de peso y/o diarrea crónica. El escenario más frecuente es un paciente joven con dolor abdominal en el cuadrante inferior derecho asociado a baja de peso. La fatiga y la anorexia son síntomas comunes. En pacientes con compromiso de colon la manifestación clínica es similar a la CU presentándose con diarrea con sangre y/o mucosidad junto con síntomas rectales en el caso de proctitis. Hasta un tercio de los pacientes presentan enfermedad perianal que se manifiesta clínicamente con dolor, descarga perianal y formación de abscesos, provocando en algunos casos incontinencia.

En el examen físico se evaluarán los signos de compromiso sistémico, desnutrición, deshidratación o anemia. En el examen abdominal se debe evaluar la presencia de dolor abdominal y la existencia de masa palpable en el cuadrante inferior derecho, que representa asas intestinales y/o mesenterio engrosado o un absceso. El examen de la región perianal debe ser rutinario en pacientes con sospecha o diagnóstico de EC, pudiendo observar lesiones como plicomas, fisuras y/o fístulas con o sin abscesos.

Hasta el 35-40% de los pacientes presentan manifestaciones extraintestinales, principalmente articulares, cutáneas u oculares, que incluso pueden preceder al diagnóstico de EC en el 25% de los casos. Algunas de estas manifestaciones se relacionan con la actividad de la enfermedad, como el caso del eritema nodoso, las úlceras orales, epiescleritis y la artropatía periférica pauciarticular (tipo 1) que se caracteriza por dolor en grandes articulaciones principalmente rodillas, tobillos y muñecas en el contexto de enfermedad intestinal activa4

Se puede sospechar la existencia de enfermedad de Crohn en una persona con dolores abdominales de repetición y diarrea, especialmente si existen antecedentes familiares de enfermedad de Crohn o antecedentes de problemas perianales. Otros indicios para el diagnóstico consisten en inflamación de las articulaciones, los ojos o la piel y, en niños, retraso en el crecimiento. El médico localiza por palpación una masa o una zona distendida en la parte baja del abdomen, con mayor frecuencia en el lado derecho.

  • Análisis de sangre y de heces: No hay pruebas de laboratorio específicas para identificar la enfermedad de Crohn, aunque el análisis de sangre puede mostrar anemia, aumento anómalo del número de glóbulos blancos (leucocitos), baja concentración de la proteína albúmina y otros signos de inflamación, como una velocidad de sedimentación globular elevada o un nivel elevado de proteína C-reactiva. El médico también puede hacer pruebas hepáticas.

 

Cuando hay un cuadro de diarrea, el médico hace analizar muestras de las heces para descartar determinadas infecciones intestinales.

  • Pruebas de diagnóstico por la imagen: En personas que tienen un fuerte dolor abdominal e hipersensibilidad se realiza una tomografía computarizada (TC) o una resonancia magnética nuclear (RMN) del abdomen. La TC o la RMN pueden mostrar una obstrucción, abscesos o fístulas y otras posibles causas de la inflamación del abdomen (como apendicitis). A las personas que han tenido síntomas que se repiten a lo largo de un período de tiempo se les pueden tomar radiografías del estómago y el intestino delgado después de que hayan ingerido bario líquido (lo que recibe el nombre de serie gastrointestinal [GI] superior con seguimiento del intestino delgado) o bien radiografías tomadas después de la administración de bario mediante un enema (llamado enema de bario). Los métodos más nuevos incluyen enterografia por TAC o entero-resonancia magnética. Otro modo de evaluar el intestino delgado es utilizando una endoscopia con videocápsula.
  • Colonoscopia: Las personas que tienen poco dolor y, sobretodo, diarrea se someten a una colonoscopia (examen del intestino grueso con un tubo flexible de visualización) y una biopsia (extracción de una muestra de tejido para su examen al microscopio). Si la enfermedad de Crohn está limitada al intestino delgado, la colonoscopia no detectará la enfermedad a menos que el colonoscopio se introduzca a lo largo de todo el colon y la última parte del intestino delgado en donde se produce con mayor frecuencia la inflamación5.

 

Actualmente no existe una cura para la enfermedad de Crohn y no existe un tratamiento único que funcione para todos. Uno de los objetivos del tratamiento médico es reducir la inflamación que desencadena los signos y síntomas. Otro objetivo es mejorar el pronóstico a largo plazo limitando las complicaciones. En el mejor de los casos, esto puede producir no solo un alivio de los síntomas, sino también una remisión de la enfermedad a largo plazo.

  • Medicamentos antiinflamatorios: Por lo general, los medicamentos antiinflamatorios son el primer paso en el tratamiento de la enfermedad intestinal inflamatoria. Por ejemplo:
    • CorticoidesL
    • 5-aminosalicilatos orales. Por lo general, estos medicamentos no son beneficiosos en la enfermedad de Crohn. Entre ellos, se incluyen la sulfasalazina (Azulfidine), que contiene sulfa, y la mesalamina (Delzicol, Pentasa, otros). Los 5-aminosalicilatos orales se utilizaban ampliamente en el pasado, pero ahora se considera que aportan un beneficio muy limitado.
  • Inhibidores del sistema inmunitario: Estos medicamentos también reducen la inflamación, pero atacan a tu sistema inmunitario, que produce las sustancias que causan la inflamación. Para algunas personas, una combinación de estos medicamentos funcionan mejor que un medicamento solo. Algunos supresores del sistema inmunitario son:
    • Azatioprina (Azasan, Imuran) y mercaptopurina (Purinethol, Purixan). Estos son los inmunosupresores más utilizados para el tratamiento de la enfermedad intestinal inflamatoria.
    • Metotrexato (Trexall). Este medicamento se utiliza a veces en las personas con enfermedad de Crohn que no responden bien a otros medicamentos. Deberás someterte a un seguimiento minucioso para detectar posibles efectos secundarios.
  • Medicamentos biológicos: Esta clase de terapias se dirige a las proteínas producidas por el sistema inmunitario. Entre los tipos de medicamentos biológicos que se utilizan para tratar la enfermedad de Crohn se incluyen los siguientes:
    • Vedolizumab (Entyvio). Este fármaco actúa evitando que determinadas moléculas celulares del sistema inmunitario, las integrinas, se unen a otras células del recubrimiento intestinal. Vedolizumab es un agente específico para el intestino y está indicado para la enfermedad de Crohn. Natalizumab, un medicamento similar al vedolizumab, se utilizaba antes como tratamiento para la enfermedad de Crohn, pero dejó de utilizarse por los posibles efectos secundarios que generaba, como enfermedad cerebral mortal.
    • Infliximab (Remicade)adalimumab (Humira) y certolizumab pegol (Cimzia). También conocidos como inhibidores del factor de necrosis tumoral, estos fármacos actúan neutralizando una proteína del sistema inmunitario conocida como «factor de necrosis tumoral».
    • Ustekinumab (Stelara). Se aprobó recientemente para tratar la enfermedad de Crohn; interfiere con la acción de una interleucina, que es una proteína implicada en la inflamación.
    • Risankizumab (Skyrizi). Este medicamento actúa contra la molécula interleucina-23 y se aprobó recientemente para el tratamiento de la enfermedad de Crohn.
  • Terapia nutricional: Es posible que el médico te recomiende una dieta especial por boca o sonda de alimentación (nutrición enteral), o bien la inyección de nutrientes en una vena (nutrición parenteral) si tienes la enfermedad de Crohn. Esto puede mejorar la nutrición en general y darle un descanso al intestino. El descanso intestinal puede reducir la inflamación en el corto plazo.
  • Cirugía: Si la dieta y los cambios en el estilo de vida, la terapia con medicamentos u otros tratamientos no alivian los signos y síntomas, el médico podría recomendarle una cirugía. Casi la mitad de las personas que padecen la enfermedad de Crohn requerirán, al menos, una cirugía. Sin embargo, la cirugía no cura la enfermedad de Crohn. Durante la cirugía, el cirujano extrae la porción dañada del tubo digestivo y después reconecta las secciones sanas. La cirugía también puede usarse para cerrar fístulas y drenar abscesos. Los beneficios de la cirugía para la enfermedad de Crohn suelen ser temporales. En general, la enfermedad vuelve a aparecer y suele hacerlo cerca del tejido reconectado. El mejor enfoque es realizar un seguimiento de la cirugía con medicamentos para minimizar el riesgo de recurrencia1-6.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Walfish AE. Enfermedad de Crohn [Internet]. Manual MSD versión para profesionales. [citado el 18 de febrero de 2025]. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es/professional/trastornos-gastrointestinales/enfermedad-inflamatoria-intestinal-ibd/enfermedad-de-crohn?ruleredirectid=756
  2. Silva F, Gatica T, Pavez C. ETIOLOGÍA Y FISIOPATOLOGÍA DE LA ENFERMEDAD INFLAMATORIA INTESTINAL. Rev médica Clín Las Condes [Internet]. 2019; 30(4):262–72. Disponible en: https://linkinghub.elsevier.com/retrieve/pii/S0716864019300574
  3. Figueroa C. Epidemiología de la enfermedad inflamatoria intestinal. Rev médica Clín Las Condes [Internet]. 2019;30(4):257–61. Disponible en: https://linkinghub.elsevier.com/retrieve/pii/S0716864019300562
  4. Gompertz M, Sedano R. Manifestaciones clínicas y endoscópicas en enfermedad inflamatoria intestinal. Rev médica Clín Las Condes [Internet]. 2019; 30(4):273–82. Disponible en: https://linkinghub.elsevier.com/retrieve/pii/S0716864019300550
  5. Walfish AE. Enfermedad de Crohn [Internet]. Manual MSD versión para público general. [citado el 19 de febrero de 2025]. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es/hogar/trastornos-gastrointestinales/enfermedad-inflamatoria-intestinal/enfermedad-de-crohn
  6. Enfermedad de Crohn. Digestive System [Internet]. 2002 [citado el 19 de febrero de 2025]; Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/crohnsdisease.html

 

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