Epistaxis

28 marzo 2024

 

AUTORES

  1. Sonia Salvador Lanzuela. DUE, Residencia Javalambre Teruel.
  2. Román Moreno López. DUE, HRV, Zaragoza.
  3. Eva Giménez Salvador. DUE, HRV, Zaragoza.
  4. Silvia Aranda Andreu. DUE, HRV, Zaragoza.
  5. Laura Gullón Martínez. DUE, HRV, Zaragoza.
  6. Noelia Hernandez Jurado. DUE, HRV, Zaragoza.

 

RESUMEN

La epistaxis, o sangrado nasal, es un fenómeno común que puede ser causado por lesiones, sequedad nasal, infecciones, alergias, hipertensión y trastornos de coagulación. El sangrado nasal puede ser tratado con medidas de primeros auxilios cómo inclinar la cabeza hacia adelante, aplicar presión en las fosas nasales y aplicar compresas frías. En casos graves o recurrentes, puede ser necesaria la intervención médica, que puede incluir el uso de vasoconstrictores tópicos, cauterización o procedimientos quirúrgicos. La prevención de la epistaxis implica mantener la mucosa nasal hidratada, evitar irritantes y tratar las condiciones subyacentes. Entender y abordar adecuadamente la epistaxis puede ayudar a reducir el riesgo de sangrado nasal y promover la salud nasal en general.

PALABRAS CLAVE

Sangrado, nariz, evitar, vasos sanguíneos, daño y lesiones.

ABSTRACT

Epistaxis, or nosebleeds, is a common phenomenon that can be caused by injuries, dry nose, infections, allergies, hypertension, and clotting disorders. Nosebleeds can be treated with first aid measures such as tilting the head forward, applying pressure to the nostrils, and applying cold compresses. In severe or recurrent cases, medical intervention may be necessary, which may include the use of topical vasoconstrictors, cauterization, or surgical procedures. Preventing epistaxis involves keeping the nasal mucosa hydrated, avoiding irritants, and treating underlying conditions. Understanding and properly addressing epistaxis can help reduce the risk of nosebleeds and promote overall nasal health.

KEY WORDS

Bleeding, nose, avoidance, blood vessels, damage and injuries.

INTRODUCCIÓN

La epistaxis, comúnmente conocida como sangrado nasal, es un fenómeno que ocurre cuando hay un sangrado de los vasos sanguíneos que recubren la cavidad nasal. Este sangrado puede variar desde leve hasta severo y puede presentarse en una o ambas fosas nasales.

La cavidad nasal alberga una red compleja de vasos sanguíneos que están altamente vascularizados para ayudar a calentar y humidificar el aire que respiramos. La mayoría de los casos de epistaxis provienen de los plexos vasculares en la parte delantera del tabique nasal, que es la pared divisoria entre las dos fosas nasales. Esta área, conocida como el plexo de Kiesselbach, contiene una concentración de pequeños vasos sanguíneos que son particularmente susceptibles a daños y lesiones1.

Las causas de la epistaxis pueden variar y pueden incluir desde lesiones simples, como un golpe en la nariz o el rascado vigoroso, hasta condiciones médicas subyacentes como la hipertensión arterial, trastornos de coagulación sanguínea, infecciones nasales o uso excesivo de ciertos medicamentos1.

La epistaxis se clasifica en dos tipos principales: epistaxis anterior y epistaxis posterior. La epistaxis anterior, que es la más común, ocurre cuando el sangrado proviene de la parte frontal de la cavidad nasal, generalmente del plexo de Kiesselbach. Por otro lado, la epistaxis posterior ocurre cuando el sangrado se origina en la parte posterior de la cavidad nasal, cerca de la nasofaringe. Este tipo de sangrado suele ser más difícil de controlar y puede requerir atención médica especializada.

En general, la epistaxis puede ser un evento aislado y no representar una preocupación grave, pero en algunos casos puede ser recurrente o indicar una afección subyacente más seria. Por esta razón, es importante prestar atención a la frecuencia y la gravedad del sangrado nasal y buscar atención médica si es necesario.

Causas de la epistaxis:

La epistaxis puede tener diversas causas, que van desde condiciones locales en la cavidad nasal hasta enfermedades sistémicas. Algunas de las causas comunes incluyen:

  • Lesiones nasales: traumatismos directos, como golpes en la nariz o introducción de objetos extraños en la cavidad nasal, pueden provocar lesiones en los vasos sanguíneos y desencadenar epistaxis.
  • Sequedad nasal: la sequedad en la mucosa nasal, que puede ser causada por aire seco, calefacción interior en invierno o el uso de ciertos medicamentos, puede hacer que los vasos sanguíneos sean más propensos a romperse y provocar sangrado nasal.
  • Infecciones nasales: infecciones virales o bacterianas, como el resfriado común o la sinusitis, pueden irritar la mucosa nasal y causar inflamación, lo que aumenta el riesgo de epistaxis.
  • Alergias: las alergias nasales, como la rinitis alérgica, pueden provocar congestión nasal y estornudos frecuentes, lo que aumenta la presión en los vasos sanguíneos y puede desencadenar sangrado nasal.
  • Hipertensión: la presión arterial alta puede aumentar la fragilidad de los vasos sanguíneos y aumentar el riesgo de epistaxis, especialmente en personas con hipertensión no controlada.
  • Trastornos de coagulación: condiciones que afectan la coagulación sanguínea, como la hemofilia o el uso de anticoagulantes, pueden predisponer a las personas a episodios recurrentes de epistaxis.

 

Tratamientos para la epistaxis:

El tratamiento de la epistaxis depende de la causa subyacente y la gravedad del sangrado. Las medidas de primeros auxilios pueden incluir:

  • Inclinar la cabeza ligeramente hacia adelante y pellizcar suavemente las fosas nasales durante 10-15 minutos para detener el sangrado.
  • Aplicar compresas frías en el puente de la nariz para reducir la inflamación y la vasodilatación.
  • Evitar sonarse la nariz o insertar objetos en las fosas nasales para evitar más irritación.

 

En casos más graves o recurrentes, puede ser necesario buscar atención médica. Los tratamientos médicos pueden incluir el uso de agentes tópicos vasoconstrictores, cauterización química o térmica de los vasos sanguíneos, y en casos graves, procedimientos quirúrgicos para controlar el sangrado2.

Prevención de la epistaxis:

Para prevenir la epistaxis, es importante mantener la mucosa nasal hidratada y saludable. Algunas medidas preventivas incluyen:

  • Humidificación del aire: mantener un ambiente interior con una humedad adecuada puede prevenir la sequedad nasal, que es una de las principales causas de la epistaxis. Se pueden usar humidificadores para aumentar la humedad del aire, especialmente durante los meses de invierno cuando los sistemas de calefacción pueden resecar el ambiente.
  • Evitar la irritación nasal: evitar la exposición a irritantes ambientales como el humo del cigarrillo, los productos químicos fuertes, los vapores industriales y los aerosoles nasales puede ayudar a prevenir la irritación de la mucosa nasal y reducir el riesgo de epistaxis.
  • Hidratación adecuada: mantenerse bien hidratado es importante para mantener la mucosa nasal saludable y prevenir la sequedad que puede contribuir a la epistaxis. Beber suficiente agua y evitar el consumo excesivo de alcohol y cafeína puede ayudar a mantener una hidratación adecuada.
  • Cuidado nasal adecuado: evitar la manipulación excesiva de la nariz, como el rascado vigoroso o la inserción de objetos extraños en las fosas nasales, puede prevenir lesiones en los delicados tejidos de la cavidad nasal y reducir el riesgo de epistaxis.
  • Control de la presión arterial: para las personas con hipertensión arterial, controlar cuidadosamente la presión arterial bajo la supervisión de un médico puede ayudar a reducir el riesgo de epistaxis. Mantener la presión arterial dentro de los niveles recomendados puede ayudar a prevenir la fragilidad de los vasos sanguíneos y reducir el riesgo de sangrado nasal.
  • Tratamiento de condiciones subyacentes: para aquellas personas que tienen afecciones médicas subyacentes que pueden aumentar el riesgo de epistaxis, como trastornos de coagulación sanguínea o enfermedades autoinmunes, es importante seguir el plan de tratamiento recomendado por su médico y controlar regularmente su condición para prevenir complicaciones.
  • Evitar el uso excesivo de descongestionantes nasales: el uso excesivo de aerosoles nasales y descongestionantes puede causar irritación y sequedad en la mucosa nasal, lo que aumenta el riesgo de epistaxis. Es importante seguir las indicaciones del médico y evitar el uso prolongado o excesivo de estos productos.

 

CONCLUSIÓN

La epistaxis es una afección común que puede ser causada por una variedad de factores, que van desde lesiones locales hasta condiciones médicas subyacentes. Si bien la mayoría de los casos de epistaxis se pueden manejar con medidas de primeros auxilios, es importante buscar atención médica si el sangrado es grave, recurrente o no cede con el tratamiento en el hogar. Adoptar medidas preventivas puede ayudar a reducir el riesgo de epistaxis y mantener la salud nasal3

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Epistaxis [Internet]. Altiorem. Otorrinolaringología Madrid. Medicina Subacuática y Estética. 2021 [citado el 21 de febrero de 2024]. Disponible en: https://altiorem.com/informacion-pacientes-patologias/patologia-general-orl/epistaxis/
  2. Wikipedia contributors. Epistaxis [Internet]. Wikipedia, The Free Encyclopedia. Disponible en: https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Epistaxis&oldid=155777259
  3. Sangrado nasal: primeros auxilios [Internet]. Mayo Clinic. 2023 [citado el 21 de febrero de 2024]. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es/first-aid/first-aid-nosebleeds/basics/art-20056683

 

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