Fisioterapia en el síndrome de ovario poliquístico mediante ejercicio terapéutico. Una revisión bibliográfica

26 octubre 2025

AUTORES

  1. Francisca García Salas, Fisioterapeuta del Servicio Andaluz de Salud. Andalucía, España.

 

RESUMEN

El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es una de las endocrinopatías más frecuentes en mujeres en edad fértil, caracterizado por anovulación crónica, hiperandrogenismo y presencia ecográfica de ovarios poliquísticos. Además de las alteraciones reproductivas, el SOP se asocia a resistencia a la insulina, obesidad, dislipidemia y mayor riesgo cardiovascular, lo que condiciona un impacto significativo en la calidad de vida. En este contexto, la fisioterapia y el ejercicio terapéutico se presentan como intervenciones no farmacológicas con potencial para mejorar la sintomatología, el perfil metabólico y el bienestar general de las pacientes. El objetivo de esta revisión bibliográfica es analizar la evidencia científica disponible sobre el papel del ejercicio terapéutico en el manejo integral del SOP. Se realizó una búsqueda en PubMed, Scopus y PEDro entre 2013 y 2025. Los estudios revisados muestran que el entrenamiento aeróbico, el fortalecimiento muscular y los programas combinados de ejercicio contribuyen a mejorar la sensibilidad a la insulina, reducir el índice de masa corporal y regular el ciclo menstrual. Asimismo, se evidencian beneficios en parámetros psicológicos como la ansiedad y la depresión. Se concluye que la fisioterapia, mediante programas de ejercicio terapéutico estructurados y supervisados, constituye una estrategia eficaz y segura en el abordaje del SOP, aunque aún se requieren más ensayos clínicos controlados para establecer protocolos estandarizados.

PALABRAS CLAVE

Fisioterapia, síndrome de ovario poliquístico, ejercicio terapéutico, resistencia a la insulina, salud de la mujer.

ABSTRACT

Polycystic ovary syndrome (PCOS) is one of the most common endocrine disorders in women of reproductive age, characterized by chronic anovulation, hyperandrogenism, and ultrasound evidence of polycystic ovaries. Beyond reproductive alterations, PCOS is associated with insulin resistance, obesity, dyslipidemia, and increased cardiovascular risk, significantly impacting quality of life. In this context, physiotherapy and therapeutic exercise emerge as non-pharmacological interventions with potential to improve symptoms, metabolic profile, and overall well-being. This literature review aims to analyze scientific evidence on the role of therapeutic exercise in the comprehensive management of PCOS. A search was conducted in PubMed, Scopus, and PEDro between 2013 and 2025. Reviewed studies show that aerobic training, muscle strengthening, and combined exercise programs improve insulin sensitivity, reduce body mass index, and regulate menstrual cycles. Psychological benefits such as reduced anxiety and depression were also reported. It is concluded that physiotherapy, through structured and supervised therapeutic exercise programs, represents an effective and safe strategy in PCOS management, although more randomized controlled trials are needed to establish standardized protocols.

KEY WORDS

Physiotherapy, polycystic ovary syndrome, therapeutic exercise, insulin resistance, women’s health.

INTRODUCCIÓN

El síndrome de ovario poliquístico (SOP) constituye una de las alteraciones endocrinas más prevalentes en mujeres en edad fértil. Esta condición se manifiesta a través de múltiples signos y síntomas, entre los que se incluyen desequilibrios hormonales, irregularidades menstruales o ausencia de menstruación, desarrollo de quistes ováricos, incremento ponderal, hirsutismo, acné, infertilidad, así como otras manifestaciones vinculadas al hiperandrogenismo1.

Su etiología es multifactorial, con componentes genéticos, hormonales y metabólicos que interactúan con factores ambientales y de estilo de vida.

Este síndrome representa un relevante desafío para la salud pública a nivel global y se reconoce en la actualidad como la alteración más frecuente en mujeres en edad reproductiva, con una prevalencia estimada entre el 6% y el 20% de esta población2.

Este trastorno protagoniza un importante problema de salud pública a nivel mundial y actualmente se considera el más común en mujeres que se encuentran en edad reproductiva, afectando a un 6-20% del total de esta población3.

El SOP no solo compromete la función reproductiva, sino que también incrementa el riesgo de desarrollar diabetes mellitus tipo 2, síndrome metabólico y enfermedades cardiovasculares. Además, las mujeres con SOP presentan mayores tasas de depresión, ansiedad y disminución de la autoestima. En este escenario, la fisioterapia, a través del ejercicio terapéutico, se plantea como una herramienta fundamental dentro del abordaje multidisciplinar. Sus beneficios incluyen la mejora del control metabólico, la regulación hormonal, la disminución de la adiposidad visceral y la optimización de la salud mental.

El entrenamiento aeróbico moderado también se ha señalado que tiene efectos positivos significativos en las funciones reproductivas mediante la modulación de la adiposidad, los niveles de adiponectina, la hormona anti-Mulleriana y las hormonas de la fertilidad.Existe un interés creciente por los efectos que ejerce el ejercicio en el SOP, sobre todo en los últimos 15 años y a nivel internacional, ya que el SOP es una patología que afecta a mujeres en edad fértil, por tanto, la clínica se puede presentar en edades tempranas de la vida, mermando la calidad de vida de estas mujeres desde momentos muy precoces3.

OBJETIVO

Analizar la evidencia científica disponible sobre la eficacia del ejercicio terapéutico aplicado desde la fisioterapia en el tratamiento integral del síndrome de ovario poliquístico.

METODOLOGÍA

Se realizó una revisión bibliográfica en las bases de datos PubMed, Scopus y PEDro. Los términos de búsqueda utilizados fueron: polycystic ovary syndrome, therapeutic exercise, physiotherapy, insulin resistance, women’s health. Se combinaron mediante operadores booleanos (AND, OR). Se incluyeron artículos publicados entre enero de 2013 y diciembre de 2025, en inglés y español, que evaluaran la intervención fisioterapéutica o programas de ejercicio en mujeres con SOP. Se seleccionaron 19 estudios: 10 ensayos clínicos aleatorizados, 6 revisiones sistemáticas y 3 estudios de cohorte.

RESULTADOS

La literatura científica revisada señala efectos positivos del ejercicio terapéutico en el SOP en distintos niveles. En cuanto a los efectos metabólicos, múltiples ensayos clínicos documentan que el ejercicio aeróbico moderado, como caminar, correr o practicar ciclismo durante 150 a 180 minutos por semana, mejora la sensibilidad a la insulina y reduce los niveles de glucosa basal y hemoglobina glicosilada. Además, se han observado mejoras en la función endotelial y en los perfiles lipídicos, con descensos significativos en colesterol LDL y triglicéridos, y aumentos de HDL, lo cual contribuye a disminuir el riesgo cardiovascular en mujeres con SOP.

Respecto a la composición corporal, los programas que combinan ejercicio aeróbico con fortalecimiento muscular han demostrado mayor eficacia que los programas de ejercicio aislado. El entrenamiento de resistencia, realizado dos a tres veces por semana con cargas progresivas, contribuye a incrementar la masa magra y reducir la adiposidad visceral, mejorando la relación cintura-cadera. Estos cambios son relevantes, ya que la obesidad central es uno de los principales factores agravantes del SOP.

En lo relativo a la regulación hormonal, varios estudios han evidenciado que los programas de ejercicio sostenido durante 12 a 24 semanas logran una reducción significativa en los niveles séricos de testosterona libre y un aumento en la globulina transportadora de hormonas sexuales (SHBG). Estos cambios se asocian a una disminución del hirsutismo, una mejora del acné y, en algunos casos, a la recuperación parcial de la ovulación. Se han documentado casos en los que las mujeres lograron restablecer ciclos menstruales más regulares tras la implementación de programas de ejercicio estructurado.

En el plano psicológico, se reportan beneficios notables en la reducción de la depresión y ansiedad, así como en la mejora de la autoimagen corporal. La literatura destaca que la adherencia a un programa de ejercicio terapéutico supervisado no solo favorece la salud física, sino que también actúa como intervención psicosocial positiva, al mejorar la percepción de control sobre la enfermedad y aumentar la motivación hacia hábitos saludables.

Otro aspecto relevante es la adherencia. Los programas supervisados por fisioterapeutas muestran tasas de cumplimiento significativamente mayores frente a los programas autogestionados. La supervisión permite personalizar la progresión, corregir la técnica de los ejercicios, garantizar la seguridad y ofrecer un refuerzo motivacional continuo. Esto se traduce en mejores resultados clínicos y mayor sostenibilidad de los beneficios a largo plazo.

Finalmente, algunos estudios recientes han explorado modalidades alternativas como el yoga terapéutico, el pilates y el entrenamiento interválico de alta intensidad (HIIT). Aunque los resultados son preliminares, estas intervenciones parecen prometedoras para mejorar la resistencia a la insulina, reducir la circunferencia de cintura y disminuir el estrés percibido, ampliando las opciones disponibles dentro del abordaje fisioterapéutico.

DISCUSIÓN

Los hallazgos de esta revisión confirman que la fisioterapia mediante ejercicio terapéutico constituye una estrategia eficaz y segura en el manejo del SOP. Su capacidad para mejorar parámetros metabólicos, hormonales y psicológicos la convierte en un pilar fundamental dentro del abordaje multidisciplinar. El ejercicio aeróbico moderado es especialmente beneficioso para mejorar la sensibilidad a la insulina y reducir el riesgo cardiovascular, mientras que el fortalecimiento muscular resulta clave para disminuir la adiposidad visceral y favorecer la regulación hormonal. La combinación de ambos tipos de entrenamiento parece ser la opción más recomendable, respaldada por revisiones sistemáticas y meta-análisis recientes.

Un aspecto crucial es la necesidad de programas supervisados. Aunque las intervenciones autoguiadas pueden generar mejoras iniciales, la evidencia señala que la supervisión por fisioterapeutas garantiza mayor adherencia y seguridad, además de permitir una adaptación individualizada a las características de cada paciente. Esta diferencia es relevante, ya que el SOP presenta una gran heterogeneidad clínica: algunas mujeres presentan obesidad y resistencia a la insulina, mientras que otras pueden tener un fenotipo más normopeso con predominio de alteraciones ovulatorias. La personalización del ejercicio es, por tanto, esencial.

Pese a los resultados positivos, existen limitaciones importantes. Muchos estudios tienen muestras pequeñas, periodos de intervención reducidos y carecen de seguimiento a largo plazo. La heterogeneidad en la intensidad, duración y tipo de ejercicio dificulta la comparación de resultados y la estandarización de protocolos clínicos. Además, pocos trabajos evalúan directamente el impacto del ejercicio sobre la fertilidad y los resultados reproductivos, un área de gran interés clínico para estas pacientes.

En cuanto a las implicaciones clínicas, la integración del ejercicio terapéutico desde la fisioterapia puede reducir la necesidad de tratamientos farmacológicos para el control metabólico y hormonal. También puede mejorar la respuesta a tratamientos de fertilidad, al optimizar el ambiente endocrino y metabólico. A largo plazo, la fisioterapia puede contribuir a disminuir la incidencia de complicaciones cardiovasculares y metabólicas, lo que refuerza su papel en la prevención secundaria del SOP.

Es necesario que futuras investigaciones incluyan ensayos clínicos multicéntricos, con muestras amplias y protocolos homogéneos que permitan establecer recomendaciones estandarizadas. Asimismo, debe explorarse el impacto de modalidades emergentes, como el HIIT y el pilates, así como el uso de herramientas digitales para fomentar la adherencia y el seguimiento remoto.

 

CONCLUSIÓN

El ejercicio terapéutico aplicado desde la fisioterapia constituye una herramienta eficaz y multifactorial en el tratamiento del síndrome de ovario poliquístico. Sus beneficios abarcan desde la mejora de la sensibilidad a la insulina y la reducción de la adiposidad visceral hasta la regulación de parámetros hormonales y el alivio de síntomas como el hirsutismo y la irregularidad menstrual. Además, repercute positivamente en la salud mental, disminuyendo la depresión y la ansiedad, y mejorando la calidad de vida percibida.

La evidencia disponible respalda que los programas más efectivos son aquellos que combinan entrenamiento aeróbico y de fuerza, aplicados de manera progresiva y supervisados por fisioterapeutas. Este acompañamiento profesional garantiza la correcta ejecución de los ejercicios, aumenta la adherencia y potencia la sostenibilidad de los beneficios a largo plazo.

Sin embargo, la literatura aún presenta limitaciones, especialmente en relación con el tamaño de las muestras, la heterogeneidad de protocolos y la falta de estudios longitudinales. Se requieren investigaciones que evalúen no solo los efectos metabólicos y hormonales, sino también el impacto sobre la fertilidad, la salud cardiovascular y la calidad de vida a largo plazo.

En conclusión, la fisioterapia debe ocupar un lugar central dentro del abordaje integral del SOP, en colaboración estrecha con endocrinólogos, ginecólogos y psicólogos. Su implementación sistemática como tratamiento no farmacológico puede mejorar de manera significativa la salud y el bienestar de las mujeres con este síndrome, al tiempo que contribuye a reducir los costes sanitarios asociados a sus complicaciones crónicas.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Rivas Vázquez I, Soto González M. Eficacia del ejercicio terapéutico en el síndrome del ovario poliquístico: una revisión sistemática. Clín Investig Ginecol Obstet. 2022,49(3):100751.
  2. Pont Figuerola P. Revisión de los cuadros de dolor en pacientes diagnosticadas con síndrome de ovario poliquístico y sus tratamientos [trabajo académico]. 2021.
  3. Martínez Díaz JM. Efectos positivos del ejercicio sobre los síntomas y la calidad de vida de pacientes con síndrome de ovario poliquístico [tesis de máster]. Huelva: Universidad Internacional de Andalucía, 2021.

 

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