Fisioterapia en la rotura distal del bíceps braquial. Una revisión bibliográfica

26 octubre 2025

AUTORES

  1. Francisca García Salas, Fisioterapeuta del Servicio Andaluz de Salud. Andalucía, España.

 

RESUMEN

Introducción: La rotura completa de la inserción distal de la porción larga del bíceps braquial es una lesión infrecuente que se presenta especialmente en hombres mayores de 40 años y deportistas sometidos a cargas excéntricas intensas. Puede comprometer la función del codo y del hombro. La fisioterapia desempeña un papel clave tanto en el tratamiento conservador como en el postoperatorio.

Objetivo: Analizar la evidencia científica actual sobre el abordaje fisioterapéutico de esta lesión.

Metodología: Revisión bibliográfica narrativa en bases de datos electrónicas (PubMed, PEDro, Scopus, Web of Science), seleccionando artículos clínicos, revisiones sistemáticas y guías publicadas entre 2015 y 2025 en español e inglés.

Resultados: Se identificaron 28 estudios relevantes. El tratamiento conservador ofrece resultados funcionales aceptables en pacientes con baja demanda, mientras que la fisioterapia postquirúrgica basada en fases muestra beneficios superiores en sujetos activos.

Conclusiones: La fisioterapia es fundamental para recuperar la funcionalidad del miembro superior, independientemente del enfoque terapéutico. Su aplicación debe ser individualizada y basada en la evidencia disponible.

PALABRAS CLAVE

Fisioterapia, rotura del bíceps braquial, tendón del bíceps, rehabilitación, ruptura tendinosa.

ABSTRACT

Introduction: Complete rupture of the distal insertion of the long head of the biceps brachii is an uncommon injury, mainly affecting men over 40 and athletes under eccentric overload. It may impair elbow and shoulder function. Physiotherapy is crucial in both conservative and postoperative approaches.

Objective: To analyze current scientific evidence on physiotherapy management of this injury.

Methods: A narrative review was performed using electronic databases (PubMed, PEDro, Scopus, Web of Science), including clinical studies, systematic reviews, and clinical guidelines from 2015 to 2025, in Spanish and English.

Results: Twenty-eight relevant studies were identified. Conservative treatment offers acceptable outcomes in low-demand patients, whereas postoperative physiotherapy based on phased protocols shows superior benefits in active individuals.

Conclusions: Physiotherapy is essential to restore upper limb function regardless of the treatment approach. It must be individualized and evidence-based.

KEY WORDS

Physical therapy modalities, biceps brachii, tendon injuries, rehabilitation, tendon rupture.

INTRODUCCIÓN

La rotura completa de la inserción distal del tendón de la porción larga del bíceps braquial representa una entidad clínica relativamente rara, pero de gran relevancia funcional. Esta lesión suele presentarse en varones de mediana edad o mayores, especialmente aquellos que realizan actividades físicas exigentes, así como en deportistas sometidos a sobrecargas excéntricas repentinas.

La ruptura del tendón distal del bíceps braquial constituye una lesión infrecuente, que representa aproximadamente el 3 % del total de las lesiones del bíceps, con una mayor afectación del miembro dominante. Su prevalencia es más elevada en varones de mediana edad y se presenta de manera excepcional en mujeres. En la última década se ha observado un aumento en la incidencia, asociado principalmente al consumo de esteroides anabólicos, el tabaquismo y otros factores de riesgo1.

Clínicamente, se manifiesta con dolor agudo en la cara anterior del codo, hematoma, deformidad evidente (“signo de Popeye inverso”) y disminución de la fuerza en flexión y supinación del antebrazo.

La rotura de la porción larga del tendón del bíceps presenta una incidencia relativamente baja, sin embargo, puede generar secuelas funcionales relevantes que afectan el rendimiento deportivo, la capacidad laboral y la apariencia estética del brazo anterior, especialmente cuando se opta por un abordaje conservador. Por otro lado, la intervención quirúrgica, aunque permite restaurar la función anatómica, conlleva riesgos inherentes a la técnica y posibles complicaciones postoperatorias2.

El tratamiento de esta lesión puede ser conservador o quirúrgico, dependiendo del perfil del paciente, la severidad de los síntomas, el nivel de actividad física y las expectativas funcionales. La fisioterapia juega un papel esencial en ambos abordajes, no solo para controlar el dolor y restablecer la movilidad, sino también para recuperar la fuerza muscular y prevenir secuelas.

OBJETIVO

Revisar la literatura científica reciente con el fin de identificar y analizar las principales estrategias fisioterapéuticas empleadas en el tratamiento de la rotura total de la inserción distal de la porción larga del bíceps braquial, tanto en el enfoque conservador como en el postquirúrgico.

METODOLOGÍA

Se llevó a cabo una revisión narrativa de la literatura utilizando las bases de datos electrónicas PubMed, PEDro, Scopus y Web of Science. Se seleccionaron artículos publicados entre 2015 y 2025 en idioma inglés o español. Los criterios de inclusión fueron: estudios clínicos, revisiones sistemáticas y guías de práctica clínica que abordaran el tratamiento fisioterapéutico de la rotura completa del tendón distal del bíceps braquial. Se excluyeron artículos centrados exclusivamente en roturas parciales o proximales, así como estudios sin implicaciones terapéuticas claras.

Los descriptores utilizados fueron: “Biceps Brachii”, “Tendon Injuries”, “Physical Therapy Modalities”, “Rehabilitation” y “Tendon Rupture”. Tras aplicar los criterios de selección, se incluyeron 28 artículos relevantes para el análisis cualitativo.

RESULTADOS

Los estudios revisados indican que el tratamiento fisioterapéutico de esta lesión depende fundamentalmente del tipo de manejo adoptado, ya sea conservador o postquirúrgico.

Hay casos que tras la reparación quirúrgica de la rotura distal del bíceps braquial pueden presentarse complicaciones como dolor persistente y disminución de la fuerza en la muñeca y la mano. En determinados casos se ha descrito compresión del nervio cubital en el canal epitrócleo-olecraniano, así como atrapamientos del nervio mediano a nivel del codo y la muñeca, y del nervio cubital en la región del codo3.

En el abordaje conservador, indicado especialmente en pacientes de edad avanzada, con baja demanda funcional o contraindicación quirúrgica, la fisioterapia se enfoca inicialmente en el control del dolor y la inflamación mediante crioterapia, electroterapia analgésica y medidas de protección articular. Posteriormente, se introducen ejercicios de movilidad pasiva y activa, seguidos por un fortalecimiento progresivo de la musculatura flexora del codo, supinadora del antebrazo y músculos sinergistas como braquial anterior, braquiorradial y supinador corto. Varios estudios señalan que aunque puede persistir una leve pérdida de fuerza, la mayoría de los pacientes recupera niveles funcionales satisfactorios para actividades básicas de la vida diaria.

En el tratamiento postoperatorio, habitualmente tras la tenodesis o reinserción del tendón en la tuberosidad radial, la fisioterapia sigue un protocolo por fases. Durante las primeras dos semanas, se prioriza la inmovilización relativa y el control del dolor. En la fase subaguda (2 a 6 semanas), se introducen ejercicios de movilidad pasiva y activa-asistida, respetando las restricciones del cirujano. De la semana 6 a la 12, se incorporan ejercicios isométricos, isotónicos y de control neuromuscular, además del fortalecimiento progresivo. A partir de los tres meses, se enfatiza la reeducación funcional y la reincorporación a las actividades deportivas o laborales.

Se ha evidenciado que una rehabilitación guiada, adaptada al estado clínico y a las características del paciente, contribuye a una recuperación completa, reduciendo significativamente el riesgo de complicaciones como rigidez articular, adherencias o déficit de fuerza. Los estudios que comparan ambos abordajes coinciden en que la cirugía seguida de fisioterapia ofrece mejores resultados en individuos jóvenes y activos, mientras que el tratamiento conservador es adecuado en pacientes con demandas físicas reducidas.

DISCUSIÓN

La rotura distal del bíceps braquial plantea un desafío terapéutico que requiere una evaluación integral del paciente para elegir el abordaje más adecuado. En este contexto, la fisioterapia emerge como una herramienta clave para restituir la función del miembro superior. La elección entre tratamiento conservador o quirúrgico debe basarse no solo en criterios clínicos, sino también en los objetivos y estilo de vida del paciente.

En cuanto al tratamiento conservador, su eficacia ha sido respaldada en múltiples estudios, especialmente en relación con el alivio del dolor y la mejora de la movilidad. Sin embargo, se ha descrito una reducción persistente de la fuerza en flexión y supinación, que puede limitar la función en pacientes activos. En estos casos, la cirugía seguida de rehabilitación es el tratamiento de elección, permitiendo un retorno más rápido y eficaz a las actividades habituales.

La literatura destaca la importancia de individualizar el tratamiento fisioterapéutico, adaptando la progresión de ejercicios al estado tisular del tendón y a la respuesta del paciente. La utilización de técnicas como terapia manual, control motor, ejercicios excéntricos y entrenamiento funcional ha demostrado ser eficaz para optimizar la recuperación.

Pese a los avances, persisten lagunas en la estandarización de protocolos fisioterapéuticos. La mayoría de las publicaciones disponibles se basan en series de casos o estudios observacionales, lo que limita la generalización de los resultados. Es necesario impulsar ensayos clínicos aleatorizados que comparen diferentes estrategias fisioterapéuticas para establecer recomendaciones sólidas basadas en evidencia.

 

CONCLUSIÓN

La fisioterapia representa una herramienta terapéutica esencial en el tratamiento de la rotura completa de la inserción distal del tendón del bíceps braquial. En el manejo conservador, permite recuperar la funcionalidad y aliviar los síntomas en pacientes con demandas físicas moderadas. En el tratamiento postquirúrgico, una rehabilitación bien estructurada es fundamental para lograr una recuperación completa y evitar complicaciones. La elección del abordaje debe ser individualizada, considerando el perfil funcional del paciente. La necesidad de protocolos de rehabilitación basados en evidencia sólida sigue siendo una prioridad para la práctica clínica.

Además, el éxito terapéutico depende en gran medida de la adherencia del paciente al programa de fisioterapia, lo que refuerza la importancia de la educación sanitaria y la motivación en el proceso de recuperación. La coordinación interdisciplinar entre cirujanos, médicos rehabilitadores y fisioterapeutas resulta determinante para optimizar los resultados funcionales. Asimismo, la incorporación de nuevas tecnologías, como la tele-rehabilitación y la monitorización digital del progreso, podría aportar beneficios adicionales en el seguimiento de estos pacientes. Finalmente, el diseño de estudios multicéntricos de mayor calidad metodológica permitirá establecer guías clínicas estandarizadas que orienten de forma más precisa la práctica fisioterapéutica en esta patología.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. León RM. Rotura del bíceps braquial distal: reporte de cuatro casos. 2025.
  2. Bretón Espinosa LC, Martin Martínez Estupiñan L, Morales Piñeiro SV. Rotura del tendón largo del bíceps braquial: resultado tras 15 años de evolución. Medicentro Electrón. 2021,25(4):762-70.
  3. Úbeda Pérez de Heredia Í. Síndrome del pronator teres asociado a otras neuropatías compresivas en la extremidad superior: serie de casos y revisión bibliográfica. Med Fam (Barc). 2025,51(7):102506.

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos