Grupo sanguíneo ABO y factor Rh

27 septiembre 2026

 

AUTORES

  1. Aroa Calvo Sanjuan. Técnico Superior en Laboratorio de Diagnóstico Clínico. Facultad de Veterinaria de Zaragoza, Zaragoza, España.
  2. Joan Marín Egea. Técnico Superior en Laboratorio de Diagnóstico Clínico. Facultad de Veterinaria de Zaragoza, Zaragoza, España.
  3. Marta Fernández Marín. Técnico Superior en Laboratorio de Diagnóstico Clínico. Hospital Nuestra Señora de Gracia, Zaragoza, España.
  4. Javier Sierra Cremallé. Técnico Superior en Laboratorio de Diagnóstico Clínico. FITA – Fundación de Innovación y Transferencia Agroalimentaria de Aragón, Zaragoza, España.
  5. Diego Moliner Manada. Técnico Superior en Laboratorio de Diagnóstico Clínico. Facultad de Veterinaria de Zaragoza, Zaragoza, España.
  6. Lucía Romeo Arnal. Técnico Superior en Laboratorio de Diagnóstico Clínico. FITA – Fundación de Innovación y Transferencia Agroalimentaria de Aragón, Zaragoza, España.

RESUMEN

El sistema ABO y el factor Rh constituyen los principales sistemas de grupos sanguíneos de interés transfusional. Su determinación permite identificar los antígenos presentes en la superficie de los eritrocitos y establecer el grupo sanguíneo de una persona, información imprescindible para seleccionar componentes sanguíneos compatibles1,2.

La clasificación ABO se basa en la presencia o ausencia de los antígenos A y B, mientras que el sistema Rh comprende diferentes antígenos, entre los que destaca el antígeno D por su relevancia clínica1,2. La determinación puede realizarse mediante técnicas de aglutinación, utilizando antisueros específicos que permiten observar una reacción cuando el antígeno correspondiente está presente1,4.

En el laboratorio de inmunohematología, además de la identificación del grupo ABO y del Rh(D), pueden estudiarse otros antígenos eritrocitarios como C, c, E, e y Kell cuando la situación clínica lo requiere. Las técnicas de microaglutinación en gel permiten realizar estas determinaciones y pueden complementarse con la prueba de antiglobulina humana directa o Coombs directo2.

Las discrepancias en la tipificación ABO deben investigarse antes de emitir un resultado definitivo, ya que pueden relacionarse con alteraciones en la expresión de antígenos o anticuerpos y tener consecuencias importantes en la seguridad transfusional3.

PALABRAS CLAVE

Grupo sanguíneo ABO, factor Rh, antígenos eritrocitarios, inmunohematología, aglutinación.

ABSTRACT

The ABO blood group system and the Rh factor are the main blood group systems of transfusion medicine. Their determination identifies the antigens present on red blood cells and establishes an individual’s blood group, which is essential for selecting compatible blood components1,2.

The ABO classification is based on the presence or absence of A and B antigens, whereas the Rh system includes several antigens, with antigen D being particularly relevant clinically1,2. Determination can be performed by agglutination techniques using specific antisera that produce a visible reaction when the corresponding antigen is present1,4.

In immunohematology laboratories, other red-cell antigens such as C, c, E, e and Kell may also be investigated when clinically indicated. Gel microagglutination techniques can be used for these determinations and may be complemented by the direct antiglobulin test or direct Coombs test2.

ABO typing discrepancies must be investigated before a definitive result is reported because they may be associated with altered antigen or antibody expression and may compromise transfusion safety3.

KEYWORDS

ABO blood-group system, Rh factor, erythrocyte antigens, immunohematology, agglutination.

INTRODUCCIÓN

Los grupos sanguíneos son sistemas de clasificación de los eritrocitos establecidos según los antígenos presentes en su membrana. El sistema ABO fue descrito por Karl Landsteiner y continúa siendo uno de los sistemas de mayor importancia en medicina transfusional1,4. Su relevancia se debe a que los individuos presentan anticuerpos naturales frente a los antígenos ABO que no poseen, de manera que una transfusión incompatible puede desencadenar una reacción hemolítica grave2,3.

El sistema ABO comprende cuatro fenotipos principales: A, B, AB y O. Las personas del grupo A expresan el antígeno A y presentan anticuerpos anti-B en el plasma; las del grupo B presentan el antígeno B y anticuerpos anti-A; las del grupo AB expresan ambos antígenos y carecen de estos anticuerpos; y las del grupo O no expresan A ni B y presentan anticuerpos anti-A y anti-B1,3.

El factor Rh representa otro sistema de gran importancia clínica. Aunque incluye diferentes antígenos, el D es el principal responsable de la clasificación habitual en Rh positivo o Rh negativo. La presencia del antígeno D tiene especial importancia por su capacidad inmunógena y por su participación en reacciones hemolíticas transfusionales y en la enfermedad hemolítica del feto y del recién nacido2.

La distribución de los grupos ABO y del factor Rh no es uniforme entre las poblaciones. En el estudio realizado en estudiantes del Centro de Educación Superior Técnico de la Universidad Nacional de Trujillo, el fenotipo O Rh(D) positivo fue el más frecuente1.

El conocimiento del grupo sanguíneo es fundamental en la práctica del laboratorio clínico y del banco de sangre. Una correcta identificación permite seleccionar sangre y componentes compatibles y reducir el riesgo de reacciones transfusionales1,2. Por ello, la determinación del grupo ABO y del Rh debe realizarse mediante procedimientos estandarizados y con controles que permitan detectar posibles errores o discrepancias.

METODOLOGÍA

Se realizó una revisión bibliográfica narrativa a partir de las publicaciones científicas sobre los sistemas de grupos sanguíneos ABO y Rh y su determinación en el laboratorio. Se seleccionaron trabajos que abordaban la frecuencia de los grupos sanguíneos, las técnicas de tipificación, la identificación de antígenos eritrocitarios y las discrepancias que pueden aparecer durante la clasificación ABO.

RESULTADOS

El sistema ABO se determina mediante la identificación de los antígenos A y B presentes en la membrana de los eritrocitos. Para ello se utilizan reactivos específicos, como anti-A y anti-B, que permiten detectar la presencia de los correspondientes antígenos mediante una reacción de aglutinación. La interpretación conjunta de estas reacciones permite asignar el grupo ABO del paciente1.

La determinación puede realizarse mediante técnicas de aglutinación en lámina. Este procedimiento representa una técnica sencilla que permite visualizar directamente la reacción de aglutinación producida por la interacción entre el antígeno eritrocitario y el anticuerpo específico1.

El factor Rh se determina principalmente mediante la detección del antígeno D. Cuando este antígeno está presente, la muestra se clasifica como Rh positiva, mientras que su ausencia permite clasificarla como Rh negativa. No obstante, el sistema Rh es más complejo que esta clasificación básica, ya que también incluye otros antígenos como C, c, E y e, que pueden tener importancia en determinadas situaciones transfusionales 1,2.

En pacientes que requieren una caracterización inmunohematológica más completa pueden estudiarse simultáneamente los sistemas ABO, Rh y Kell. En un estudio realizado en 309 muestras pediátricas se utilizó la técnica de microaglutinación en gel para identificar diferentes antígenos eritrocitarios. En esa población, el grupo O representó el 79,3 %, el grupo A el 14,2 %, el grupo B el 6,1 % y el grupo AB el 0,03 %. El antígeno D del sistema Rh se detectó en el 97,73 % de las muestras2.

La técnica de gel constituye una alternativa para la identificación de antígenos y anticuerpos eritrocitarios. La reacción de aglutinación queda retenida en el medio de gel, lo que facilita su interpretación y permite estandarizar el procedimiento. Esta metodología puede ser especialmente útil cuando se requiere estudiar varios antígenos del sistema Rh o realizar pruebas inmunohematológicas complementarias2.

Además de la tipificación ABO y Rh, el laboratorio puede realizar una prueba de antiglobulina humana directa o Coombs directo. Esta prueba permite demostrar la presencia de inmunoglobulinas o fracciones del complemento unidas a la membrana del eritrocito. Su utilidad se relaciona con el estudio de procesos en los que existe sospecha de sensibilización eritrocitaria y puede aportar información adicional en la valoración inmunohematológica2.

Los resultados de la determinación de grupos sanguíneos deben interpretarse de manera coherente con el patrón esperado de antígenos y anticuerpos. Cuando aparecen resultados incompatibles o inesperados, se considera que existe una discrepancia en la agrupación ABO y es necesario investigar su origen antes de establecer el grupo definitivo3.

Las discrepancias ABO pueden deberse a diferentes situaciones. Entre ellas se encuentran las alteraciones en la expresión de los antígenos, la presencia o disminución de determinados anticuerpos, las características propias de algunas enfermedades y las transfusiones previas. También pueden aparecer dificultades relacionadas con la edad del paciente o con situaciones clínicas que modifican la expresión antigénica o la respuesta inmunológica3.

En pacientes con procesos malignos y antecedentes de politransfusión se han descrito alteraciones transitorias en la expresión de antígenos y en la intensidad de los anticuerpos del sistema ABO. Por este motivo, un resultado discordante debe ser estudiado de forma cuidadosa y no debe interpretarse automáticamente como un cambio real del grupo sanguíneo. También puede ser necesario ampliar el estudio con técnicas adicionales para determinar si el problema se encuentra en la tipificación directa, en la inversa o en ambas3.

El estudio de la distribución de los grupos sanguíneos también tiene interés epidemiológico. En diferentes poblaciones se observa que el grupo O suele presentar una frecuencia elevada y que el Rh positivo es más frecuente que el Rh negativo, aunque las proporciones dependen de las características genéticas de cada población. En el estudio realizado en estudiantes de Medicina, el grupo O y el A positivo fueron los fenotipos más frecuentes y el Rh positivo predominó claramente sobre el Rh negativo4.

Las diferencias de frecuencia entre poblaciones muestran que la distribución de los grupos sanguíneos está condicionada por factores genéticos y demográficos. Estos datos pueden ser útiles para conocer las características inmunohematológicas de una población y para planificar estrategias relacionadas con la disponibilidad de determinados componentes sanguíneos1,4.

Desde el punto de vista transfusional, la compatibilidad ABO y Rh constituye una condición básica para la administración segura de sangre y componentes sanguíneos. Una incompatibilidad ABO puede provocar una respuesta inmunológica intensa debido a la presencia de anticuerpos naturales, con riesgo de hemólisis y otras complicaciones graves2,3.

El estudio de antígenos adicionales puede adquirir importancia en personas con antecedentes transfusionales o con riesgo de desarrollar aloanticuerpos. La caracterización de antígenos del sistema Rh y del sistema Kell permite disponer de información más completa para seleccionar unidades compatibles cuando sea necesario2.

En conjunto, la determinación del ABO y del Rh combina procedimientos relativamente sencillos con una interpretación que exige conocimientos de inmunohematología. La utilización de reactivos adecuados, el control de las condiciones de trabajo y la revisión de cualquier resultado discordante son elementos fundamentales para garantizar la fiabilidad del resultado final1-3.

DISCUSIÓN

La determinación de los sistemas ABO y Rh constituye una de las actividades básicas del laboratorio de inmunohematología. Aunque la clasificación habitual se basa en cuatro grupos ABO y en la presencia o ausencia del antígeno D, la complejidad real de estos sistemas hace necesario considerar otros antígenos y posibles variantes cuando las características del paciente lo indican1,2.

Los métodos de aglutinación permiten obtener una identificación rápida y visual de los principales antígenos eritrocitarios1. Por otra parte, la microaglutinación en gel ofrece una metodología útil para ampliar la caracterización inmunohematológica y estudiar diferentes antígenos del sistema Rh y Kell2. La elección de la técnica dependerá de las características de la muestra, del objetivo del estudio y de los procedimientos establecidos por el laboratorio.

Las discrepancias ABO representan una situación especialmente importante porque un resultado incorrecto puede tener consecuencias directas sobre la seguridad transfusional. Ante una discordancia, no debe emitirse el grupo definitivo hasta haber identificado y resuelto la causa. La revisión sistemática de la muestra, los reactivos y las condiciones de la prueba permite reducir el riesgo de errores de identificación o interpretación3.

Los estudios de frecuencia muestran que la distribución de los grupos sanguíneos puede variar entre poblaciones. Aunque el grupo O y el Rh positivo fueron predominantes en las poblaciones analizadas, estos resultados no deben extrapolarse directamente a otras comunidades. El conocimiento de las frecuencias locales puede ser útil para la planificación de recursos en servicios de transfusión1,4.

CONCLUSIONES

El sistema ABO y el factor Rh son fundamentales para la identificación de los grupos sanguíneos y para garantizar la compatibilidad transfusional1,2.

La determinación rutinaria se basa en la identificación de los antígenos A, B y D mediante técnicas de aglutinación con reactivos específicos1.

Las técnicas de microaglutinación en gel permiten ampliar el estudio a otros antígenos del sistema Rh y al sistema Kell, además de facilitar la realización de pruebas inmunohematológicas complementarias2.

Las discrepancias en la agrupación ABO deben investigarse y resolverse antes de emitir un resultado definitivo, especialmente cuando existe riesgo transfusional3.

El conocimiento de la frecuencia de los grupos ABO y del factor Rh en diferentes poblaciones aporta información de interés epidemiológico y puede contribuir a la planificación de los recursos transfusionales1,4.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Zavaleta-Espejo G, Saldaña-Jiménez J, Blas-Cerdán W, Lora-Cahuas C. Frecuencia fenotípica de grupos sanguíneos ABO y Factor Rh (D) en estudiantes del centro de educación superior técnico de la Universidad Nacional de Trujillo (CESTUNT). Rev Med Trujillo. 2020;15(2). https://revistas.unitru.edu.pe/index.php/RMT/es/article/view/2905
  2. Asimbaya Alvarado DX, Paredes Sánchez CA, Nieto Gallegos MD. Determinación de antígenos del sistema ABO, Rh (DVI+, DVI-, C, c, e, E, Cw) Kell y Coombs directo por microaglutinación en técnica de gel en pacientes pediátricos. RECIMUNDO. 2020;4(4):30-39.   https://mail.recimundo.com/index.php/es/article/view/924
  3. Bejerano PN, García BD, Pimentel FCA. Discrepancias en el agrupamiento del sistema de grupos sanguíneos ABO. Revista de Ciencias Médicas de Pinar del Río. 2016;20(1):142-146. https://www.medigraphic.com/cgi-bin/new/resumen.cgi?IDARTICULO=67157
  4. Llano González Y, Saborit Rodríguez A, Hernández Valdés RO, Lamazares Pérez MC. Estudio de grupos sanguíneos y factor Rh en estudiantes de Medicina. Revista Cubana de Tecnología de la Salud. 2021;12(2):91-98. https://www.academia.edu/download/102882184/1871-6456-1-PB.pdf

 

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