- Laura Urgel Yagüe. Graduada en Medicina. Servicio de Radiodiagnóstico. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
- Jorge Gómez Madrona. Graduado en Medicina. Servicio de Radiodiagnóstico. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
- María Pilar Guiral Foz. Graduada en Medicina. Servicio de Radiodiagnóstico. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
- Patricia Bayod Carbó. Graduada en Medicina. Servicio de Neumología. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
- Sonia Zúñiga Quílez. Graduada en Medicina. Servicio de Neumología. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
- Nuria Bernad Serrano. Graduada en Medicina. Servicio de Neumología. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
RESUMEN
La enfermedad inflamatoria intestinal es un grupo de patologías inflamatorias crónicas con patrón remitente-recurrente que afectan al tracto gastrointestinal, siendo la enfermedad de Crohn una de las formas más prevalentes. Su etiología permanece desconocida, aunque se asocia a factores genéticos, inmunológicos y ambientales. El diagnóstico se fundamenta en la combinación de hallazgos clínicos, endoscópicos, histológicos y en técnicas de imagen. La radiología, en particular la entero-TC, la entero-RM y la ecografía, desempeñan un papel esencial en la valoración de la extensión, actividad y complicaciones asociadas, especialmente en segmentos intestinales inaccesibles endoscópicamente. Estas técnicas permiten detectar estenosis, úlceras, fístulas, abscesos y alteraciones mesentéricas que guían el manejo clínico y terapéutico del paciente.
Esta revisión resume los principales hallazgos radiológicos en ecografía y TC de la enfermedad de Crohn y su utilidad en el diagnóstico diferencial con la colitis ulcerosa e indicaciones y limitaciones de cada técnica, proporcionando una visión actualizada y práctica para el manejo multidisciplinar del paciente con enfermedad de Crohn.
PALABRAS CLAVE
Enfermedad de Crohn, enfermedad inflamatoria intestinal, tomografía computarizada, ecografía, diagnóstico por imagen.
ABSTRACT
Inflammatory bowel disease comprises a group of chronic inflammatory disorders with a relapsing–remitting pattern that affect the gastrointestinal tract, with Crohn’s disease being one of the most prevalent forms. Its etiology remains unknown, although genetic, immunological, and environmental factors are implicated. Diagnosis relies on a combination of clinical, endoscopic, histological, and imaging findings. Radiology, particularly CT enterography, MR enterography, and ultrasound, plays a key role in assessing disease extent, activity, and associated complications, especially in intestinal segments that are inaccessible to endoscopy. These techniques enable the detection of strictures, ulcers, fistulas, abscesses, and mesenteric abnormalities that guide clinical and therapeutic management.
This review summarizes the main radiological findings of Crohn’s disease on ultrasound and CT, as well as their usefulness in the differential diagnosis with ulcerative colitis and the indications and limitations of each technique, providing an updated and practical overview for the multidisciplinary management of patients with Crohn’s disease.
KEY WORDS
Crohn disease, inflammatory bowel diseases, tomography, x-ray computed, ultrasonography, diagnostic Imaging.
INTRODUCCIÓN
La enfermedad inflamatoria intestinal es una patología inflamatoria crónica que afecta principalmente a pacientes jóvenes. Se incluye dentro de un espectro clínico que engloba la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn.
La enfermedad de Crohn se caracteriza por ser un trastorno inflamatorio intestinal de evolución crónica, caracterizado por una inflamación transmural discontinua, que puede comprometer cualquier segmento del tubo digestivo, pero afecta principalmente al íleon terminal y al colon1,2. La enfermedad sigue un curso remitente-recurrente, con brotes inflamatorios intercalados por períodos de remisión, y puede generar complicaciones graves, incluyendo estenosis, fístulas, abscesos y afectación extraintestinal1,2,3.
El diagnóstico de la enfermedad de Crohn es complejo y requiere la integración de hallazgos clínicos, endoscópicos, histológicos y radiológicos1,4,5. La radiología ha adquirido un papel central, ya que permite evaluar la extensión y actividad inflamatoria, monitorizar la respuesta al tratamiento y detectar complicaciones en segmentos inaccesibles a la endoscopia4-6. Entre las técnicas más utilizadas destacan la ecografía intestinal, la entero-TC y la entero-RM, cada una con sus ventajas, sus limitaciones y sus aplicaciones clínicas específicas4–7.
OBJETIVO
Esta revisión tiene como objetivo sintetizar los hallazgos radiológicos clave en la enfermedad de Crohn, analizar la utilidad de cada técnica y resaltar su papel en el diagnóstico diferencial con la colitis ulcerosa y en la toma de decisiones terapéuticas, proporcionando una guía práctica para radiólogos y clínicos involucrados en el manejo de estos pacientes2–7.
MATERIAL Y MÉTODO
Para la elaboración de este trabajo se realizó una revisión narrativa basada en literatura publicada entre 2003 y 2025, incluyendo guías clínicas, revisiones sistemáticas, estudios originales, atlas de imágenes, libros de texto y recursos online1–17.
La búsqueda bibliográfica se llevó a cabo consultando bases de datos biomédicas como PubMed, Scopus y Web of Science, utilizando términos DeCS y MeSH relacionados con ‘Crohn Disease’, ‘Inflammatory Bowel Diseases’, ‘Tomography, X-Ray Computed’, Ultrasonography’ y ‘Diagnostic Imaging’. La estrategia de búsqueda incluyó artículos publicados en inglés en el periodo de tiempo mencionado anteriormente.
Se seleccionaron aquellos trabajos que abordaban el diagnóstico radiológico de la enfermedad de Crohn mediante entero-TC o ecografía, priorizando aquellos con metodología clara, datos clínico-radiológicos bien descritos y aquellos que aportaban información técnica relevante y consideraban la evaluación de la extensión y la actividad inflamatoria de la enfermedad. Los hallazgos de imagen se organizaron según la técnica, describiendo características de inflamación activa, crónica y complicaciones abdominales1–7,9,15-17.
Adicionalmente, se consultaron manuales de radiología clínica y recursos digitales especializados como Radiopaedia y The Radiology Assistant14-17. El material de referencia utilizado se detalla en el apartado de bibliografía.
RESULTADOS
DIAGNÓSTICO DE LA ENFERMEDAD INFLAMATORIA INTESTINAL:
El abordaje diagnóstico de la enfermedad inflamatoria intestinal se basa en la integración de diferentes técnicas diagnósticas.
La endoscopia con toma de biopsias se considera el método más sensible y específico, y permite la confirmación histológica de la enfermedad1.
Existen marcadores inflamatorios como la calprotectina fecal, que se emplea en el seguimiento y monitorización de la actividad inflamatoria1.
La cápsula endoscópica aporta información complementaria en la valoración de lesiones del intestino delgado, aunque su uso puede estar limitado en presencia de estenosis1,2.
Por último, la evaluación radiológica de la enfermedad inflamatoria intestinal requiere un enfoque multimodal, utilizando diferentes pruebas de imagen como la ecografía, la TC, la RM y los estudios baritados. Estas técnicas ofrecen una caracterización detallada de la mucosa intestinal, permiten evaluar la localización, extensión y gravedad de las lesiones, y son capaces de identificar complicaciones extramurales y determinar el grado de actividad inflamatoria2,5,7–9,11,12.
Ante un paciente con clínica compatible con enfermedad inflamatoria intestinal, la primera técnica diagnóstica a realizar difiere según el segmento intestinal que se sospeche que esté afecto, existiendo 3 posibles vías14:
- Si los síntomas sugieren que la enfermedad afecta principalmente al colon (diarrea, rectorragia…) y es más probable que se trate de una colitis ulcerosa, se recomienda realizar una colonoscopia con biopsias.
- Cuando la clínica sugiere afectación del íleon o del intestino delgado (dolor abdominal, fiebre, pérdida de peso…), el algoritmo recomienda realizar ecografía intestinal o enterografía por RM para el diagnóstico y evaluar la extensión de la enfermedad posteriormente con enterografía por RM.
- Ante un paciente con dolor o masa palpable en flanco derecho o fosa ilíaca derecha, se recomienda realizar una ecografía o TC abdominal, esta última especialmente si hay sospecha de complicaciones como abscesos, perforación o fístulas.
(Fig. 1).
El diagnóstico diferencial clínico-radiológico entre la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa14 se presenta en la figura 2 dentro del apartado anexos.
(Fig. 2).
ENFERMEDAD DE CROHN:
La enfermedad de Crohn es una entidad inflamatoria granulomatosa crónica, caracterizada por un curso remitente-recurrente y por la posibilidad de afectar cualquier segmento del tracto gastrointestinal. Su diagnóstico se basa en la integración de criterios clínicos, radiológicos, endoscópicos e histológicos, según los criterios clásicos descritos por Lennard-Jones, lo que refleja la necesidad de un enfoque multidisciplinar1,2.
En cuanto a su localización, la afectación más frecuente se produce en el íleon terminal (50%), seguida de la forma íleocecal o ileocólica (≈20%) y, en menor proporción, del compromiso predominantemente colónico (≈30%). La identificación precisa del segmento afectado es esencial para orientar el manejo clínico, seleccionar la técnica de imagen más adecuada y valorar la posibilidad de complicaciones1,2.
El comportamiento de la enfermedad puede clasificarse en tres patrones principales:
- Patrón inflamatorio, caracterizado por úlceras superficiales o profundas y asociado a actividad inflamatoria luminal.
- Patrón estenosante, que se manifiesta clínicamente con cuadros oclusivos o suboclusivos y que requiere determinar si la estenosis es de predominio inflamatorio o fibroso.
- Patrón fistulizante-penetrante, en el que la inflamación transmural progresa hacia la formación de fístulas, abscesos o flemones, siendo fundamental la detección precoz mediante técnicas de imagen de alta sensibilidad como la entero-RM o TC5,6,8–10,14.
TÉCNICAS DIAGNÓSTICAS:
ECOGRAFÍA INTESTINAL:
La ecografía intestinal constituye una herramienta de primera línea en la evaluación de la enfermedad de Crohn, siendo accesible, económica, inocua y libre de radiación, y permitiendo identificar de forma temprana la presencia de inflamación intestinal y posibles complicaciones 2,5,6,11–13,16,17.
Según Rumack y cols., la pared del tubo digestivo constituye un patrón en 5 capas con ecogenicidad alternante, y esta estructura permanece idéntica desde el estómago hasta el recto en la ecografía 15.
(Fig. 3).
TÉCNICA:
La ecografía intestinal es especialmente útil en la evaluación de la región ileocecal en la enfermedad de Crohn, permitiendo determinar de manera precisa la localización, extensión y actividad de la enfermedad. La exploración debe iniciarse con una sonda convex de baja frecuencia (3–5 MHz), que proporciona una visión panorámica del abdomen y facilita la identificación del íleon terminal y su relación con estructuras adyacentes, especialmente el ciego y el mesenterio15. Esta aproximación inicial permite delimitar el segmento patológico y orientar el estudio focal posterior.
Una vez localizada el área de interés, se continúa con una sonda lineal de alta frecuencia (7–12 MHz), que ofrece una resolución espacial superior, indispensable para la valoración detallada de la pared intestinal 15. Esta etapa permite analizar engrosamientos murales, alteraciones de la estratificación, hipervascularización y cambios en la grasa mesentérica, todos ellos indicadores clave de actividad inflamatoria y de la cronicidad del proceso.
La técnica de compresión gradual desempeña un papel esencial en la optimización del estudio ecográfico. Mediante la aplicación progresiva de presión con la sonda es posible desplazar las asas intestinales no patológicas que puedan interferir en la visualización del íleon terminal, así como reducir la distancia entre la sonda y el asa de interés, mejorando significativamente la calidad de la imagen, especialmente cuando se emplea la sonda lineal, cuya penetrancia es limitada. En casos de enfermedad crónica, esta técnica también permite valorar indirectamente la rigidez parietal, característica de los segmentos con fibrosis avanzada15.
El empleo de ecografía con contraste (CEUS) mediante microburbujas de hexafluoruro de azufre representa un complemento valioso para la evaluación funcional de la vascularización mural. Esta técnica permite diferenciar inflamación activa de fibrosis, caracterizar la perfusión de segmentos estenóticos y detectar colecciones o complicaciones fistulizantes con mayor sensibilidad, siendo especialmente útil en la región ileocecal por su predisposición anatómica a formas estenosantes y penetrantes.
HALLAZGOS ECOGRÁFICOS:
(Fig. 4).
ENGROSAMIENTO PARIETAL:
Los hallazgos ecográficos más relevantes en la enfermedad de Crohn incluyen engrosamiento parietal de la pared intestinal superior a 3–4 mm, con una sensibilidad del 75% y especificidad del 97%. Generalmente, todas las capas de la pared intestinal se encuentran comprometidas, con predominio de la submucosa, la cual presenta mayor ecogenicidad atribuible al depósito de grasa y fibrosis, característicos de procesos inflamatorios crónicos7.
Los segmentos intestinales afectados suelen mostrar asas incompresibles y de difícil desplazamiento durante la exploración, con rigidez y disminución del peristaltismo7,15.
El engrosamiento parietal acompañado de focos hipoecogénicos transmurales, habitualmente localizados en la capa submucosa, constituye un hallazgo característico de actividad inflamatoria. Asimismo, la pérdida o alteración de la estratificación mural representa un marcador ecográfico de inflamación transmural7,11–13.
Para la medición del grosor parietal, la técnica con mayor reproducibilidad consiste en evaluar durante la compresión con la sonda, midiendo desde el margen externo de la capa muscular propia hasta el lado opuesto y dividiendo el valor por dos. Un engrosamiento mural superior a 3 mm se considera un hallazgo sensible para inflamación activa7,11,12.
En ocasiones, cuando la actividad inflamatoria es intensa, como en brotes de enfermedad de Crohn grave, puede observarse pérdida de la arquitectura normal de las capas de la pared intestinal7,11–13, generando una imagen en “pseudorriñón” que puede simular patología maligna. En estos casos, es imprescindible conocer los signos que orientan hacia benignidad o malignidad, plasmados en la tabla de la figura 4.
(Fig. 5).
INFILTRACIÓN GRASA MESENTÉRICA:
Se observa aumento difuso de la grasa mesentérica locorregional adyacente al segmento intestinal inflamado, reflejando reacción inflamatoria asociada 3,7.
LÍQUIDO LIBRE PERITONEAL:
Es secundario al proceso inflamatorio intestinal transmural.
INGURGITACIÓN VASCULAR MESENTÉRICA:
Aumento del flujo de la arteria mesentérica superior y disminución de su índice de resistencia en el estudio Doppler constituye un signo de actividad.
ADENOPATÍAS:
En la fase activa se pueden ver adenopatías de aspecto reactivo y su presencia es más frecuente en el debut de la enfermedad.
HIPEREMIA PARIETAL
La vascularización de la pared intestinal puede evaluarse de manera semicuantitativa utilizando el modo Doppler color de la ecografía mediante el índice de Limberg, utilizado en enfermedad inflamatoria intestinal 7,11,12,17:
- Grado 0: grosor parietal normal (<4 mm), estratificación mural conservada y ausencia de señal Doppler color.
- Grado 1: engrosamiento mural con ausencia de señal Doppler color.
- Grado 2: engrosamiento mural con aumento intermitente o focal de la vascularización parietal.
- Grado 3: engrosamiento mural con aumento difuso de la vascularización parietal.
- Grado 4: engrosamiento mural con incremento de la señal Doppler color tanto en la pared intestinal como en la grasa mesentérica circundante.
Una puntuación ≥2 se considera indicativa de actividad inflamatoria, mostrando buena correlación con la actividad inflamatoria histológica y la gravedad de la enfermedad a nivel endoscópico 7,11,12,17.
COMPLICACIONES7,12,13:
PARIETALES
ESTENOSIS INTESTINAL:
Se define como un estrechamiento de la luz intestinal que permanece invariable frente a la compresión, pudiendo ocasionar un cuadro oclusivo. Frecuentemente se observa dilatación de asas proximales y ausencia de peristaltismo en el segmento estenótico, acompañado de peristaltismo de lucha en el segmento preestenótico7,12,13.
Es fundamental diferenciar la etiología de la estenosis, ya sea inflamatoria o fibrótica, dado que esto determina el manejo terapéutico y pronóstico del paciente. La estenosis de carácter infamatorio presentará aumento de la señal Doppler color y podrá asociar complicaciones transmurales, mientras que la estenosis fibrótica no mostrará hiperemia y ocasionará dilatación preestenótica7,12,13.
ÚLCERAS INTESTINALES:
Se visualizan como focos o imágenes lineales excéntricas hiperecogénicas confinadas dentro de la pared intestinal. Frecuentemente, su presencia precede o se asocia a complicaciones transmurales, como tractos sinusales, fístulas o abscesos7,12,13.
TRANSMURALES:
TRACTOS SINUSALES:
Se identifican como focos hiperecogénicos excéntricos en la pared intestinal que se extienden más allá del margen externo de la pared y se dirigen hacia el mesenterio, representando un preludio a la formación de fístulas o abscesos7,12,13.
FÍSTULAS:
Se observan como focos hiperecogénicos excéntricos en la pared intestinal que se extienden más allá del margen externo de la pared y establecen comunicación con otro órgano que posee superficie epitelial, representando complicaciones transmurales de la enfermedad de Crohn 7,12,13.
ABSCESOS:
Se manifiesta como un área hipoecoica irregular y mal definida fuera de la pared intestinal, rodeada de grasa mesentérica con signos de inflamación. Presenta variabilidad en la ecogenicidad interna y refuerzo acústico posterior. Habitualmente, no muestra señal Doppler color en su interior, aunque puede observarse vascularización periférica, lo que permite diferenciarlo de un flemón 7,12,13.
Los abscesos suelen ser de pequeño tamaño o incluso colapsados debido a la conexión habitual con la luz intestinal, que facilita su evacuación7,12,13.
(Fig. 5)
UTILIDAD Y LIMITACIONES:
La ecografía permite monitorizar la respuesta al tratamiento mediante evaluación seriada del engrosamiento y la vascularización parietal. Sus limitaciones incluyen la dependencia del operador, la dificultad para evaluar asas profundas o pacientes obesos o con exceso de gas intestinal2,5,6,7,11–13,16,17.
TÉCNICA:
La TC enterográfica requiere un ayuno previo de 4–6 horas y la administración oral de contraste neutro (10–30 UH), habitualmente entre 1000 y 1500 ml administrados durante aproximadamente 60 minutos. Pueden emplearse diferentes preparaciones, entre ellas agua, metilcelulosa, manitol, polietilenglicol o sorbitol al 0,1%5,6,8,9,14.
Se administra posteriormente contraste yodado intravenoso, ajustando la dosis según el peso del paciente y utilizando un flujo de inyección de 4 ml/s. Opcionalmente, pueden administrarse fármacos antiperistálticos como la buscapina o el glucagón para optimizar la distensión y reducir artefactos por movimientos intestinales5,6,8,9,14.
La adquisición se realiza en fase entérica o arterial tardía (aproximadamente a los 50 segundos). Se recomienda el uso de la TC multidetector, con reconstrucciones de corte fino y obtención sistemática de reformateos multiplanares (MPR) en planos coronal y sagital, imprescindibles para la adecuada valoración del intestino delgado5,6,8,9,14.
HALLAZGOS RADIOLÓGICOS:
Los hallazgos radiológicos característicos de la enfermedad de Crohn pueden dividirse en varias categorías, de acuerdo con la afectación de la pared intestinal, las complicaciones transmurales, las alteraciones mesentéricas y la enfermedad perianal.
HALLAZGOS MURALES (limitados a la pared intestinal)
HIPERREALCE PARIETAL:
El patrón de realce mural en la entero-TC constituye un indicador fundamental de actividad inflamatoria. Puede presentarse de distintas formas5,6,9:
- Hiperrealce asimétrico: predominio del realce en el borde mesentérico, claramente mayor que en el borde antimesentérico, hallazgo específico en la enfermedad de Crohn debido a la afectación preferente del mesenterio adyacente.
- Hiperrealce estratificado: refleja edema submucoso y aumento de la vascularización. Puede presentarse como:
- Patrón bilaminado: hiperrealce de la capa interna (signo del “doble halo”).
- Patrón trilaminado: hiperrealce de la capa interna y de la serosa, con hipodensidad intermedia correspondiente a edema submucoso (signo de la “diana”).
- Hiperrealce simétrico homogéneo: realce transmural uniforme.
Fig. 6.
La relación habitual de realce entre las asas del intestino delgado puede invertirse en presencia de actividad inflamatoria. En condiciones normales, el yeyuno muestra un mayor realce tras la administración de contraste intravenoso (aprox. 110 UH) en comparación con el íleon terminal (aprox. 70 UH). En la enfermedad de Crohn activa, esta proporción se invierte, de modo que el íleon terminal presenta mayor realce que el yeyuno, constituyendo un signo indirecto de inflamación ileal significativa5,6,9.
ENGROSAMIENTO PARIETAL:
La evaluación del grosor mural debe realizarse en un segmento de intestino delgado adecuadamente distendido por el contraste oral, lo que garantiza una medición fiable. Según el grado de engrosamiento, puede clasificarse en5,6,9:
- Leve: 3–5 mm
- Moderado: 6–9 mm
- Severo: ≥10 mm
Un engrosamiento parietal superior a 15 mm se considera atípico para la enfermedad de Crohn, por lo que debe plantearse la posibilidad de otras etiologías como neoplasias, especialmente cuando el engrosamiento es asimétrico, excéntrico o presenta un aspecto pseudonodular5,6,9.
(Fig 7.)
ESTENOSIS INTESTINAL:
La estenosis se define como un estrechamiento de la luz intestinal, considerado significativo cuando existe una reducción del calibre ≥50% en comparación con asas adyacentes no afectadas. Representa la primera causa de resección intestinal en pacientes con enfermedad de Crohn y suele correlacionarse con el tiempo de evolución del proceso inflamatorio5,6,8,9,14.
Un aspecto fundamental en su valoración es determinar la presencia o ausencia de dilatación preestenótica, ya que ello condiciona la interpretación clínica y las implicaciones terapéuticas5,6,8,9,14:
- Estenosis sin dilatación retrógrada (<3 cm):
- Suele corresponder a un cuadro clínico leve.
- Puede deberse a la existencia de una complicación transmural proximal a la estenosis, como una fístula, que permite el drenaje y evita la distensión del asa preestenótica.
- Es habitual en pacientes con dos o más estenosis consecutivas, en estos casos, la estenosis más distal no genera dilatación proximal si existe otra estenosis inmediatamente precedente.
- Estenosis con dilatación retrógrada: compatible con cuadro oclusivo o suboclusivo.
- Moderada: 3–4 cm
- Severa: >4 cm, indicativa de obstrucción franca del intestino delgado.
(Fig. 8).
ÚLCERAS:
Se identifican como soluciones de continuidad confinadas a la pared intestinal, en las que puede observarse la extravasación o extensión del contenido intraluminal, incluido el contraste oral, hacia el interior de la pared (imagen de adición). Este hallazgo constituye un marcador directo de afectación inflamatoria profunda y suele asociarse a un mayor riesgo de complicaciones transmurales5,6,8,9,14.
PSEUDODIVERTÍCULOS:
Se manifiestan como saculaciones de base ancha localizadas a lo largo del borde antimesentérico de un asa intestinal. Su aparición se relaciona con el engrosamiento parietal asimétrico del borde mesentérico, ya sea de origen inflamatorio o fibrótico, que provoca acortamiento mural y favorece un aumento de la presión intraluminal, conduciendo a la protrusión focal de la pared hacia el lado antimesentérico5,6,8,9,14.
ENFERMEDAD TRANSMURAL O PENETRANTE (hallazgos extramurales).
TRACTO SINUSAL:
Se observa como un defecto intraparietal lineal que se extiende desde la mucosa hasta la serosa, prolongándose hacia el mesenterio donde finaliza en un fondo de saco ciego. A diferencia de las fístulas, el tracto sinusal no alcanza la piel ni comunica con órganos adyacentes, representando una complicación transmural incompleta de la enfermedad de Crohn5,6,8,9,14.
FÍSTULA:
Se definen como un trayecto lineal o tubular extraentérico que comunica la luz intestinal con otra superficie epitelial. En su interior pueden contener líquido, burbujas de gas o ambos, lo que facilita su identificación en la entero-TC. Suelen localizarse proximalmente a una estenosis inflamatoria, debido al aumento de la presión intraluminal y la afectación transmural5,6,8,9,14.
Según las estructuras a las que conectan, pueden clasificarse en:
- Enteroentéricas:
- Enterocólicas.
- Enterovesicales.
- Enterocutáneas.
- Rectovaginales, entre otras.
Desde el punto de vista morfológico, pueden ser5,6,8,9,14:
- Simples: con un único trayecto fistuloso.
- Complejas: con más de un trayecto, adoptando en ocasiones un aspecto en “asterisco” o en “hoja de trébol”.
FLEMÓN:
Se presenta como una masa inflamatoria mal delimitada situada en el mesenterio adyacente a un asa intestinal inflamada. Se caracteriza por su alta atenuación en la entero-TC y por la ausencia de líquido o gas en su interior, lo que permite diferenciarlo de un absceso. Constituye una lesión heterogénea, con una mezcla de componentes de partes blandas y tejido graso, reflejando la intensa reacción inflamatoria mesentérica5,6,8,9,14.
ABSCESO:
Se define como una colección líquida encapsulada, que puede presentar gas en su interior o no. En la TC, los abscesos se caracterizan por un centro hipoatenuante y un realce periférico en anillo tras la administración de contraste intravenoso, hallazgo típico de cavitación purulenta 5,6,8,9,14.
Pueden localizarse en múltiples regiones, incluyendo el mesenterio, la cavidad peritoneal, el retroperitoneo, la pared abdominal, así como en la región perirrectal o perianal, siendo esta última especialmente relevante en formas fistulizantes de la enfermedad de Crohn5,6,8,9,14.
PERFORACIÓN:
Complicación grave pero infrecuente de la enfermedad de Crohn, con una incidencia aproximada del 1%. Habitualmente se presenta como una perforación única, más común en el contexto de un patrón estenosante-fistulizante, donde la presión intraluminal aumentada y la inflamación transmural favorecen la rotura de la pared intestinal5,6,8,9,14.
La perforación libre conlleva riesgo de peritonitis y requiere tratamiento quirúrgico urgente, constituyendo una emergencia abdominal5,6,8,9,14.
HALLAZGOS MESENTÉRICOS:
INFLAMACIÓN O EDEMA PERIENTÉRICO:
Aumento de la atenuación de la grasa mesentérica adyacente a un asa de intestino delgado inflamada. Refleja la extensión de la inflamación transmural clásica de la enfermedad de Crohn 5,6,8,9,14.
(Fig. 9).
INGURGITACIÓN VASCULAR MESENTÉRICA:
Dilatación, tortuosidad y prominencia de los vasos rectos del mesenterio, que aparecen aumentados en número y calibre (signo del “peine”). Estos pequeños vasos se originan en los arcos terminales intestinales, ramas de la arteria mesentérica superior. Indica hiperemia e inflamación activa del intestino 5,6,8,9,14.
(Fig. 9).
PROLIFERACIÓN FIBROGRASA:
Se observa como hipertrofia de la grasa mesentérica adyacente a los segmentos intestinales afectados por la enfermedad de Crohn. Puede ejercer un efecto de masa, desplazando estructuras vecinas. Habitualmente se localiza en el borde mesentérico, aunque en ocasiones puede presentarse de manera circunferencial alrededor del asa intestinal5,6,8,9,14.
ADENOPATÍAS MESENTÉRICAS5,6,8,9,14:
(Fig. 9).
TROMBOSIS VENOSA MESENTÉRICA
Se localiza en los vasos venosos adyacentes a un segmento intestinal inflamado5,6,8,9,14. Según el tiempo de evolución se clasifica en5,6,8,9,14:
- Aguda: se caracteriza por aumento del calibre venoso y, en ocasiones, por ausencia de flujo detectable en TC con contraste.
- Crónica: se observa disminución del calibre venoso, acompañada de dilatación de colaterales o formación de varices en el intestino delgado.
ENFERMEDAD PERIANAL:
Se trata de una complicación frecuente, que afecta aproximadamente al 50–60% de los pacientes con enfermedad de Crohn, y que en ocasiones puede preceder a la afectación intestinal5,8,14,17.
Su manifestación principal son las fístulas anales, caracterizadas por un trayecto primario con orificio interno en el canal anal y orificio externo en la piel, pudiendo asociar trayectos secundarios o abscesos perianales5,8,14,17.
La resonancia magnética pélvica constituye la técnica de elección para su evaluación, aunque la ecografía endoanal también puede aportar información útil5,8,14,17.
UTILIDAD Y LIMITACIONES:
La enterografía por TC ofrece excelente resolución espacial y rapidez, siendo especialmente útil en escenarios de urgencia, cuando la ecografía es insuficiente o cuando se requieren estudios rápidos y completos del abdomen, para detectar complicaciones extraluminales como abscesos, fístulas o perforaciones. Además, permite evaluar la actividad inflamatoria y la extensión de la enfermedad5,6,8,9,14,17.
Sus principales limitaciones son la exposición a la radiación, especialmente en pacientes jóvenes que requieren un seguimiento prolongado y su precisión limitada en la enfermedad perianal para la caracterización de la anatomía fistulosa y de los abscesos asociados5,6,8,9,14,17.
CONCLUSIONES
- Las técnicas de imagen desempeñan un papel fundamental en el diagnóstico, seguimiento y detección de complicaciones en la enfermedad de Crohn.
- La ecografía intestinal constituye la modalidad de primera línea, accesible y eficaz para la monitorización de la actividad inflamatoria y la respuesta terapéutica.
- La entero-TC resulta especialmente útil en situaciones urgentes y en la valoración rápida de complicaciones
- La entero-RM se considera la técnica de referencia para el seguimiento de la enfermedad, ofreciendo caracterización integral y evaluación de actividad inflamatoria, y caracterización de la enfermedad perianal.
- La elección adecuada e individualizada de la modalidad de imagen y su integración con la información clínica, endoscópica e histológica permiten un manejo personalizado y multidisciplinar, optimizando la toma de decisiones terapéuticas y el pronóstico del paciente.
- La correcta identificación y sistematización de los hallazgos radiológicos en los informes clínicos es esencial para guiar la estrategia terapéutica, incluyendo decisiones sobre medicación biológica o cirugía.
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Fig. 1. Algoritmo diagnóstico de la enfermedad inflamatoria intestinal. J.L Del Cura, S. Pedraza, A. Gayete, A. Rovira. – Radiología Esencial – SERAM, 2a edición, año: 2018. ISBN: 978-84-9110-349-3. Editorial Médica Panamericana.
Fig. 2. Diagnóstico diferencial entre enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa. Elaboración propia.
Fig. 3. Firma del tubo digestivo en ecografía: patrón en 5 capas con ecogenicidad alternante. Elaboración propia con imagen ecográfica obtenida en Radiology Assistant.
Fig. 4. Caso clínico: paciente varón de 57 años con dolor en fosa ilíaca derecha. Exploración ecográfica con sonda lineal. Se visualiza un segmento de íleon distal con engrosamiento parietal concéntrico de hasta 7 mm y disminución de su peristaltismo. Asocia rarefacción de la grasa adyacente y líquido libre interasas en moderada cuantía en ambas fosas ilíacas y otro acúmulo líquido (40 x 14 mm) coleccionado en planos profundos de la pelvis derecha. Hallazgos ecográficos sugestivos de ileítis distal visualizando líquido libre interasas y colección en planos profundos de la pelvis. Resultó ser enfermedad de Crohn ileal. Elaboración propia (caso del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa).
Fig. 5. Engrosamiento parietal intestinal: signos que orientan hacia benignidad y malignidad. Elaboración propia.
Fig. 6. Estratificación parietal en segmento intestinal afecto de enfermedad de Crohn en TC. Elaboración propia.
Fig. 7. Ejemplos de afectación ileal en la enfermedad de Crohn con engrosamiento mural leve y engrosamiento mural severo con hiperrealce laminado. Elaboración propia (casos del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa).
Fig. 8. Caso clínico: paciente varón de 30 años con dolor abdominal y vómitos. Elaboración propia. Cortes axiales y coronales de TC con contraste intravenoso. Se visualiza un engrosamiento mural concéntrico e hiperrealce parietal de dos largos segmentos discontinuos del íleon terminal, que asocian ingurgitación vascular, aumento de densidad de la grasa mesentérica y adenopatías reactivas de hasta 11 mm de eje corto. El segundo segmento condiciona moderada estenosis de la luz intestinal, con dilatación retrógrada de las asas ileales. Hallazgos compatibles con enfermedad de Crohn activa que involucra dos largos segmentos discontinuos de íleon distal, con estenosis moderada en uno de ellos que condiciona dilatación retrógrada de las asas proximales. Elaboración propia (caso del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa).
Fig. 9. Caso clínico: paciente varón afecto de enfermedad de Crohn ileal. Cortes axiales y sagital de TC con contraste intravenoso. Afectación mesentérica con morfología atípica: ingurgitación vascular, adenopatías y calcificaciones groseras que ejercen tracción sobre las asas circundantes. Elaboración propia (caso del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa).








