Hepatitis E aguda. A propósito de un caso

9 septiembre 2024

AUTORES

  1. Blanca García Díez. Médico Interno Residente en Medicina Familiar y Comunitaria. Hospital Sierrallana. Servicio Cántabro de Salud. Torrelavega. Cantabria. España.
  2. Helena Borrel Doz. Médico Interno Residente en Medicina Familiar y Comunitaria. Hospital Sierrallana. Servicio Cántabro de Salud. Torrelavega. Cantabria. España.
  3. María Ezquerra Marigómez. Médico Interno Residente en Medicina Interna. Hospital Sierrallana. Servicio Cántabro de Salud. Torrelavega. Cantabria. España.
  4. Lucía Burón Pérez. Médico Interno Residente en Medicina Familiar y Comunitaria. Hospital Universitario Marqués de Valdecilla. Santander. Cantabria. España.
  5. Leyre Mozota Alonso. Médico Interno Residente en Medicina Familiar y Comunitaria. Hospital Universitario Marqués de Valdecilla. Santander. Cantabria. España.
  6. Gonzalo García Perales. Médico Interno Residente en Medicina Familiar y Comunitaria. Hospital Sierrallana. Servicio Cántabro de Salud. Torrelavega. España.

 

RESUMEN

El término hepatitis se define como la inflamación del hígado. Según el tiempo de evolución podemos clasificarlas en hepatitis hiperaguda (< 7 días), hepatitis aguda (7 a 21 días), hepatitis subaguda (21 días hasta 26 semanas) y hepatitis crónica (> 26 semanas)1.

Las dos causas más frecuentes de hepatitis aguda en adultos son la hepatitis vírica y la hepatitis medicamentosa. Sin embargo no debemos olvidar otras múltiples causas como la hepatitis autoinmune, la hepatitis por hipoperfusión e isquemia, la hepatitis de origen alcohólico, el síndrome HEELP en la embarazada o la patología tumoral.

Los síntomas pueden ser desde leves e inespecíficos y solucionarse en entre una a seis semanas de forma espontánea hasta muy graves como la denominada hepatitis fulminante4.

En cuanto al diagnóstico, además de una buena historia clínica y exploración física, nos ayudaremos de pruebas complementarias entre las que no pueden faltar una analítica completa y una prueba de imagen que como primera opción será la ecografía. En ocasiones será necesario completar con otras pruebas, incluso plantear una biopsia hepática para llegar al diagnóstico etiológico1.

En este artículo nos centraremos en la hepatitis por virus E por ser el diagnóstico que presentaremos en nuestro caso clínico. Destacar su transmisión vía fecal-oral y su prevalencia en Asia y África por ser zonas con acceso a aguas potables y saneamientos más deficientes2.

PALABRAS CLAVE

Hepatitis, hígado, transaminasa.

ABSTRACT

The term hepatitis is defined as inflammation of the liver. According to the time of evolution, we can classify them into hyperacute hepatitis (< 7 days), acute hepatitis (7 to 21 days), subacute hepatitis (21 days to 26 weeks) and chronic hepatitis (> 26 weeks)1.

The two most common causes of acute hepatitis in adults are viral hepatitis and drug hepatitis. However, we must not forget other multiple causes such as autoimmune hepatitis, hepatitis due to hypoperfusion and ischemia, hepatitis of alcoholic origin, HEELP syndrome in pregnant women or tumor pathology.

Symptoms can range from mild and non-specific and resolve spontaneously in one to six weeks to very serious ones such as the so-called fulminant hepatitis4.

Regarding the diagnosis, in addition to a good clinical history and physical examination, we will use complementary tests, which cannot include a complete analysis and an imaging test, the first option being an ultrasound. Sometimes it will be necessary to complete other tests, including a liver biopsy to reach the etiological diagnosis1.

In this article we will focus on hepatitis E virus as it is the diagnosis that we will present in our clinician’s case. Highlight its fecal-oral transmission and its prevalence in Asia and Africa as they are areas with access to drinking water and poorer sanitation2.

KEY WORDS

Hepatitis, liver, transaminase.

INTRODUCCIÓN

Se define hepatitis como la inflamación del hígado. Dependiendo del tiempo de evolución podemos hablar de hepatitis hiperaguda (< 7 días), hepatitis aguda (7 a 21 días), hepatitis subaguda (21 días hasta 26 semanas) y hepatitis crónica (> 26 semanas)1.

Existen múltiples causas que pueden provocar una hepatitis aguda. Las dos causas más frecuentes en adultos son la hepatitis vírica y la hepatitis medicamentosa. La hepatitis inducida por fármacos es la causa más común de daño hepático agudo en Australia, Europa, Reino Unido y Estados Unidos, mientras que en Asia y África predomina la hepatitis viral1.

Hay otras múltiples causas que pueden provocar daño hepático y en las cuales tenemos que pensar para hacer un buen diagnóstico diferencial: hepatitis autoinmune, hepatitis por hipoperfusión e isquemia como el Síndrome de Budd-Chiari, hepatitis de origen alcohólico, el síndrome HEELP en la embarazada o patología tumoral, entre otras.

En este artículo presentamos el caso de un paciente de 58 años que acude a Urgencias por epigastralgia diagnosticándose de una hepatitis aguda por Virus E.

PRESENTACIÓN CASO CLÍNICO

Varón de 58 años con antecedentes médicos de hipercolesterolemia en tratamiento con atorvastatina. Acude al servicio de urgencias por epigastralgia desde hace 2-3 días sin otra clínica digestiva. No presenta dolor torácico, ni disnea ni cortejo vegetativo acompañante. Niega fiebre ni clínica a otro nivel. Como único antecedente cuenta que desde hace 10 días aproximadamente presenta clínica catarral por lo que está tomando paracetamol e ibuprofeno. Se toman las constantes estando todas en rango y se realiza analítica completa donde se objetiva importante elevación de las pruebas de función hepática (GPT 2123, GOT 1107, GGT 506, FA 420), posteriormente se realiza ecografía urgente donde se objetiva la vesícula biliar de aspecto desestructurado, sin otros hallazgos.

El paciente ingresa en digestivo para continuar estudio. Durante el ingreso se realiza ecoendoscopia y TAC abdominal siendo ambas pruebas normales, se completa analítica con serologías y autoanticuerpos siendo todo normal salvo el resultado positivo para los anticuerpos IgM de la Hepatitis E. Dados los hallazgos se diagnostica al paciente de hepatitis E aguda, se mantiene ingresado con buena evolución y se repite analítica a los 10 días objetivándose mejoría de las pruebas de función hepática (GPT 208, GOT 41, GGT 243, FA 237), por lo que dado que la enfermedad está en fase de resolución se da de alta al paciente y se cita en un mes en consulta externa de Digestivo con nueva analítica. El paciente permanece asintomático, las pruebas de función hepática normalizan y positivizan también los anticuerpos IgG de la Hepatitis E por lo que se decide alta por parte de digestivo.

 

DISCUSIÓN-CONCLUSIONES

El término hepatitis se define como la inflamación del hígado. Según el tiempo de evolución podemos clasificarlas en hepatitis hiperaguda (< 7 días), hepatitis aguda (7 a 21 días), hepatitis subaguda (21 días hasta 26 semanas) y hepatitis crónica (> 26 semanas)1.

Las dos causas más frecuentes de hepatitis aguda en adultos son la hepatitis vírica y la hepatitis medicamentosa. La hepatitis inducida por fármacos es la causa más común de daño hepático agudo en Australia, Europa, Reino Unido y Estados Unidos, mientras que en Asia y África predomina la hepatitis viral1.

Hay otras múltiples causas que pueden provocar daño hepático y en las cuales tenemos que pensar para hacer un buen diagnóstico diferencial: hepatitis autoinmune, hepatitis por hipoperfusión e isquemia como el Síndrome de Budd-Chiari, hepatitis de origen alcohólico, el síndrome HEELP en la embarazada o patología tumoral, entre otras.

Los síntomas de una hepatitis aguda pueden ser desde leves e inespecíficos como náuseas, malestar, anorexia, prurito, sutil tinte ictérico… hasta muy graves como la denominada hepatitis fulminante4 en la que se produce una necrosis masiva rápida del hígado y se caracteriza por alteraciones en la coagulación (INR > 1,5 o tiempo de protrombina > 15 segundos) y una encefalopatía secundaria.

En cuanto al diagnóstico es necesario pedir una analítica urgente donde suelen aparecer como hallazgos: alargamiento del tiempo de protrombina, aumento de las transaminasas, bilirrubina elevada y plaquetopenia (<150.000).

A la hora de solicitar una prueba de imagen, se suele preferir como primera opción la ecografía con Doppler y dejar el TAC abdominal en caso necesario debido a la utilización de contraste en el mismo y la posible insuficiencia renal secundaria1. En pacientes encefalopáticos o con alteraciones en el nivel de consciencia el TC craneal o la RMN craneal puede revelar evidencia de edema cerebral. Aproximadamente el 30% de los pacientes con daño hepático agudo desarrollan edema pulmonar e infecciones pulmonares por lo que en caso de sospecharlo, estaría indicada solicitar una radiografía de tórax.

Una vez realizado el diagnóstico de hepatitis aguda, tenemos que realizar una analítica completa para intentar filiar la causa (serologías, anticuerpos, marcadores tumorales…). Si no conseguimos llegar al diagnóstico etiológico tras las pruebas analíticas y de imagen, estaría indicada realizar una biopsia hepática, aunque hay que tener gran precaución con esta prueba ya que existe un riesgo hemorrágico muy elevado4.

Como ya hemos dicho, la causa vírica es una de las causas más frecuentes de esta patología. Los virus de la hepatitis se dividen en A, B, C, D y E y, aunque comparten muchas características en común, también tienen particularidades en su vía de transmisión, evolución y pronóstico.

El virus de la hepatitis E se transmite por vía fecal-oral. Es por esto que solo se han dado epidemias en China, India, México, Perú, Rusia, Pakistán y el centro y el norte de África, pero no en Estados Unidos ni en Europa occidental. En países con métodos de saneamiento rutinarios y eficaces, la mayoría de los casos ocurren en viajeros que regresan desde un país donde el saneamiento es deficiente y el acceso al agua potable es limitado3.

La hepatitis por virus E, al igual que la mayoría de las hepatitis víricas suele solucionarse de forma espontánea en entre una a seis semanas sin necesidad de tratamiento, aunque rara vez pueden complicarse y dar lugar a una hepatitis fulminante (daño hepático agudo). En el caso de la hepatitis E crónica, la rivabirina administrada durante 12 semanas puede ser eficaz, aunque todavía es necesario realizar más estudios2,3. El interferón también se ha utilizado en algunos casos con resultado positivo3.

En cuanto a su prevención, se ha desarrollado una vacuna cuya comercialización sólo está aprobada en China3.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Eric Goldberg, Sanjiv Chopra, Jonah N Rubin. Acute liver failure in adults: Etiology, clinical manifestations, and diagnosis [Internet]. UpToDate: Robert S Brown, Jr; Dec 20, 2022 [revisado jul 2024, consultado 30 jul 2024]. Disponible en: www-uptodate-com
  2. Sonal Kumar. Hepatitis E. [internet]. Manual MSD.[revisado ago 2022, consultado 31 jul 2024]. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es-es
  3. OMS. Hepatitis E [Internet]. Who.int. [revisado jul 2023, consultado 31 jul 2024]. Disponible en: https://www.who.int/es
  4. Sonal Kumar. Hepatitis fulminante. [internet]. Manual MSD.[revisado ago 2022, consultado 31 jul 2024]. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es-es

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos