Hidatidosis. Análisis desde la perspectiva de enfermería en el diagnóstico, tratamiento y prevención

27 septiembre 2025

 

AUTORES

  1. Alba Moliner Gil. Graduada en Enfermería. Enfermera en el Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  2. Silvia Pérez Ortiz. Graduada en Enfermería. Enfermera en el Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  3. Isabel Shengyin de la Parra Colom. Graduada en Enfermería. Aragón, España.
  4. Laura Murillo Eito. Graduada en Enfermería. Enfermera en el Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  5. Zhasmina Ivanova Ivanova. Graduada en Enfermería. Enfermera en el Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.

 

RESUMEN

La hidatidosis es una enfermedad parasitaria causada por el Echinococcus, un género de gusanos planos que afecta principalmente al hígado y los pulmones de los seres humanos. El ciclo del parásito involucra a los perros como hospedadores definitivos, donde los quistes del parásito se desarrollan en sus intestinos. Los humanos, al entrar en contacto con estos parásitos a través del consumo de alimentos o agua contaminada con huevos, se convierten en hospedadores accidentales. Los quistes pueden crecer lentamente y generar complicaciones graves si no se detectan a tiempo.

La enfermedad se presenta en forma de quistes hidatídicos, los cuales pueden ser asintomáticos durante años. Sin embargo, cuando los quistes se rompen o se infectan, pueden causar reacciones alérgicas o infecciones secundarias, y en casos graves, llevar a la muerte. El diagnóstico suele realizarse mediante ecografías, tomografías computarizadas o análisis serológicos.

El tratamiento más efectivo es la cirugía para extirpar los quistes, aunque en algunos casos se utilizan medicamentos antiparasitarios como el albendazol. La prevención de la hidatidosis se centra en el control de la población canina, la higiene adecuada de alimentos y el acceso a agua potable limpia, además de medidas educativas para las comunidades rurales más vulnerables.

El personal de enfermería juega un papel clave en la educación sobre prevención, la vigilancia de los síntomas y el apoyo a los pacientes durante el tratamiento y la recuperación. Su intervención es esencial para reducir la incidencia y mejorar la calidad de vida de los afectados.

PALABRAS CLAVE

Equinococosis, zoonosis, educación en salud ambiental.

ABSTRACT

Hydatid disease is a parasitic disease caused by Echinococcus, a genus of flatworms that primarily affects the liver and lungs of humans. The parasite’s life cycle involves dogs as definitive hosts, where the parasite cysts develop in their intestines. Humans, upon coming into contact with these parasites through consumption of food or water contaminated with eggs, become accidental hosts. The cysts can grow slowly and cause serious complications if not detected early.

The disease presents in the form of hydatid cysts, which can be asymptomatic for years. However, when the cysts rupture or become infected, they can cause allergic reactions or secondary infections, and in severe cases, lead to death. Diagnosis is usually made through ultrasound, CT scans, or serological tests.

The most effective treatment is surgery to remove the cysts, although antiparasitic drugs such as albendazole are used in some cases. Hydatidosis prevention focuses on dog population control, proper food hygiene, and access to clean drinking water, as well as educational measures for the most vulnerable rural communities.

Nursing staff play a key role in prevention education, symptom monitoring, and supporting patients during treatment and recovery. Their intervention is essential to reducing the incidence and improving the quality of life of those affected.

KEY WORDS

Echinococcosis, zoonosis, environmental health education.

DESARROLLO DEL TEMA

La hidatidosis o equinococosis es una infección zoonótica parasitaria provocada por cestodos del género Echinococcus, unos gusanos milimétricos que desarrollan su ciclo biológico en los órganos y vísceras de diferentes animales. Los animales carnívoros son el hospedador definitivo de estos cestodos, con los cuales mantienen una relación benigna. Sin embargo, en el hospedador intermedio, que puede ser prácticamente cualquier otro mamífero, los cestodos forman vesículas en diferentes órganos, denominadas quistes hidatídicos, que actúan como tumores y alteran las funciones de dichos órganos: en animales para consumo humano se reduce la producción de leche y afecta el crecimiento y la calidad de la carne, mientras que en seres humanos producen una enfermedad potencialmente grave.

La transmisión de estos cestodos se produce en un ciclo donde el animal carnívoro (zorro, lobo, perro) consume vísceras o carne previamente infectadas, que posteriormente elimina a través de las heces, que contaminan el agua o el pasto que consumen animales herbívoros que serán el alimento de los carnívoros. En los seres humanos, el contagio puede ocurrir de manera accidental, generalmente debido a la contaminación de alimentos (como agua, frutas o verduras) o por contacto con animales o heces sin una adecuada higiene. De esta forma, los huevos se transmiten a los seres humanos vía oral y se alojan en forma de quistes principalmente en el hígado y los pulmones1.

La afectación a estos órganos se produce de forma lenta, generalmente asintomática hasta que los quistes tienen un tamaño suficientemente importante para afectar a la funcionalidad. En este caso, la clínica varía según la localización de los quistes, siendo los órganos más comúnmente implicados el hígado y los pulmones en el 90%, produciendo una masa palpable, ictericia, dolor y fiebre cuando los quistes se localizan en el hígado, o tos y hemoptisis en caso de afectación pulmonar2.

A través del diagnóstico por imágen, pruebas serológicas, examen físico y antecedentes epidemiológicos, se suele encontrar una masa quística en el abdomen o tórax que determina su diagnóstico, asociado a antecedentes como el contacto con perros3.

En el caso de pacientes sintomáticos o con quistes complicados, se realiza cirugía, la extirpación del quiste. Y en los portadores asintomáticos, se decide según el tamaño y tipo de quiste. El fármaco antiparasitario de elección para eliminarlos o impedir que reaparezca es el Albendazol durante 3 meses con análisis de control periódicamente.

Se reconocen 5 especies diferentes de Echinococcus, siendo las de mayor riesgo zoonótico E. granulosus y E. multilocularis. La hidatidosis es una enfermedad de declaración obligatoria en España, aunque no en la mayoría de los países, lo que dificulta la recopilación de datos precisos sobre su distribución y prevalencia. La mayor frecuencia de casos se observa en áreas rurales, donde la presencia de ganado pastoril favorece la transmisión del agente causal4. Los nuevos sistemas de ganadería intensiva, los mataderos en malas condiciones, los abundantes perros callejeros y la baja conciencia de la población, contribuyen al aumento de la prevalencia. Dadas las tasas elevadas de morbilidad que generan pérdidas tanto en la industria ganadera como en salud pública, esta enfermedad preocupa cada vez más en cuanto a la salud pública y económica. Los pacientes afectados, permanecen hospitalizados de dos semanas a un mes en caso de necesitar cirugía5.

Debido a su origen infeccioso, la prevención es fundamental para evitar la transmisión de la enfermedad. Este proceso requiere la colaboración de un equipo multidisciplinario, en el que el personal de enfermería desempeña un rol clave, especialmente en la educación para la salud. Además, su intervención es crucial durante todas las etapas del proceso asistencial, desde la realización de pruebas diagnósticas serológicas o por imágenes, hasta la administración del tratamiento o intervención quirúrgica una vez establecido el diagnóstico y la posterior rehabilitación o cuidados postquirúrgicos. En cuanto a investigación y gestión, la enfermería también es responsable de la recolección de datos epidemiológicos y la elaboración de programas de salud pública.

ETIOLOGÍA:

AGENTE ETIOLÓGICO:

La hidatidosis es causada principalmente por dos especies de Echinococcus:

  • Echinococcus granulosus: Esta especie es la más común y presenta un ciclo de vida generalmente doméstico. Los perros y otros cánidos (como lobos y zorros) actúan como hospedadores definitivos. Los quistes hidatídicos que se forman en los hospedadores intermedios, que pueden ser ovinos, caprinos, bovinos y, en ocasiones, humanos, son de gran importancia en la transmisión de la enfermedad.
  • Echinococcus multilocularis: Esta especie tiene un ciclo de vida predominantemente silvestre y el zorro es su hospedador definitivo. A diferencia de E. granulosus, E. multilocularis causa hidatidosis alveolar, que es más agresiva y se asocia principalmente con quistes en el hígado. La transmisión a humanos ocurre cuando éstos ingieren los huevos del parásito, generalmente a través de alimentos o agua contaminada1.

 

Ambas especies son endémicas en diferentes regiones del mundo, con E. granulosus presente globalmente, mientras que E. multilocularis se encuentra más frecuentemente en el hemisferio norte.

CICLO BIOLÓGICO DEL PARÁSITO:

El ciclo de vida de Echinococcus involucra varios hospedadores y se puede describir en las siguientes etapas:

  • Hospedador Definitivo: Los cánidos (perros, zorros, lobos) se infectan al consumir tejidos que contienen quistes hidatídicos de hospedadores intermedios. En el intestino delgado, los parásitos adultos se desarrollan y producen huevos que se excretan en las heces.
  • Hospedador Intermediario: Los herbívoros, como ovejas y cabras, así como los humanos, pueden actuar como hospedadores intermedios. Los huevos ingeridos eclosionan en el intestino del hospedador intermedio, liberando larvas que atraviesan la mucosa intestinal y entran al torrente sanguíneo. Estas larvas se distribuyen a diferentes órganos, principalmente al hígado y los pulmones, donde forman quistes hidatídicos.
  • Transmisión a humanos: Los humanos se infectan accidentalmente al ingerir huevos de Echinococcus, que pueden estar presentes en alimentos o agua contaminada, o por contacto directo con heces de animales infectados. Las malas prácticas de higiene, como el consumo de frutas y verduras sin lavar o la falta de desparasitaciones en perros, aumentan el riesgo de transmisión1.

 

FACTORES DE RIESGO:

La prevalencia de la hidatidosis está influenciada por varios factores:

  • Prácticas de Ganadería: La crianza de ganado sin las medidas adecuadas de higiene y control de parásitos contribuye a la alta tasa de infestación en regiones rurales. Es común que los perros se alimenten de vísceras de animales infectados.
  • Condiciones Ambientales: La distribución geográfica de la enfermedad varía, siendo endémica en áreas rurales y montañosas donde hay una interacción cercana entre animales domésticos y silvestres.
  • Higiene Personal: La falta de higiene en el manejo de alimentos y la contaminación cruzada son factores significativos que facilitan la transmisión de los huevos del parásito6.

 

EPIDEMIOLOGÍA:

La hidatidosis tiene una distribución global, y es especialmente prevalente en regiones rurales de Argentina, Perú, África Oriental, Asia Central y China, donde la prevalencia en humanos puede alcanzar entre el 5 % y el 10 % (4). Por otro lado, la equinococosis alveolar está limitada al hemisferio norte, afectando principalmente a zonas de China, Rusia, Europa continental y América del Norte. Las mayores prevalencias se registran en áreas rurales, donde suelen sacrificarse animales más ancianos7.

En España la hidatidosis animal es de carácter endémico. Entre los años 2015 y 2023, la RENAVE (Red Española de Vigilancia Epidemiológica) notificó un total de 762 casos de hidatidosis, de los cuales 350 fueron autóctonos, 52 importados y 360 casos sin información al respecto.

El mayor número de casos se notificó en 2015 (154), seguido de un descenso hasta 2019 (46). Desde entonces, los casos han aumentado progresivamente, siendo Andalucía la Comunidad Autónoma con mayor número de casos.

En 2023, se reportaron 71 casos, de los cuales el 73,6 % fueron autóctonos y el 22 % importados. Del total de casos autóctonos, sólo el 39,4 % fueron nuevos, a pesar de ello, no se registraron muertes ni brotes asociados a esta enfermedad.

Los casos importados conocidos provienen en su mayoría de países endémicos como Marruecos, Rumanía y Perú. Muchos de estos casos corresponden a migrantes que viajan a sus países de origen por periodos prolongados8.

PANORAMA ARAGONÉS:

En Aragón, al igual que en el resto de Comunidades Autónomas, se iniciaron programas de control de erradicación de hidatidosis desde 1986. La evolución epidemiológica en Aragón ha ido en descenso en las últimas décadas.

En 2023 se notificó 1 caso de hidatidosis a la RENAVE9. Los datos más recientes demuestran que en Aragón en 2024 se han detectado 4 casos de hidatidosis10.

En cuanto a incidencia por sexo, los hombres son más afectados debido a su exposición laboral (agropecuaria y mataderos) y hábitos alimentarios, como el consumo de casquería. La incidencia aumenta a su vez con la edad, siendo más alta en el grupo de 65-74 años.

COMPARATIVA EUROPEA:

La hidatidosis sigue siendo un problema en áreas rurales de Europa del Este (Rumanía y Bulgaria), donde la falta de inspección sanitaria y prácticas tradicionales mantienen alta la incidencia. En contraste, los países mediterráneos han logrado mejoras significativas mediante controles estrictos y mejores infraestructuras sanitarias.

En 2022, un total de 27 países de la Unión Europea reportaron datos sobre equinococosis. De estos, 24 notificaron 731 casos confirmados. La tasa de notificación en la UE/EEE fue de 0.19 casos por cada 100 000 habitantes, con las tasas más elevadas observadas en Bulgaria y Lituania.

Dieciséis países aportaron información sobre hospitalizaciones, abarcando el 39% (286 casos) del total de casos reportados en la UE/EEE. Polonia (37 casos) y España (32 casos) concentraron la mayoría de las hospitalizaciones, representando el 51% del total11.

PATOGENIA:

El paciente introduce, a través de la ingesta los huevos del parásito que se gestan en el intestino y se liberan las oncosferas, que son estructuras no maduras del parásito confinadas en una envoltura embrionaria. Estas oncosferas se introducen en la pared del intestino y a través de la circulación se hospedan en los pulmones, hígado o, en menor medida en los huesos o encéfalo12. La localización está definida por las defensas del hospedador, que cambian según la edad, individualidad y especie13.

Hay dos tipos de enfermedades en cuanto a la forma de parasitación; la afección producida por E. granulosus sensu lato que se denomina equinococosis quística donde los quistes están localizados y pueden calcificar con el tiempo y la provocada por E. multilocularis que se llama equinococosis alveolar donde los quistes son más serios al producir vesículas que ocupan una más amplia amplitud de tejido6.

Cuando los parásitos de la hidatidosis infectan al hospedador, la clínica es insignificante. Sin embargo, cuando se introducen en los hospedadores intermediarios, la clínica presenta mayor importancia. Los huéspedes intermediarios podemos ser los humanos (zoonosis) o el ganado (ovejas, cabras…)). Durante la fase inicial de la invasión no suelen manifestarse signos clínicos. No obstante, a medida que el quiste hidatídico avanza, se presentan diferentes síntomas dependiendo de la zona en donde se sitúa6. La progresión del quiste hidatídico va a depender de la capacidad de evolución del parásito, de la fortaleza del hospedador y del tejido periférico. Puede desarrollarse de manera rápida (5 ó 10 cm) o actuar de manera benigna y permanecer con el portador durante toda su vida y no ocasionar daños para la salud13.

CLÍNICA:

El período de incubación y las manifestaciones clínicas de la hidatidosis pueden variar considerablemente dependiendo de algunos factores como el órgano afectado, donde se encuentre el quiste dentro de ese órgano, el tamaño, la integridad de la pared y la relación con las estructuras adyacentes14. La hidatidosis afecta principalmente a órganos como el hígado (70%) y los pulmones (20%), aunque también pueden verse afectados el bazo, el cerebro, el corazón o el riñón15. La mayor parte de los pacientes, entre un 40 y 80%, presentan un único quiste localizado en un órgano14. En general, la hidatidosis es asintomática; la sintomatología aparece cuando ocurren complicaciones o los quistes crecen lo suficiente para causar molestias2. Las complicaciones más comunes que podemos encontrar son: el desarrollo de fístulas con estructuras adyacentes (como el intestino o los bronquios), la ruptura del quiste que puede llevar a una anafilaxia o infección (ya que el líquido comprendido en el quiste es en gran medida antigénico llegando a producir una potente reacción alérgica en el paciente6, así como el efecto masivo sobre los tejidos cercanos14.

Los pacientes con quistes hepáticos sintomáticos suelen experimentar pérdida de apetito, dolor en la parte superior del abdomen y la compresión de los conductos biliares puede llevar a la ictericia. En el examen físico podemos palpar una masa parecida a un tumor, distensión abdominal o hepatomegalia. La fístula quisto biliar se trata de la complicación más frecuente de los quistes hepáticos, afectando a un 13-37%, lo cual se relaciona con el incremento en la presión intracística14.

En cuanto a la hidatidosis pulmonar los signos y síntomas pueden manifestarse como tos, hemoptisis, dificultad para respirar, neumonía por retención, atelectasia y congestión de la vena cava superior que puede ocurrir por la compresión de tejidos adyacentes16. Además, si un quiste se rompe en los bronquios, puede provocar la expulsión de materiales hidrátidos15.

DIAGNÓSTICO:

El diagnóstico se basa principalmente en técnicas de imagen y se complementa con procedimientos de inmunodiagnóstico con los que se confirma la hidatidosis, pero no se descarta. Además, los antecedentes epidemiológicos son de gran utilidad, como por ejemplo, el lugar de residencia, el contacto con perros, si se habitan zonas rurales, antecedentes familiares, etc.17.

TÉCNICAS DE IMAGEN:

Estas técnicas siguen siendo de elección para diagnosticar el principal elemento de sospecha. En un estudio realizado en Bucarest, se confirma que éstas técnicas son la base para el diagnóstico de la hidatidosis quística18

  • Ecografía: La ecografía muestra de forma precisa y fiable los signos patognomónicos de los estadios de la hidatidosis quística en comparación con otras técnicas por imágen19. Se hizo un estudio en el que a todos los pacientes con sospecha de equinococosis quística se les realizó una ecografía abdominal, gracias a la cual fue posible realizar una distribución general de los estadios quísticos según la clasificación de la OMS18. Además, la resonancia magnética (MRI) tuvo una alta concordancia con la ecografía, mientras que la concordancia entre la ecografía y la tomografía computarizada (TC) fue moderada20.
  • TC: Por otro lado, la TC detecta de una mejor manera la calcificación de los quistes, pero la calcificación periférica no es patognomónica de los quistes de la hidatidosis quística, por lo que no puede, por sí sola, confirmar el diagnóstico de dicha enfermedad, pero la presencia de calcificaciones intralesionales asiladas puede excluir el diagnóstico de la hidatidosis. La TC al ser una técnica menos fiable de los signos de diagnóstico de la equinococosis quística por lo citado anteriormente, hace que sea menos adecuada que la ecografía o la MRI19.

 

Un estudio confirma que los expertos en diagnóstico ultrasonográfico de equinococosis quística pueden identificar y estadificar de manera confiable los quistes de CE basados ​​en la ecografía. Por lo que, para un correcto diagnóstico de la equinococosis quística se comprueba que se necesitan tanto habilidades técnicas de ecografía como conocimientos y experiencia en el diagnóstico de la hidatidosis por técnicas de imagen21.

PROCEDIMIENTOS INMUNO-DIAGNÓSTICOS:

Las pruebas serológicas son muy heterogéneas en cuanto a antígenos utilizados y a la precisión de las distintas pruebas serológicas19.

No se pueden realizar de manera individual, ya que individualmente tiene poca fiabilidad, por lo que deben realizarse dos o más pruebas.El diagnóstico inmunológico se efectúa a través de la detección de anticuerpos específicos de clase IgG o IgE contra el antígeno hidatídico, en el suero del paciente.

Test ELISA: Entre las técnicas existentes, destaca la detección de anticuerpos (Ig G e Ig E) mediante ELISA con una sensibilidad de 86% y especificidad de 93% aproximadamente17. La prueba ELISA (ensayo de inmunoabsorción enzimática) consiste en una exámen de laboratorio usado para detectar anticuerpos en sangre. La muestra se envía a un laboratorio donde el anticuerpo o antígeno de estudio se vincula a una enzima específica.

  • Líquido hidatídico, Antígenos somáticos y excretores/secretores de protoescólex: En un estudio, se realizó la prueba de ELISA utilizando diferentes antígenos (líquido hidatídico, antígenos somáticos y excretores/secretores del protoescólex) a 10 pacientes con equinococosis quística confirmada. Al analizar las muestras de sangre, se comprobó que se habían desarrollado microplacas recubiertas de líquido hidatídico, antígenos somáticos y excretores/secretores de protoescólex de oveja. Por otro lado, mediante la prueba Kappa del estudio se demostró que el antígeno del líquido hidatídico es una de las fuentes más precisas para la prueba ELISA22.

 

Algunas de las otras pruebas serológicas existentes son: el Western blot basado en los mismos principios que el test de ELISA con una sensibilidad y especificidad similar.

La identificación de antígenos circulantes específicos es un avance reciente que beneficia la detección del quiste hidatídico, y que tendría capacidad para evaluar el seguimiento de los pacientes en tratamiento.

En general, el nivel de antigenemia es bajo, a excepción de que los quistes sean grandes, fértiles o se hayan roto(17).

  • Antígeno 5: Otro método específico de inmunodiagnóstico se basa en detectar anticuerpos en suero contra un antígeno llamado Antígeno 5 mediante la inmuno-electrolisis. Algunos estudios indican que estos anticuerpos contra los antígenos 5 son los primeros que se detectan después de la infección. Además, algunos resultados indican que existe cierto potencial para utilizar el antígeno 5 en técnicas altamente sensibles como el test de ELISA. En un estudio de Facon et al., se clonó un gen de Echinococcus granulosus que codifica un antígeno 5 y sugiere al antígeno recombinante 5 como reactivo de inmunodiagnóstico. Sin embargo, existe alguna evidencia sobre problemas de sensibilidad diagnóstica debido a la ausencia de anticuerpos anti-antígeno 5 en algunos pacientes.

 

La detección del anticuerpo anti-antígeno 5 confirma inmunológicamente la enfermedad, la ausencia de este anticuerpo no descarta la posibilidad de hidatidosis.

Por ello, se continúan haciendo investigaciones sobre los componentes antigénicos de E. granulosus y sobre moléculas con óptimas características diagnósticas23.

 

TRATAMIENTO:

LOCALIZACIÓN HEPÁTICA:

Las posibles medidas a tomar son las siguientes:

  • Tratamiento farmacológico: el medicamento de elección para la Hidatidosis es el ALBENDAZOL, que actúa impidiendo que el parásito pueda utilizar la glucosa, lo que provoca una disminución de la energía y la posterior muerte del parásito. Debe tomarse 2 veces al día, después del almuerzo y de la cena (ambas comidas deben ser ricas en grasas), durante 3 ciclos de 30 días cada uno sin interrupciones24. Si se normalizan los valores que anteriormente se veían alterados, se reinicia el tratamiento. Sin embargo, si se mantienen alterados, se suspende el uso de esta mediación. Hay que tener en cuenta que no debe usarse en caso de embarazo o lactancia, epilepsia, hepatopatía crónica, hipersensibilidad a alguno de sus componentes y en niños menores de 2 años debido a su toxicidad3.
  • Seguimiento clínico y ecográfico: la ecografía abdominal se repetirá a los 3, 6 y 12 meses desde el inicio del tratamiento. Si durante los controles aparecen cambios involutivos del quiste y el paciente sigue siendo asintomático, se debe continuar con los controles ecográficos cada 6 meses para evaluar cómo sigue evolucionando. Si después de 1 año finalizado el tratamiento, el paciente sigue asintomático y no hubo ningún tipo de cambio en el quiste, se pasará a un control anual, hasta después de 10 años postratamiento3.
  • Seguimiento con serología:
  • Curva serológica con cálculo de DO / CO para IgG: se realiza un seguimiento en el tiempo de la presencia de anticuerpos IgG. En cada uno de los análisis se hace un cálculo entre el valor de absorbancia y el punto de corte, que se compara en el tiempo y muestra la disminución o el aumento de los anticuerpos destacados.
  • ELISA IgE: la determinación en suero de esta inmunoglobulina E permite el seguimiento posterior al tratamiento3.
  • Tratamiento quirúrgico: se realiza para erradicar al parásito, evitar la recidiva y disminuir la morbimortalidad3.

 

LOCALIZACIÓN PULMONAR:

En cuanto a los quistes pulmonares, la cirugía por toracotomía es la vía de abordaje de elección. También se puede efectuar el tratamiento con ALBENDAZOL, con dosis similares a las hepáticas, en caso de quistes con un máximo de 5 cm de diámetro3.

 

CUIDADOS:

Los cuidados de enfermería engloban un amplio campo de actuaciones que van desde la prevención primaria, que consiste en evitar la infección de la enfermedad desde un primer momento desde la educación de la población, hasta la prevención terciaria, que consiste en instaurar el tratamiento médico y psicosocial de la enfermedad.

Nos vamos a centrar en la prevención primaria, en la que lo principal a llevar a cabo en la hidatidosis, al tratarse de una enfermedad zoonótica, sería aumentar el nivel de conocimiento acerca de esta enfermedad en la población realizando programas preventivos preferiblemente en zonas rurales, produciéndose en este medio un 75% de los casos declarados.

Paralelamente, estaría recomendado que estos programas educativos se realizasen en las escuelas, ya que los niños son un importante grupo de riesgo en el que se dan las circunstancias epidemiológicas favorecedoras de la transmisión25.

Estos planes de cuidados podrían desarrollarse con charlas y actividades educativas donde hemos elaborado una guía sanitaria con conceptos básicos en la prevención como:

  • Lavar bien tus manos con agua y jabón después de jugar con tu perro.
  • Lavar bien las frutas y verduras antes de su consumo.
  • Evitar que los perros se acerquen a las huertas.
  • Llevar el perro al veterinario para que sea desparasitado.
  • Evitar darle de comer vísceras a los perros.
  • Concienciar a la población a no abandonar a sus perros.
  • Recoger los excrementos de nuestros perros.
  • Beber agua potable o hervirla.
  • Control del paciente infectado y sus contactos cercanos.
  • Aumentar el control sanitario de los mataderos.
  • Vacunar al ganado ovino26,27.

 

El Sistema Nacional ha llevado a cabo con esta enfermedad, al ser una EDO, un programa de prevención y vigilancia para llevar un control riguroso del diagnóstico, desarrollo y evolución de esta enfermedad a través de la notificación de los casos.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Equinococosis o hidatidosis [Internet]. OMSA – Organización Mundial de Sanidad Animal. Organización Mundial de Sanidad Animal; 2021 [citado el 26 de agosto de 2025]. Disponible en: https://www.woah.org/es/enfermedad/equinococosis-o-hidatidosis/
  2. Fariñas MG-CM. Hidatidosis: aspectos epidemiológicos, clínicos [Internet]. Seq.es. [citado el 26 de agosto de 2025]. Disponible en: https://seq.es/seq/0214-3429/28/3/farinas.pdf
  3. Pinto G. PP. Diagnóstico, tratamiento y seguimiento de la hidatidosis. Rev Chil Cir [Internet]. 2017;69(1):94–8. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.rchic.2016.10.001
  4. Equinococosis [Internet]. Who.int. [citado el 26 de agosto de 2025]. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/echinococcosis
  5. Dakkak A. Echinococcosis/hydatidosis: a severe threat in Mediterranean countries. Vet Parasitol [Internet]. 2010;174(1–2):2–11. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/j.vetpar.2010.08.009
  6. Gob.es. [citado el 26 de agosto de 2025]. Disponible en: https://www.mapa.gob.es/es/ganaderia/temas/sanidad-animal-higiene-ganadera/fichayprogramavigilanciaechinococcusmultilocularis092022_tcm30-562909.pdf
  7. Hidatidosis / Equinococosis [Internet]. Paho.org. [citado el 26 de agosto de 2025]. Disponible en: https://www.paho.org/es/temas/hidatidosis-equinococosis
  8. Centro Nacional de Epidemiología, de Salud Carlos I III. Boletín Epidemiológico Semanal (BES) [Internet]. Isciii.es. [citado el 26 de agosto de 2025]. Disponible en: https://revista.isciii.es/index.php/bes/article/view/1390/1695
  9. de Salud Pública para profesionales sanitarios. I. Boletín Epidemiológico Semanal de Aragón [Internet]. Aragon.es. [citado el 26 de agosto de 2025]. Disponible en: https://www.aragon.es/documents/20127/1650151/BOLETIN%20ARAGON%20232023.pdf/b54db285-a624-46cf-8024-36a599eb4713?t=1686819209222
  10. Europa.eu. [citado el 26 de agosto de 2025]. Disponible en: https://www.ecdc.europa.eu/sites/default/files/documents/ECHI_AER_2022_Report.pdf
  11. Marie C, Petri WA. Hidatidosis [Internet]. Manual MSD versión para profesionales. Manuales MSD; 2023 [citado el 26 de agosto de 2025]. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es/professional/enfermedades-infecciosas/cestodos-tenias/hidatidosis
  12. Edu.ar. [citado el 26 de agosto de 2025]. Disponible en: https://sedici.unlp.edu.ar/bitstream/handle/10915/155164/Documento_completo.pdf-PDFA.pdf?sequence=1&isAllowed=y
  13. Agudelo Higuita NI, Brunetti E, McCloskey C. Cystic echinococcosis. J Clin Microbiol [Internet]. 2016;54(3):518–23. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1128/JCM.02420-15
  14. Wen H, Vuitton L, Tuxun T, Li J, Vuitton DA, Zhang W, et al. Echinococcosis: Advances in the 21st century. Clin Microbiol Rev [Internet]. 2019;32(2). Disponible en: http://dx.doi.org/10.1128/CMR.00075-18
  15. Weber TF, Junghanss T, Stojković M. Pulmonary cystic echinococcosis. Curr Opin Infect Dis [Internet]. 2023;36(5):318–25. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1097/QCO.0000000000000962
  16. Parasitaria SC, producida por el estado larval de cestodos del género Echino- coccus, La única CEG es. Diagnóstico y tratamiento de la hidatidosis [Internet]. Scielo.cl. 2007 [citado el 26 de agosto de 2025]. Disponible en: https://www.scielo.cl/pdf/rci/v24n2/art11.pdf
  17. Botezatu C, Mastalier B, Patrascu T. Hepatic hydatid cyst – diagnose and treatment algorithm. J Med Life [Internet]. 2018;11(3):203–9. Disponible en: https://medandlife.org/wp-content/uploads/JMedLife-11-203.pdf
  18. Siles-Lucas M, Uchiumi L, Tamarozzi F. “No cyst, no echinococcosis”: a scoping review update on the diagnosis of cystic echinococcosis after the issue of the WHO-IWGE Expert Consensus and current perspectives. Curr Opin Infect Dis [Internet]. 2023;36(5):333–40. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1097/QCO.0000000000000941
  19. Stojkovic M, Rosenberger K, Kauczor H-U, Junghanss T, Hosch W. Diagnosing and staging of cystic echinococcosis: how do CT and MRI perform in comparison to ultrasound? PLoS Negl Trop Dis [Internet]. 2012;6(10):e1880. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1371/journal.pntd.0001880
  20. Solomon N, Fields PJ, Tamarozzi F, Brunetti E, Macpherson CNL. Expert reliability for the World Health Organization standardized ultrasound classification of cystic echinococcosis. Am J Trop Med Hyg [Internet]. 2017;96(3):686–91. Disponible en: http://dx.doi.org/10.4269/ajtmh.16-0659
  21. Fotoohi S, Hashemi Tabar GR, Borji H. Serodiagnosis of human hydatidosis with an ELISA developed based on antigens derived from sheep hydatid cysts and comparison with a commercial human ELISA kit. Asian Pac J Trop Med [Internet]. 2013;6(9):723–7. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/S1995-7645(13)60126-1
  22. Gottstein B. Molecular and immunological diagnosis of echinococcosis. Clin Microbiol Rev [Internet]. 1992;5(3):248–61. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1128/CMR.5.3.248
  23. Eslava DAO. Albendazol [Internet]. https://www.cun.es. Clínica Universidad de Navarra; [citado el 26 de agosto de 2025]. Disponible en: https://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/medicamentos/albendazol
  24. Valero Juan LF, Sesma Sutil RM, Sáenz González MC. Educacion sanitaria de la hidatidosis en escolares del medio rural. Aten Primaria [Internet]. 1997 [citado el 26 de agosto de 2025];20(10):569–70. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-atencion-primaria-27-articulo-educacion-sanitaria-hidatidosis-escolares-del-14709
  25. Web S. Hidatidosis video educativo [Internet]. Youtube; [citado el 26 de agosto de 2025]. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=Z5dVaS9yD30
  26. Larrieu E. Prevención y Control de la Hidatidosis en el Nivel Local: iniciativa sudamericana para el control y vigilancia de la equinococosis quística / hidatidosis. Serie de Manuales Técnicos [Internet]. 2017 [citado el 26 de agosto de 2025]; Disponible en: https://iris.paho.org/handle/10665.2/34173

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos