AUTORES
- Carmela Reséndiz Dáttoly. N41 Subjefe de Educación en Enfermería y Carreras Técnicas Hospital General de Zona no. 8, Córdoba, Veracruz. OOAD Veracruz Sur. México.
- Héctor Miguel Villalobos Nataren. Médico Especialista en Medicina de Urgencias Hospital General de Zona no. 8, Córdoba. México.
- Francisco Javier Muñoz Aguilar. Residente de Tercer Año de Urgencias Médico Quirúrgicas Hospital General de Zona No. 8 Córdoba, Ver. OOAD Veracruz Sur.
- Dora María Estrada Durán. Coordinadora Auxiliar Médico de Investigación Ver OOAD Veracruz Sur. México.
- Mario German Montes Osorio. Coordinador de Planeación y Enlace Institucional Ver OOAD Veracruz Sur. México.
Antecedentes: La pancreatitis aguda se encuentra en el lugar 18 de las principales causas de mortalidad en hombres entre 45 a 65 años y 25 a 31 años en México. Así como ser una enfermedad potencialmente mortal si no se trata a tiempo. Del 70 % al 80 % de los pacientes con pancreatitis aguda tienen una enfermedad leve, pero en el 20% al 30% de los pacientes, la enfermedad sigue un curso grave con una mortalidad sustancial de hasta el 40 % y una mortalidad global de la enfermedad del 5%. Por lo que los sistemas de puntuación son fundamentales para distinguir pacientes con pancreatitis aguda severa, permitiendo adoptar medidas oportunas en la atención del paciente, siendo el Índice neutrófilos linfocitos un biomarcador temprano asociado a severidad que permite identificar pacientes a su ingreso.
Objetivo general: Determinar si el Índice neutrófilos linfocitos se encuentra asociado a la severidad de la pancreatitis aguda en pacientes del servicio de Urgencias del Hospital General de Zona No.8 Córdoba Ver.
Material y método: Se realizó un estudio observacional, transversal, descriptivo, donde se incluyeron 62 expedientes de pacientes que cumplieron con los criterios de inclusión, los cuales fueron ingresados en el servicio de Urgencias del Hospital General de Zona no. 8 de Córdoba, Veracruz; en pacientes con diagnóstico de pancreatitis aguda, en el periodo de diciembre 2023 a mayo 2024; el levantamiento de los datos fue con sustento de expedientes de pacientes que cumplieron con los criterios de inclusión y se concentró en una base de datos para su posterior análisis mediante empleo de estadística descriptiva utilizando frecuencias y proporciones para variables cualitativas; variables cuantitativas moda, media y mediana.
Resultados: De un total de 62 pacientes la pancreatitis aguda inicial y severa se presentó en el grupo de edad de 56 a 65 años en 32%, la edad media de presentación del cuadro fue a los 43.8 años, el sexo masculino es el más afectado con el 51.6%. La evaluación Atlanta inicial del cuadro de pancreatitis leve fue del 73% y un 27% severa, con una evolución a pancreatitis severa de 14 pacientes (23%); el índice neutrófilos linfocitos mayor a 10 al ingreso del cuadro de pancreatitis aguda fue del 34% y la asociación del índice neutrófilos linfocitos mayor a 10 y la progresión de la pancreatitis leve a severa fue del 23%. La principal complicación asociada a la pancreatitis fue la lesión renal aguda con el 15% del total de las complicaciones.
Conclusiones: Comprender los sistemas de puntuación como el de Atlanta, así como los marcadores bioquímicos como el índice neutrófilos-linfocitos y su relación con la severidad de la pancreatitis aguda, es crucial para dirigir de manera más efectiva la atención médica hacia los pacientes que requieren intervenciones agresivas y un seguimiento continuo desde su ingreso. Este enfoque permite proporcionar una atención más eficiente, facilitando la adopción de medidas adecuadas y oportunas que son esenciales para mejorar el pronóstico de los pacientes en el servicio de Urgencias. Al identificar a tiempo a aquellos en mayor riesgo, se optimizan los recursos y se mejora significativamente la calidad de la atención brindada.
PALABRAS CLAVE
Índice neutrófilos linfocitos, pancreatitis aguda.
ABSTRACT
Background: Acute pancreatitis is in the 18th place of the main causes of mortality in men between 45 and 65 years of age and 25 to 31 years of age in Mexico. As well as being a life-threatening disease if not treated in time. 70% to 80% of patients with Acute pancreatitis have mild disease, but in 20% to 30% of patients, the disease follows a severe course with substantial mortality of up to 40% and overall disease mortality of 5%. Therefore, scoring systems are essential to distinguish patients with severe acute pancreatitis, allowing timely measures to be taken in patient care, with the neutrophil lymphocyte index being an early biomarker associated with severity that allows patients to be identified on admission.
General objective: To determine the neutrophil lymphocyte index associated with the severity of Acute pancreatitis in patients of the emergency department of the General Hospital of Zone No.8 Córdoba Ver.
Material and method: An observational, cross-sectional, descriptive study was conducted, which included 62 patient files that met the inclusion criteria. These patients were admitted to the Emergency Service of General Hospital No. 8 in Córdoba, Veracruz, with a diagnosis of Acute pancreatitis, during the period from December 2023 to May 2024. Data collection was based on patients who met the inclusion criteria and focused on a database for subsequent analysis using descriptive statistics, employing frequencies and proportions for qualitative variables, and mode, mean, and median for quantitative variables.
Results: It was found that most cases of initial and severe acute pancreatitis occurred in the age group of 56 to 65 years with 32%, the mean age of presentation of the picture was 43.8 years, the male sex is the most affected with 51.6%. The initial Atlanta evaluation of mild pancreatitis was 73% and 27% severe, with an evolution to severe pancreatitis in 14 patients (23%); the NLR index greater than 5 at admission to acute pancreatitis was 34% and the association of NLR greater than 5 and the progression of mild to severe pancreatitis was 23%. The main complication associated with pancreatitis was acute kidney injury with 15% of all complications.
Conclusions: Understanding scoring systems such as the Atlanta classification, as well as biochemical markers like the neutrophil-lymphocyte ratio and their relationship with the severity of acute pancreatitis, is crucial for more effectively directing medical attention to patients who require aggressive interventions and continuous monitoring from the moment of admission. This approach enables more efficient care by facilitating the adoption of appropriate and timely measures that are essential for improving patient prognosis in the Emergency Department. By identifying those at higher risk early, resources are optimized, and the quality of care provided is significantly improved.
KEY WORDS
Neutrophil index lymphocytes, acute pancreatitis.
La pancreatitis aguda es una afección inflamatoria del páncreas caracterizada por dolor abdominal y niveles elevados de enzimas pancreáticas en la sangre. Entre las principales causas se encuentran los cálculos biliares, que son la causa más frecuente de pancreatitis aguda, representando del 40 al 70 por ciento de los casos. El alcohol es responsable de aproximadamente el 25 al 35 por ciento de los episodios de pancreatitis aguda.
Se han propuesto varios sistemas de puntuación, pero ninguno es realmente perfecto. Aunque pueden ser útiles para agrupar pacientes y hacer comparaciones entre diferentes hospitales, no son muy precisos para predecir cuán grave puede ser la pancreatitis aguda en un paciente específico mientras estamos a su lado. Hay varios sistemas de puntuación que tardan 48 horas en completarse, se usan solo una vez y no son muy precisos ni sensibles. El puntaje APACHE II presenta algunas limitaciones, como su complejidad en el uso, la incapacidad para diferenciar entre pancreatitis intersticial y necrotizante, y la falta de distinción entre necrosis estéril e infectada. Además, su valor predictivo a las 24 horas es deficiente. La puntuación del SIRS indica que la presencia de este síndrome se relaciona con un aumento en la mortalidad. Se ha creado un sistema de puntuación basado en el SIRS, y estudios iniciales sugieren que puede predecir de manera confiable la gravedad de la pancreatitis, además de ser fácil de aplicar diariamente en el entorno clínico. En la clasificación de ATLANTA, la pancreatitis aguda se puede dividir en tres tipos: Pancreatitis aguda leve, se caracteriza por la ausencia de insuficiencia orgánica y complicaciones, ya sean locales o sistémicas. pancreatitis aguda moderadamente grave, se identifica por la presencia de insuficiencia orgánica transitoria, que se resuelve en un plazo de 48 horas, y/o complicaciones locales o sistémicas, sin que haya insuficiencia orgánica persistente que dure más de 48 horas. Pancreatitis aguda grave, se caracteriza por insuficiencia orgánica que persiste y puede afectar a uno o varios órganos. Se estima que entre el 15 y el 25 por ciento de los pacientes con Pancreatitis aguda desarrollan formas moderadamente graves o graves.
Hay cada vez más evidencia que respalda la teoría del factor inflamatorio como un componente clave en la causa de la pancreatitis. La activación de los leucocitos provoca fuertes respuestas inflamatorias tanto en el área local como a nivel sistémico, lo que se convierte en una característica distintiva de la pancreatitis aguda severa, asociada a altas tasas de mortalidad y morbilidad. En la actualidad, es fundamental encontrar marcadores predictivos o herramientas precisas que permitan pronosticar la pancreatitis moderadamente grave y la pancreatitis aguda severa en las primeras 24 a 72 horas. La relación entre el número de neutrófilos y linfocitos es un indicador de inflamación sistémica que se obtiene a partir de un hemograma completo. Por lo general, a medida que avanza una enfermedad inflamatoria, el recuento de neutrófilos en la sangre tiende a aumentar, mientras que el número de linfocitos, que refleja el estado inmunitario del paciente, suele disminuir a medida que la enfermedad progresa.
Existen estudios que demuestran que el índice neutrófilo/linfocito es un indicador económico, de fácil acceso y que se puede utilizar para predecir la mortalidad a corto y largo plazo de forma independiente. Por lo tanto, puede servir como herramienta para que los médicos en áreas de urgencia implementen intervenciones tempranas en pacientes críticos. Lo que da paso a este trabajo de tesis que tiene como objetivo evaluar si este índice tiene utilidad en nuestra población a pesar que tener variabilidad en los contextos y muestras estudiadas, contribuyendo a la adopción de medidas adecuadas y oportunas desde la admisión de los pacientes teniendo un impacto para el pronóstico de los pacientes en el servicio de Urgencias.
La pancreatitis aguda es una afección inflamatoria del páncreas caracterizada por dolor abdominal y niveles elevados de enzimas pancreáticas en la sangre. Están identificadas condiciones asociadas con la pancreatitis aguda. De estos, los cálculos biliares y el trastorno por consumo crónico de alcohol representan aproximadamente dos tercios de los casos. La pancreatitis aguda se encuentra en el lugar 18 de las principales causas de mortalidad en hombres entre 45 a 65 años y 25 a 31 años según el INEGI. Aproximadamente, 80% a 85% de los pacientes, cursa con enfermedad leve y una resolución espontanea del cuadro unos días después, mientras que 20% desarrollan una pancreatitis moderadamente severa o Severa1,2.
Entre las principales causas se encuentran los cálculos biliares, que son la causa más frecuente de pancreatitis aguda, representando del 40 al 70 por ciento de los casos (48.6 % hombres, 51.4% mujeres). El alcohol es responsable de aproximadamente el 25 al 35 por ciento de los episodios de pancreatitis aguda siendo esta presentada en mayor porcentaje en hombres 61.4% y mujeres en el 38.6%3.
La causa subyacente radica en que la obstrucción del conducto pancreático por cálculos biliares provoca un incremento en la presión del conducto intrapancreático. Esto hace que el ácido se retrase hacia el páncreas y active el tripsinógeno en su interior, lo que resulta en daño celular. Otras razones de obstrucción mecánica, como el cáncer de páncreas, la disfunción del esfínter de Oddi y la colangiopancreatografía retrógrada endoscópica, probablemente comparten una etiología similar4. La causa más frecuente de pancreatitis aguda es el alcohol, mientras que, en nuestro país, los cálculos biliares son la causa predominante. En la actualidad, la tasa de mortalidad por pancreatitis aguda está disminuyendo gracias a las mejoras en los tratamientos disponibles. La mortalidad asociada a la pancreatitis aguda tiende a ocurrir con mayor frecuencia durante las dos primeras semanas, como resultado de fallas en múltiples órganos, el síndrome de respuesta inflamatoria sistémica y la sepsis. Identificar la etiología de la pancreatitis aguda es crucial para una adecuada evaluación diagnóstica, lo que ayuda a guiar el tratamiento y a prevenir episodios recurrentes. Los cálculos biliares de más de 5 mm pueden provocar pancreatitis al obstruir el conducto biliar común, elevando así la presión en el conducto pancreático o causando el reflujo de bilis hacia este. Los factores de riesgo para desarrollar pancreatitis incluyen un historial de disfunción del esfínter de Oddi, ser mujer y tener una edad más joven4.
Al ser una enfermedad inflamatoria esta puede desencadenar diversas complicaciones con diversas alteraciones sistémicas, lo que incrementa la morbilidad y mortalidad asociada. Entre las complicaciones más comunes se encuentran la lesión renal aguda, la cetoacidosis diabética, la sepsis y la pancreatitis necrosante. Varios estudios han reportado que la lesión renal aguda afecta aproximadamente entre el 15% y el 30% de los pacientes con pancreatitis aguda, y se asocia principalmente con casos graves, en los cuales la perfusión renal se ve comprometida debido a la respuesta inflamatoria sistémica o la sepsis, la pancreatitis necrosante, una de las formas más severas de la enfermedad, ocurre en aproximadamente el 10% y 20% de los pacientes con pancreatitis grave5,6,7.
En la fisiopatología de la pancreatitis aguda se han reconocido tres fases. La primera es la fase intracelular, que se debe a un aumento desregulado del calcio citosólico provocado por factores tóxicos y estrés celular. Esta fase también incluye el daño al retículo endoplásmico y se ha observado una alteración en el aclaramiento del calcio, además de disfunción mitocondrial relacionada con la lesión del poro de transición de permeabilidad mitocondrial. Todo esto resulta en secreción anormal tanto en los conductos como en las células acinares, activación intracelular de zimógenos, ruptura de organelos y necrosis. La segunda fase, llamada fase intraacinar, se caracteriza por la activación sostenida de zimógenos por la catepsina B, lo que provoca estrés oxidativo. Este estrés oxidativo, combinado con la lesión mitocondrial y el estrés en el retículo endoplásmico, favorece la aparición de mecanismos de necrosis, apoptosis y autofagia8.
La lesión acinar está relacionada con la liberación de DAMPs, la activación del inflamasoma-9 y la activación del NFκB, así como con una respuesta inflamatoria celular local que perpetúa el daño inicial. En la fase pancreática, la lesión acinar conduce a la liberación de citoquinas y quimioquinas, lo que provoca la infiltración de leucocitos en el páncreas, generando un sistema local con retroalimentación positiva que agrava la lesión y favorece la aparición de complicaciones sistémicas. En la fase sistémica, un síndrome de disfunción orgánica múltiple se desarrolla como resultado de la propagación de la respuesta inflamatoria pancreática. Esto da lugar a alteraciones en la microcirculación peri pancreática, trastornos de coagulación, un incremento en los niveles de endotelina, activación de plaquetas y elevaciones de IL-1β, IL-6, IL-17, IL-22 y factor de necrosis tumoral α. Estos factores generan un aumento en la permeabilidad de la barrera intestinal, facilitando la translocación bacteriana y provocando un desbalance en el microbioma normal9.
La obstrucción del conducto pancreático, sin importar su causa, provoca un bloqueo en la secreción pancreática aguas arriba, lo que impide la exocitosis de los gránulos de zimógeno en las células acinares. Como resultado, estos gránulos se fusionan con los lisosomas intracelulares, formando vacuolas que contienen una combinación de enzimas digestivas y lisosomales. La catepsina B, una enzima lisosomal, tiene la capacidad de activar la conversión de tripsinógeno en tripsina. Estudios han revelado disfunción lisosomal en la pancreatitis, así como un desbalance entre la isoforma catepsina B, que activa el tripsinógeno, y la isoforma catepsina L, que degrada la tripsina. La acumulación de tripsina activa en estas vacuolas puede desencadenar una serie de reacciones enzimáticas que resultan en daño autoinfligido10.
Un bloqueo en la exocitosis apical normal de los gránulos de zimógeno puede llevar a que se produzca una exocitosis basolateral en las células acinares, lo que libera zimógenos activos en el espacio intersticial y provoca una lesión en las membranas celulares inducida por proteasas. La evidencia que sostiene la implicación de la activación prematura del tripsinógeno y la auto digestión en la Pancreatitis aguda proviene del hallazgo de una mutación en el gen del tripsinógeno en pacientes con pancreatitis hereditaria, lo que resulta en la producción de tripsina activa que es resistente a la degradación11.
La amilasa tiene como función principal descomponer el almidón en polisacáridos de menor tamaño en los enlaces alfa 1 a 4 durante la digestión. Las principales fuentes de amilasa en los seres humanos son el páncreas y las glándulas salivales, aunque también se puede encontrar en otros tejidos en cantidades menores. Existen varias versiones de la amilasa que se pueden distinguir usando electroforesis. Las más comunes son la forma S, que viene de la saliva, y la forma P, que proviene del páncreas. Juntas, representan el 60% y el 40% de la amilasa que circula en el cuerpo, respectivamente. Estas isoformas son bastante ligeras, con un peso molecular de aproximadamente 50,000 Dalton, lo que les permite ser filtradas por los riñones. La mayor parte de la amilasa, alrededor del 75%, se elimina a través del sistema reticuloendotelial y los riñones12,13.
La lipasa se produce y almacena principalmente en forma de gránulos en las células acinares del páncreas. En el cuerpo humano, hay varias variedades de lipasas, como la lingual, pancreática, lipoproteica, intestinal, gástrica y hepática. La actividad de todas ellas se ve inhibida por los ácidos biliares. La lipasa pancreática necesita otra enzima, la colipasa, para funcionar adecuadamente; esta colipasa ayuda a que la lipasa se adhiera a las gotitas de triglicéridos y evita que las sales biliares la inactiven. Un método común para medir la lipasa pancreática utiliza esta característica: se añaden ácidos biliares y colipasa al ensayo para bloquear las demás lipasas, lo que permite obtener un resultado específico para la lipasa pancreática. La función principal de la lipasa pancreática es descomponer los triglicéridos en glicerol y ácidos grasos libres. Al igual que la amilasa, la lipasa es una molécula relativamente pequeña que puede ser filtrada por los riñones. Sin embargo, a diferencia de la amilasa, la lipasa puede ser reabsorbida en los túbulos renales, lo que extiende su vida media a entre 6,9 y 13,7 horas14,15.
Se han propuesto varios sistemas de puntuación, pero ninguno es realmente perfecto. Aunque pueden ser útiles para agrupar pacientes y hacer comparaciones entre diferentes hospitales, no son muy precisos para predecir cuán grave puede ser la pancreatitis aguda en un paciente específico mientras estamos a su lado. Hay varios sistemas de puntuación que tardan 48 horas en completarse, se usan solo una vez y no son muy precisos ni sensibles. Además, algunos de ellos tienen un uso limitado porque solo se enfocan en ciertas complicaciones o son algo invasivos. Por eso, no se utilizan de manera regular. Los Criterios de Ranson son uno de los primeros sistemas para medir la gravedad de la pancreatitis aguda y se basan en 11 parámetros. Al ingresar al hospital, se revisan cinco de estos factores y los otros seis se analizan en las siguientes 48 horas. Posteriormente, para la pancreatitis biliar, se hizo una modificación que solo incluye 10 puntos. La tasa de mortalidad va en aumento con puntuaciones más altas. Con esta puntuación de 11 elementos, la mortalidad es de 0 a 3 % si la puntuación es menor de 3, entre 11 y 15 % si es 3 o más, y llega al 40 % si es 6 o más. Aunque este sistema sigue usándose, un metaanálisis que abarcó 110 estudios mostró que la puntuación de Ranson no hace un buen trabajo prediciendo la gravedad. Tiene 12 mediciones fisiológicas, además de puntos extras por la edad y si hay enfermedades crónicas, y se ha estudiado bastante en el contexto de la pancreatitis aguda. Su capacidad de predecir resultados negativos es buena, pero la de anticipar casos graves es moderada. También se puede hacer a diario. Si los valores bajan en las primeras 48 horas, eso sugiere un episodio leve, mientras que, si suben, indica un episodio grave. Los estudios apuntan a que la mortalidad es menor al 4 % con puntuaciones menores a 8 y de 11 a 18 % con puntuaciones superiores a 816,17,18.
El puntaje APACHE II presenta algunas limitaciones, como su complejidad en el uso, la incapacidad para diferenciar entre pancreatitis intersticial y necrotizante, y la falta de distinción entre necrosis estéril e infectada. Además, su valor predictivo a las 24 horas es deficiente. Con el fin de mejorar su precisión, se añadieron diversas variables adicionales a APACHE II, lo que dio lugar al desarrollo de APACHE III. Ambos sistemas, APACHE II y III, utilizan parámetros fisiológicos, la edad y la presencia de enfermedades crónicas para calcular el pronóstico; sin embargo, se diferencian en la puntuación total, así como en el número de variables fisiológicas (APACHE II utiliza menos en comparación con las 17 que se evalúan en APACHE III) y la forma de evaluar el estado de salud crónico. Sin embargo, el sistema APACHE III no parece ser tan efectivo como el APACHE II para diferenciar entre un episodio leve y uno severo19.
La puntuación del SIRS indica que la presencia de este síndrome se relaciona con un aumento en la mortalidad. Se ha creado un sistema de puntuación basado en el SIRS, y estudios iniciales sugieren que puede predecir de manera confiable la gravedad de la pancreatitis, además de ser fácil de aplicar diariamente en el entorno clínico. En un estudio de validación, las tasas de mortalidad fueron del 25 %, 8 % y 0 % para los pacientes con síndrome de respuesta inflamatoria sistémica persistente desde el ingreso, aquellos con SIRS al ingreso, pero sin persistencia, y quienes no tenían SIRS, respectivamente. Otro estudio también señaló que la gravedad de la pancreatitis aguda era mayor en los pacientes que presentaban SIRS en su primer día, especialmente en aquellos con tres o cuatro criterios de SIRS, en comparación con los que no mostraban síndrome de respuesta inflamatoria sistémica en ese mismo día. Por lo tanto, parece que la puntuación SIRS es una opción económica, de fácil acceso y resulta comparable con otros sistemas de puntuación más complejos20.
El puntaje BISAP, que se desarrolló para evaluar la gravedad en la pancreatitis aguda, se basó en 17,922 casos de esta enfermedad entre 2000 y 2001 y fue validado en 18,256 casos entre 2004 y 2005. Se le asigna un punto a cada paciente por cada uno de los siguientes factores que se presentan en las primeras 24 horas: un nivel de BUN mayor a 25 mg/dl, deterioro en el estado mental, síndrome de respuesta inflamatoria sistémica, siguiendo los mismos criterios que la puntuación síndrome de respuesta inflamatoria sistémica, ser mayor de 60 años o tener un derrame pleural. Los pacientes que obtenían una puntuación de cero tenían una mortalidad de menos del uno por ciento, mientras que aquellos con una puntuación de cinco presentaban una tasa de mortalidad del 22 por ciento. En la cohorte de validación, el puntaje BISAP mostró un rendimiento en la predicción de mortalidad similar al del APACHE II. Como sucede con muchos otros sistemas de puntuación, el BISAP no ha sido validado para prever resultados como la duración de la estancia hospitalaria, la necesidad de cuidados intensivos o intervenciones21.
Un estudio de validación de la puntuación BISAP, que involucró a 185 pacientes, reveló que su rendimiento era comparable al de APACHE II, los criterios de Ranson y el sistema de índice de gravedad de la tomografía computarizada. Aunque la puntuación BISAP se diseñó para ser calculada fácilmente en el entorno clínico, se ha encontrado que esto no es tan sencillo como se había indicado al principio, ya que es necesario considerar cuatro variables para determinar si el síndrome de respuesta inflamatoria sistémica está presente22.
Hay cada vez más evidencia que respalda la teoría del factor inflamatorio como un componente clave en la causa de la pancreatitis, sin que dependa de la activación de la tripsina. La liberación de señales inflamatorias por parte de las células acinares podría facilitar el reclutamiento y la activación de células inflamatorias en circulación, como los mononucleares de la sangre periférica y los neutrófilos. La activación de los leucocitos provoca fuertes respuestas inflamatorias tanto en el área local como a nivel sistémico, lo que se convierte en una característica distintiva de la pancreatitis aguda severa, asociada a altas tasas de mortalidad y morbilidad. La colaboración entre neutrófilos y tripsinógeno es esencial para regular el inicio, la progresión y la resolución de la inflamación en las células acinares del páncreas. Además, el hallazgo de que la formación de neutrófilos se vincula con la necrosis pancreática proporciona nuevas perspectivas para entender el papel de estos leucocitos en la enfermedad. Alrededor del 70 % al 80 % de los pacientes con pancreatitis aguda presentan casos leves, pero entre el 20 % y el 30 % de ellos experimentan un curso grave, con tasas de mortalidad que pueden llegar hasta el 40 %23.
Según la clasificación de ATLANTA, la pancreatitis aguda se puede dividir en tres tipos: Pancreatitis aguda leve, se caracteriza por la ausencia de insuficiencia orgánica y complicaciones, ya sean locales o sistémicas. pancreatitis aguda moderadamente grave, se identifica por la presencia de insuficiencia orgánica transitoria, que se resuelve en un plazo de 48 horas, y/o complicaciones locales o sistémicas, sin que haya insuficiencia orgánica persistente que dure más de 48 horas. La pancreatitis aguda grave se caracteriza por insuficiencia orgánica que persiste y puede afectar a uno o varios órganos. Se estima que entre el 15 y el 25 por ciento de los pacientes con pancreatitis aguda desarrollan formas moderadamente graves o graves. También se han creado numerosos modelos predictivos que buscan anticipar la gravedad de la pancreatitis aguda basándose en factores de riesgo clínicos, hallazgos de laboratorio, estudios de imagen, así como diferentes sistemas de clasificación y marcadores séricos24.
En la actualidad, es fundamental encontrar marcadores predictivos o herramientas precisas que permitan pronosticar la pancreatitis moderadamente grave y la pancreatitis aguda severa en las primeras 24 a 72 horas. La relación entre el número de neutrófilos y linfocitos es un indicador de inflamación sistémica que se obtiene a partir de un hemograma completo. Por lo general, a medida que avanza una enfermedad inflamatoria, el recuento de neutrófilos en la sangre tiende a aumentar, mientras que el número de linfocitos, que refleja el estado inmunitario del paciente, suele disminuir a medida que la enfermedad progresa. La elevación del INL durante las primeras 48h del ingreso se asocia significativamente con pancreatitis aguda grave y es un indicador pronóstico negativo independiente en pancreatitis aguda25.
El índice neutrófilos linfocitos aumenta a medida que la enfermedad avanza, especialmente en condiciones inflamatorias, y este aumento se relaciona con el desarrollo de distintas enfermedades. Además, el índice de neutrófilos a linfocitos es un método simple, económico y fácil de obtener. Varios estudios han demostrado que este índice puede ser un predictor independiente de pronóstico en diversas situaciones clínicas, como en tumores malignos, enfermedades cardiovasculares, síndrome de dificultad respiratoria y afecciones hepáticas fibróticas. El índice neutrófilos linfocitos es un biomarcador de fácil acceso en la práctica clínica. En comparación con otros biomarcadores pronósticos, la medición del índice neutrófilos linfocitos es conveniente y económica, lo que la convierte en una opción atractiva en el entorno clínico. Los cambios en el índice de neutrófilos a linfocitos reflejan el equilibrio entre el número de neutrófilos y linfocitos, y este índice es un indicador de inflamación sistémica. Aunque la fisiopatología detrás de cómo la lesión pancreática local genera una respuesta inflamatoria sistémica aún no está completamente clara, los datos disponibles indican que tanto el sistema inmunitario innato como el adaptativo desempeñan roles importantes en la progresión de la enfermedad26.
En 2013, llevó a cabo un estudio en Japón con el objetivo de predecir el pronóstico en pacientes con carcinoma urotelial, evaluando la relevancia del índice neutrófilos a linfocitos en el período preoperatorio. Este fue un estudio retrospectivo que incluyó a 137 pacientes diagnosticados con carcinoma urotelial entre 1994 y 2008. Los resultados mostraron que las tasas de supervivencia libre de recurrencia a los 5 años para un índice de neutrófilos a linfocitos inferior a 2.5 fueron del 74.3%, mientras que para un índice neutrófilos linfocitos igual o superior a 2.5, la tasa fue del 30.4%. Además, las tasas de supervivencia específica del cáncer a los 5 años fueron del 81.3% para un índice neutrófilos linfocitos menor de 2.5 y del 29.4% para uno igual o mayor de 2.5. Esto demostró que el índice de neutrófilos a linfocitos podría actuar como un predictor independiente de la supervivencia libre de recurrencia y de la supervivencia específica del cáncer. En conclusión, se estableció que el índice neutrófilos linfocitos preoperatorio es un indicador pronóstico independiente para esta enfermedad27.
En 2014, se llevó a cabo un estudio observacional, prospectivo y de cohorte en Turquía con el objetivo de analizar el impacto de la relación neutrófilo/linfocito en la mortalidad de pacientes críticos. La muestra estuvo compuesta por 373 pacientes, con una edad promedio de 74 años, de los cuales el 54.4% eran hombres. Los valores del índice neutrófilos/linfocitos se agruparon en cuartiles, y no se encontraron diferencias significativas entre estos grupos en relación con la puntuación APACHE II, la escala SOFA, la escala de coma de Glasgow, así como en parámetros demográficos y duración de la estancia hospitalaria. Como conclusión, se estableció que el índice neutrófilo/linfocito es un indicador económico, de fácil acceso y que se puede utilizar para predecir la mortalidad a corto y largo plazo de forma independiente. Por lo tanto, puede servir como herramienta para que los médicos en áreas de urgencia implementen intervenciones tempranas en pacientes críticos28.
Se han llevado a cabo estudios para analizar la relación entre el índice neutrófilos linfocitos y la mortalidad en adultos gravemente enfermos, específicamente en pacientes sin un diagnóstico confirmado de sepsis. Se evaluaron las diferencias en el índice neutrófilos linfocitos entre dos grupos: aquellos con sepsis y aquellos sin sepsis. El estudio encontró una tasa de mortalidad del 19% a los 28 días. La edad media de la cohorte fue de 65 años, con un 47% de mujeres, y la mediana del índice neutrófilos linfocitos para toda la cohorte fue de 8.9. Se observó un incremento progresivo en la mortalidad a medida que aumentaban los cuartiles del índice neutrófilos/linfocitos. Se identificó una relación similar en el subgrupo de pacientes sin sepsis. Sin embargo, el índice neutrófilos/linfocitos no se asoció con la mortalidad a los 28 días en pacientes con sepsis, pero se registró un aumento significativo del índice neutrófilos linfocitos en aquellos pacientes con comorbilidades. En conclusión, el índice neutrófilos linfocitos se asoció con la mortalidad en adultos en estado crítico, siendo esta relación mucho más fuerte en el grupo de pacientes críticos sin sepsis. Así, el índice neutrófilos linfocitos puede servir como un indicador útil de la respuesta inflamatoria en adultos con enfermedades críticas29.
El índice neutrófilos linfocitos es uno de los marcadores inflamatorios más investigados y es un buen indicador del estado inmunitario del paciente. Tanto los neutrófilos como los linfocitos son tipos de glóbulos blancos. Un aumento en el recuento de neutrófilos en la sangre señala un incremento en la inflamación. Varios estudios han mostrado que una reducción en el número de linfocitos en sangre se relaciona con sepsis y bacteriemia, aunque no hay variación en el total de glóbulos blancos. Por lo tanto, el índice neutrófilos linfocitos podría ser un marcador más efectivo que el recuento total de glóbulos blancos o el de linfocitos para predecir la gravedad de la pancreatitis aguda al ingreso. Esta relación entre neutrófilos y linfocitos evalúa dos vías complementarias del sistema inmunológico. Los neutrófilos activan cascadas inmunitarias no específicas y han demostrado tener un papel importante en la patogenia de la pancreatitis aguda en modelos animales, mientras que los recuentos de linfocitos T-helper tienden a disminuir en las primeras 6 horas tras el inicio de la pancreatitis aguda. Esta observación coincide con nuestro hallazgo de que un índice neutrófilos linfocitos superior a 5 se asocia con un pronóstico desfavorable en pacientes con pancreatitis aguda30,31.
La evolución clínica de la pancreatitis aguda puede ser muy rápida y, en ocasiones, puede llevar a la muerte. Por ello, es crucial diagnosticar y tratar la pancreatitis aguda de manera urgente. Los sistemas de puntuación actuales para diagnosticar esta condición son complejos, mientras que el índice neutrófilos linfocitos es un marcador sencillo, práctico y eficaz. Se necesitan más investigaciones para evaluar la efectividad del índice neutrófilos linfocitos31.
JUSTIFICACIÓN
La pancreatitis aguda es una de las afecciones abdominales que más a menudo requieren hospitalización y tratamiento prolongado. La mayoría de los casos son de carácter leve y tienden a resolverse sin intervención. No obstante, en situaciones severas que presentan complicaciones como necrosis pancreática o fallo orgánico, que ocurre en alrededor del 20% de los pacientes, la pancreatitis aguda puede ser potencialmente fatal si no recibe atención rápida, con una tasa de mortalidad general del 5%. Esta gravedad se asocia al fallo orgánico que resulta de la respuesta inflamatoria sistémica del paciente; en la mitad de los casos de pancreatitis aguda grave, no se observan signos de fallo orgánico en las escalas convencionales de evaluación durante las primeras horas o incluso días. Estas escalas requieren la recolección de diversas variables, que no siempre están disponibles al momento de la admisión del paciente o en todas las salas de emergencia. Recientemente, se ha examinado el valor de ciertos componentes hematológicos y su vínculo con la respuesta inflamatoria sistémica, como es el caso de la relación entre neutrófilos y linfocitos, que se ha utilizado para anticipar la severidad y los resultados clínicos en procesos inflamatorios, enfermedades cardiovasculares, neoplasias y, más recientemente, en COVID-19. El índice de neutrófilos a linfocitos es una medición sencilla de la inflamación sistémica, calculada a partir de un análisis de sangre rutinario, lo que permite prever la gravedad y distinguir a los pacientes con pancreatitis aguda severa. Esto facilita la implementación de medidas adecuadas, mejora el tratamiento y reduce las posibles complicaciones.
Existen escasos estudios sobre este tema en México, así como publicaciones del Instituto Mexicano del Seguro Social que podrían contribuir a comprender la conexión entre la pancreatitis aguda severa y el índice de neutrófilos a linfocitos. Por ello, en esta investigación examinaremos la frecuencia de estas alteraciones para lograr una interpretación más precisa y proporcionar un tratamiento más oportuno al paciente.
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
En la población con pancreatitis aguda, entre el 70% y el 80% de los pacientes presentan una enfermedad leve, mientras que entre el 20% y el 30% tienen un curso grave, con tasas de mortalidad que pueden alcanzar hasta el 40%. Por lo tanto, es crucial identificar tempranamente a este último grupo de pacientes. En este contexto, el índice de neutrófilos a linfocitos se ha destacado como un biomarcador útil, ya que niveles más altos pueden señalar pronósticos desfavorables. Se ha observado que en pacientes con un índice neutrófilos linfocitos superior a 12 existe una asociación con la mortalidad, a diferencia de otros estudios que lo han utilizado para predecir la gravedad de la enfermedad. Identificar el índice de neutrófilos a linfocitos en la admisión de pacientes puede ayudar a detectar aquellos que podrían desarrollar un grado más severo de la enfermedad. Este hallazgo ha sido respaldado por diversas investigaciones en diferentes patologías y poblaciones. Por ejemplo, en estudios realizados en Asia, un índice de neutrófilos a linfocitos mayor de 11 se vinculó con casos de pancreatitis severa, lo que llevó a ingresos en unidades de cuidados intensivos. La progresión clínica de la pancreatitis aguda puede ser muy rápida y potencialmente mortal, por lo que el diagnóstico y tratamiento oportuno son fundamentales. Los sistemas de puntuación actuales para la estadificación de la pancreatitis aguda son complejos, mientras que el índice de neutrófilos a linfocitos es un marcador simple, práctico y eficaz. Se necesitan más estudios para validar la efectividad del índice de neutrófilos a linfocitos en nuestra población. En este sentido específicamente en el Hospital General de Zona No.8 al identificar la problemática sobre lo que se pretende indagar surge la siguiente pregunta de investigación:
¿Cuál es el índice neutrófilos linfocitos asociado a la severidad de la pancreatitis aguda en pacientes del servicio de Urgencias del Hospital General de Zona No8 Córdoba Ver.?
OBJETIVOS
Objetivo general:
Determinar si el índice neutrófilos linfocitos está asociado a la severidad de la pancreatitis aguda en pacientes del servicio de Urgencias del Hospital General de Zona No.8 Córdoba Ver.
- Identificar las variables sociodemográficas de pacientes con pancreatitis aguda.
- Identificar el índice neutrófilos linfocitos de los pacientes con pancreatitis aguda
- Clasificar el grado de severidad de pancreatitis aguda por ATLANTA
- Identificar la progresión de pancreatitis aguda leve a severa
- Describir las complicaciones presentes en los pacientes con pancreatitis aguda
Hipótesis Alterna:
El índice neutrófilos linfocitos mayor a 5 está asociado con la progresión a la severidad de la pancreatitis aguda en pacientes del servicio de Urgencias de un hospital de segundo nivel.
Hipótesis Nula:
El índice neutrófilos linfocitos mayor a 5 no está asociado con la progresión a la severidad de la pancreatitis aguda en pacientes del servicio de Urgencias de un hospital de segundo nivel.
MATERIAL Y MÉTODO
Es un estudio observacional, transversal, descriptivo.
Lugar de estudio:
Hospital General de Zona 8 en Córdoba, Veracruz.
Periodo para desarrollarse:
01 diciembre 2023 a 30 mayo 2024.
Universo de trabajo:
Pacientes que fueron ingresados al servicio de urgencias del Hospital General de Zona 8 en Córdoba, Veracruz, dentro del periodo a desarrollarse.
Población:
Pacientes con diagnóstico de pancreatitis aguda, que fueron ingresados al servicio de Urgencias del Hospital General de Zona 8 en Córdoba, Veracruz, dentro del periodo a desarrollarse.
1. Pacientes con diagnóstico de pancreatitis aguda que ingresen al servicio de urgencias.
2. Pacientes con diagnóstico de pancreatitis aguda de cualquier sexo y edad entre los 18 y 65 años.
3. Pacientes con pancreatitis aguda que cuenten con citometría hemática inicial.
4. Pacientes ingresados por pancreatitis aguda y que no presenten otro padecimiento agudo.
Criterios de exclusión:
- Pacientes con pancreatitis aguda que no hayan ingresado en el período de estudio.
- Pacientes con pancreatitis aguda que cursen con inmunocompromiso.
Criterios de eliminación:
- Expedientes de pacientes con pancreatitis aguda que no contengan datos de laboratorio completos para calcular el índice neutrófilo/linfocito.
- Pacientes con pancreatitis aguda que sean transferidos a otra unidad médica antes de las 48 horas.
- Hoja de recolección de datos requisitado en menos del 95%.
Variables:
Variable independiente: Véase tabla en anexos.
Descripción general del estudio:
Una vez autorizado el protocolo por el Comité Local de Investigación y el Comité de Ética en Investigación número 310, se informó a las autoridades correspondientes del Hospital General de Zona No. 8 de Córdoba, Veracruz, con la colaboración de la Coordinación Clínica de Educación e Investigación en Salud que brindó las facilidades necesarias para realizar el presente estudio. En el procedimiento se abordaron a los pacientes ingresados al servicio de Urgencias en el período de estudio establecido entre diciembre 2023 a mayo del 2024, se realizó la toma datos del expediente del paciente considerando resultados de laboratorio e información que sea útil para la indagación. Se identificaron expedientes de pacientes que cumplen el diagnóstico de pancreatitis aguda sin importar su etiología, edad entre los 18 a 65 años, una vez identificado el paciente se procederá a calcular el Índice neutrófilos linfocitos con la citometría hemática inicial el cual consiste en el cociente de neutrófilos entre linfocitos tomando como valor punto de corte el valor mayor de 5, De igual manera se tomaron la severidad de la pancreatitis aguda acorde a la clasificación de Atlanta que se redacte en el expediente clínico inicialmente y a las 48 horas para determinar la progresión a pancreatitis aguda severa y su asociación con el cociente de neutrófilos entre linfocitos mayor de 5, por otra parte se describió la presencia de complicaciones como Sepsis, Síndrome de Dificultad Respiratoria Aguda, Lesión Renal Aguda, pancreatitis Necrótica en la población si es que fueron expresado en el expediente clínico , posterior a ello se realizó el llenado de la hoja de recolección de datos, con los resultados obtenidos se llevó a cabo el análisis mediante estadística descriptiva para variables cualitativas y para variables cuantitativas media y varianza .
Muestra:
Está conformada por el número de expedientes de pacientes derechohabientes Hospital General de Zona no. 8 de Córdoba, Veracruz, que ingresen al servicio de Urgencias y que contaron con los criterios de inclusión, así como expediente clínico
Cálculo de tamaño de muestra: Mediante la fórmula para población infinita. Véase en anexos.
Muestreo: No probabilístico consecutivo por conveniencia.
Z= nivel de confianza (95%)
P= probabilidad de éxito o proporción esperada (50% = 0.5)
Q= probabilidad de fracaso (1-p: 1-0.5=0.5)
D= precisión (error máximo admisible en términos de proporción) (5%)
Análisis de datos estadístico:
Se realizó un estudio observacional, transversal, descriptivo, donde se incluyeron 62 expedientes de pacientes que cumplieron con los criterios de inclusión, los cuales fueron ingresados en el servicio de Urgencias del Hospital General de Zona no. 8 de Córdoba, Veracruz; en pacientes con diagnóstico de pancreatitis aguda, en el periodo de diciembre 2023 a mayo 2024; el levantamiento de los datos fue con sustento de pacientes que cumplieron con los criterios de inclusión y se concentró en una base de datos para su posterior análisis mediante empleo de estadística descriptiva utilizando frecuencias y proporciones para variables cualitativas; variables cuantitativas moda, media y mediana.
El estudio se realizó cuando el Comité Local de Investigación y Ética en Investigación en Salud No 3101 lo autorice, este estudio se apegó a normas éticas internacionales, a los lineamientos institucionales, así como también a la Ley General de Salud en materia de experimentación científica en seres humanos de los aspectos éticos de la investigación en la que los seres humanos en sus artículos 13, 16 y 20 y a la declaración de Helsinki de 1964 que menciona que el propósito principal de la investigación médica en seres humanos es comprender las causas, evolución y efectos de las enfermedades y mejorar las intervenciones preventivas, diagnósticas y terapéuticas. La investigación médica está sujeta a normas éticas que sirven para promover y asegurar el respeto a todos los seres humanos y para proteger su salud y sus derechos individuales el bienestar de los seres humanos debe tener primacía sobre los intereses de la ciencia y la sociedad. Desde 2016 la declaración de Helsinki esta complementada con la declaración de Tapei sobre las consideraciones éticas sobre las bases de datos de salud y los biobancos; que establece el respeto de la dignidad, autonomía, privacidad y confidencialidad de las personas, los médicos tienen obligaciones específicas, tanto éticas como legales, como responsables de proteger la información entregada por sus pacientes, se debe obtener el consentimiento especifico, libre e informado de los participantes.
La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, artículo 4° publicado en el Diario Oficial de la Federación el 6 de abril de 1990, La ley General de Salud, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de febrero de 1984. Establece que toda persona tiene derecho a la protección de la salud.
La Comisión Interinstitucional de Investigación en Salud publicado en el Diario Oficial de la Federación el 22 de octubre de 1983. Será órgano de consulta de dependencias e instituciones del sector público para el desarrollo de fomento y cumplimiento de las normas de ética y apoyar la definición de los lineamientos de bioseguridad en la realización de investigaciones, conforme a las disposiciones establecidas por el consejo de salubridad general.
En esta investigación no existe riesgo ya que no se realizará ninguna intervención que afecte la integridad y privacidad de los datos personales.
El “Código” de Nuremberg:
Promulgado en 1947 adoptado por la comunidad internacional que habla sobre las condiciones para la realización de experimentos médicos en humanos; en este código, quedaron expresadas normas básicas:
1.- El consentimiento del sujeto.
2.- El experimento debe conducir a un resultado positivo, sin medios improvisados o innecesarios.
3.- No debe haber sufrimiento mental o físico innecesario.
4.- El grado de riesgo no de exceder la importancia de lo que se pretende demostrar.
5.- Durante el desarrollo del experimento, el sujeto podrá pedir que se suspenda, si se siente afectado mental o físicamente.
6.- Durante el desarrollo del experimento, los científicos encargados deben estar dispuestos a darlo por terminado si consideran riesgo de lesión o, incapacidad o muerte del sujeto en experimentación. Esta investigación busca apegarse por completo con los principios de ética mencionados, se anexa el formulario de consentimiento informado mismo que será explicado detalladamente al paciente antes de incluirlo en el estudio, y se considera una investigación sin riesgo ya que en ningún momento se interfiere en la terapéutica del paciente.
En el presente estudio se incluyeron 62 expedientes de pacientes que ingresaron al servicio de Urgencias del Hospital General de Zona no. 8 de Córdoba con diagnóstico de pancreatitis aguda, en el periodo de diciembre 2023 a mayo 2024.
Se encontró que, del total de los pacientes con pancreatitis aguda, la mayoría de los estudiados son hombres cual representaron el 51.6% del total de los casos, en lo que respecta al sexo femenino se presentaron 30 casos de pancreatitis aguda, representando el 48.4% del total de los casos, con predominio de estos en el sexo masculino. El caso de pancreatitis aguda registrado de mayor edad fue de 65 años y el de menor edad fue de 18 años con dos casos. (Gráfica 1).
El promedio de edad de los pacientes fue de 43.8 años, con una media 42, mediana de 43.1 y moda de 41 años (desviación estándar de 1.2) n=61.
La distribución por edad de la población del estudio estuvo comprendida en cuatro grupos: el grupo de 18 a 25 años con 14 casos (23%), %), seguido del grupo de edad de 26 a 45 años con 16 casos (26%), el tercer grupo de 46 a 55 años con 12 casos representando el 19%, el cuarto grupo de 56 a 65 años con 20 casos (32%) (Gráfica 2).
El grupo de edad que con mayor frecuencia observó pancreatitis aguda fue el grupo de edad de 56 a 65 años con 20 casos (32%), seguido del grupo de edad de 26 a 45 años con 16 casos (26%), el grupo de 18 a 25 años con 14 casos (23%); el grupo menos afectado fue el de 46 a 55 años con 12 casos representando el 19% del total de los casos de pancreatitis aguda n=62.
En el análisis de los expedientes de pacientes ingresados por pancreatitis aguda utilizando la clasificación de Atlanta se pudo observar que el 73% de los pacientes se encontraba en la categoría de Clasificación Leve y el 27% de los pacientes clasificados como Moderadamente Severa del total de los casos a su ingreso. (Tabla 1).
La pancreatitis severa se presentó en tan solo 17 pacientes con el 27% del total de los casos de pancreatitis aguda. n=62.
Al evaluar los expedientes a las 48 horas post ingreso utilizando la clasificación de Atlanta reveló el hecho de que un 77% de los pacientes continuaba en la categoría de pancreatitis leve, Sin embargo, la presencia de un 23% de pacientes se encontraron en la categoría de pancreatitis aguda severa. (Tabla 2).
La mayoría de los casos de pancreatitis aguda a las 48 horas persistía de manera leve con 48 pacientes (77%) n=62.
Se realizó la evaluación de los pacientes con pancreatitis aguda moderadamente severa inicial según su grupo de edad, y los resultados, revelaron que el grupo más afectado fue el de 56 a 65 años, con 10 pacientes (59%). A este grupo le siguió el de 18 a 25 años, que reportó 5 casos de pancreatitis aguda (29%). Por otro lado, los grupos de edad de 26 a 45 años y de 46 a 55 años resultaron ser los menos afectados, con únicamente un caso de pancreatitis aguda (6%) en el total de casos de pancreatitis aguda severa. Tabla 3.
El grupo de edad mayormente afectado fue el grupo de 56 a 65 años con 10 pacientes (59%) n=62.
Se llevó a cabo la evaluación de Atlanta de los pacientes con pancreatitis aguda severa a las 48 horas, clasificados por grupo de edad y el grupo más afectado fue el de 56 a 65 años, con 9 pacientes (59%). Este grupo fue seguido por el de 18 a 25 años, que presentó 5 casos de pancreatitis (29%). Por otro lado, los grupos de edad de 26 a 45 años y de 46 a 55 años resultaron ser los menos afectados, registrando solo un caso de pancreatitis aguda (6%) de todos los casos de pancreatitis aguda severa.
El grupo más afectado por pancreatitis aguda severa fue el de 56 a 65 años, con 9 pacientes (59%) n=62.
En la evaluación de índice neutrófilos linfocitos, se encontró que 21 pacientes (34%) presentaron niveles superiores a 10, mientras que 41 pacientes (66%) tuvieron niveles inferiores a 10. Como era de esperarse, la mayor concentración de índice neutrófilos linfocitos por encima de 10 se registró en el grupo de edad de 56 a 65 años, con 9 pacientes, lo que corresponde al 43%. Este grupo fue seguido por el de 18 a 25 años, que representó el 33%. (Tabla 5 y 6).
La mayor concentración del índice neutrófilos linfocitos mayor a 5 se presentó en el grupo de edad de 56 a 65 años con 9 pacientes lo cual representa el 43% n=62.
Se observó la progresión de la pancreatitis aguda leve a severa utilizando la clasificación de Atlanta. Se halló que sólo 14 pacientes pasaron de tener pancreatitis leve a pancreatitis severa, lo que representa el 23% del total de los casos. Por otro lado, el 77% de los pacientes con pancreatitis aguda leve no progresaron a pancreatitis aguda severa.
Del total de pacientes con pancreatitis aguda, 14 pacientes evolucionaron de pancreatitis leve a pancreatitis aguda severa lo que representó el 23% del total de los casos n=62.
Los pacientes con pancreatitis aguda en alguna situación tuvieron complicaciones agregadas a su cuadro, lesión renal aguda con 9 pacientes que presentaron este cuadro (15%), seguido de la cetoacidosis diabética con 4 casos (6%), sepsis con 3 casos (5%) y por último la pancreatitis necrótica con solo 2 casos lo que representó el 3% de las complicaciones de la pancreatitis aguda. (Tabla 8).
La principal complicación fue la lesión renal aguda con 9 pacientes que presentaron este cuadro (15%) n=62.
El índice neutrófilos linfocitos y la progresión de la pancreatitis aguda a severa por medio de la clasificación Atlanta y se observó que sólo 14 pacientes evolucionaron de Pancreatitis leve a pancreatitis severa con un índice neutrófilos linfocitos mayor a 10, lo que representó el 23% del total de los casos. El 77% de los pacientes con pancreatitis aguda leve no desarrollaron pancreatitis aguda severa. (Tabla 9).
El 23% de los pacientes ingresados por pancreatitis aguda y Índice neutrófilos linfocitos mayor de 10 curso con progresión categoría severa en 14 pacientes (23%) n=62.
Sharma S. et. al. en 2021 en un estudio retrospectivo de pacientes adultos con pancreatitis aguda demostró que los cuadros de pancreatitis aguda se presentan por igual en hombres y mujeres, sin embargo de acuerdo a su etiología tiene una mayor incidencia de acuerdo al sexo, en la etiología biliar con mayor frecuencia en mujeres 51.4% y en hombres el alcohol es responsable en 61.4 % . En este trabajo de investigación fueron incluidos expedientes de pacientes con pancreatitis aguda independientemente de su etiología encontrando que el sexo masculino presenta es el grupo afectado con una frecuencia del 51% siendo equiparable a los resultados demostrados Sharma S.2.
Suppiah A. et. al. En 2018 en un estudio el cual tuvo como objetivo investigar la validez del índice neutrófilos linfocitos para predecir un desenlace en pancreatitis aguda y determinar un valor optimo del mismo concluyendo los puntos de corte óptimos de las curvas ROC fue de 10, 6 al ingreso teniendo una sensibilidad del 60-90% , especificidad del 50-57% , un valor predictivo negativo del 89,5- 96.4%, valor predictivo positivo del 21,2-31,1 % y exactitudes del 57,7-60% encontrándose asociado significativamente la elevación del índice neutrófilos linfocitos durante las primeras 48 horas, datos que refuerzan los encontrados en nuestro estudio en el cual del total de la muestra se encontró un índice neutrófilos linfocitos mayor a 10 al ingreso estaba presente en el 34%, de los cuales el 66% ( 14 pacientes ) tuvo una progresión a pancreatitis aguda severa, estando presente el índice neutrófilos linfocitos al ingreso >10 en el 100% de los casos que progresaron a pancreatitis aguda severa25.
Respecto a las complicaciones encontradas en pacientes con pancreatitis aguda, Scurt FG. et. al. en 2020 reporta la lesión renal aguda es una complicación frecuente de la pancreatitis aguda, con una incidencia de aproximadamente 15-30% en pacientes con pancreatitis aguda coincide con los hallazgos encontrados en nuestra investigación donde la incidencia de Lesión renal aguda fue de un 15% (9 casos)7.
Shieh, T et. al. en 2018 reportó que la incidencia de cetoacidosis diabética en pancreatitis aguda es baja, alrededor de 1-2% de los pacientes, lo que difiere de los hallazgos encontrados en esta investigación en la que el 6% (4 pacientes) en este estudio sea notablemente mayor. Esto podría deberse a una alta prevalencia de diabetes tipo 2 entre los pacientes con pancreatitis aguda en la muestra estudiada, lo que podría aumentar el riesgo de desarrollar cetoacidosis diabética debido a la respuesta inflamatoria desencadenada por la Pancreatitis aguda, sin embargo, este dato no fue recolectado en los expedientes de pacientes5.
Papachristou, G. et al. en 2015 describió la pancreatitis necrosante es una de las formas más graves de pancreatitis aguda, y su incidencia varía entre el 10-20% de los pacientes con pancreatitis aguda. En esta investigación, solo el 3% (2 pacientes) presentó pancreatitis necrótica, lo que es significativamente menor en comparación con Papachristou G., Este dato podría ser un indicativo a que en la muestra estudiada presentó formas no necrosantes de pancreatitis, recibieron un manejo temprano adecuado y se previno la progresión hacia la necrosis pancreática6.
El hallazgo de que en los pacientes del Hospital General de Zona No. 8 Córdoba, Ver., el hecho de que el 23% del total de la muestra tenía un recuento de índice neutrófilos linfocitos mayor a 10 y un estado de severidad en la pancreatitis aguda, enfatiza la importancia de la monitorización temprana y continua de estos parámetros hematológicos para predecir la evolución clínica. Este dato no solo subraya la necesidad de evaluar el índice neutrófilos linfocitos como un biomarcador, sino que también sugiere que los pacientes con un índice neutrófilos linfocitos elevado podrían beneficiarse de una vigilancia más intensa y de un tratamiento más agresivo desde las primeras horas de la enfermedad.
Los resultados de este estudio destacan la relevancia de comprender los sistemas de puntuación como el de Atlanta, así como los marcadores bioquímicos como el índice neutrófilos linfocitos y su relación con la severidad de la pancreatitis aguda, es crucial para dirigir de manera más efectiva la atención médica hacia los pacientes que requieren intervenciones agresivas y un seguimiento continuo desde su ingreso. Este enfoque permite proporcionar una atención más eficiente, facilitando la adopción de medidas adecuadas y oportunas que son esenciales para mejorar el pronóstico de los pacientes en el servicio de Urgencias. Al identificar a tiempo a aquellos en mayor riesgo, se optimizan los recursos y se mejora significativamente la calidad de la atención brindada.
- Peery AF, Crockett SD, Murphy CC, et al. Burden and Cost of Gastrointestinal, Liver, and Pancreatic Diseases in the United States. Gastroenterology 2019; 156:254.
- Mederos MA, Reber HA, Girgis MD. Acute Pancreatitis: A Review. JAMA. 2021 Jan 26;325(4):382-390.
- Sharma S, Weissman S, Aburayyan K, Acharya A, Aziz M, Systrom HK, Lew D, Vohra I, Feuerstein JD, Pandol SJ. Sex differences in outcomes of acute pancreatitis: Findings from a nationwide analysis. J Hepatobiliary Pancreat Sci. 2021 Mar;28(3):280-286
- Bhatia, M., & Wong, F. L. (2016). Acute pancreatitis: Mechanisms and management. Canadian Journal of Gastroenterology, 30(1), 10-16.
- Shieh, T., & Burge, M. (2018). Diabetic Ketoacidosis in Acute Pancreatitis: A Case Report and Review of Literature. Endocrine Practice, 24(4), 347-351.
- Papachristou, G. I., et al. (2015). Pancreatic necrosis and infected pancreatic necrosis. Gastroenterology Clinics of North America, 44(4), 731-743.
- Scurt FG, Bose K, Canbay A, Mertens PR, Chatzikyrkou C. Pankreatitisbedingte akute Nierenschädigung (AP-AKI): Definition, Pathophysiologie, Diagnostik und Therapie [Acute kidney injury following acute pancreatitis (AP-AKI): Definition, Pathophysiology, Diagnosis and Therapy]. Z Gastroenterol. 2020.
- Al Mofleh I-A. Severe acute pancreatitis: pathogenetic aspects and prognostic factors. World J Gastroenterol. 2018;14: 675.
- Saluja A, Saluja M, Villa A, Leli U, Rutledge P, Meldolesi J, Steer M. La obstrucción del conducto pancreático en conejos provoca la localización de zimógenos digestivos y enzimas lisosomales. J Clin Invest. 2018.
- Álvarez A, Pablo Andrés and DOBLES-RAMIREZ, Carlos Tobías. Pancreatitis aguda: fisiopatología y manejo inicial. Acta méd. costarric. 2019.
- Gukovsky I, Pandol SJ, Mareninova OA, Shalbueva N, Jia W,Gukovskaya AS. Impaired autophagy and organellar dysfunction in pancreatitis. J Gastroenterol Hepatol 2020.
- Gaisano HY, Lutz MP, Leser J, et al. Supramaximal cholecystokinin displaces Munc18c from the pancreatic acinar basal surface, redirecting apical exocytosis to the basal membrane. J Clin Invest 2018; 108: 1597–611.
- Pieper-Bigelow C, Strocchi A, Levitt MD. Where does serum amylase come from and where does it go? Gastroenterol Clin North Am 2020; 19:793.
- Papachristou GI, Muddana V, Yadav D, et al. Comparison of BISAP, Ranson’s, APACHE-II, and CTSI scores in predicting organ failure, complications, and mortality in acute pancreatitis. Am J Gastroenterol 2019; 105:435.
- Windsor JA. A better way to predict the outcome in acute pancreatitis? Am J Gastroenterol 2010; 105:1671.
- Wang GJ, Gao CF, Wei D, Wang C, Ding SQ. Acute pancreatitis: etiology and common pathogenesis. World J Gastroenterol. 2019
- Thoeni RF. The revised Atlanta classification of acute pancreatitis: its importance for the radiologist and its effect on treatment. Radiology 2020.
- Zhu Y, Pan X, Zeng H, et al. A Study on the etiology, severity, and mortality of 3260 patients with acute pancreatitis according to the revised Atlanta classification in Jiangxi, China over an 8‐year period. Pancreas. 2017.
- Zhang Y., Wu W., Dong L., Yang C., Fan P., Wu H. Neutrophil to lymphocyte ratio predicts persistent organ failure and in-hospital mortality in an Asian Chinese population of acute pancreatitis. Medicine. 2018.
- Bermejo-Martín J. F., Tamayo E., Ruiz G., et al. Circulating neutrophil counts and mortality in septic shock. Critical Care. 2019;18(1):p. 407.
- Lattanzi S, Cagnetti C, Rinaldi C, Angelocola S, Provinciali L, Silvestrini M. Neutrophil‐to‐lymphocyte ratio improves outcome prediction of acute intracerebral hemorrhage. J Neurol Sci. 2018.
- Albarrán-Sánchez A, González-Ríos RD, Alberti-Minutti P,Association of neutrophil-to-lymphocyte and lymphocyte-to-C-reactive protein ratios with COVID-19-related mortality. Gac Med Mex. 2020;156.
- Azuma T et al. Preoperative neutrophillymphocyte ratio as an independent prognostic marker for patients with upper urinary tract urothelial carcinoma. Clin Genitourin Cancer. 2018;1.
- Azab B, Jaglall N, Atallah JP, Lamet A, Raja-Surya V, Farah B, Lesser M, Widmann WD. Neutrophil-lymphocyte ratio as a predictor of adverse outcomes of acute pancreatitis. Pancreatology. 2020.
- Suppiah A, Malde D, Arab T, Hamed M, Allgar V, Smith AM, Morris-Stiff G. The prognostic value of the neutrophil-lymphocyte ratio (NLR) in acute pancreatitis: identification of an optimal NLR. J Gastrointest Surg. 2018.
- Harrison DA, D’Amico G, Singer M. The Pancreatitis Outcome Prediction (POP) Score: a new prognostic index for patients with severe acute pancreatitis. Crit Care Med. 2017;35:1703–1708.
- Akilli NB et al. Prognostic importance of neutrophil-lymphocyte ratio in critically ill patients: short- and long-term outcomes. Am J Emerg Med. 2019;32.
- Salciccioli JD et al. The association between the neutrophil-to-lymphocyte ratio and mortality in critical illness: an observational cohort study. Crit Care. 2020.
- B. Abaylı, G. Gençdal, and Ş. Değirmencioğlu, “Correlation between neutrophil/lymphocyte ratio and Ranson score in acute pancreatitis,” Journal of Clinical Laboratory Analysis, vol. 32, no. 6, 2022.
- R. M. O’Connell, M. R. Boland, J. O’Driscoll et al., “Red cell distribution width and neutrophil to lymphocyte ratio as predictors of outcomes in acute pancreatitis: a retrospectivecohort study,” International Journal of Surgery, vol. 55, pp. 124–127, 2020.
- Jeon TJ, Park JY. Clinical significance of the neutrophil‐lymphocyte ratio as an early predictive marker for adverse outcomes in patients with acute pancreatitis. World J Gastroenterol. 2022.
ANEXO VARIABLES: Variable independiente del estudio.
| VARIABLE | DEFINICIÓN CONCEPTUAL | DEFINICIÓN OPERACIONAL | TIPO DE VARIABLE /
ESCALA |
INDICADOR |
| Edad. | Tiempo que ha vivido una persona expresada en años. | Para fines de este estudio, se obtendrá la edad al paciente al momento del interrogatorio. | Cuantitativa /
Discreta de razón. |
18 a 30 años.
31 a 42 años. 43 a 54 años. 55 a 65 años. |
| Sexo. | Referencia a los cuerpos sexuados de las personas. | Para fines de este estudio, se obtendrá el sexo del paciente al momento del interrogatorio. | Cualitativa / Nominal-dicotómica. | Hombre.
Mujer. |
| Severidad de pancreatitis
acorde clasificación de Atlanta. |
La pancreatitis aguda puede ser clasificada según su gravedad siendo leve, moderadamente severa y severa. a insuficiencia orgánica se define como una puntuación de dos o más para cualquiera de los tres sistemas de órganos (respiratorio, cardiovascular o renal). | Clasificar la severidad por el sistema de estadificación Atlanta.
Se clasificarán como leve aquellos pacientes que no presenten datos de falla orgánica por criterios de Marshall, moderadamente severa aquellos que en las primeras 48 horas presenten falla orgánica y Severa aquellos pacientes que persista más allá de las 48 horas por Marshall la falla orgánica. Los criterios de Marshall para falla orgánica se define como un puntaje mayor de 2 en los sistemas valorados: Respiratorio (Pao2 / Fio2), cardiovascular (TAS), renal (creatinina sérica). |
Cualitativa /
Ordinal. |
|
| Progresión a pancreatitis severa. | Clasificar de acuerdo con ATLANTA la sucesión de pancreatitis aguda a Severa. | Para fines del estudio se revisarán expedientes para determinar la progresión a pancreatitis severa en los pacientes con pancreatitis aguda de acuerdo con la clasificación de Atlanta. | Cualitativa/ Nominal dicotómica. |
|
| Ìndice neutrófilos linfocitos. | Es un biomarcador efectivo de inflamación, definido como el recuento absoluto de neutrófilos dividido por el recuento de linfocitos. | Se tomará como el cociente del valor absoluto de neutrófilos entre linfocitos reportados en la citometría hemática al ingreso del paciente: tomando como punto de corte el mayor a 5 y menor de 5. | Cualitativa / Nominal Dicotómica. | 1. >5
2. <5 |
| Complicaciones de la pancreatitis aguda. | Se definirán como aquellas patologías que se desarrollen durante la pancreatitis aguda de forma directa o indirecta y que incrementen la gravedad. | Para fines de este estudio se considerará a las complicaciones que presente el paciente además de la pancreatitis aguda al momento del estudio. | Cualitativa / Nominal Politómica. |
|
ANEXO CÁLCULO DE TAMAÑO DE MUESTRA:
Mediante la fórmula para población infinita. Véase en anexos.
Muestreo: No probabilístico consecutivo por conveniencia.
Z= nivel de confianza (95%)
P= probabilidad de éxito o proporción esperada (50% = 0.5)
Q= probabilidad de fracaso (1-p: 1-0.5=0.5)
D= precisión (error máximo admisible en términos de proporción) (5%)
INSTRUCCIONES: Señalar con una X la respuesta que considere correcta.
Fecha de aplicación: _________________ Folio: _____________________
1.- Edad:
– 18 a 25 años
– 26 a 45 años
– 46 a 55 años
– 56 a 65 años:
2.- Sexo:
– Hombre:
– Mujer:
3.- Estadio de la Severidad de pancreatitis aguda por ATLANTA
Al ingreso: Leve: Moderadamente Severa:
A las 48 horas: Leve: Severa:
4.- Niveles de índice neutrófilos linfocitos al Ingreso:
a) >10:
b) <10
5.- Progresión de pancreatitis aguda Leve a Severa por clasificación Atlanta:
- Si:
- No:
6.- Complicaciones de la pancreatitis aguda:
- Sepsis.
- Síndrome de Dificultad Respiratoria Aguda.
- Lesión Renal Aguda.
- Pancreatitis Necrótica.
ANEXO RESULTADOS:
Gráfica 1. Total, de pacientes con pancreatitis aguda por sexo.
Gráfica 2. Distribución la población con pancreatitis aguda por grupo de edad.
Tabla 1. Evaluación Atlanta inicial en pacientes con pancreatitis aguda.
| Total | Porcentaje | |
| Leve
Moderadamente Severa Total |
45
17 62 |
73%
27% 100% |
La pancreatitis severa se presentó en tan solo 17 pacientes con el 27% del total de los casos de pancreatitis aguda. n=62
Tabla 2. Evaluación Atlanta 48 horas después de la pancreatitis aguda inicial.
| Total | Porcentaje | |
| Leve
Severa Total |
48
14 62 |
77%
23% 100% |
La mayoría de los casos de pancreatitis aguda a las 48 horas persistía de manera leve con 48 pacientes (77%) n=62
Tabla 3. Evaluación Atlanta inicial con pancreatitis aguda moderadamente severa por grupo de edad.
| Total | Porcentaje | |
| 18 a 25 años
26 a 45 años 46 a 55 años 56 a 65 años Total |
5
1 1 10 17 |
29%
6% 6% 59% 100% |
El grupo de edad mayormente afectado fue el grupo de 56 a 65 años con 10 pacientes (59%). n=62
Tabla 4. Evaluación Atlanta a las 48 horas con pancreatitis aguda severa por grupo de edad.
| Total | Porcentaje | |
| 18 a 25 años
26 a 45 años 46 a 55 años 56 a 65 años Total |
4
0 1 9 14 |
29%
0% 7% 64% 100% |
El grupo más afectado por pancreatitis aguda severa fue el de 56 a 65 años, con 9 pacientes (59%) n=62
Tabla 5. Evaluación del índice neutrófilos linfocitos del paciente al ingreso de pacientes con pancreatitis aguda.
| Total | Porcentaje | |
| Mayor de 10
Menor a 10 Total |
21
41 62 |
34%
66% 100% |
Tabla 6. Evaluación del índice neutrófilos linfocitos mayor a 10, en pacientes con pancreatitis aguda por grupo de edad.
| Total | Porcentaje | |
| 18 a 25 años
26 a 45 años 46 a 55 años 56 a 65 años Total |
7
2 3 9 21 |
33%
10% 14% 43% 100% |
La mayor concentración del índice neutrófilos linfocitos mayor a 5 se presentó en el grupo de edad de 56 a 65 años con 9 pacientes lo cual representa el 43%. n=62
Tabla 7. Progresión de la pancreatitis aguda leve a severa por clasificación Atlanta.
| Total | Porcentaje | |
| Si
No Total |
14
48 62 |
23%
77% 100% |
Del total de pacientes con pancreatitis aguda, 14 pacientes evolucionaron de pancreatitis leve a pancreatitis aguda severa lo que representó el 23% del total de los casos. n=62
Tabla 8. Complicaciones agregadas en los pacientes con pancreatitis aguda.
| Total | Porcentaje | |
| Ninguna
Lesión renal aguda Cetoacidosis diabética Sepsis Pancreatitis necrótica |
44
9 4 3 2 |
71%
15% 6% 5% 3% |
La principal complicación fue la lesión renal aguda con 9 pacientes que presentaron este cuadro (15%).n=62
Tabla 9. índice neutrófilos linfocitos mayor a 10 al ingreso y progresión de la pancreatitis aguda a severa
| Total | Porcentaje | |
| Si
No Total |
14
48 62 |
23%
77% 100% |
El 23% de los pacientes ingresados por pancreatitis aguda y Índice neutrófilos linfocitos mayor de 10 curso con progresión categoría severa en14 pacientes (23%) n=62

