Ingesta accidental de pila de botón, a propósito de un caso

16 mayo 2026

 

Nº de DOI: 10.34896/RSI.2026.64.53.001

 

 

AUTORES

  1. María del Carmen Remacha Almerich. Facultativo Especialista de Área, Hospital Universitario San Pedro, Logroño. España.
  2. Álvaro Baeta Ruiz. Facultativo Especialista de Área, Hospital Universitario San Pedro, Logroño. España.
  3. Rocío Garcés Cubel. Facultativo Especialista de Área, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. España.
  4. María Khadar Nicolás. Facultativo Especialista de Área, Centro de Salud Arrabal, Zaragoza. España.
  5. Cristina María Sanz Pérez. Facultativo Especialista de Área, Centro de Salud Ejea de los Caballeros, Zaragoza. España.
  6. Eva María Llena Angulo. Facultativo Especialista de Área, Hospital Ernest Lluch, Calatayud. Zaragoza, España.

 

RESUMEN

La ingesta accidental de cuerpos extraños es un motivo frecuente de consulta en pediatría, especialmente en menores de 5 años. Aunque en la mayoría de los casos el manejo es conservador y la evolución favorable, la ingesta de pilas de botón constituye una situación de especial relevancia por su capacidad para producir lesiones graves en poco tiempo. Presentamos el caso de una niña de 5 años que acudió a Urgencias tras la ingesta accidental de una pila de botón, permaneciendo asintomática en todo momento. La radiografía inicial mostró la pila en cámara gástrica y un control posterior evidenció persistencia a nivel de antro. Ante este hallazgo, se decidió realizar endoscopia digestiva urgente bajo sedación, sin visualizarse el cuerpo extraño en el estómago. Un nuevo control radiológico confirmó la progresión distal de la pila. La paciente ingresó para observación clínica, manteniéndose estable y sin síntomas digestivos ni respiratorios, objetivándose la expulsión espontánea de la pila a las 48 horas. Este caso resalta la importancia de la individualización en el manejo de ingesta de pilas de botón, debiendo tenerse en cuenta la localización, el tiempo transcurrido desde la ingesta, la clínica acompañante y la evolución radiológica.

PALABRAS CLAVE

Cuerpo extraño, baterías, endoscopia, pediátrico, estómago.

ABSTRACT

Accidental ingestion of foreign bodies is a common reason for visiting the emergency room, especially among children under 5 years old. Although management is conservative in most cases and the prognosis is favorable, ingestion of button batteries is of particular concern due to their ability to cause serious injury within a short period of time. We present the case of a 5-year-old girl who visited the emergency department following accidental ingestion of a button battery, remaining asymptomatic throughout. The initial X-ray showed the battery in the gastric lumen, and a follow-up X-ray revealed its persistence at the antrum. Given this finding, it was decided to perform an urgent upper endoscopy under sedation, however, the foreign body was not visualized in the stomach. A new radiological follow-up confirmed the battery’s distal progression. The patient was admitted for clinical observation, remaining stable and without digestive or respiratory symptoms, and spontaneous expulsion of the battery was observed 48 hours later. This case highlights the importance of individualized and dynamic assessment in cases of button battery ingestion, taking into account the location, radiological progression, clinical presentation, and time since ingestion. It also underscores the need for a multidisciplinary approach to optimize management and prevent complications.

KEY WORDS

Foreignbody, battery, endoscopy, pediatric, stomach.

INTRODUCCIÓN

La ingesta accidental de cuerpos extraños es un motivo de consulta mucho más frecuente en pediatría, principalmente en edades preescolares, con respecto a otros rangos de edad. Los tipos de cuerpos extraños ingeridos son muy variables, aunque en la mayoría de las ocasiones suelen tratarse de objetos de uso doméstico. Una gran parte de los pacientes permanecen asintomáticos, aunque pueden aparecer síntomas como sialorrea, disfagia, odinofagia, rechazo de la ingesta, dificultad respiratoria o dolor torácico, los cuales deberían alertar de posibles complicaciones asociadas1.

En cuanto a las pruebas complementarias, la radiografía de tórax y abdomen supondría la primera prueba a realizar. Permite confirmar la ingesta de objetos radiopacos, localizar el cuerpo extraño, orientar la actitud terapéutica y descartar posibles complicaciones. En el caso de elementos radiolúcidos, pueden ser necesarias otro tipo de pruebas para localizarlos2.

El manejo en la mayoría de las ocasiones suele ser conservador con expulsión espontánea del cuerpo extraño con las heces en un periodo de tiempo variable, desde días hasta 4 semanas. No existe evidencia científica de que el uso de determinados fármacos favorezca la eliminación de estos. En estos pacientes se debe prestar especial atención a la aparición de síntomas de alarma.

Dentro de los cuerpos extraños, las pilas de botón constituyen una entidad de especial relevancia por su capacidad para producir lesiones graves en la mucosa en poco tiempo. Por este motivo es importante un abordaje precoz para prevenir las complicaciones derivadas de la ingesta. Presentamos un caso clínico de ingesta accidental de pila de botón atendido en un Servicio de Urgencias Pediátricas.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Paciente de 5 años que acude trasladado a Urgencias desde su centro hospitalario de referencia por ingesta accidental de una pila de botón, sin presentar sintomatología acompañante. En el centro de origen se realiza radiografía de tórax y abdomen, visualizándose imagen compatible con pila de botón en cámara gástrica. A su llegada a nuestro centro, la paciente presenta buen estado general, con triángulo de evaluación pediátrica estable y exploración física sin hallazgos patológicos.

Dado el tipo de cuerpo extraño y su potencial morbimortalidad, se realiza una nueva radiografía de cavum, tórax y abdomen aproximadamente una hora después de la inicial, objetivándose imagen sugestiva de pila de botón a nivel de antro gástrico. Ante la persistencia del cuerpo extraño en estómago, se contacta con el Servicio de Endoscopia, decidiéndo la realización de endoscopia digestiva urgente bajo sedación. Durante el procedimiento no se objetiva cuerpo extraño en cavidad gástrica ni zona proximal de duodeno. Posteriormente, se repite control radiológico, confirmándose progresión distal de la pila.

Ante la ausencia de clínica, la progresión radiológica del cuerpo extraño y la estabilidad clínica, la paciente ingresa para observación a dieta absoluta. Tras comprobar que se mantuvo asintomático, sin dolor abdominal, vómitos ni otros signos de complicación digestiva, se inicia tolerancia oral de forma progresiva sin incidencias. Finalmente, se objetiva expulsión espontánea de la pila a los dos días del episodio, por lo que es dada de alta con recomendaciones de vigilancia domiciliaria y signos de alarma.

DISCUSIÓN

La ingesta de una pila de botón conlleva un grave riesgo para los niños debido a la gravedad de las complicaciones derivadas de la misma y a la presencia de estos objetos en los domicilios, encontrándose en muchos aparatos de uso doméstico. Los cambios en la fabricación han dado lugar a baterías más potentes y grandes, aumentando así el riesgo de desarrollar complicaciones graves en caso de ingesta.

Se han planteado varias teorías sobre el mecanismo lesivo de este tipo de objetos: la necrosis por presión local, la fuga de su contenido y la producción local de corriente eléctrica. Éste último parece ser el mecanismo de lesión principal. En el caso de que la pila entre en contacto con la mucosa digestiva, se genera una corriente eléctrica con formación de iones hidróxido que conduce hacia la licuefacción y necrosis del tejido1.

Reconocer la ingesta de este tipo de cuerpo extraño es de gran importancia debido a la progresión de las lesiones en las primeras horas. Las manifestaciones clínicas difieren según el punto de impactación, pudiendo permanecer asintomáticos en la mayoría de las ocasiones.

La prioridad inicial es localizar el cuerpo extraño, puesto que el manejo varía según la localización. La radiografía anteroposterior y lateral es fundamental para confirmar la ingesta y localizar la pila. Es importante incluir cavum, tórax y abdomen. En el caso de ingestas no presenciadas, pueden surgir dudas para diferenciar una pila de botón de una moneda, sin embargo, existen dos signos radiográficos que pueden ayudar a diferenciarlas: en la proyección anteroposterior “el signo del doble halo” y en la lateral “el signo del escalón”3.

Las guías clínicas establecen diferentes opciones para el manejo en función de la localización. En el caso de impactación esofágica se debe llevar a cabo la extracción endoscópica en menos de 2 horas desde la ingesta. La endoscopia se debe realizar bajo anestesia general y durante la misma se debe inspeccionar la mucosa para determinar la extensión, profundidad y ubicación de la lesión. Si el daño es significativo, es recomendable la colocación de una sonda nasogástrica para mantener la permeabilidad de la luz y mantener al paciente en dieta absoluta hasta descartar otras complicaciones. Ante sospecha de complicaciones graves o de diagnóstico tardío, es necesario ampliar el estudio con tomografía computarizada (TC) toracoabdominal y llevar a cabo un abordaje multidisciplinar junto con cirugía pediátrica1.

En el caso de localización más allá del esófago, existen controversias en el manejo. Algunas guías clínicas han considerado tradicionalmente aceptable la observación en pacientes asintomáticos con una ingesta de corta evolución, edad igual o superior a 5 años y pilas menores de 20 mm, reservando la extracción para casos con síntomas, pilas grandes retenidas o ausencia de progresión. Sin embargo, también recalcan que la progresión hacia el estómago no excluye lesión esofágica previa, especialmente si la ingesta no ha sido presenciada o se desconoce el tiempo exacto de evolución, proponiendo en estos casos una valoración individualizada. En el caso de pacientes asintomáticos con diagnóstico precoz y localización distal, se podría realizar un seguimiento radiológico4,5,6.

Nuestro caso resulta interesante precisamente por situarse en ese terreno intermedio. Se trata de una paciente asintomática, con la pila localizada en estómago, persistiendo a nivel de antro en la segunda exploración radiológica. Por este motivo se decidió realizar una endoscopia urgente, para proceder a su extracción. Desde el punto de vista clínico, la actitud adoptada puede considerarse razonable en un contexto en el que la literatura reciente insiste en que también pueden observarse lesiones gástricas, aun en ausencia de síntomas, y en que la localización gástrica no se encuentra exenta de complicaciones4.

Además de la localización, en la toma de decisiones deben valorarse otros factores como: edad del paciente, diámetro de la pila, presencia de síntomas digestivos o respiratorios, coexistencia de otros cuerpos extraños como imanes, tiempo desde la ingesta y posibilidad de seguimiento estrecho.

Este caso destaca la importancia de una evaluación dinámica y multidisciplinar ante ingesta de cuerpos extraños, haciendo hincapié en la importancia de la clínica y el tiempo de evolución.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Mubarak A, Benninga MA, Broekaert I, Dolinsek J, Homan M, Mas E, et al. Diagnosis, Management, and Prevention of Button Battery Ingestion in Childhood: A European Society for Paediatric Gastroenterology Hepatology and Nutrition Position Paper. J Pediatr Gastroenterol Nutr. 2021,73(1):129-136.
  2. Ambert M, Kadian YS, et al. The role of endoscopy in gastric button battery ingestions. J Pediatr Gastroenterol Nutr Rep. 2024.
  3. Lobeiras Tuñón A. Ingesta-aspiración de cuerpo extraño. En: Sociedad Española de Urgencias de Pediatría. Protocolos diagnósticos y terapéuticos en urgencias de pediatría. 4.ª ed. Madrid: SEUP, 2024.
  4. European Society for Paediatric Gastroenterology, Hepatology and Nutrition. Button Battery Ingestion in Childhood: ESPGHAN Clinical Advice Guide. 2021.
  5. Kramer RE, Lerner DG, Lin T, Manfredi M, Shah M, Stephen TC, et al. Management of Ingested Foreign Bodies in Children. J Pediatr Gastroenterol Nutr. 2015,60(4):562-574.
  6. Khalaf RT, Patrick S, Castle SL, Russell RT, Hui T, Deans KJ, et al. Gastric injury secondary to button battery ingestions. J Pediatr Surg. 2020,55(12):2622-2626.

 

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