AUTORES
- Gloria Castillon Linares. Graduada en Enfermería. Servicio Cirugía, Hospital Cruces, Bilbao. España.
- Andrea Martín Sánchez. Graduada en Enfermería. Servicio Pediatría Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
- Andrea Miguel Paricio. Graduada en Enfermería. Residencia Personas Mayores IASS Javalambre, Teruel, España.
- Itziar Miguel Paricio. Graduada en Enfermería. España.
- Sonia Zaman Bibi. Graduada en Enfermería. Servicio Pediatría, Hospital Obispo Polanco, Teruel, España.
RESUMEN
Introducción: La inmovilización postoperatoria constituye un factor de riesgo relevante para el desarrollo de trombosis venosa profunda y deterioro funcional. La movilización temprana se ha consolidado como una intervención eficaz dentro de los programas de recuperación intensificada.
Objetivo: Analizar la intervención enfermera en la movilización temprana del paciente quirúrgico como estrategia preventiva frente a la trombosis venosa y como herramienta de mejora funcional.
Metodología: Revisión narrativa de la literatura publicada entre 2014 y 2025 en PubMed, CINAHL, SciELO y Dialnet, utilizando descriptores DeCS/MeSH relacionados con movilización precoz, trombosis venosa y cuidados de enfermería.
Resultados: La evidencia demuestra que la movilización temprana reduce la incidencia de complicaciones tromboembólicas, mejora la función respiratoria y acelera la recuperación funcional.
Conclusiones: La actuación enfermera estructurada y protocolizada en la movilización precoz es esencial para garantizar seguridad, prevenir complicaciones y favorecer una recuperación quirúrgica óptima.
PALABRAS CLAVE
Movilidad temprana, trombosis venosa profunda, enfermería, cuidados postoperatorios, recuperación de la función.
ABSTRACT
Introduction: Postoperative immobilization is a significant risk factor for venous thromboembolism and functional decline. Early mobilization is an effective strategy within enhanced recovery programs.
Objective: To analyze nursing intervention in early mobilization of surgical patients as a preventive strategy against venous thrombosis and as a tool for functional improvement.
Methodology: Narrative review of scientific literature published between 2014 and 2025.
Results: Early mobilization reduces thromboembolic complications and improves respiratory and functional outcomes.
Conclusions: Structured nursing intervention in early mobilization is essential to ensure patient safety and optimize postoperative recovery.
Early ambulation, deep vein thrombosis, nursing, postoperative care, recovery of function.
INTRODUCCIÓN
La cirugía supone una agresión fisiológica que desencadena una respuesta inflamatoria sistémica, alteraciones hemodinámicas y cambios en la coagulación. La inmovilización prolongada durante el postoperatorio favorece la estasis venosa, uno de los factores que integran la tríada de Virchow, aumentando el riesgo de trombosis venosa profunda y tromboembolismo pulmonar¹. Estas complicaciones constituyen una causa importante de morbimortalidad en pacientes quirúrgicos hospitalizados².
Además del riesgo tromboembólico, la inmovilización se asocia a pérdida de masa muscular, deterioro funcional, complicaciones respiratorias y prolongación de la estancia hospitalaria³. En este contexto, la movilización temprana se ha incorporado como componente esencial de los programas de recuperación intensificada tras cirugía, demostrando beneficios clínicos significativos⁴.
La enfermería desempeña un papel clave en la planificación, supervisión y ejecución de la movilización precoz. La valoración individualizada del paciente, la identificación de riesgos y la educación sanitaria son elementos esenciales para garantizar una movilización segura y eficaz.
OBJETIVO
Analizar la intervención enfermera en la movilización temprana del paciente quirúrgico, describiendo su impacto en la prevención de trombosis venosa y en la mejora de la recuperación funcional.
METODOLOGÍA
Se realizó una revisión narrativa con enfoque descriptivo. La búsqueda bibliográfica se efectuó en PubMed, CINAHL, SciELO y Dialnet, incluyendo publicaciones entre enero de 2014 y junio de 2025. Se emplearon los descriptores DeCS y MeSH: Early Ambulation, Venous Thrombosis, Postoperative Care y Nursing Care, combinados mediante operadores booleanos.
Se incluyeron estudios originales, revisiones sistemáticas y guías clínicas relacionadas con movilización precoz y prevención de tromboembolismo en pacientes quirúrgicos. Se excluyeron estudios sin aplicabilidad clínica en cuidados de enfermería.
RESULTADOS
La revisión de la literatura científica confirma que la movilización temprana del paciente quirúrgico constituye una intervención eficaz en la prevención de trombosis venosa profunda y otras complicaciones asociadas a la inmovilización. Diversos estudios evidencian que la estasis venosa secundaria al reposo prolongado favorece la formación de trombos en el sistema venoso profundo, especialmente en miembros inferiores¹. La activación precoz de la musculatura mediante movilización progresiva mejora el retorno venoso y reduce la probabilidad de eventos tromboembólicos².
Los programas de recuperación intensificada tras cirugía incluyen la movilización temprana como uno de sus pilares fundamentales⁴. La evidencia señala que iniciar la sedestación y la bipedestación asistida en las primeras 24 horas, siempre que la situación hemodinámica y clínica lo permita, disminuye de forma significativa la incidencia de trombosis venosa profunda¹. La enfermería desempeña un papel determinante en la valoración previa del paciente, evaluando parámetros como estabilidad hemodinámica, nivel de conciencia, control del dolor y presencia de dispositivos invasivos que puedan condicionar la movilización.
El control adecuado del dolor previo a la movilización se identifica como un factor clave para garantizar la adherencia y la eficacia de la intervención. Un dolor mal controlado limita la participación activa del paciente y retrasa la recuperación funcional³. La administración de analgesia prescrita antes de iniciar la actividad física mejora la tolerancia y favorece la progresión del plan de movilización.
Desde el punto de vista fisiopatológico, la movilización precoz contrarresta los efectos de la inmovilización sobre la coagulación y la función vascular. La contracción muscular facilita el retorno venoso y disminuye la presión venosa periférica, reduciendo uno de los componentes de la tríada de Virchow¹. Además, la movilización estimula la circulación pulmonar, mejorando la oxigenación y disminuyendo el riesgo de complicaciones respiratorias³.
La literatura también destaca la relevancia de la movilización en la prevención de atelectasias y neumonía postoperatoria. El reposo prolongado favorece la disminución del volumen pulmonar y la acumulación de secreciones. La deambulación precoz mejora la expansión pulmonar y optimiza el intercambio gaseoso³. La enfermería, mediante la supervisión directa y la educación respiratoria complementaria, contribuye a disminuir estas complicaciones.
En relación con la recuperación funcional, los estudios revisados muestran que la movilización temprana previene la pérdida acelerada de masa muscular asociada a la hospitalización. La debilidad adquirida en el hospital se asocia a un incremento de la dependencia y prolongación de la estancia hospitalaria³. La intervención enfermera orientada a fomentar la autonomía progresiva permite mantener la fuerza muscular y favorece la reincorporación a las actividades básicas de la vida diaria.
La evaluación continua de la tolerancia del paciente durante la movilización constituye otro aspecto destacado. La monitorización de constantes vitales, la valoración de signos de intolerancia como mareo, hipotensión ortostática o fatiga excesiva, y la adaptación progresiva de la intensidad de la actividad son intervenciones que garantizan la seguridad del procedimiento². La literatura subraya que la movilización debe ser individualizada y adaptada a la situación clínica, evitando riesgos innecesarios.
La educación sanitaria desempeña igualmente un papel relevante en la eficacia de la movilización precoz. Informar al paciente sobre los beneficios en términos de prevención de trombosis y recuperación funcional aumenta su implicación activa en el proceso⁴. Los pacientes que comprenden la finalidad terapéutica de la movilización muestran mayor adherencia y menor resistencia inicial a la actividad física postoperatoria.
La coordinación interdisciplinar se identifica como un factor determinante en los resultados clínicos. La colaboración entre enfermería, fisioterapia y equipo médico permite diseñar planes de movilización estructurados y seguros⁴. La evidencia muestra que los centros que implementan protocolos estandarizados de movilización presentan menor incidencia de complicaciones tromboembólicas y menor duración de la hospitalización.
Asimismo, la movilización precoz se asocia a una reducción del tiempo hasta la recuperación del tránsito intestinal y a una mejora del bienestar psicológico del paciente⁴. La sensación de autonomía y progreso influye positivamente en el estado emocional y en la percepción global de la experiencia quirúrgica.
En conjunto, los resultados evidencian que la intervención enfermera estructurada en la movilización temprana del paciente quirúrgico impacta de forma directa en la prevención de trombosis venosa profunda, en la mejora de la función respiratoria y en la recuperación funcional global. La aplicación sistemática de esta intervención, basada en la valoración individualizada y la monitorización continua, constituye una práctica segura y eficaz dentro del cuidado postoperatorio.
DISCUSIÓN
La movilización temprana del paciente quirúrgico se ha consolidado como una intervención esencial dentro de los programas de recuperación optimizada tras cirugía. La evidencia científica revisada confirma que la inmovilización prolongada incrementa el riesgo de trombosis venosa profunda, complicaciones respiratorias y deterioro funcional¹. En este contexto, la actuación enfermera adquiere un papel central en la prevención de estas complicaciones, al ser el profesional responsable de la vigilancia continuada y de la implementación directa del plan de movilización.
La prevención de la trombosis venosa profunda se fundamenta en la reducción de la estasis sanguínea y en la activación del retorno venoso mediante la contracción muscular². La movilización precoz, integrada junto con otras medidas profilácticas como la terapia farmacológica anticoagulante cuando está indicada, constituye una estrategia complementaria basada en la evidencia¹. La enfermería debe valorar de forma individualizada el riesgo tromboembólico del paciente, identificando factores como edad avanzada, obesidad, antecedentes previos o cirugías de alto riesgo, para adaptar la intensidad y progresión de la movilización.
Desde el punto de vista funcional, la movilización temprana contribuye a preservar la masa muscular y a prevenir la debilidad adquirida en el hospital³. La literatura demuestra que incluso periodos breves de inmovilización pueden provocar pérdida significativa de fuerza muscular, lo que repercute negativamente en la autonomía del paciente y en su calidad de vida tras el alta³. La intervención enfermera orientada a promover la actividad progresiva favorece una recuperación más rápida y disminuye la dependencia posterior.
La mejora de la función respiratoria es otro beneficio destacado. La movilización favorece la expansión pulmonar, reduce la acumulación de secreciones y disminuye el riesgo de neumonía postoperatoria³. La combinación de movilización, ejercicios respiratorios y control adecuado del dolor potencia estos efectos y mejora el intercambio gaseoso.
La implementación de protocolos estandarizados de movilización precoz dentro de programas de recuperación intensificada ha demostrado disminuir la estancia hospitalaria y mejorar la satisfacción del paciente⁴. La coordinación interdisciplinar entre enfermería, fisioterapia y equipo médico resulta esencial para garantizar la seguridad y eficacia de la intervención. La valoración continua de la tolerancia hemodinámica y funcional permite ajustar la actividad y evitar eventos adversos como hipotensión ortostática o caídas².
CONCLUSIÓN
En conclusión, la intervención enfermera en la movilización temprana del paciente quirúrgico constituye una práctica basada en la evidencia que impacta directamente en la prevención de trombosis venosa profunda y en la mejora de la recuperación funcional. La valoración individualizada, la monitorización continua y la educación sanitaria son elementos fundamentales para garantizar una movilización segura y eficaz. La formación específica del personal de enfermería y la implementación de protocolos estructurados permiten avanzar hacia una atención quirúrgica más segura, eficiente y centrada en la recuperación integral del paciente.
BIBLIOGRAFÍA
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