La dieta mediterránea y sus beneficios en la enfermedad cardiovascular

24 junio 2023

AUTORES

  1. Clara Úbeda Catalán. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud.
  2. Raquel Cambrón Blanco. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud.
  3. Andra Maria Dreghiciu. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud.
  4. Elena Luna Tolosa. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud.
  5. María Porras Rodrigo. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud.
  6. Paula Villanueva Vera. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud.

 

RESUMEN

La dieta mediterránea es una forma de vida que implica disfrutar de una amplia variedad de alimentos completos y nutritivos y practicar un estilo de vida activo. Incluye ingredientes como tomates frescos, aceite de oliva, ajo, hierbas aromáticas y especias.

Los beneficios cardiovasculares de esta dieta superen los de las dietas bajas en grasa prescritas clásicamente. La evidencia de los efectos fisiológicos de los ácidos grasos Omega-3 apoyan el efecto beneficioso sobre las enfermedades cardiovasculares.

PALABRAS CLAVE

Dieta mediterránea, beneficios, enfermedad cardiovascular, ácidos grasos Omega-3.

ABSTRACT

The Mediterranean diet is a way of life that involves enjoying a wide variety of wholesome, nutritious foods and practicing an active lifestyle. It includes ingredients such as fresh tomatoes, olive oil, garlic, aromatic herbs, and spices.

The cardiovascular benefits of this diet exceed those of classically prescribed low-fat diets. Evidence of the physiological effects of Omega-3 fatty acids supports the beneficial effect on cardiovascular diseases.

KEY WORDS

Mediterranean diet, benefits, cardiovascular disease, Omega-3 fatty acids.

DESARROLLO DEL TEMA

La dieta mediterránea es aquella que se describe en un patrón dietético característico de las personas que viven alrededor del Mar Mediterráneo. Aunque se denomina “dieta”, ésta no se trata de reducir las calorías y restringir alimentos. En realidad, es una forma de vida que implica disfrutar de una amplia variedad de alimentos completos y nutritivos y practicar un estilo de vida activo1.

Características de la dieta mediterránea:

  • Granos integrales, conformados por todas las partes de este, que constituyen el salvado, el endospermo y el germen. Cada una de las partes ofrece nutrientes saludables.
  • Amplia variedad de verduras y frutas que a menudo suelen ser de temporada y de forma local.
  • Legumbres, nueces. Las semillas son la fuente principal de proteínas vegetales de la dieta.
  • El aceite de oliva como principal fuente grasa, que sustituye a grasas menos saludables como la mantequilla.
  • Los mariscos, aves de corral y huevos se consumen más frecuentemente que otras carnes.
  • Los productos se deben consumir unas cuantas veces a la semana. Principalmente yogurt y queso.
  • El vino tinto se consume moderadamente y junto con las comidas.
  • En cuanto a la actividad física, se recomiendan al menos 30 minutos al día la mayoría de las semanas.
  • Hay que beber mucha agua para mantenerse hidratado.
  • Es recomendable usar hierbas frescas y especias, en lugar de sal para mejorar el sabor y el color de las comidas1,2.

 

Beneficios de los alimentos por grupos:

  • Las frutas y verduras son bajas en calorías. Tienen gran cantidad de nutrientes, fibra y abundantes compuestos bioactivos que son beneficiosos como antioxidantes para proteger al organismo de las toxinas. Se ha visto en varios estudios que un mayor consumo de frutas y verduras está asociado con un menor riesgo de contraer diversas enfermedades crónicas.
  • Los granos integrales tienen un alto contenido nutricional, incluida la fibra, vitaminas del grupo B, minerales (magnesio, hierro y selenio). Todo ello puede reducir la presión arterial, el colesterol, el índice de masa corporal (IMC) y los triglicéridos.
  • Las legumbres son una buena fuente de fibra, proteínas, minerales, carbohidratos complejos, ácidos grasos poliinsaturados y fibra. El aumento en el consumo de legumbres se asocia a un menor riesgo de cardiopatía coronaria, obesidad, diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer.
  • Los mariscos y el aceite de oliva son excelentes fuentes de ácidos grasos monoinsaturados. Son saludables para el corazón y bajos en grasas saturadas. Aumentan el HDL (colesterol bueno) lo cual actúa como mecanismo protector contra la cardiopatía coronaria. El aceite de oliva en particular posee propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y contra la coagulación. Entre los mariscos destacan los pescados grasos como el atún, las sardinas y el salmón que son una excelente fuente de ácidos grasos omega 3. Los beneficios de los ácidos grasos omega 3 incluyen la reducción del riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular1,2.

 

Beneficios de la dieta mediterránea para la salud a largo plazo:

La dieta mediterránea es adecuada para todas las edades. Es posible adaptar dicha dieta a cualquier edad. De hecho, es más probable que los niños que aprenden a consumir amplia variedad de alimentos nutritivos y actividad física desde una edad temprana seguirán disfrutando y practicando hábitos saludables durante todas sus vidas.

Se ha estudiado que la dieta mediterránea se asocia a un menor riesgo de diversas enfermedades y mortalidad en general. Entre dichas enfermedades se encuentran; el cáncer, la enfermedad cardiovascular, síndrome metabólico, la enfermedad de Alzheimer y la enfermedad de Parkinson.

La dieta mediterránea y su relación con las enfermedades cardiovasculares, aquellos que seguían la dieta tenían un 30% menos de riesgo de padecer un evento cardiovascular en comparación con aquellos que no seguían una dieta recomendada baja en grasas.1

Dieta mediterránea y enfermedad cardiovascular:

Más del 50% de la población tiene un riesgo cardiovascular total moderado o alto y esto se debe a la presencia de diversos factores de riesgo: hipertensión arterial, diabetes mellitus, dislipemia – colesterol total elevado, colesterol LDL (malo) elevado, colesterol HDL bajo, hipertrigliceridemia, tabaquismo y sedentarismo.

Los beneficios de la dieta mediterránea cuentan con respaldo científico y con diversas estrategias de implementación y seguimiento de la adherencia.

La dieta mediterránea disminuye los factores de riesgo cardiovascular y la incidencia de eventos cardiovasculares. Esto se debe a diversos beneficios; reducción del estrés oxidativo, de la inflamación y la disfunción endotelial, todo ello dado por sustancias de origen vegetal, vitaminas C y E, betacaroteno, glutatión, licopeno y polifenoles. La dieta mediterránea también contribuye a mejorar el perfil lipídico y la presión arterial, por los ácidos grasos monoinsaturados particularmente el ácido oleico.

También la dieta mediterránea es rica en fibra, que corresponde a la parte ingerida de los vegetales que no es digerida en el intestino delgado, y algunas de ellas pasan al intestino grueso directamente para ser fermentadas por la microbiota, lo que ha demostrado reducción del factor de riesgo cardiovascular. Contribuye también a la disminución del índice de masa corporal (IMC)2.

Distribución de las grasas en la dieta mediterránea:

El contenido de grasas en la dieta mediterránea puede ser alto (incluso llegar al 40% del total de la energía producida). La dieta mediterránea enfatiza el uso de dos tipos de grasas, las llamadas Omega-3 poliinsaturadas y los ácidos grasos monoinsaturados, que ambos han demostrado tener efectos cardioprotectores.

Es importante destacar que la dieta mediterránea pone en énfasis el uso de alimentos naturales y el abandono de alimentos totalmente procesados y grasas no saludables como los trans-ácidos grasos3.

Beneficios de los ácidos grasos Omega-3 en la enfermedad cardiovascular:

Los beneficios cardiovasculares de la dieta mediterránea pueden ser atribuidos, en parte, a la composición elevada de ácidos grasos Omega-3.

Los ácidos grasos Omega-3 son ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga (18-20 átomos de carbono), con múltiples puentes dobles en su estructura química. El átomo de carbono 18 es clasificado como esencial porque no puede ser sintetizado endógenamente y sólo es obtenido por la dieta. Son vitales para el crecimiento y desarrollo y para los procesos neurológicos y cardiovasculares3.

Existen 6 tipos diferentes de ácidos grasos Omega-3 poliinsaturados, siendo el ALA (alfa-linoleico), el DHA (docosahexaenoico), el DPA (docosapentaenoico) y el EPA (eicosapentaenóico), los que han demostrado efectos cardiovasculares más evidentes. El ALA se encuentra en las semillas de lino, frutos secos (nueces), algunos aceites vegetales y algunas verduras como la col o las espinacas. La principal fuente de DHA y EPA es el pescado azul como el bonito, boquerón, atún, jurel, caballa, trucha, salmón, arenque, anchoas, salmón y sardinas4.

Las investigaciones demuestran que los ácidos grasos Omega-3 disminuyen los triglicéridos y pueden mejorar la calidad de las lipoproteínas. Además de la disminución de la tensión arterial en personas hipertensas. También sugieren otros estudios que los ácidos grasos Omega-3 previenen la fibrilación auricular y arritmias ventriculares. Tienen propiedades antitrombóticas y antiinflamatorias, inhibiendo la agregación plaquetaria, lo que reduce la formación de trombos y el riesgo de un evento coronario3,5.

Por tanto, una dieta mediterránea que incluya un alto contenido en Omega-3, se podría prevenir hasta en un 70% la incidencia de la enfermedad cardiovascular4.

CONCLUSIONES

Los beneficios demostrados de la dieta mediterránea en las afecciones cardiovasculares, hace que resulte atractivo trabajar en intervenciones que aumenten la adherencia al patrón dietario, haciendo frente a las posibles dificultades que esto implique.

En suma, la dieta mediterránea se muestra como un patrón dietario que previene la enfermedad cardiovascular.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Poor J. Hass, L. Bellows, S. Ganster and R. Moore. La dieta mediterránea. Colorado State University Extension. Series sobre alimentos y nutrición. No. 9.386.
  2. Escaff Catalán F and Novik Assael V. Actualización en dieta mediterránea y sus beneficios en enfermedad cardiovascular y cáncer. Bol Hosp Vina del Mar, 2020; 76 (2-3): 62-66.
  3. Arredondo Bruce A, Amores Carrate J. La dieta mediterránea; es cardioprotectiva?. Recibido; 8 de junio de 2007. Aceptado; 16 de junio de 2007.
  4. Romero de la Llave M. La fuente de omega 3 de la dieta mediterránea refuerza del cardiometabolismo [Internet]. Mundiario; primer periódico global de análisis y opinión. 11 de marzo de 2014 [Actualizado 23 de marzo de 2014]. Disponible en: https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/fuente-omega-3-dieta-mediterranea-refuerza-cardiometabolismo/20140311015800016080.html
  5. Dussaillant C, Echevarria G, Urquiaga I, Velasco N and Rigotti A. Evidencia actual sobre los beneficios de la dieta mediterránea en salud. Rev Med Chile, 2016; 144: 1044-1052.

 

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