Larva migrans cutánea en atención primaria

18 febrero 2024

 

AUTORES

  1. Jesica García Palacio. Centro de Salud Torre Ramona.
  2. Alba Barberán Bernardos. Centro de Salud Monreal del Campo.
  3. Helena Vicente Pastor. Hospital Universitario Miguel Servet.
  4. Sandra Úrsula Luna Laguarta. Centro de Salud Almozara.
  5. Raquel Condón Martínez. Hospital Nuestra Señora de Gracia.
  6. María Cuello Sanz. Centro de Salud Fuentes Norte.

 

RESUMEN

Larva migrans cutánea es un síndrome infeccioso causado por la penetración y migración en la piel de larvas de anquilostoma a través de contacto con heces de animales infectados. El diagnóstico es fundamentalmente clínico y se basa en la visualización de un trayecto lineal serpiginoso pruriginoso que avanza por la piel. Se observa principalmente en regiones tropicales. Debido a la inmigración y el turismo en estas zonas geográficas, su prevalencia en nuestro medio es cada vez mayor, por lo que es recomendable conocer su existencia y tratamiento en Atención Primaria.

PALABRAS CLAVE

Parasitosis, larva migrans cutánea, tratamiento.

ABSTRACT 

Cutaneous larva migrans is an infectious syndrome caused by the penetration and migration into the skin of hookworm larvae through contact with feces of infected animals. The diagnosis is fundamentally clinical and is based on the visualization of a pruritic serpiginous and lineal eruption that advances through the skin. It is observed in tropical regions, mainly. Due to immigration and tourism in these geographical areas, its prevalence in our environment is increasing, so it is advisable to know its existence and treatment in Primary Care.

KEY WORDS

Parasitic skin diseases, cutaneous larva migrans, treatment.

INTRODUCCIÓN

Larva migrans cutánea es una infestación zoonótica causada por la penetración y migración en las capas superficiales de la piel de larvas de anquilostoma a través de contacto con heces de animales infectados. Es endémica en zonas tropicales. Clínicamente se caracteriza por la aparición de una lesión dérmica que sigue un trayecto serpiginoso pruriginoso migratorio, ligeramente eritematoso y elevado. El diagnóstico es fundamentalmente clínico y se basa en la visualización del trayecto tortuoso y el antecedente de viaje reciente a una zona endémica. Aunque es una patología autolimitada y se resolvería de forma espontánea sin tratamiento, la migración de la larva puede durar meses, por lo que se utilizan diferentes fármacos con tasas de curación del 100%. La larva migrans cutánea es una de las enfermedades cutáneas más comunes que se presentan en viajeros que regresan de regiones tropicales y su incidencia en nuestro medio es cada vez mayor, por lo que es recomendable conocer su existencia y tratamiento.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Presentamos el caso de una mujer de 31 años de edad, sin antecedentes clínicos de interés, que acude a la consulta de Atención Primaria en su Centro de salud por presentar prurito intenso en la región plantar y zona interdigital del pie derecho, de tres días de evolución. Sin clínica a otro nivel. Como antecedente de interés, la paciente refiere que ha regresado a España hace cinco días, tras un viaje de dos meses a Tailandia.

A la exploración física presenta una lesión cutánea con trayecto serpiginoso eritematoso intraepidérmico, ligeramente elevado, de unos 6 mm de longitud, en el espacio interdigital del cuarto dedo de pie derecho.

Ante estos hallazgos clínicos y el antecedente de viaje reciente a un país exótico, se diagnosticó de larva cutánea migrans. Se pautó tratamiento con Ivermectina oral 12 mg en dosis única, con desaparición de las lesiones y resolución completa en una semana.

DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES

La larva migrans cutánea es un síndrome infeccioso causado por diferentes tipos de anquilostomas. Aunque el parásito más frecuentemente implicado es el Ancylostoma braziliense, existen otros como el A. caninum, A. ceylonicum, A. tubaeforme, Uncinaria stenocephala, Bunostomum phlebotomum, Gnathostoma spinigerum, hispidum y Pelodera strongyloides. Además, puede ser producida por larvas de parásitos humanos como el Ancylostoma duodenale y el Necator americanus. Los organismos responsables de la enfermedad se encuentran con mayor frecuencia en zonas húmedas y cálidas de áreas tropicales, como en el sureste de Estados Unidos, América Latina, el Caribe, el sudeste asiático y África, y la prevalencia de la enfermedad aumenta durante la estación húmeda.

Los anquilostomas adultos viven en el intestino de perros y gatos. Los huevos de los nematodos se eliminan con las heces de estos animales y, tras depositarlos en el suelo, eclosionan y se convierten en larvas filariformes infecciosas. Al entrar en contacto directo con la piel de un organismo huésped primario animal, como perros y gatos, penetran y son transportadas hacia los pulmones a través de los vasos sanguíneos y linfáticos, pasando a los alvéolos y la tráquea. Su ciclo vital finaliza cuando son regurgitados y llegan hasta el intestino de estos animales, donde maduran y producen huevos que excretan con las heces. Por el contrario, cuando la larva infecciosa penetra en la piel humana, únicamente atraviesa las capas cutáneas superficiales, pero no son capaces de penetrar la membrana basal y llegar al torrente sanguíneo, por lo que no son capaces de llegar al tracto gastrointestinal para reproducirse y completar su ciclo vital, por lo que los anquilostomas mueren1.

El diagnóstico es principalmente clínico y se caracteriza por la aparición de una pequeña pápula eritematosa que se convierte posteriormente en la clásica erupción pruriginosa serpiginosa elevada que progresa lentamente (menos de 2 cm al día), en pacientes con antecedente de viaje a áreas endémicas. La localización más frecuente son los pies, por lo que es común el antecedente de caminar descalzo por zonas húmedas2.

Aunque la progresión natural de la enfermedad es autolimitada y se resolvería de forma espontánea sin tratamiento, la migración de la larva puede durar meses, con el consiguiente prurito y sensación desagradable para el paciente al notar a la larva desplazándose por su piel. Por esa razón, es recomendable tratar a los pacientes. Si la infección es local, se puede probar con una solución tópica de tiabendazol al 10% o un ungüento al 15%, aplicándolo 2-3 veces al día durante 5-10 días. Para lesiones múltiples o casos más graves, los fármacos de primera elección son el albendazol oral 400 mg al día durante 3-5 días o la ivermectina oral 12 mg en dosis única3.

Desde Atención Primaria, debemos realizar medidas preventivas y recomendar a los pacientes que viajen a zonas tropicales caminar con un calzado adecuado para evitar el contacto con la larva 4.

Como conclusión final, es recomendable conocer esta parasitosis cada vez más frecuente en nuestro medio, ya que el diagnóstico es fundamentalmente clínico y con un tratamiento adecuado la tasa de curación es del 100%.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Tejada A. Larva migrante cutánea. En: Apt Baruch W. Parasitología humana. McGraw Hill; 2013.
  2. Plascencia Gómez A, Proy H,1 Eljure N,1 Atoche Dieguez C, Calderón Rocher C, Bonifaz A. Larva migrans cutánea relacionada con Ancylostomas. Dermatol Rev Mex. 2013; 57 (6):454-460.
  3. Maxfield L, Crane JS. Larva migrans cutánea. [Actualizado el 28 de junio de 2023]. En: StatPearls [Internet]. Isla del Tesoro (FL): StatPearls Publishing; 2023 enero. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK507706/
  4. Varela Castro C. S., Varela Cerdeira Mª, Pascual Martín M. L. Larva migrans cutánea: diagnóstico de sospecha y tratamiento en Atención Primaria. Medifam. 2002 dic; 12(10):77-81.

 

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