- Daniel Martínez Laborda. Enfermero en Servicio Aragonés de salud. Aragón, España.
- Verónica Lucia Oviedo Ortega. Enfermera en Servicio Aragonés de salud. Aragón, España
- Alejandro Hernández González. Enfermero en Servicio Aragonés de salud. Aragón, España.
- Ariadna García Domínguez. Enfermera en Servicio Aragonés de salud. Aragón, España.
- Selena Pauliuc. Enfermera en Servicio Aragonés de salud. Aragón, España.
- Laura Ruiz Sánchez. Enfermera en Servicio Aragonés de salud. Aragón, España.
RESUMEN
El manejo del paciente con colostomía requiere una atención integral y especializada por parte del personal de enfermería. La atención a estos pacientes ha evolucionado significativamente, centrando sus intervenciones en el autocuidado, la educación sanitaria, la prevención de complicaciones y el apoyo psicosocial. Este artículo describe la actuación de enfermeria en el cuidado de los pacientes ostomizados y destaca la importancia del rol enfermero en la adaptación del paciente a su nueva condición, abordando tanto el aspecto clínico como emocional. El objetivo es mejorar la calidad de vida del paciente, facilitar su adaptación a la nueva condición y reducir los riesgos postoperatorios.
Se expone el impacto de programas educativos en la autonomía del paciente y se reflexiona sobre estrategias de humanización del cuidado, que fortalecen la calidad de vida y disminuyen el riesgo de reingresos hospitalarios.
PALABRAS CLAVE
Colostomía, estoma.
ABSTRACT
The management of patients with colostomy requires comprehensive and specialized care from nursing staff. Nursing care for these patients has significantly evolved, focusing its interventions on self-care, health education, complication prevention, and psychosocial support. This article describes the nursing performance in the care of ostomized patients and stand out the nursing role in helping patients adapt to their new condition, addressing both clinical and emotional aspects. The objective is to improve patient quality of life, facilitate adaptation to the new condition, and reduce postoperative risks. It explores the impact of educational programs on patient autonomy and discusses strategies for humanized care that enhance quality of life and reduce hospital readmissions.
KEY WORDS
Colostomy, stoma.
DESARROLLO DEL TEMA
La colostomía es un procedimiento quirúrgico mediante el cual se exterioriza una porción del colon a través de la pared abdominal, creando una abertura denominada estoma por la cual se eliminan los productos fecales del organismo. Esta intervención puede ser temporal o permanente, y se indica comúnmente en casos de cáncer colorrectal, enfermedades inflamatorias intestinales, traumatismos o malformaciones congénitas1,2.
Las colostomías generan un gran impacto en múltiples dimensiones de la vida del paciente. Estas implicaciones van mucho más allá del ámbito físico, afectando también el plano psicológico, emocional, social y funcional de la persona.
En este contexto, la labor de enfermería adquiere un rol protagonista, ya que el cuidado de estos pacientes no se limita únicamente al entorno hospitalario ni a la atención postoperatoria inmediata. Por el contrario, se extiende a lo largo del proceso de adaptación, abordando desde el preoperatorio hasta la rehabilitación integral en el domicilio del paciente. Moreno-Nágera et al.2 enfatizan que el éxito en el manejo del paciente colostomizado depende en gran medida de una atención sistematizada, basada en protocolos claros y adaptada a la individualidad del caso clínico.
Una adecuada intervención comienza en la etapa preoperatoria, donde el equipo de enfermería debe informar al paciente y su familia sobre el procedimiento, cambios anatómicos esperados, cuidados futuros del estoma, y los diferentes dispositivos de recolección que pueden usar. Esta educación inicial es fundamental para reducir el miedo y la ansiedad asociados a la cirugía. La incorporación de ayudas visuales, simulaciones prácticas y testimonios de otros pacientes ostomizados incrementa significativamente la comprensión y retención de la información proporcionada3.
Durante la hospitalización, en el postoperatorio inmediato el personal de enfermería debe realizar una vigilancia constante del estoma, evaluando su coloración, tamaño, secreciones, presencia de dolor y signos de infección. El estoma sano debe tener un color rosado-rojizo, estar húmedo y ser ligeramente prominente. La prevención de complicaciones como la necrosis, el prolapso, la retracción o las dermatitis periestomales depende en gran parte de la formación del equipo sanitario y del uso de guías clínicas actualizadas. Además, los pacientes que recibieron formación estructurada durante su estancia hospitalaria presentaron un 40% menos de complicaciones en los primeros tres meses tras el alta4.
Una vez en el domicilio, el seguimiento a través de visitas de enfermería comunitaria o consultas de estomaterapia cobra una gran importancia. El objetivo es acompañar al paciente en el proceso de readaptación, supervisar las técnicas de cambio y vaciado de la bolsa, enseñar técnicas de higiene del estoma y de la piel periestomal, identificar signos de alarma (enrojecimiento, dolor, prurito o exudado) y brindar apoyo emocional continuo. Se recomienda involucrar a los cuidadores y familiares en el proceso para reforzar el aprendizaje, la seguridad y confianza de los pacientes4.
García Gómez-Pinto et al 1 señala que el autocuidado se consolida cuando el paciente comprende el por qué de cada procedimiento y se siente capaz de tomar decisiones informadas respecto a su salud.
El impacto emocional de vivir con una colostomía es algo que no siempre se valora como debería. Muchos pacientes, especialmente aquellos jóvenes, laboralmente activos o con una vida sexual importante, suelen presentar ansiedad, depresión, vergüenza o rechazo corporal y social. La enfermería tiene la capacidad y responsabilidad de intervenir con estrategias de escucha activa, validación emocional y derivación oportuna a especialistas en salud mental2. Por otra parte, se subraya que los programas de rehabilitación que incluyen soporte psicológico mejoran significativamente los indicadores de calidad de vida y adaptación social 5.
Además, la inclusión de herramientas tecnológicas como aplicaciones móviles para registrar eventos adversos, tutoriales virtuales sobre cuidado del estoma o videollamadas de seguimiento, ha demostrado mejorar la adherencia y satisfacción del paciente. Moreno-Nágera et al 2 también destacan el valor de plataformas digitales como complemento a la atención presencial, especialmente en zonas rurales o de difícil acceso.
La continuidad asistencial es otro pilar del manejo exitoso. Una adecuada coordinación entre los servicios hospitalarios, atención primaria, estomaterapeutas, psicólogos y trabajadores sociales garantiza una cobertura integral de las necesidades del paciente colostomizado. Esta visión holística se refleja en modelos de atención centrada en el autocuidado, donde se promueve la autonomía del paciente, fomentando la participación activa en su autocuidado, siendo el equipo de enfermería guía, facilitando el proceso y apoyando al paciente en todo momento3.
En resumen, los cuidados de enfermeria en pacientes con colostomía deben ser integrales, continuos, empáticos y personalizados. La enfermería no solo realiza tareas clínicas, sino que también tiene un papel importante en lo emocional, educando y apoyando al paciente en todo momento. El profesional de enfermería se convierte en un pilar fundamental para facilitar la transición del paciente desde el hospital hasta su vida cotidiana, minimizando complicaciones y promoviendo el bienestar físico y emocional del paciente, acompañándolo en todo momento durante su proceso de rehabilitación.
CONCLUSIONES
El manejo integral del paciente con colostomía exige una actuación profesional de enfermería centrada en la persona, basada en la evidencia y orientada al autocuidado. La educación sanitaria, la vigilancia clínica del estoma y piel periestomal, el acompañamiento emocional y el respeto por la autonomía del paciente son pilares indiscutibles para una atención de calidad.
Las investigaciones recientes destacan que los programas educativos personalizados y el soporte emocional continuado no solo reducen las complicaciones clínicas, sino que también favorecen la reintegración social y laboral del paciente. En este sentido, la enfermería juega un papel indispensable en este proceso de cuidado, consolidando prácticas que garanticen dignidad, seguridad y bienestar en todas las etapas del tratamiento.
En definitiva, es fundamental continuar promoviendo la formación específica del personal en estomaterapia, la comunicación terapéutica y el cuidado centrado en el paciente. De esta manera se logrará una atención más humana y eficaz para las personas que viven con colostomía.
BIBLIOGRAFÍA
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- Moreno-Nágera PJ, Gimeno-Aguilar A, García-Gracia R, López-Español A, Lorén-López MP, Marquina-Nájera L. Revisión sistemática. Paciente portador de colostomía. Revista Sanitaria de Investigación. 2024 Jul.
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