Manejo del paciente portador de balón de contrapulsación intraaórtico. Cuidados de enfermería. Artículo monográfico

14 septiembre 2025

 

AUTORES

  1. Laura Ruiz Sanchez. Enfermera, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. España.
  2. Verónica Lucía Oviedo Ortega. Enfermera, Hospital Royo Villanova, Zaragoza. España.
  3. Alejandro Hernández González. Enfermero, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. España.
  4. Ariadna García Domínguez. Enfermera, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. España.
  5. Selena Pauliuc. Enfermera, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza. España.
  6. Daniel Martínez Laborda. Enfermero, Hospital Royo Villanova, Zaragoza. España.

 

RESUMEN
El balón de contrapulsación intraaórtico es un dispositivo mecánico utilizado como soporte circulatorio en personas con compromiso hemodinámico severo, como el shock cardiogénico. Su funcionamiento mejora la perfusión coronaria y disminuye la postcarga ventricular izquierda. Este artículo monográfico describe los cuidados enfermeros esenciales en pacientes con este dispositivo, abarcando la vigilancia hemodinámica, el manejo del acceso vascular, la prevención de complicaciones y el acompañamiento integral. La atención y cuidados del personal de enfermería supone un papel clave en la seguridad, recuperación y calidad de vida de estas personas.

PALABRAS CLAVE

Bomba intraaórtica de balón, atención de enfermería, shock cardiogénico, dispositivos de asistencia cardíaca, cuidados críticos.

ABSTRACT

The Intra-Aortic Balloon Pump (IABP) is a mechanical device used as circulatory support in individuals with severe hemodynamic compromise, such as cardiogenic shock. Its function improves coronary perfusion and reduces left ventricular afterload. This monographic article describes the essential nursing care for patients with this device, including hemodynamic monitoring, vascular access management, prevention of complications, and comprehensive support. The care provided by nursing personnel plays a key role in the safety, recovery, and quality of life of these individuals.

KEY WORDS

Intra-aortic balloon pump, nursing care, cardiogenic shock, heart-assist devices, critical care.

DESARROLLO DEL TEMA

El balón de contrapulsación intraaórtico (BCIA) es un dispositivo mecánico de asistencia circulatoria que se utiliza en el tratamiento de situaciones de bajo gasto cardíaco, como el infarto agudo de miocardio complicado o el shock cardiogénico. El balón de contrapulsación intraaórtico se infla y desinfla sincronizadamente con el ciclo cardíaco, se mejora la perfusión coronaria durante la diástole y se reduce la postcarga ventricular durante la sístole1. A pesar de que su uso ha disminuido con la introducción de nuevos dispositivos, el BCIA sigue siendo una herramienta valiosa en contextos de urgencia y cirugía cardiovascular. El personal de Enfermería desempeña un rol esencial en la monitorización continua del dispositivo, el cuidado del acceso vascular y la prevención de eventos adversos.

Principales complicaciones

Las complicaciones del balón de contrapulsación intraaórtico se relacionan con la técnica de inserción, el mantenimiento del dispositivo y la condición clínica del paciente. Entre las más frecuentes destacan las vasculares, incluyendo la isquemia distal, trombosis, embolias, sangrados y hematomas en el sitio de inserción. La oclusión de la arteria femoral puede causar isquemia en la extremidad inferior, manifestándose con dolor, palidez, frialdad y ausencia de pulsos, lo que requiere intervención inmediata para evitar necrosis o amputación.

Las complicaciones hemorrágicas están asociadas al uso de anticoagulantes necesarios para evitar trombosis del balón y embolias, aumentando el riesgo de hemorragias en el sitio de inserción o en otros órganos. La infección local y sistémica también representa un riesgo, dado el carácter invasivo del dispositivo y la prolongada estancia hospitalaria2.

Otra complicación importante es el desplazamiento o mal funcionamiento del balón, que puede causar daño a la aorta o a las válvulas cardíacas, además de una inadecuada sincronización con el ciclo cardíaco que disminuye la eficacia hemodinámica. El síndrome de reperfusión por liberación brusca del balón tras su retiro es una situación grave que requiere monitorización estrecha3.

El personal de Enfermería debe estar atento a signos de complicaciones como dolor, cambios en la perfusión distal, sangrado, fiebre, alteraciones en el ritmo cardíaco o alteraciones en los parámetros hemodinámicos, para actuar con rapidez y coordinación con el equipo médico2.

Principales cuidados de enfermería:

El manejo del paciente portador de balón de contrapulsación intraaórtico requiere cuidados específicos y vigilancia continua. En primer lugar, es esencial asegurar la correcta fijación y posición del balón, verificando la sincronización con el electrocardiograma para evitar complicaciones mecánicas. El personal de Enfermería debe revisar periódicamente el sitio de inserción vascular, observando signos de hematoma, sangrado, eritema o signos de infección, y realizar cuidados locales asépticos para prevenir complicaciones3.

El control hemodinámico es fundamental, incluyendo monitorización continua de la presión arterial, frecuencia cardíaca, saturación de oxígeno y parámetros de perfusión distal como el color, temperatura y pulsos periféricos. La evaluación neurovascular de la extremidad afectada debe realizarse cada hora, para detectar precozmente isquemia o compromiso vascular4.

La administración y control de anticoagulación deben realizarse con estricto seguimiento de los niveles de coagulación y hemoglobina para prevenir hemorragias y trombosis. El personal de Enfermería también debe vigilar signos de insuficiencia renal, pues la hipoperfusión puede afectar la función renal y complicar el curso clínico5.

La movilización y el confort del paciente requieren una planificación cuidadosa para evitar desplazamientos accidentales del balón y facilitar la recuperación funcional. Además, el acompañamiento emocional y la comunicación efectiva con la persona portadora del balón y su familia son imprescindibles para reducir ansiedad y favorecer el cumplimiento terapéutico. En caso de sospecha de complicaciones, se debe notificar inmediatamente al equipo médico para la valoración y posible intervención. La educación sobre el dispositivo y las precauciones que deben tomarse una vez retirado el balón también forman parte de los cuidados de Enfermería6.

CONCLUSIONES

El balón de contrapulsación intraaórtico (BCIA) es una herramienta valiosa y frecuentemente utilizada para brindar soporte hemodinámico en pacientes que presentan un compromiso cardiovascular grave. Este dispositivo, al sincronizarse con el ciclo cardíaco, favorece el rendimiento del corazón y puede ser determinante en la estabilización clínica del paciente. No obstante, su utilización no está exenta de riesgos. Complicaciones como isquemia distal, hemorragias, desplazamiento del dispositivo, infecciones o disfunción vascular pueden presentarse, por lo que se requiere una vigilancia continua, rigurosa y especializada.

En este contexto, el rol del personal de Enfermería es fundamental. Su intervención requiere una monitorización exhaustiva y conocimientos sobre el funcionamiento del dispositivo. Además de un control propio de los servicios de cuidados intensivos, donde se cuentan estos pacientes. Estos cuidados incluyen la evaluación constante del estado neurológico, vascular y hemodinámico, la aplicación de cuidados específicos en el sitio de inserción y la pronta identificación de signos de alarma que puedan indicar una complicación. Estos cuidados, junto a la administración de medicación requieren de unos conocimientos amplios. Asimismo, la formación continua en el uso del BCIA y la aplicación de protocolos estandarizados que permiten una atención segura y eficiente. La calidad del cuidado también depende de una visión integral, que contemple tanto los aspectos físicos como los emocionales del paciente, y la familia.

El trabajo interdisciplinar, se potencia cuando el personal de Enfermería asume un liderazgo activo y comprometido. Este enfoque colaborativo es esencial para garantizar la adecuada utilización del balón de contrapulsación intraaórtico y para lograr los mejores resultados posibles en términos de recuperación y pronóstico del paciente. El éxito del tratamiento no depende solo de la tecnología utilizada, sino también del cuidado humano y profesional que se brinda a lo largo del proceso, contando con evidencia científica que sustente los cuidados de enfermería requeridos en el manejo del balón de contrapulsación intraaórtico.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Thiele H, Zeymer U, Neumann FJ, Ferenc M, Olbrich H, Hausleiter J, et al. Intraaortic balloon support for myocardial infarction with cardiogenic shock. N Engl J Med. 2012;367(14):1287–1296.
  2. Kapur NK, Esposito ML, Bader Y, Morine KJ, Kiernan MS, Pham DT, et al. Mechanical circulatory support devices for acute right ventricular failure. Circulation. 2017;136(3):314–26.
  3. Baskett RJF, Ghali WA, Maitland A, Hirsch GM. The intraaortic balloon pump in cardiac surgery. Ann Thorac Surg. 2002;74(4):1276–87.
  4. Ferguson JJ, Cohen M, Freedman RJ, Stone GW, Miller MF, Joseph DL, et al. The current practice of intra-aortic balloon counterpulsation: results from the Benchmark Registry. J Am Coll Cardiol. 2001;38(5):1456–62.
  5. Christenson JT, Simonet F, Badel P. Complications induced by intraaortic balloon pump in cardiac surgery. Chest. 1992;101(2):454–8.
  6. Khot UN, Novaro GM, Popović ZB, Mills RM, Thomas JD, Tuzcu EM. Intra-aortic balloon counterpulsation. JAMA. 2003;289(7):865–72.

 

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