- Silvia Claraco Mariel. Diplomada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
- Yolanda Elena Elena. Diplomada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
- María Ángeles Sánchez García. Diplomada en Enfermería. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
- Raquel Conde Andrés. Diplomada en Enfermería. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
- Patricia Sanz Burillo. Diplomada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
- Carolina Ibáñez Joven. Diplomada en Enfermería. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
RESUMEN
El uso de la sonda nasogástrica (SNG) en pacientes pediátricos con diagnóstico oncológico constituye una práctica habitual para asegurar el soporte nutricional durante el tratamiento. Sin embargo, este procedimiento requiere una atención integral por parte del equipo de salud, dado que su manejo implica riesgos clínicos, desafíos técnicos y un acompañamiento emocional tanto al paciente como a su familia.
El objetivo de la presente revisión es analizar los aspectos clave del manejo del niño con cáncer portador de SNG, abordando indicaciones, complicaciones más frecuentes, cuidados de enfermería y consideraciones psicosociales. Para ello se consultaron artículos científicos, guías clínicas y protocolos actualizados.
Se concluye que el abordaje integral y la formación del personal sanitario son fundamentales para minimizar riesgos y mejorar la calidad de vida del paciente pediátrico oncológico.
PALABRAS CLAVE
Sonda nasogástrica, neoplasias, pediatría, nutrición enteral, enfermería, cuidados del niño.
The use of nasogastric tubes (NGTs) in pediatric patients with cancer diagnoses is a common practice to ensure nutritional support during treatment. However, this procedure requires comprehensive care from the healthcare team, given that its management involves clinical risks, technical challenges, and emotional support for both the patient and their family.
The objective of this review is to analyze the key aspects of managing children with cancer who have NGAs, addressing indications, the most common complications, nursing care, and psychosocial considerations. To this end, scientific articles, clinical guidelines, and updated protocols were consulted.
It is concluded that a comprehensive approach and training of healthcare personnel are essential to minimize risks and improve the quality of life of pediatric cancer patients.
KEY WORDS
Nasogastric tube, neoplasms, pediatrics, enteral nutrition, nursing, childcare.
El cáncer infantil representa una de las enfermedades crónicas más complejas en la infancia, tanto por su impacto clínico como por las múltiples dimensiones físicas, emocionales y sociales que implica. Si bien los avances en diagnóstico precoz y tratamiento han mejorado significativamente la supervivencia en los últimos años, los efectos secundarios de la quimioterapia, la radioterapia y otros tratamientos intensivos continúan generando importantes complicaciones durante el proceso terapéutico1.
Una de las consecuencias más frecuentes del tratamiento oncológico en pediatría es la alteración del estado nutricional. Diversos factores como la mucositis, los vómitos, la anorexia inducida por fármacos o la disfagia, limitan o imposibilitan la ingesta oral adecuada, incrementando el riesgo de desnutrición, pérdida de masa muscular, fatiga y retraso en la recuperación1-3. Ante esta situación, el uso de soporte nutricional se convierte en una prioridad para mantener el equilibrio metabólico, favorecer la tolerancia al tratamiento y mejorar el pronóstico general del paciente.
Entre las modalidades disponibles, la sonda nasogástrica (SNG) es la herramienta de elección frecuente en oncología pediátrica. Su colocación permite administrar alimentación enteral, medicación e incluso hidratación, siempre que el tracto gastrointestinal esté funcional2,4. La elección de esta vía responde a criterios clínicos, pero también a factores prácticos y de bienestar para el paciente. Sin embargo, su uso no está exento de riesgos, y requiere un manejo adecuado por parte del equipo sanitario, especialmente del personal de enfermería, que es quien mayor contacto tiene con el dispositivo en la práctica diaria.
Las complicaciones asociadas al uso de la SNG en niños con cáncer son variadas y pueden afectar tanto a su salud física como a su estado emocional. Se han descrito episodios de obstrucción, desplazamiento, ulceraciones nasales, broncoaspiración, rechazo psicológico y ansiedad, entre otros2,5. Estas situaciones requieren una intervención rápida, una vigilancia continua y, sobre todo, una atención integral centrada en el niño y su familia.
Además, el uso de una sonda visible altera la imagen corporal del paciente, puede generar estigmatización, incomodidad, rechazo escolar o aislamiento social, especialmente en adolescentes6. Esto obliga a que el manejo clínico de la SNG vaya más allá de lo técnico y contemple aspectos educativos, emocionales y de acompañamiento psicosocial, tanto para el paciente como para su entorno.
A pesar de su uso extendido, se han identificado carencias en la estandarización de protocolos de actuación, formación del personal y educación a familias sobre el cuidado domiciliario del dispositivo, cuando corresponde4,6. En este sentido, resulta pertinente revisar la evidencia disponible sobre el manejo de la SNG en pacientes pediátricos con cáncer, a fin de promover prácticas seguras, humanizadas y basadas en el conocimiento actualizado.
Este artículo tiene como finalidad ofrecer una revisión narrativa del manejo clínico y humano del paciente pediátrico con cáncer portador de SNG, centrado en las buenas prácticas, complicaciones frecuentes, cuidados enfermeros y aspectos emocionales asociados a esta intervención.
OBJETIVOS
Objetivo general:
Analizar de forma integral el manejo del paciente pediátrico con diagnóstico oncológico portador de sonda nasogástrica, identificando las indicaciones, complicaciones frecuentes, cuidados de enfermería y el impacto emocional asociado, a través de una revisión narrativa de la literatura científica actual.
Objetivos específicos:
- Describir las principales indicaciones clínicas para el uso de sonda nasogástrica en oncología pediátrica.
- Identificar las complicaciones más frecuentes relacionadas con su uso en pacientes pediátricos.
- Revisar los cuidados enfermeros asociados al manejo de la sonda nasogástrica.
- Analizar el impacto emocional y psicosocial del uso de este dispositivo en el paciente y su entorno familiar.
- Promover recomendaciones basadas en evidencia para mejorar la calidad de la atención y minimizar riesgos.
METODOLOGÍA
El presente artículo expone una revisión narrativa de la literatura, con enfoque cualitativo, centrada en el análisis crítico de información científica y técnica relacionada con el manejo de la sonda nasogástrica en pacientes pediátricos con diagnóstico de cáncer.
Estrategia de búsqueda:
Se realizó una búsqueda bibliográfica en bases de datos científicas como PubMed, SciELO, LILACS y Google Scholar, utilizando combinaciones de los términos controlados MeSH y DeCS: «Neoplasms», «Pediatrics», «Nasogastric Intubation», «Enteral Nutrition», «Nursing», «Child Care».
Se incluyeron artículos publicados en español e inglés entre los años 2018 y 2025, priorizando estudios revisados por pares, guías clínicas, revisiones sistemáticas y literatura especializada en enfermería pediátrica y oncología. También se revisaron documentos de organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Española de Pediatría (AEP).
Selección de artículos:
Tras la búsqueda se seleccionaron aquellos que cumplían con los criterios de inclusión:
- Estudios centrados en población pediátrica (0–18 años) con diagnóstico oncológico.
- Documentos que aborden el uso, cuidado o complicaciones de la sonda nasogástrica.
- Publicaciones disponibles en texto completo y de acceso libre o institucional.
Como criterios de exclusión se establecieron los siguientes:
- Estudios exclusivamente en adultos.
- Artículos duplicados, con metodología poco clara o sin revisión por pares.
Tras la lectura crítica y selección, se sintetizó la información relevante y se organizó en ejes temáticos para su análisis y discusión.
INDICACIONES DE LA SONDA NASOGÁSTRICA EN ONCOLOGÍA PEDIÁTRICA:
En pacientes pediátricos oncológicos, la SNG se utiliza principalmente con los siguientes fines:
- Soporte nutricional enteral, en casos de anorexia severa, mucositis, náuseas persistentes o pérdida de peso.
- Administración de fármacos cuando el acceso oral se ve comprometido.
- Hidratación en situaciones en las que la vía oral es limitada pero no se justifica aún el uso de vía intravenosa.
- Evacuación gástrica en casos de íleo, vómitos recurrentes o aspiración de contenido gástrico.
Las guías clínicas recomiendan el uso de nutrición enteral antes que la parenteral siempre que el sistema gastrointestinal esté funcional, por su menor tasa de complicaciones infecciosas y menor coste1,5.
CUIDADOS ENFERMEROS EN EL MANEJO DE LA SNG:
El personal de enfermería desempeña un rol esencial en todas las fases del manejo de la SNG:
- Colocación segura, respetando la técnica estéril y medidas de seguridad.
- Verificación de la colocación mediante aspiración, auscultación o radiografía según protocolo.
- Fijación adecuada para evitar desplazamientos o tracciones accidentales.
- Higiene del orificio nasal y cambio de fijaciones.
- Monitoreo del estado nutricional y tolerancia digestiva.
- Educación a la familia y al niño, adaptada a su edad y nivel de comprensión.
El acompañamiento continuo por parte del equipo de enfermería es clave para garantizar una administración segura de la nutrición enteral y reducir las complicaciones asociadas 2,5.
Entre las complicaciones más comunes se encuentran la irritación nasal o ulceración por fricción o mal fijación de la sonda, el desplazamiento o expulsión accidental de la misma debido a la existencia de náuseas o vómitos durante el tratamiento quimioterápico y la obstrucción, derivada de un manejo inadecuado secundario a la falta de lavado post y pre-alimentación o medicación no triturada correctamente.
La presencia de una SNG también puede ocasionar reflujo gastroesofágico, especialmente en pacientes en decúbito.
La broncoaspiración o aspiración pulmonar es una de las complicaciones más delicadas y peligrosas y que se debe a una mala colocación de la sonda en vía respiratoria.
Además, hay que tener en cuenta la aceptación del paciente al procedimiento pues el rechazo psicológico, especialmente en edades escolares o adolescentes, puede suponer una complicación en la utilización de nutrición enteral.
Todas estas complicaciones requieren una vigilancia continua, una respuesta rápida del equipo de salud y una educación constante tanto a cuidadores como al propio paciente2.
IMPACTO EMOCIONAL Y CONSIDERACIONES PSICOSOCIALES:
La presencia de una SNG puede representar un factor de estrés tanto para el niño como para sus padres. Este dispositivo genera un efecto distorsionador sobre la imagen corporal, afectando su autoestima, capacidad de comunicación, socialización y sensación de normalidad. En muchos casos, se asocia a una etapa de la enfermedad particularmente difícil, lo que aumenta el impacto emocional6.
El acompañamiento psicológico y emocional debe formar parte del plan de cuidados, así como la preparación previa y el lenguaje adaptado a la edad del niño para reducir temores o rechazo al dispositivo. Involucrar a los padres o cuidadores en el manejo diario también contribuye a una mayor aceptación y adhesión4,6.
El manejo del paciente pediátrico oncológico con SNG requiere una visión integral, que no se limite a la técnica de inserción o mantenimiento, sino que contemple el contexto clínico, emocional y familiar del niño. La formación continuada del personal, la existencia de protocolos específicos y la educación sanitaria dirigida a las familias son pilares fundamentales para minimizar complicaciones y mejorar la experiencia del paciente1,2,5.
A pesar de la frecuente utilización de la SNG en oncología pediátrica, la literatura señala que aún existen lagunas en la estandarización de prácticas y en la capacitación del personal de salud, lo cual puede derivar en errores evitables o mal manejo2,5.
CONCLUSIONES
La sonda nasogástrica constituye un recurso fundamental en la atención del paciente pediátrico oncológico, ya que permite garantizar un soporte nutricional adecuado durante las distintas fases del tratamiento. Su utilización, sin embargo, implica riesgos que requieren cuidados técnicos especializados y una atención integral que contemple también los aspectos emocionales y relacionales del niño y su familia.
Las complicaciones derivadas del uso de la sonda pueden prevenirse en gran medida mediante la formación continua del personal de enfermería, la aplicación de protocolos actualizados y el seguimiento sistemático de cada caso. Asimismo, resulta imprescindible incorporar el enfoque psicosocial en el cuidado, fomentando la participación activa del paciente y su familia en el proceso asistencial.
En conjunto, un manejo basado en la evidencia, acompañado de educación sanitaria y apoyo emocional, contribuye a mejorar la seguridad, la adherencia terapéutica y la calidad de vida de los niños con cáncer portadores de sonda nasogástrica.
BIBLIOGRAFÍA
- Asociación Española de Pediatría. Guía de soporte nutricional en oncología pediátrica. Madrid: AEP; 2023.
- Gutiérrez M, Ramírez L. Complicaciones en el uso de sondas nasogástricas en niños oncológicos: revisión narrativa. Rev Chil Enferm. 2021;37(1):45–52.
- Cañedo Villarroya E, Blanca García JA, Germán Díaz M. Nutrición en el niño con necesidades especiales por enfermedad crónica (oncología, nefrología, cardiología). Protoc Diagn Ter Pediatr. 2023; 1: 553-563. Disponible en: https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/45_nutr_neces_especiales.pdf
- World Health Organization. Cancer in children: key facts [Internet]. Geneva: WHO; 2022 [citado 14 de octubre de 2025]. Disponible en: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/cancer-in-children
- Smith A, Jones P. Enteral nutrition in pediatric oncology: a multidisciplinary approach. Pediatr Nutr J. 2020;25(3):101–8.
- López C. Impacto emocional del tratamiento oncológico en niños y adolescentes: el rol del equipo de salud. Rev Psicol Sanit. 2022;18(4):198–205.