Nº de DOI: 10.34896/RSI.2025.96.19.002
AUTORES
- María de los Ángeles Rivero Grimán. Neumóloga Residente Hospital Clínico Zaragoza. España.
- Pablo Castejón Huynh. Neumólogo Residente Hospital Clínico Zaragoza. España.
- Carlos Murillo Arribas. Neumólogo Residente Hospital Clínico Zaragoza. España.
- Marcel Charlam Burdzy. Neumólogo Residente Hospital Clínico Zaragoza. España.
- María Guallart Huertas. Neumóloga Residente Hospital Clínico Zaragoza. España.
- Joanna Gaspar Pérez. Neumóloga Residente Hospital Clínico Zaragoza. España.
RESUMEN
Las masas pulmonares son hallazgos frecuentes en estudios de imagen, especialmente en pacientes fumadores. Aunque su tamaño superior a 3 cm incrementa significativamente el riesgo de malignidad, no todas las masas son neoplásicas. Presentamos el caso de un paciente varón de 57 años, fumador activo, con antecedentes de fibrilación auricular paroxística en tratamiento con anticoagulación oral, que consultó por tos, disnea ante esfuerzos moderados y hemoptisis leve. La tomografía computarizada torácica reveló una masa espiculada en el lóbulo superior izquierdo con captación elevada en la PET-TC (SUV máx. 9), inicialmente sugestiva de carcinoma broncogénico. No obstante, la ausencia de confirmación histológica y la resolución radiológica espontánea orientaron hacia una etiología inflamatoria o infecciosa. Se revisa la literatura sobre lesiones pulmonares benignas que pueden simular neoplasias malignas, integrando las recomendaciones actuales de la Fleischner Society y la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).
PALABRAS CLAVE
Nódulo pulmonar, masa pulmonar, enfermedades pulmonares infecciosas.
ABSTRACT
Pulmonary masses are common findings in imaging studies, especially in smokers. Although a size greater than 3 cm significantly increases the risk of malignancy, not all masses are neoplastic. We present the case of a 57-year-old male patient, an active smoker with a history of paroxysmal atrial fibrillation, currently on oral anticoagulation therapy, who consulted due to cough, dyspnea on moderate exertion, and mild hemoptysis. The chest CT scan revealed a spiculated mass in the left upper lobe with high uptake on the PET-CT (max SUV 9), initially suggestive of bronchogenic carcinoma. However, the absence of histological confirmation and spontaneous radiological resolution suggested an inflammatory or infectious etiology. The literature on benign pulmonary lesions that can mimic malignant neoplasms is reviewed, integrating the current recommendations from the Fleischner Society and the Spanish Society of Pneumology and Thoracic Surgery (SEPAR).
KEY WORDS
Pulmonary nodule, pulmonary mass, pulmonary infectious diseases.
INTRODUCCIÓN
Las masas pulmonares, definidas como opacidades mayores de 3 cm en estudios de imagen, representan un hallazgo clínico frecuente, especialmente en pacientes fumadores o en estudios realizados por motivos no respiratorios. A diferencia de los nódulos (<3 cm), su tamaño incrementa significativamente la probabilidad de malignidad, aunque no excluye causas benignas1. Su identificación genera un amplio abanico diagnóstico que requiere una evaluación sistemática, basada en datos clínicos, epidemiológicos, radiológicos y funcionales. Múltiples lesiones benignas, incluidas infecciones pulmonares, procesos inflamatorios organizados y granulomatosis, pueden simular radiológicamente al carcinoma broncogénico, especialmente cuando presentan características como especulación e hipermetabolismo en PET-TC2.
PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO
Se presenta el caso de un paciente masculino de 68 años, fumador activo y con antecedentes de Fibrilación auricular en tratamiento con anticoagulante oral, acudió a urgencia en 29/05/2025 por síntomas de 1 mes de evolución de episodios de tos continúa asociado a disnea de moderados esfuerzos y hemoptisis leve, sin fiebre no otra clínica acompañante.
A la exploración física en urgencia TA 154/84 mmHg, FC 95 lpm, SatO2 97%, afebril y la auscultación cardiopulmonar anodina. Analítica sanguínea destaca Proteína C reactiva (PCR) de 21 mg/L con un recuento total de leucocitos de 10.700/µL, a expensas de una ligera neutrofilia (7.700/µL). Asimismo, se aprecia una elevación del fibrinógeno (674 mg/dL). PCR virus negativos, resto dentro de los límites normales. En la radiografía de Tórax (Rx) se evidencia una masa pulmonar a nivel de la lígula (ANEXO 1), por lo que se decide ingreso hospitalario para estudio y se inicia tratamiento con Amoxicilina/ Acido clavulanico 1 grs cada 8 hrs de forma empírico por dudas sobre etiología infecciosa.
Se completó el estudio con Tomografía computarizada toracoabdominopélvica realizada el 30/05/2025 donde se evidenció una masa pulmonar sólida espiculada en el segmento anterior del lóbulo superior izquierdo (LSI) compatible radiológicamente con carcinoma broncogénico T1 Nx M0, junto con un lipoma de gran tamaño en pared abdominal izquierda como hallazgo incidental (ANEXO 2). El estudio endoscópico mediante fibrobroncoscopia (05/06/2025) no mostró alteraciones endoluminales y la citología bronquial resultó negativa para malignidad. El cultivo bacteriano del aspirado bronquial mostró flora comensal y estudio de micobacterias negativo.
Dado que el paciente presenta atenuación de la hemoptisis y mejoría parcial de la tos, junto con una evolución clínica favorable, se decide el alta hospitalaria tras completar 7 días de tratamiento con ceftriaxona 1 gr/día. A pesar de la persistencia de la masa pulmonar en la radiografía de control, se establece seguimiento ambulatorio en la consulta de Neumología para continuar con el estudio del posible cáncer de pulmón y valorar los próximos pasos diagnósticos y terapéuticos.
De forma ambulatoria se completó el estudio con PET-TC (10/06/2025), que evidenció una masa sólida espiculada e hipermetabólica en el segmento anterior del LSI, en contacto con pleura torácica, de 25 × 31 × 37 mm y SUV máximo de 9 (ANEXO 3), sin evidencia de afectación ganglionar mediastínica ni derrame pleural. Se observó atelectasia basal en língula sin incremento de captación de FDG.
Se realizó biopsia aspirativa transtorácica con aguja gruesa (BAG) el 12/06/2025, sin demostrarse malignidad en la muestra remitida. Asimismo, el estudio de extensión con resonancia magnética cerebral (11/07/2025) descartó afectación metastásica a nivel del sistema nervioso central. Las pruebas de función respiratoria (EFR, 26/06/2025) se encontraban dentro de la normalidad (FEV1 116%, FVC 109%, DLCO 95%).
Con el objetivo de descartar afectación ganglionar oculta, se practicó EBUS lineal (16/07/2025), sin identificar adenopatías mediastínicas patológicas.
El caso fue presentado en el Comité de Tumores Torácicos, donde, dada la ausencia de confirmación histológica de malignidad y los resultados negativos de EBUS y BAG, se decidió conducta expectante con control radiológico y realización de TC torácica de reevaluación en dos meses.
El TC de control (29/09/2025) mostró resolución prácticamente completa de la masa pulmonar previamente descrita, persistiendo únicamente un mínimo patrón en vidrio deslustrado y atelectasia fibrocicatricial residual en el segmento anterior del LSI (ANEXO 4), junto con un pequeño nódulo hipodenso de 11 mm, ya identificado en la TC previa. No se evidenció patología ganglionar axilar, hiliar ni mediastínica. El parénquima pulmonar no mostró signos de progresión y no existían derrames pleurales ni pericárdicos. Estos hallazgos fueron interpretados como lesión pulmonar de probable etiología inflamatoria o infecciosa en resolución, descartándose finalmente neoplasia pulmonar
DISCUSIÓN
La masa espiculada del lóbulo superior izquierdo generó inicialmente una alta sospecha de carcinoma broncogénico (estadio clínico IB-IIB), dada su morfología y SUV elevado. Sin embargo, la evolución clínica sin confirmación histológica, junto con la regresión radiológica, indicó una lesión benigna. Este patrón, aunque infrecuente, ha sido ampliamente descrito en la literatura como representativo de lesiones inflamatorias o infecciosas que mimetizan neoplasias pulmonares3,4,5.
Diversos estudios han identificado causas benignas de masas pulmonares con características sugestivas de cáncer. Entre ellas destacan la neumonía organizada, la sarcoidosis, la tuberculosis, la aspergilosis crónica, la actinomicosis, la nocardiosis y las micosis endémicas como la histoplasmosis o coccidioidomicosis. Estas entidades pueden presentar captación elevada en PET-FDG, bordes irregulares, cavitación o consolidación, generando diagnósticos erróneos y procedimientos invasivos innecesarios6,7,8.
La sensibilidad de FDG-PET para diferenciar malignidad es alta (≈89%), pero la especificidad es limitada (≈75%), y disminuye aún más en regiones con alta prevalencia de enfermedades infecciosas1. En áreas endémicas de infecciones fúngicas o tuberculosis, la especificidad puede caer hasta el 21-25%9. Por tanto, la resolución radiológica espontánea y la ausencia de confirmación histológica orientan hacia una etiología inflamatoria o infecciosa, especialmente si el paciente presenta factores de riesgo como el tabaquismo y antecedentes.
La neumonía organizada criptogénica es especialmente relevante, ya que puede simular masas pulmonares y resolverse con tratamiento corticoideo o incluso de forma espontánea en pacientes asintomáticos3,5. De forma similar, la sarcoidosis puede presentarse con masas hiliares o parenquimatosas, y cursar con remisión espontánea en un alto porcentaje de casos. Las guías actuales de la American Thoracic Society y la Fleischner Society respaldan la vigilancia clínica y radiológica en estos escenarios cuando no hay síntomas graves ni progresión radiológica1,5,10.
En el ámbito infeccioso, las manifestaciones pulmonares de tuberculosis, abscesos, aspergilosis crónica o mucormicosis pueden ser indistinguibles de una masa tumoral en estadios iniciales11,5,8. La historia clínica detallada (antecedentes de inmunosupresión, exposición ambiental, síntomas sistémicos), junto con pruebas microbiológicas (cultivos, PCR, serología), son esenciales para orientar el diagnóstico correcto.
El manejo inicial debe estar guiado por algoritmos clínico-radiológicos bien establecidos. Las recomendaciones de la Fleischner Society (2017) para el manejo de nódulos pulmonares solitarios subrayan la importancia de estimar el riesgo pretest de malignidad en base a edad, hábito tabáquico, antecedentes personales, morfología radiológica y crecimiento temporal. Para nódulos >8 mm como el del caso descrito, se sugiere la realización de PET-TC, biopsia o vigilancia, dependiendo del riesgo estimado12.
La SEPAR coincide en destacar una estratificación individual del riesgo como piedra angular del proceso diagnóstico. Además, enfatiza la necesidad de un enfoque multidisciplinar, incluyendo valoración en comité de tumores torácicos, especialmente cuando no se logra confirmación histológica. Este caso refleja la importancia de integrar los hallazgos clínicos, radiológicos y funcionales con las guías actuales para evitar tratamientos agresivos en lesiones benignas13,14.
CONCLUSIONES
La evaluación integral de masas pulmonares debe considerar la probabilidad de malignidad, la factibilidad diagnóstica y la evolución radiológica. En pacientes con alta sospecha clínica, pero sin confirmación histológica y resolución radiológica, la conducta expectante es apropiada y evita intervenciones innecesarias. Las guías del American College of Chest Physicians, la Fleischner Society y SEPAR respaldan este enfoque, subrayando la importancia de individualizar el manejo y realizar seguimiento adecuado para descartar progresión o recurrencia1,13,14.
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ANEXOS
ANEXO 1
ANEXO 2
ANEXO 3
ANEXO 4



