- Luisa María Cuadrado Planas. Matrona. Atención Primaria Sector Calatayud. Zaragoza, España.
- María Iglesias Lázaro. Matrona. Atención Primaria Sector II de Zaragoza. Zaragoza, España.
- Aitana Roldán Montejo. Matrona. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Alba Rubio García. Matrona. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza, España.
- Álvaro Sánchez Arias. Matrón. Hospital 12 de Octubre. Madrid, España.
- María Zapater López. Matrona. Hospital de Calahorra. La Rioja, España.
RESUMEN
Introducción: El liquen escleroso (LE) es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel, que afecta principalmente la región genital y se asocia con prurito intenso y lesiones atróficas. Aunque el tratamiento estándar incluye corticoides tópicos, algunos pacientes presentan respuesta insuficiente o efectos adversos con su uso prolongado. Caso clínico: Mujer de 35 años con diagnóstico de LE vulvar desde hace 10 años, uso crónico de corticoides tópicos sin mejoría y dieta no saludable en los últimos cinco años. Presentaba prurito intenso y lesiones hipopigmentadas con eritema periférico. Intervención: Se suspendieron los corticoides tópicos, se implementaron cambios en la dieta (baja en carbohidratos y azúcares refinados) y se incorporó aceite de coco como emoliente tópico. La matrona proporcionó educación sobre higiene vulvar, aplicación de tratamientos y seguimiento clínico. Resultados: Tras 14 días de seguimiento, la paciente presentó reducción del prurito y mejoría del eritema y de las lesiones. La evidencia fotográfica corroboró la mejoría clínica. Conclusión: Este caso resalta la importancia de un enfoque integral y multidisciplinario en el manejo del LE, combinando intervenciones farmacológicas y cambios en hábitos de vida, con un papel clave de la matrona en la adherencia y seguimiento del paciente.
PALABRAS CLAVE
Liquen escleroso, prurito vulvar, corticoides tópicos, dieta antiinflamatoria, aceite de coco, intervención multidisciplinaria.
ABSTRACT
Background: Lichen sclerosus (LS) is a chronic inflammatory skin disease, primarily affecting the genital area, characterized by intense pruritus and atrophic lesions. While potent topical corticosteroids are the standard treatment, some patients exhibit insufficient response or adverse effects with prolonged use.Case presentation: A 35-year-old woman with a 10-year history of vulvar LS, chronic topical corticosteroid use without improvement, and an unhealthy diet over the past five years. She presented with intense pruritus and hypopigmented lesions with peripheral erythema.Management: Topical corticosteroids were discontinued, dietary modifications were implemented (low in carbohydrates and refined sugars), and coconut oil was added as a topical emollient. The midwife provided education on vulvar hygiene, correct application of treatments, and clinical follow-up.Outcome: After 14 days of follow-up, the patient experienced reduced pruritus and improvement of erythema and lesions. Photographic evidence confirmed clinical improvement. Conclusion: This case highlights the importance of a comprehensive, multidisciplinary approach in the management of LS, combining pharmacological interventions with lifestyle modifications, and underscores the pivotal role of the midwife in patient adherence and follow-up.
KEY WORDS
lichen sclerosus, vulvar pruritus, topical corticosteroids, anti-inflammatory diet, coconut oil, multidisciplinary intervention.
INTRODUCCIÓN
El liquen escleroso (LE) es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que afecta predominantemente la región genital y anal. Se caracteriza por prurito intenso, dolor y lesiones atróficas hipopigmentadas que pueden ocasionar malestar significativo y riesgo de complicaciones a largo plazo, incluyendo displasia y carcinoma vulvar. Su etiología incluye factores autoinmunes, genéticos y hormonales. El tratamiento de primera línea consiste en corticoides tópicos potentes como el clobetasol propionato, aunque algunos pacientes muestran respuesta insuficiente o efectos adversos con el uso prolongado. La literatura reciente sugiere que los hábitos alimentarios y la inflamación metabólica pueden influir en la persistencia de los síntomas, abriendo la posibilidad de intervenciones complementarias1,2,3. Además, el impacto del LE no se limita únicamente al aspecto físico, sino que también afecta de manera significativa la calidad de vida, la esfera psicológica y la función sexual de quienes lo padecen. Por ello, la atención multidisciplinaria que involucra dermatólogos, ginecólogos, psicólogos y nutricionistas se vuelve fundamental. El abordaje integral no solo busca controlar las lesiones cutáneas, sino también ofrecer estrategias para reducir la inflamación sistémica y mejorar la salud global del paciente. Investigaciones recientes exploran terapias alternativas como inhibidores de calcineurina, fototerapia y cambios en el estilo de vida, con el objetivo de lograr un control más sostenido de la enfermedad y disminuir la recurrencia1,2,3.
PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO
Paciente: Mujer de 35 años, con diagnóstico de L,E vulvar desde hace 10 años.
Antecedentes relevantes:
- Uso crónico de corticoides tópicos (Clobetasol propionato, Clovate) durante 10 años sin mejoría significativa¹.
- Empeoramiento del prurito con uso continuado de corticoides¹.
- Dieta no saludable en los últimos cinco años, con alto consumo de carbohidratos refinados y azúcares2,3.
Motivo de consulta: Evaluación y seguimiento de prurito vulvar crónico y lesiones compatibles con LE.
Intervención:
- Suspensión del uso crónico de corticoides tópicos¹.
- Modificación de hábitos alimentarios: dieta baja en carbohidratos y azúcares refinados, priorizando alimentos antiinflamatorios².
- Uso de aceite de coco como emoliente tópico.
- Seguimiento por matrona: educación sobre higiene vulvar, aplicación correcta de tratamientos, adherencia a cambios dietéticos y control clínico1,3.
Evaluación clínica:
- Documentación fotográfica de lesiones al inicio (día 0) y a los 14 días.
- Valoración subjetiva del prurito mediante escala visual analógica (EVA).
RESULTADOS
Véase tablas en anexos.
DISCUSIÓN
El LE puede persistir a pesar del uso prolongado de corticoides tópicos¹. La inflamación metabólica derivada de hábitos dietéticos poco saludables puede exacerbar los síntomas². La suspensión de corticoides y la implementación de una dieta antiinflamatoria, junto con el uso de aceite de coco como emoliente³, resultaron efectivas en la reducción del prurito y la inflamación cutánea.
La matrona desempeñó un rol fundamental en educación, seguimiento y adherencia a cambios no farmacológicos1,3. Este caso respalda la necesidad de considerar intervenciones complementarias en pacientes con LE refractario al tratamiento estándar.
CONCLUSIÓN
Un enfoque integral y multidisciplinario, que combine modificaciones farmacológicas y cambios en hábitos de vida, puede mejorar significativamente los síntomas del LE. La colaboración entre paciente, matrona y especialistas es clave para optimizar resultados clínicos y calidad de vida. Este modelo de atención no solo se centra en el control de la inflamación y el alivio del prurito, sino también en la prevención de complicaciones y en la promoción del bienestar físico y emocional. La participación activa de la matrona resulta fundamental, ya que desempeña un papel cercano en la educación sanitaria, el acompañamiento emocional y la detección precoz de signos de progresión de la enfermedad. De igual manera, el apoyo del dermatólogo y del ginecólogo asegura un seguimiento riguroso y personalizado, adaptado a las necesidades de cada paciente. Además, la incorporación de medidas relacionadas con la alimentación, el manejo del estrés y la actividad física puede potenciar la eficacia del tratamiento farmacológico, contribuyendo a una reducción más sostenida de los síntomas y mejorando de manera significativa la calidad de vida a largo plazo.
BIBLIOGRAFÍA
- Coyle Institute. Comprehensive guide to managing lichen sclerosus [Internet]. Pensacola (FL): Coyle Institute; [citado 2025 Ago 24]. Disponible en: https://coyleinstitute.com/lichen-sclerosus-tips/
- Healthline. Lichen sclerosus diet: foods to eat and foods to avoid [Internet]. San Francisco (CA): Healthline; 2022 [citado 2025 Ago 24]. Disponible en: https://www.healthline.com/health/lichen-sclerosus-diet#foods-to-avoid
- Vuvatech. Coconut oil for lichen sclerosus [Internet]. Vuvatech; [citado 2025 Ago 24]. Disponible en: https://www.vuvatech.com/blogs/care/coconut-oil-for-lichen-sclerosus
- Herdman TH, Kamitsuru S, Lopes CT, editores. NANDA international nursing diagnoses: definitions & classification, 2024–2026. 13.ª ed. New York: Thieme Medical Publishers; 2024.
- Wagner CM, Butcher HK, Bulechek GM, Dochterman JM, Clarke MF. Nursing interventions classification (NIC). 8.ª ed. St. Louis (MO): Elsevier; 2023.
- Moorhead S, Swanson E, Johnson M. Nursing outcomes classification (NOC): measurement of health outcomes. 7.ª ed. St. Louis (MO): Elsevier; 2023.
Tabla 1. Evolución de los síntomas y hallazgos clínicos:
| Día | Prurito (EVA) | Lesiones hipopigmentadas | Eritema | Malestar al roce | Observaciones |
| 0 | 8/10 | Extensas | Moderado | Intenso | Uso crónico de corticoides, dieta no saludable |
| 7 | 5/10 | Ligeramente reducidas | Leve | Moderado | Suspensión de corticoides y cambios dietéticos en curso |
| 14 | 3/10 | Reducidas | Muy leve | Leve | Mejoría significativa tras dieta antiinflamatoria y uso de aceite de coco |
Tabla 2. Intervenciones aplicadas y efectos percibidos
| Intervención | Duración | Efecto observado | Comentarios |
| Suspensión de corticoides tópicos | Día 0 – 14 | Reducción progresiva del prurito | Evitó efectos adversos asociados a uso prolongado |
| Dieta baja en carbohidratos y azúcares refinados | Día 0 – 14 | Mejoría de eritema y confort general | Posible reducción de inflamación sistémica |
| Aceite de coco como emoliente | Día 0 – 14 | Alivio del prurito y mayor hidratación | Complementario a los cambios farmacológicos y dietéticos |
| Seguimiento y educación por matrona | Día 0 – 14 | Mejor adherencia y autocuidado | Relevante para control y prevención de recaídas |
Tabla 3. NANDA–NIC–NOC: Diagnósticos de enfermería y seguimiento4,5,6.
| Diagnóstico NANDA | Intervenciones NIC | Resultados esperados NOC |
| Alteración de la integridad cutánea relacionada con inflamación crónica de la piel y uso prolongado de corticoides (00106) | – Cuidado de la piel: limpieza suave y aplicación de emolientes (aceite de coco).
– Evitar productos irritantes. – Monitoreo de lesiones y eritema. |
– Integridad cutánea mantenida.
– No aparecen nuevas lesiones ni fisuras. – Reducción del eritema. |
| Prurito relacionado con irritación de la piel y procesos inflamatorios crónicos (00007) | – Técnicas de alivio del prurito (compresas frías, evitar rascarse).
– Monitoreo de intensidad del prurito mediante EVA. – Educación sobre cuidados y hábitos para reducir irritación. |
– Disminución del prurito según EVA (8/10 → ≤3/10).
– La paciente refiere mayor confort y alivio. |
| Riesgo de infección relacionado con lesiones cutáneas atróficas y fisuras en la zona vulvar (00004) | – Mantener higiene vulvar adecuada.
– Observar signos de infección (eritema, secreción, mal olor). – Evitar traumatismos en la zona. |
– Ausencia de signos de infección.
– Piel limpia y sin complicaciones infecciosas. |
| Conocimientos deficientes sobre cuidados de la piel y manejo de LE (00126) | – Educación sobre dieta antiinflamatoria y hábitos de vida saludables.
– Enseñanza sobre aplicación correcta de emolientes y tratamientos. – Refuerzo de seguimiento y autocuidado. |
– La paciente demuestra comprensión adecuada del manejo de LE.
– Adopta cambios dietéticos y hábitos de cuidado correctos. |
| Riesgo de ansiedad relacionado con malestar crónico y preocupación por la condición genital (00146) | – Apoyo emocional y contención.
– Orientación sobre manejo del estrés y expectativas del tratamiento. – Fomento de la comunicación abierta sobre síntomas y emociones. |
– La paciente reporta disminución de ansiedad.
– Mejora la adaptación al tratamiento y autocuidado. |