AUTORES
- Sara Bergasa Hernández. Graduada en Enfermería. Aragón, España.
- Belén Montón Abril. Graduada en Fisioterapia.
- Ángel Montón Abril. Graduado en Enfermería.
- Silvia Maria Marco Sevilla. Graduada en Enfermería.
- María Albericio Gil. Licenciada en Odontología.
RESUMEN
El cáncer de piel es una de las neoplasias más comunes. Se trata de una enfermedad de origen multifactorial donde tienen importancia el genotipo y fenotipo de la persona y los agentes externos a los que se ve expuesta.
Existen varios tipos de cáncer de piel dependiendo de las células de las que se origina. Entre ellos, el más peligroso y mortal es el melanoma debido a su alta capacidad para generar metástasis. Su aparición es frecuente entre los 50 y 60 años, pero ha aumentado mucho su incidencia en personas jóvenes.
La detección y los tratamientos precoces son imprescindibles para mejorar la supervivencia de este tipo de cáncer.
PALABRAS CLAVE
Cáncer de piel, neoplasia cutánea, melanoma maligno.
ABSTRACT
Skin cancer is one of the most common neoplasms. It is a disease of multifactorial origin where the genotype and phenotype of the person and the external agents to which he/she is exposed are important.
There are several types of skin cancer depending on the cells from which it originates. Among them, the most dangerous and deadly is melanoma due to its high capacity to generate metastasis. Its appearance is frequent between the ages of 50 and 60, but its incidence has greatly increased in young people.
Early detection and treatment are essential to improve the survival of this type of cancer.
KEY WORDS
Skin cancer, cutaneous neoplasm, malignant melanoma.
DESARROLLO DEL TEMA
El cáncer de piel se define como el crecimiento sin control de células anómalas de la piel debido a la acumulación de alteraciones genéticas a repetición. Actualmente se trata de una de las neoplasias más comunes.
El riesgo de desarrollar esta enfermedad depende de diversos factores que se pueden diferenciar entre ambientales y constitucionales, es por ello por lo que se considera una enfermedad de origen multifactorial. Los factores constitucionales están relacionados con el genotipo y fenotipo de la persona (la historia familiar del paciente, su tipo de piel, su color de pelo…), y los factores ambientales son agentes químicos o físicos que afectan a los organismos vivos, siendo el más importante de todos estos la radiación ultravioleta1,2.
Existen varios tipos de cáncer de piel. Por un lado, están los no melanomas, donde se encuentran el carcinoma basocelular y el epidermoide (derivados de la epidermis). Y por otro lado está el melanoma (originado en los melanocitos)1.
De esos tres, el más frecuente es el carcinoma basocelular, aunque tiene una tasa de mortalidad muy baja. Por contra, el más peligroso y mortal de los tipos de cáncer de piel es el melanoma. Esto es debido a su alta capacidad para generar metástasis3.
El melanoma aparece habitualmente en la piel, pero también puede verse presente en diferentes partes del cuerpo como el iris, el recto o la vagina3.
La aparición del melanoma es más frecuente en personas con edades de entre 50 y 60 años, aunque su incidencia ha aumentado en las personas jóvenes y se ha convertido en uno de los cánceres más comunes entre los 25 y 29 años3.
Los factores de riesgo a tener en cuenta para la aparición de este tipo de cáncer de piel son1,2:
- Tener la piel clara (Fenotipos I y II, al tener menos pigmento en la piel se tiene menor protección contra la radiación UV).
- Historia de quemaduras solares.
- Exposición excesiva a luz UV (se considera el principal factor de riesgo, puede ser por exposición directa al sol o por camas de bronceado).
- Vivir cerca del ecuador o en lugares con mayor altitud (son zonas donde los rayos solares son más directos y reciben mayores cantidades de luz UV).
- Múltiples nevos y/o nevos atípicos (son indicativos indirectos de exposición a rayos UV, puesto que se desarrollan a causa de la exposición solar)
- Historia familiar de melanoma.
- Inmunosupresión.
- Edad (el daño al ADN es acumulativo con el paso del tiempo).
Dentro del melanoma, encontramos también diferentes tipos según las lesiones que se generan1,2:
- Melanoma de extensión superficial: el más frecuente de los melanomas. Se manifiesta generalmente en la parte del tronco en hombres y en extremidades inferiores en mujeres. Se manifiesta como una mancha de color marrón/negro con bordes irregulares.
- Melanoma nodular: es el segundo más común y aparece en zonas de tronco, cuello y cabeza. Se observa como un nódulo azul/negro que pude llegar a ulcerarse y sangrar. Suelen tener peor pronóstico por identificarse en estadios más avanzados.
- Melanoma lentigo maligno: es mayormente diagnosticado en personas mayores y aparece en zona facial dañada por el sol, principalmente nariz y mejilla. Se observa como una macula de color café o negro con bordes irregulares.
- Melanoma lentiginoso acral: el menos frecuente, similar al lentigo maligno, pero aparece generalmente en palmas de manos, plantas de los pies y uñas.
Para la identificación de las lesiones cutáneas de carácter sospechoso en los adultos se utiliza frecuentemente la regla clínica ABCDE, que valora: asimetría, irregularidad de los bordes, variabilidad del color, diámetro >6mm y evolución. Aunque esta regla nos ayuda a identificar lesiones peligrosas, el diagnóstico solo puede confirmarse a través de una biopsia excisional4.
Las opciones de tratamiento del melanoma son variadas dependiendo del alcance de la lesión.
Para una lesión primaria localizada (melanoma in situ) la única opción de tratamiento efectivo es la extirpación quirúrgica. En cambio, si nos encontramos con lesiones más amplias (en las que hay afectación ganglionar o metástasis), es necesario añadir otros tratamientos coadyuvantes a la cirugía. Entre estas otras opciones se encuentran la inmunoterapia, la quimioterapia, la radioterapia, el interferón intralesional4,5.
La supervivencia de los pacientes es mayor en los melanomas primarios que en aquellos en los que hay metástasis. Es por ello por lo que una detección y tratamiento tempranos son lo más importante para disminuir la mortalidad.
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