Meningitis

5 abril 2024

AUTORES

  1. María Pilar Pueyo Tejedor. Enfermera HRV, Zaragoza.
  2. Silvia Elena Arriaza Cruz. TCAE HNSG, Zaragoza.
  3. Eva Martínez Aznar. Enfermera HRV, Zaragoza.
  4. Susana Alcubierre Iriarte. Enfermera HRV, Zaragoza.
  5. María Jesús Arnal Longares. Enfermera HRV, Zaragoza.
  6. María Teresa Bello Ibuarben. Enfermera HRV, Zaragoza.

 

RESUMEN

La meningitis es una enfermedad que afecta a las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal, conocidas como meninges. Esta enfermedad puede ser causada por virus, bacterias u hongos, siendo la meningitis bacteriana la más grave y potencialmente mortal de todas. Los síntomas de la meningitis pueden variar dependiendo del tipo de agente infeccioso que la esté causando, pero los más comunes incluyen fiebre alta, dolor de cabeza intenso, rigidez en el cuello, sensibilidad a la luz, confusión y en casos graves, convulsiones o coma. Es importante diagnosticar y tratar la meningitis de manera oportuna, ya que puede causar daño cerebral irreversible e incluso la muerte si no se trata adecuadamente.

PALABRAS CLAVE

Meningitis, bacteriana, vírica, fúngica.

ABSTRACT

Meningitis is a disease that affects the membranes that surround the brain and spinal cord, known as the meninges. This disease can be caused by viruses, bacteria or fungi, with bacterial meningitis being the most serious and potentially fatal of all. Symptoms of meningitis can vary depending on the type of infectious agent causing it, but the most common include high fever, severe headache, stiff neck, sensitivity to light, confusion, and in severe cases, seizures or coma. It is important to diagnose and treat meningitis promptly, as it can cause irreversible brain damage and even death if not treated properly.

KEY WORDS

Meningitis, bacterial, viral, fungal.

 

DESARROLLO DEL TEMA

La meningitis es una enfermedad que afecta a las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal, conocidas como meninges. Esta enfermedad puede ser causada por virus, bacterias u hongos, siendo la meningitis bacteriana la más grave y potencialmente mortal de todas.

Los síntomas de la meningitis pueden variar dependiendo del tipo de agente infeccioso que la esté causando, pero los más comunes incluyen fiebre alta, dolor de cabeza intenso, rigidez en el cuello, sensibilidad a la luz, confusión y en casos graves, convulsiones o coma. Es importante diagnosticar y tratar la meningitis de manera oportuna, ya que puede causar daño cerebral irreversible e incluso la muerte si no se trata adecuadamente1.

La meningitis bacteriana es una de las formas más peligrosas de la enfermedad, ya que los síntomas pueden aparecer rápidamente y progresar rápidamente. Esta forma de meningitis puede ser causada por diferentes tipos de bacterias, siendo las más comunes Neisseria meningitidis, Streptococcus pneumoniae y Haemophilus influenzae tipo b. Estas bacterias pueden ingresar al cuerpo a través de la nariz y la garganta y posteriormente llegar al torrente sanguíneo, donde se pueden propagar a las meninges y causar la infección.1La meningitis bacteriana puede afectar a personas de todas las edades, pero se observa con mayor frecuencia en niños menores de cinco años, adultos mayores y personas con sistemas inmunológicos debilitados. Es importante tener en cuenta que la meningitis bacteriana puede ser contagiosa, por lo que es fundamental tomar precauciones adecuadas para prevenir la propagación de la enfermedad, como lavarse las manos con frecuencia, evitar el contacto cercano con personas enfermas y mantener un buen estado de salud general2.

El diagnóstico de la meningitis bacteriana se basa en la combinación de síntomas clínicos, pruebas de laboratorio y análisis del líquido cefalorraquídeo, que se obtiene a través de una punción lumbar. Esta muestra de líquido cefalorraquídeo se analiza en busca de la presencia de bacterias y otros signos de infección. Además, en algunos casos puede ser necesario realizar pruebas de imagen, como una resonancia magnética, para evaluar el grado de inflamación en el cerebro y la médula espinal. El tratamiento de la meningitis bacteriana incluye el uso de antibióticos intravenosos para combatir la infección bacteriana, así como el control de los síntomas y el apoyo a la función cerebral y la presión intracraneal. En casos graves, puede ser necesario hospitalizar al paciente para brindarle una atención médica especializada y monitoreo constante. La meningitis bacteriana puede ser mortal si no se trata rápidamente, por lo que es crucial buscar atención médica de inmediato si se sospecha de esta enfermedad2,4.

Además de la meningitis bacteriana, existen otros tipos de meningitis menos comunes, pero igualmente peligrosos, como la meningitis viral y la meningitis fúngica. La meningitis viral es causada por diferentes virus, como el virus del herpes simple, el virus de la varicela zóster y el virus del HIV, entre otros. Los síntomas de la meningitis viral suelen ser más leves que los de la meningitis bacteriana y pueden incluir fiebre, dolor de cabeza, fatiga y erupciones cutáneas. Aunque rara vez es mortal, la meningitis viral puede causar complicaciones graves como daño en los nervios y el cerebro si no se trata adecuadamente.

Por otro lado, la meningitis fúngica es causada por hongos que pueden infectar las meninges a través de la sangre o el sistema linfático3. Esta forma de meningitis es más común en personas con sistemas inmunológicos debilitados, como pacientes con VIH/SIDA, personas que han recibido trasplantes de órganos o aquellas que están recibiendo tratamiento con quimioterapia. Los síntomas de la meningitis fúngica pueden ser similares a los de la meningitis bacteriana, pero su tratamiento requiere de antifúngicos y a veces la administración de medicación directamente en el líquido cefalorraquídeo.

En la actualidad, existen vacunas disponibles para prevenir la meningitis bacteriana causada por algunas de las bacterias más comunes, como la vacuna contra el meningococo, la vacuna contra el neumococo y la vacuna contra el Hib. Estas vacunas son recomendadas para ciertos grupos de personas, como bebés, niños, adolescentes y adultos con factores de riesgo, para ayudar a prevenir la infección y reducir la propagación de la enfermedad4.

 

CONCLUSIÓN

La meningitis es una enfermedad grave que puede tener consecuencias devastadoras si no se trata a tiempo. Es fundamental conocer los síntomas de la meningitis y buscar atención médica de inmediato si se sospecha de esta enfermedad. Además, es importante seguir las recomendaciones de vacunación para prevenir la meningitis bacteriana y reducir el riesgo de infección. Con la atención médica adecuada y el cumplimiento de las medidas de prevención, es posible reducir el impacto de la meningitis y proteger la salud de la población.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. E. López, R. Debagg. Enfermedad meningocócica: siempre presente. Cambios en los serogrupos en el Cono Sur Rev Chilena Infectol, 29 (2012), pp. 587-594.
  2. A. Tunkel, et al. Practice guidelines for the management of bacterial meningitis. Clin Infect Dis, 39 (2004), pp. 1267-1284.
  3. Q. Chang, et al. Meningococcal disease: Changes in epidemiology and prevention. Clin Epidemiol, 4 (2012), pp. 237-245.
  4. P. Domingo, et al. The changing pattern of bacterial meningitis in adult patients at a large tertiary university hospital in Barcelona, Spain (1982–2010). J Infection, 66 (2013), pp. 147-154.

 

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