Monográfico: vía intraósea en el anciano

13 marzo 2024

 

AUTORES

  1. Noelia Soria Villanueva. Diplomada en Enfermería. Enfermera Urgencias y Emergencias 061 Aragón (Zaragoza).
  2. Lucía Vicente González. Graduada en Enfermería. Enfermera Urgencias y Emergencias 061 Aragón (Zaragoza).
  3. Alarcón Maza. Graduada en Enfermería. Enfermera Urgencias y Emergencias 061 Aragón (Zaragoza).
  4. María Julia Anadón Alcaine. Graduada en Enfermería. Enfermera en Manger Heimetenesta (Alver, Noruega).
  5. María del Moral Anadón. Graduada en Enfermería. Enfermera Urgencias y Emergencias 061 Aragón (Zaragoza).
  6. Marta Legua Alcalde. Graduada en Enfermería. Enfermera Urgencias y Emergencias 061 Aragón (Zaragoza).

 

RESUMEN

Beneficios y riesgos del uso de la intraósea en la actuación extrahospitalaria y uso en población anciana con patologías de fragilidad ósea como osteoporosis.

PALABRAS CLAVE

Intraósea, osteoporosis, anciano.

ABSTRACT

Benefits and risks of using intraosseous access in extra hospital care and its use in the elderly population with bone fragility conditions such as osteoporosis.

KEY WORDS

Intraosseous, osteoporosis, elderly.

INTRODUCCIÓN

La vía intraósea es la segunda vía de elección en la emergencia sanitaria, sin embargo con la facilidad de canalización con los taladros de intraósea, esta técnica se está utilizando también para asistencias urgentes, no emergentes, es decir, en asistencias en las que no es necesario canalizar con premura, en la que el tratamiento puede demorarse unos minutos incluso horas, por lo que nos tenemos que plantear si es necesario poner una intraósea o se pueden buscar otras alternativas como un acceso venoso guiado por ultrasonidos o una vía subcutánea, dependiendo del beneficio-riesgo del acceso y los medicamentos que pueden o no infundirse.

El anciano es una persona que por definición tiene debilidad ósea, debido a que conforme envejecemos se pierde masa o densidad ósea. Los huesos pierden calcio y otros minerales, por lo que son más frágiles. Además, la cavidad medular de los huesos largos se ve reducida con la edad, lo que hace que está vía sea menos eficaz en los ancianos1.

Indicaciones:

En situaciones de emergencia con riesgo vital del paciente, como son el caso de la Parada Cardiorrespiratoria o el Shock, siempre y cuando no se haya podido canalizar una vía venosa de acceso periférico al primer intento.

Contraindicaciones:

Existen diferentes estudios sobre las complicaciones de las vías intraóseas, dividiendo las contraindicaciones en absolutas y relativas. No obstante, las últimas revisiones sólo hablan de contraindicaciones relativas, siendo estas: las fracturas de la extremidad donde se quiere insertar la intraósea (por riesgo de pseudoartrosis o síndrome compartimental), infecciones en el punto de punción, situaciones de osteoporosis u osteogénesis imperfecta, tumores óseos (por riesgo de fracturas en su colocación) y pacientes con traumatismo abdominal grave (no se recomienda utilizar huesos por debajo del abdomen). También está contraindicada en caso de intervención quirúrgica reciente en dicha extremidad. Y por último se desaconseja su uso en caso de no ser capaces de localizar los puntos de referencia para realizar la inserción debido a malformaciones, obesidad o edemas de la extremidad.

El Comité Europeo de Resucitación (ERC) recomienda su uso como segunda vía de elección en la Parada Cardiorrespiratoria y en el Shock pero recomienda también que en cuanto se pueda se consiga un acceso venoso periférico puesto que no es recomendable mantener la vía intraósea por más de 24 horas y la infusión de grandes cantidades de líquido deben de realizarse con un infusor a presión.

 

Técnica:
Localizaciones más habituales2:

  • Tibial distal, entre 1-2 cm por encima del maléolo interno en la tuberosidad tibial anterior
  • Cabeza humeral.

 

Tipos de intraósea:

  • manual, su colocación es haciendo fuerza rotatoria contra el hueso.
  • automática o pistola intraósea, se trata de un aparato que tiene insertado un muelle con mucha fuerza en el interior, al apretar contra la piel salta el muelle e impulsa la aguja contra el hueso.
  • taladro; como un taladro normal, mucho más rápido, indoloro, menos traumático y mucho más fiable.

 

Técnica (dependerá del dispositivo que se vaya a utilizar).

Es común en todos los dispositivos: desinfectar la piel. En caso de que el paciente esté consciente se puede anestesiar la zona de punción con un anestésico local si se va a utilizar una intraóseo manual o una automática, si no no es necesario. Sería recomendable colocar anestésico local después cuando se vaya a hacer el lavado.

Dispositivo manual3:

Se coge la intraósea con fuerza se clava la aguja en la piel y se coloca a 90º con respecto al eje del hueso y se comienza a insertar la aguja en el hueso con un movimiento rotatorio hasta que se nota como se vence la resistencia del periostio, se notara como un crujido, eso significa que hemos llegado al canal medular.

Pistola intraósea:

Primero se elige la profundidad a la que vamos a querer introducir la aguja dependiendo de la zona donde se va a insertar la aguja y la edad del paciente (niños). Una vez hecho, colocamos el dispositivo a 90º del eje del hueso, sujetamos con firmeza el dispositivo y con la flecha hacia abajo retiramos el seguro y hacemos presión hacia abajo a la vez que con los dedos índice y medio tiramos hacía arriba. Entonces se producirá el disparo que insertará la aguja en el hueso, con el seguro de la pistola podremos sujetar la aguja de la intraósea.

Taladro:

En este caso, se coloca la aguja en un ángulo de 90º con respecto al eje del hueso, se clava sobre la piel, se activa el taladro hasta que la última marca de la aguja sea visible a 5mm de la piel.

Técnica retirada del fiador:

Es común para todos los dispositivos. Retiramos el trocar y aspiramos con una jeringa, deberíamos obtener material medular, aunque no siempre es así.

Finalmente, inyectamos 5ml de suero que pueden tener lidocaína diluida para evitar el dolor al romper las trabéculas e impedir que la aguja se obstruya. Se fija la aguja y se conecta la llave de tres vías. Si la técnica no ha dado resultado y no se pueden infundir líquidos, presionar durante 5 minutos y nunca volver a intentar pinchar en el mismo hueso.

 

CONCLUSIÓN

La vía intraósea es una vía eficaz y rápida y de fácil colocación, no obstante se debería de limitar sólo en casos en los que se trate de una emergencia vital en general, pero en el caso de las personas ancianas se debe de tener aún más en consideración debido a que puede darse ensañamiento terapéutico y además las complicaciones posteriores debido a su fisiopatología de base pueden ser mayores que en una persona joven, creandoles problemas de movilidad y reduciendo considerablemente su calidad de vida.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. MedlinePlus [Internet]. Bethesda (MD): Biblioteca Nacional de Medicina (EE. UU.); 2019 [consultado el 11 febrero 2024]. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/
  2. Bibiano C. Técnicas en Urgencias en: Bibiano C, coordinador. Manual de Urgencias. Madrid: Grupo Saned-Edicomplet. p.57-58.
  3. Melgarejo D, García M, González B. RECOMENDACIÓN DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE ENFERMERÍA DE URGENCIAS Y EMERGENCIAS SOBRE INSERCIÓN, CUIDADOS, USO Y MANTENIMIENTO DE LA VÍA INTRAÓSEA PARA LOS PROFESIONALES DE LOS EQUIPOS DE URGENCIAS Y EMERGENCIAS. [Internet]. [Consultado el 06 de febrero de 2024] Disponible en: https://www.enfermeriadeurgencias.com/

 

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