AUTORES
- Inés Hernández Armengod. Enfermera. Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza, España.
- Laura Aisa Gil. Enfermera Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza, España.
- Ana Calvo García. Enfermera. Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza, España.
- Mª del Pilar F. Arco Lázaro. Enfermera. Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza, España.
- Lidia Jimeno Herrera. Enfermera. Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza, España.
- Marta Marín Lanau. Enfermera. Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza, España.
RESUMEN
La obesidad grado 1, definida por un índice de masa corporal (IMC) entre 30 y 34.9 kg/m², es una condición prevalente que afecta a un porcentaje significativo de la población mundial. Si bien se asocia con un riesgo moderado de comorbilidades, como la hipertensión, la diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares, es fundamental reconocer que el manejo adecuado puede prevenir la progresión a grados más severos de obesidad. El tratamiento incluye modificaciones en el estilo de vida, intervención nutricional, ejercicio y, en algunos casos, tratamientos farmacológicos. Este artículo revisa de manera integral las características clínicas, las herramientas diagnósticas, las intervenciones terapéuticas y la importancia de la prevención en la obesidad grado 1.
PALABRAS CLAVE
Obesidad, índice de masa corporal, obesidad grado 1, tratamiento, prevención, comorbilidades.
ABSTRACT
Grade 1 obesity, defined by a body mass index (BMI) between 30 and 34.9 kg/m², is a prevalent condition affecting a significant proportion of the global population. Although associated with a moderate risk of comorbidities such as hypertension, type 2 diabetes, and cardiovascular diseases, appropriate management can prevent the progression to more severe forms of obesity. Treatment includes lifestyle modifications, nutritional interventions, exercise, and, in some cases, pharmacological treatments. This article provides a comprehensive review of the clinical features, diagnostic tools, therapeutic interventions, and the importance of prevention in grade 1 obesity.
KEY WORDS
Obesity, body mass index, grade 1 obesity, treatment, prevention, comorbidities.
DESARROLLO DEL TEMA
La obesidad es una de las condiciones de salud pública más prevalentes en todo el mundo, con una tendencia creciente en diversas poblaciones. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 650 millones de adultos en todo el mundo son obesos, con la obesidad grado 1 representando un segmento importante de esta población1. La obesidad grado 1 se define por un índice de masa corporal (IMC) entre 30 y 34.9 kg/m², y aunque a menudo se percibe como una forma menos grave de obesidad, su impacto en la salud está lejos de ser trivial.
La obesidad es un factor de riesgo importante para una serie de enfermedades crónicas, como diabetes tipo 2, hipertensión, dislipidemia, y enfermedades cardiovasculares, las cuales contribuyen de manera significativa a la morbilidad y mortalidad prematura2. A pesar de esto, muchas personas con obesidad grado 1 no buscan tratamiento debido a una subestimación de los riesgos asociados, lo que resalta la importancia de una intervención temprana.
Este artículo tiene como objetivo proporcionar una visión integral sobre la obesidad grado 1, abordando sus mecanismos patológicos, diagnóstico, opciones de tratamiento y estrategias de prevención.
Mecanismos patológicos:
La obesidad grado 1 se asocia con un exceso de tejido adiposo, que genera un ambiente inflamatorio crónico de bajo grado. Este exceso de grasa visceral en particular, que se acumula en la cavidad abdominal, es especialmente peligroso ya que se asocia con un mayor riesgo de desarrollar comorbilidades metabólicas y cardiovasculares3.
Los adipocitos, las células encargadas del almacenamiento de grasa, liberan diversas sustancias que influyen en el metabolismo, incluyendo citoquinas proinflamatorias como el TNF-α y la interleucina-6 (IL-6), que están involucradas en la resistencia a la insulina y la disfunción endotelial4. Además, la acumulación de grasa visceral también está relacionada con alteraciones en la regulación del apetito y el metabolismo energético, debido a la secreción de hormonas como la leptina, que en situaciones de obesidad puede desarrollar resistencia5.
Características clínicas:
Las personas con obesidad grado 1 suele presentar una distribución corporal predominantemente centrada en el abdomen, con una circunferencia abdominal superior a los 102 cm en hombres y 88 cm en mujeres, lo que aumenta el riesgo de desarrollar complicaciones metabólicas. Los síntomas comunes incluyen dificultad para realizar ejercicio físico, fatiga, problemas respiratorios como la apnea del sueño y, en algunos casos, dolor articular debido al exceso de peso5.
Desde el punto de vista psicológico, la obesidad grado 1 también puede estar asociada con trastornos del estado de ánimo, como la depresión y la ansiedad, lo que puede dificultar la adherencia al tratamiento6. La estigmatización social de la obesidad también puede contribuir a un mayor aislamiento social y disminuir la calidad de vida del paciente7.
Diagnóstico:
El diagnóstico de la obesidad grado 1 se basa principalmente en la medición del IMC, que es un indicador indirecto de la cantidad de grasa corporal. Según la clasificación de la OMS, un IMC de 30 a 34.9 kg/m² corresponde a la obesidad grado 11. Aunque el IMC es útil para la clasificación, no proporciona información directa sobre la distribución de la grasa o la presencia de comorbilidades asociadas.
Además del IMC, la evaluación clínica debe incluir la medición de la circunferencia abdominal y la identificación de factores de riesgo metabólicos y cardiovasculares, como hipertensión, dislipidemia y resistencia a la insulina. Las pruebas de laboratorio, como el análisis de glucosa en ayunas y los perfiles lipídicos, también son útiles para evaluar el riesgo asociado8.
Manejo terapéutico:
El tratamiento de la obesidad grado 1 se basa en un enfoque multifacético, que incluye intervenciones en el estilo de vida, tratamiento farmacológico y, en algunos casos, cirugía.
1. Intervención en el estilo de vida:
La pérdida de peso es el pilar fundamental en el tratamiento de la obesidad grado 1. Las recomendaciones incluyen la adopción de una dieta balanceada, con un déficit calórico moderado, y la práctica regular de actividad física. La combinación de dieta y ejercicio ha demostrado ser eficaz en la reducción de peso y la mejora de los factores de riesgo metabólicos9.
2. Tratamiento farmacológico:
En pacientes que no logran una pérdida de peso adecuada con cambios en el estilo de vida, se pueden considerar medicamentos para el manejo de la obesidad. Entre los fármacos aprobados se incluyen los inhibidores de la absorción de grasas, como el orlistat, y los moduladores del apetito, como la lorcaserina. Estos tratamientos deben ser acompañados de un monitoreo continuo para evaluar su efectividad y posibles efectos secundarios10.
3. Cirugía bariátrica:
Aunque la cirugía bariátrica no es una opción común para los pacientes con obesidad grado 1, puede considerarse en aquellos con comorbilidades graves o que no responden a otros tratamientos. Procedimientos como la gastrectomía en manga y el bypass gástrico son opciones efectivas para pacientes con obesidad más severa11.
Prevención:
La prevención de la obesidad grado 1 debe comenzar desde la infancia, promoviendo hábitos alimenticios saludables y una vida activa. A nivel comunitario, las políticas públicas enfocadas en la mejora de la nutrición y el acceso a instalaciones deportivas son esenciales para frenar la prevalencia de la obesidad. Además, la educación sobre los riesgos asociados con el sobrepeso y la obesidad puede ayudar a reducir la estigmatización social y aumentar la conciencia sobre la importancia de la prevención12.
CONCLUSIONES
La obesidad grado 1 es una condición prevalente que, aunque menos grave que otras formas de obesidad, representa un riesgo significativo para la salud pública. La intervención temprana con cambios en el estilo de vida, tratamiento farmacológico y, en algunos casos, cirugía, puede prevenir la progresión a grados más severos de obesidad y reducir el riesgo de comorbilidades graves. La prevención de la obesidad debe ser una prioridad a nivel global, comenzando desde edades tempranas para evitar su aparición y promover una vida más saludable.
BIBLIOGRAFÍA
- World Health Organization. Obesity and overweight. WHO; 2020. Available from: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/obesity-and-overweight
- Jia H, Lubetkin EI, Franks P. Changes in the obesity prevalence and the relationship between body mass index and health-related quality of life in U.S. adults, 2001–2010. J Am Med Assoc. 2018;320(16):1746-1754.
- Hotamisligil GS. Inflammation and metabolic disorders. Nature. 2006;444(7121):860-867.
- Kwon HS, Cho YH, Kim YJ. Mechanisms linking obesity to insulin resistance. Exp Mol Med. 2007;39(2):89-97.
- Benoit SC, Clegg DJ, Seeley RJ, et al. The role of leptin in the control of energy balance. Physiol Behav. 2004;81(2):61-68.
- Puhl RM, Suh Y. Stigma and social consequences of obesity. In: Drewnowski A, Almiron-Roig E, editors. Obesity prevention: The science of the origins of obesity. Springer; 2015. p. 305-320.
- Puhl RM, Brownell KD. Bias, discrimination, and obesity. Obes Res. 2006;14(5):796-803.
- Mokdad AH, Marks JS, Stroup DF, et al. Actual causes of death in the United States, 2000. JAMA. 2004;291(10):1238-1245.
- Donnelly JE, Blair SN, Jakicic JM, et al. American College of Sports Medicine position stand. Appropriate physical activity intervention strategies for weight loss and prevention of weight regain for adults. Med Sci Sports Exerc. 2009;41(2):459-471.
- Hainer V, Aldhoon-Hainerová I, Hruska K, et al. Obesity: mechanisms and therapies. Clin Sci. 2013;124(6):319-336.
- Sperling LS, Eckel RH, Aroda V, et al. Obesity management: focus on pharmacotherapy. Circulation. 2019;139(8):948-957.
- Gordon-Larsen P, Adair LS, Popkin BM. The relationship of ethnicity, socio-economic factors, and obesity in a cohort of American youth. Obes Res. 2004;12(4):684-693.