- Aida Lorente López. Médico Interno Residente de Pediatría y Áreas Específicas, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Sara Moya López. Médico Interno Residente de Pediatría y Áreas Específicas, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Ignacio Aparicio del Río. Médico Interno Residente de Pediatría y Áreas Específicas, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Ángela Hurtado Rojo. Médico Interno Residente de Pediatría y Áreas Específicas, Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
RESUMEN
La pericarditis purulenta es una infección grave del espacio pericárdico, de baja incidencia en la edad pediátrica, pero con elevada mortalidad si no se identifica y trata de forma inmediata¹. Presentamos el caso de un lactante de 15 meses que acudió por fiebre persistente, taquipnea, quejido respiratorio y hepatomegalia. Las pruebas complementarias mostraron cardiomegalia, voltajes deprimidos en el electrocardiograma y un derrame pericárdico masivo con compromiso hemodinámico en la ecocardiografía². Se realizó pericardiocentesis evacuadora y se inició tratamiento antibiótico con cefotaxima y vancomicina. El cultivo del líquido pericárdico confirmó infección por Streptococcus pneumoniae. Tras 22 días de ingreso, la evolución fue favorable. Este caso evidencia la importancia del diagnóstico precoz, la monitorización estrecha y el abordaje multidisciplinar en la pericarditis purulenta pediátrica³.
PALABRAS CLAVE
Pericarditis purulenta, derrame pericárdico, Streptococcus pneumoniae, lactante, pericardiocentesis.
ABSTRACT
Purulent pericarditis is a severe infection of the pericardial space, uncommon in children but associated with high mortality if not promptly recognized¹. We describe a previously healthy 15-month-old infant presenting with fever, tachypnea and hepatomegaly. Chest radiography revealed cardiomegaly, the ECG showed low voltages, and echocardiography confirmed a massive pericardial effusion with hemodynamic compromise². Emergent pericardiocentesis was performed and empiric intravenous cefotaxime and vancomycin initiated. Pericardial fluid cultures grew Streptococcus pneumoniae. Following 22 days of hospitalization, clinical evolution was favorable. This case highlights the critical relevance of early suspicion, rapid imaging diagnosis and intensive multidisciplinary management³.
KEY WORDS
Purulent pericarditis, pericardial effusion, Streptococcus pneumoniae, infant, pericardiocentesis.
INTRODUCCIÓN
La pericarditis purulenta es una forma rara pero extremadamente grave de infección pericárdica en la infancia¹. Su incidencia ha disminuido gracias a las vacunas conjugadas, pero continúa siendo una emergencia vital cuando aparece, especialmente en lactantes. Las manifestaciones iniciales suelen ser inespecíficas, incluyendo fiebre, taquipnea e irritabilidad, lo que puede retrasar el diagnóstico y favorecer la progresión hacia taponamiento cardíaco². El derrame pericárdico masivo puede desencadenar rápidamente colapso cardiovascular, por lo que la identificación precoz mediante ecocardiografía y el drenaje urgente resultan esenciales³.
A continuación, se presenta el caso de un lactante previamente sano con pericarditis purulenta por Streptococcus pneumoniae, subrayando la importancia del reconocimiento temprano y la actuación inmediata.
PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO
Lactante de 15 meses, previamente sano y correctamente vacunado, que acude a urgencias por fiebre persistente de tres días de evolución, acompañada de irritabilidad intensa, disminución de la ingesta, taquipnea y quejido respiratorio. Los padres referían decaimiento de 24 horas de evolución, dificultad respiratoria progresiva y distensión abdominal.
A su llegada, el paciente se encontraba irritable, con taquicardia marcada, taquipnea y evidente esfuerzo respiratorio. Presentaba hepatomegalia palpable y tonos cardíacos apagados a la auscultación, mientras que los ruidos respiratorios aparecen globalmente disminuidos. Pese al esfuerzo respiratorio, la saturación de oxígeno se mantenía dentro de límites fisiológicos de la normalidad.
Ante la sospecha de afectación cardiopulmonar se solicitó una radiografía de tórax, que evidenció una cardiomegalia considerable². El electrocardiograma mostraba voltajes deprimidos en derivaciones I, aVL y precordiales izquierdas, un hallazgo característico del derrame pericárdico³.
La ecocardiografía confirmó un derrame pericárdico masivo con colapso auricular derecho y signos claros de compromiso hemodinámico². Se decidió ingreso urgente en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos para monitorización estrecha y realización inmediata de pericardiocentesis.
Se llevó a cabo una pericardiocentesis evacuadora urgente, obteniéndose abundante líquido purulento. De manera simultánea se inició tratamiento antibiótico intravenoso con cefotaxima a dosis de 200 mg/kg/día y vancomicina a 40 mg/kg/día, junto con soporte hemodinámico y reposición de volumen. El cultivo del líquido pericárdico confirmó posteriormente infección por Streptococcus pneumoniae, mientras que los hemocultivos resultaron negativos.
Durante los días posteriores, el paciente experimentó mejoría progresiva con desaparición de la fiebre, disminución del derrame en ecocardiografías de control y normalización de parámetros inflamatorios. Permaneció ingresado diez días en UCI pediátrica, donde evolucionó favorablemente y posteriormente continuó su recuperación en planta. Finalmente, tras veinticinco días de hospitalización, se otorgó el alta sin secuelas aparentes, con seguimiento ambulatorio programado.
DISCUSIÓN
La pericarditis purulenta es una entidad poco frecuente en la edad pediátrica, pero su evolución puede ser fulminante si no se diagnostica y trata de forma precoz¹. La presentación clínica suele ser inespecífica, con fiebre prolongada, irritabilidad y taquipnea, lo que dificulta el diagnóstico y retrasa el inicio del tratamiento. En este caso, la presencia de hepatomegalia, tonos cardíacos apagados, cardiomegalia en la radiografía y voltajes bajos en el electrocardiograma sugirieron inicialmente un derrame pericárdico significativo².
La ecocardiografía es fundamental, ya que permite confirmar el derrame, valorar su magnitud y detectar signos de taponamiento cardíaco, una situación potencialmente letal que requiere drenaje urgente³. En la edad pediátrica, Streptococcus pneumoniae continúa siendo uno de los patógenos más frecuentemente implicados en la pericarditis purulenta⁴, incluso en pacientes vacunados, probablemente por diseminación hematógena desde un foco respiratorio o una bacteriemia.
El drenaje precoz del pericardio es esencial para mejorar la función hemodinámica y evitar complicaciones como sepsis, shock, miopericarditis o pericarditis constrictiva⁵. La antibioterapia debe iniciarse de forma inmediata y mantenerse durante tres o cuatro semanas, ajustándose según el resultado microbiológico⁶. La monitorización en una unidad de cuidados intensivos es indispensable en lactantes debido a la rápida progresión hacia taponamiento.
En este caso, el reconocimiento temprano del cuadro, la realización de ecocardiografía urgente, el drenaje inmediato mediante pericardiocentesis y la administración de antibioterapia adecuada permitieron una evolución favorable sin secuelas a corto plazo. Este caso subraya la importancia de mantener un alto índice de sospecha ante un lactante con fiebre persistente, deterioro general y signos de compromiso cardíaco, así como la necesidad de un manejo multidisciplinar y rápido para mejorar el pronóstico.
CONCLUSIONES
La pericarditis purulenta es una patología poco frecuente, pero con elevada mortalidad si no se diagnostica y trata de forma precoz. La ecocardiografía urgente, la pericardiocentesis inmediata y el inicio rápido de antibioterapia constituyen los pilares del tratamiento. Streptococcus pneumoniae sigue siendo un agente relevante en la edad pediátrica. La coordinación multidisciplinar permitió en este caso una evolución clínica favorable sin complicaciones, destacando la importancia del diagnóstico temprano.
Además, resulta fundamental mantener un alto índice de sospecha ante lactantes con fiebre persistente y signos de compromiso cardiorrespiratorio, ya que la progresión hacia taponamiento cardíaco puede ser muy rápida. La monitorización estrecha, la evaluación seriada mediante ecocardiografía y el ajuste de la antibioterapia en función de los resultados microbiológicos permiten optimizar la respuesta clínica y reducir el riesgo de secuelas, como la pericarditis constrictiva. Finalmente, este caso pone de manifiesto la necesidad de reforzar la formación clínica en patologías poco frecuentes pero potencialmente letales, y subraya el valor de la actuación precoz, coordinada y basada en la evidencia científica en el manejo de emergencias cardiovasculares pediátricas.
BIBLIOGRAFÍA
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