AUTORES
- Irati Cuadrado Noain. Centro de Salud de Jaca, Servicio Aragonés de Salud, Huesca, España.
- Carlota Buen Pueyo. Servicio de Cirugía y Digestivo, Hospital Universitario San Jorge, Servicio Aragonés de Salud, Huesca, España.
- Hugo Escudero Casajus. Servicio de Urgencias, Hospital de Jaca, Servicio Aragonés de Salud, Huesca, España.
- Ignacio Bellosta Soler. Servicio Pull, Hospital Universitario San Jorge, Servicio Aragonés de Salud, Huesca, España.
- María Emilia Statie Statie. Servicio de Traumatología, Urología, Oncología y Otorrinolaringología, Hospital Universitario San Jorge, Servicio Aragonés de Salud, Huesca, España.
- Raúl Tricas Peralta. Servicio de Traumatología, Urología, Oncología y Otorrinolaringología, Hospital Universitario San Jorge, Servicio Aragonés de Salud, Huesca, España.
RESUMEN
Introducción: La administración intravenosa de medios de contraste yodados y basados en gadolinio es una práctica habitual en radiodiagnóstico que puede desencadenar reacciones de hipersensibilidad, de naturaleza generalmente leve pero ocasionalmente graves y potencialmente mortales. Su carácter infrecuente e imprevisible exige que los servicios de radiodiagnóstico dispongan de un plan de actuación protocolizado y de personal entrenado para su reconocimiento y manejo precoz.
Objetivo: Analizar, mediante una revisión narrativa de la literatura, las recomendaciones actuales para la elaboración de un plan de actuación ante reacciones alérgicas tras la administración de contraste radiológico, con especial atención al papel de enfermería.
Metodología: Se realizó una búsqueda narrativa en PubMed, CINAHL y Cochrane Library combinando los términos «hipersensibilidad a las drogas», «medios de contraste», «anafilaxia» y «seguridad del paciente», seleccionando guías de sociedades científicas, estudios multicéntricos y estudios observacionales relevantes publicados entre 2019 y 2025.
Resultados: La prevalencia global de reacciones de hipersensibilidad a contrastes yodados se sitúa en torno al 0,7 %, siendo graves solo el 0,01 % de las administraciones; la clasificación en reacciones leves, moderadas y graves permite estandarizar la respuesta clínica, que va desde la simple observación hasta la administración de adrenalina intramuscular y maniobras de reanimación en la anafilaxia. Estudios recientes evidencian, sin embargo, carencias formativas relevantes del personal de radiodiagnóstico en el manejo de las reacciones graves.
Conclusiones: La implementación de protocolos escritos, la disponibilidad de un carro de reanimación y la formación periódica mediante simulación son las medidas con mayor respaldo para mejorar la seguridad del paciente, siendo enfermería una pieza clave en su desarrollo y ejecución.
PALABRAS CLAVE
Hipersensibilidad a las drogas, medios de contraste, anafilaxia, seguridad del paciente, radiología.
ABSTRACT
Introduction: Intravenous administration of iodinated and gadolinium-based contrast media is a routine practice in diagnostic radiology that can trigger hypersensitivity reactions, generally mild in nature but occasionally severe and potentially life-threatening. Their infrequent and unpredictable nature requires radiology departments to have a standardized action plan and trained staff for their early recognition and management.
Objective: To analyze, through a narrative literature review, current recommendations for developing an action plan for allergic reactions following the administration of radiological contrast media, with particular attention to the role of nursing.
Methodology: A narrative search was performed in PubMed, CINAHL, and the Cochrane Library, combining the terms «drug hypersensitivity», «contrast media», «anaphylaxis», and «patient safety», selecting relevant scientific society guidelines, multicenter studies, and observational studies published between 2019 and 2025.
Results: The overall prevalence of hypersensitivity reactions to iodinated contrast media is around 0.7%, with severe reactions occurring in only 0.01% of administrations; classifying reactions as mild, moderate, or severe allows the clinical response to be standardized, ranging from simple observation to intramuscular adrenaline administration and resuscitation maneuvers in anaphylaxis. Recent studies, however, reveal significant training gaps among radiology staff in managing severe reactions.
Conclusions: Implementing written protocols, ensuring the availability of a resuscitation trolley, and providing periodic simulation-based training are the measures with the strongest support for improving patient safety, with nursing playing a key role in their development and execution.
KEY WORDS
Drug hypersensitivity, contrast media, anaphylaxis, patient safety, radiology.
INTRODUCCIÓN
Los medios de contraste yodados y basados en gadolinio se administran a diario en los servicios de radiodiagnóstico para mejorar la calidad diagnóstica de la tomografía computarizada y la resonancia magnética. Aunque en su mayoría son bien tolerados, pueden desencadenar reacciones adversas de tipo B —no predecibles ni dependientes de la dosis— clasificadas como reacciones de hipersensibilidad inmediatas, si ocurren dentro de la primera hora tras la administración, o no inmediatas, si aparecen entre una hora y varias semanas después1.
El estudio multicéntrico coreano de Cha et al.4, realizado sobre casi doscientos mil pacientes, sitúa la prevalencia global de reacciones de hipersensibilidad a contrastes yodados en el 0,73 %, con reacciones graves en tan solo el 0,01 % de los casos. Esta baja frecuencia, unida a la naturaleza potencialmente grave y de rápida progresión de las reacciones más severas, constituye precisamente el principal reto para su manejo: el personal de radiodiagnóstico se enfrenta a una situación de emergencia poco habitual en su práctica diaria, lo que dificulta el mantenimiento de las competencias necesarias para actuar con seguridad y celeridad.
De hecho, un estudio transversal reciente realizado en Arabia Saudí6 sobre técnicos de radiodiagnóstico evidenció carencias formativas relevantes en el manejo de reacciones graves al contraste, y señaló la ausencia de protocolos estandarizados y de programas de formación continuada como una de las principales barreras para una respuesta adecuada. Estos hallazgos justifican la elaboración de planes de actuación protocolizados, en cuyo diseño e implementación enfermería desempeña un papel central, tanto en la detección precoz de los signos de alarma como en la ejecución del tratamiento inicial.
OBJETIVOS
- Objetivo general: Analizar las recomendaciones actuales para la elaboración de un plan de actuación ante reacciones alérgicas tras la administración de medios de contraste radiológicos.
- Objetivos específicos:
- Describir la clasificación y la magnitud del problema de las reacciones de hipersensibilidad a los contrastes.
- Sintetizar las recomendaciones de manejo clínico según la gravedad de la reacción, desde las formas leves hasta la anafilaxia.
- Analizar el papel de enfermería en la preparación del servicio, la formación del personal y la prevención de reacciones recurrentes.
METODOLOGÍA
Se ha realizado una revisión narrativa de la literatura científica publicada entre los años 2019 y 2025. La búsqueda bibliográfica se llevó a cabo en las bases de datos PubMed, CINAHL y Cochrane Library, utilizando los descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS/MeSH) «hipersensibilidad a las drogas» (drug hypersensitivity), «medios de contraste» (contrast media), «anafilaxia» (anaphylaxis) y «seguridad del paciente» (patient safety), combinados mediante los operadores booleanos AND/OR.
Se priorizaron guías de práctica clínica actualizadas de sociedades científicas de referencia —la European Society of Urogenital Radiology (ESUR), el American College of Radiology (ACR) y la American Academy of Allergy, Asthma & Immunology (AAAAI)—, estudios multicéntricos de gran tamaño muestral y estudios observacionales que analizaran de forma específica la incidencia, la clasificación o el manejo de las reacciones de hipersensibilidad a medios de contraste.
Para la selección final, se orientó a sintetizar, de forma narrativa y no sistemática, la evidencia con mayor relevancia para la práctica enfermera en unidades de radiodiagnóstico.
RESULTADOS
Clasificación y magnitud del problema:
Las guías actualizadas del Comité de Seguridad de Medios de Contraste de la ESUR1 adoptan la clasificación práctica del ACR, que gradúa las reacciones de hipersensibilidad inmediatas en leves, moderadas y graves en función de la naturaleza y la progresión de los síntomas. Las reacciones leves cursan con síntomas autolimitados y no progresivos —urticaria localizada, prurito o náuseas—; las moderadas incluyen urticaria generalizada, broncoespasmo leve o edema facial sin compromiso de la vía aérea; y las graves —edema laríngeo, broncoespasmo grave, hipotensión marcada o parada cardiorrespiratoria— constituyen verdaderas urgencias vitales.
El estudio de Cha et al.4 identifica como principales factores de riesgo para el desarrollo de una reacción de hipersensibilidad el antecedente personal o familiar de reacción previa al contraste, mientras que la premedicación y el cambio del perfil genérico del contraste yodado se comportaron como factores protectores frente a la recurrencia. Estos hallazgos son coherentes con las recomendaciones del consenso conjunto del ACR y la AAAAI3, que subraya que el antecedente de una reacción previa —y su gravedad— es el factor pronóstico más determinante a la hora de planificar exploraciones futuras con contraste.
Plan de actuación ante reacciones leves y moderadas:
Ante una reacción leve, las guías ESUR1 recomiendan mantener una observación clínica continuada del paciente, sin necesidad de tratamiento farmacológico en la mayoría de los casos, y tranquilizar tanto al paciente como a los familiares presentes. En las reacciones moderadas, se recomienda avisar de inmediato al radiólogo o médico responsable, monitorizar las constantes vitales y administrar tratamiento sintomático —antihistamínicos o broncodilatadores, según el cuadro clínico predominante— conforme al protocolo específico de cada centro.
En todos los casos, tanto las guías ESUR como el consenso ACR-AAAAI insisten en la importancia de una documentación detallada y estandarizada del episodio: fecha y hora de la administración, agente y dosis de contraste empleados, clasificación de la gravedad de la reacción, síntomas y constantes registradas, tratamiento administrado y resultado de la consulta con alergología cuando proceda, ya que esta información resulta esencial para la seguridad del paciente en exploraciones futuras.
Plan de actuación ante la reacción grave y la anafilaxia:
Ante los signos de una reacción grave o anafilaxia, la actuación debe ser inmediata: detener la inyección de contraste, solicitar ayuda o activar el código de emergencia del centro, colocar al paciente en la posición adecuada, administrar oxígeno a alto flujo y, sobre todo, proceder a la administración de adrenalina por vía intramuscular sin demora, ya que su retraso constituye uno de los principales factores asociados a una peor evolución clínica1. Debe iniciarse igualmente fluidoterapia intravenosa y monitorización continua de las constantes vitales, así como estar preparados para iniciar maniobras de reanimación cardiopulmonar si la situación lo requiere.
Las guías ESUR1 recomiendan que todo servicio que administre contraste intravenoso disponga de un carro de reanimación revisado periódicamente, con el equipamiento y la medicación de primera línea necesarios, y que el personal implicado —radiólogos, técnicos y enfermería— reciba formación práctica periódica para el reconocimiento y el tratamiento de estas reacciones, dado el carácter infrecuente de los episodios graves y el consiguiente riesgo de pérdida de competencias con el paso del tiempo.
Preparación del servicio, formación del personal y prevención de recurrencias:
El estudio transversal de Hadi et al.6 evidenció que un porcentaje relevante de técnicos de radiodiagnóstico saudíes presentaba carencias de conocimiento en el manejo de reacciones graves al contraste, y que la experiencia profesional y la formación específica recibida se asociaban de forma significativa a una mayor competencia percibida. Los autores recomiendan la incorporación de programas de formación estructurada sobre el manejo de reacciones graves en los planes de estudio de radiodiagnóstico, así como el establecimiento de marcos de competencia certificables a nivel institucional.
En relación con la prevención de reacciones recurrentes, la segunda parte de las guías ESUR2 señala que el cambio del agente de contraste causante por otra molécula con una cadena lateral distinta resulta más eficaz que la premedicación farmacológica para prevenir una nueva reacción, si bien la premedicación con antihistamínicos o corticoides puede considerarse en determinados pacientes de alto riesgo cuando no es posible cambiar de contraste ni de técnica de imagen. El consenso conjunto del ACR y la AAAAI3 ha venido precisamente a resolver una discrepancia histórica entre ambas sociedades, recomendando actualmente la premedicación selectiva —y no sistemática— en pacientes con antecedente de reacción grave que no puedan evitar la reexposición al contraste.
DISCUSIÓN
La evidencia revisada muestra que la seguridad del paciente ante una reacción alérgica al contraste no depende tanto de disponer de un fármaco o protocolo concreto, sino de la existencia de un plan de actuación escrito, conocido y entrenado por todo el equipo del servicio de radiodiagnóstico1. La baja incidencia de las reacciones graves4 hace que la experiencia clínica acumulada por cada profesional de forma individual sea, casi por definición, insuficiente para garantizar una respuesta óptima, lo que convierte a la formación periódica y a la simulación clínica en elementos tan importantes como el propio conocimiento teórico del protocolo6.
Enfermería desempeña un papel central en todas las fases de este plan de actuación: en la valoración de antecedentes de riesgo antes de la exploración, en la vigilancia clínica activa durante y después de la administración del contraste, en el reconocimiento precoz de los signos de alarma, en la ejecución del tratamiento inicial —incluida la administración de adrenalina intramuscular en las reacciones graves— y en la documentación pormenorizada del episodio para la seguridad de exploraciones futuras.
Entre las principales limitaciones de la evidencia disponible destaca la disparidad histórica entre las recomendaciones de distintas sociedades científicas sobre la premedicación3, que solo recientemente ha comenzado a resolverse mediante consensos multidisciplinares, así como la escasez de estudios que evalúen directamente el impacto de los programas de formación y simulación sobre los resultados clínicos reales de los pacientes. Se recomienda impulsar futuras líneas de investigación orientadas a evaluar la eficacia de los programas de simulación en la mejora de los tiempos de respuesta y del resultado clínico ante reacciones graves, así como a estandarizar los criterios de documentación y notificación de estos episodios entre centros.
CONCLUSIONES
En conclusión, la elaboración de un plan de actuación protocolizado, con una clasificación clara de la gravedad de la reacción, algoritmos de tratamiento específicos para cada nivel, disponibilidad permanente de un carro de reanimación y formación periódica del personal mediante simulación, constituye la estrategia con mayor respaldo para garantizar una respuesta segura y eficaz ante las reacciones alérgicas a los medios de contraste, siendo enfermería la disciplina llamada a liderar su implementación en las unidades de radiodiagnóstico.
BIBLIOGRAFÍA
- van der Molen AJ, van de Ven AAJM, Vega F, Dekkers IA, Geenen RWF, Bellin MF, et al. Hypersensitivity reactions to contrast media: Part 1. Management of immediate and non-immediate hypersensitivity reactions in adults. Updated guidelines by the ESUR Contrast Media Safety Committee. Eur Radiol. 2025;35(11):6798-6810.
- van der Molen AJ, van de Ven AAJM, Vega F, Dekkers IA, Geenen RWF, Bellin MF, et al. Hypersensitivity reactions to contrast media: Part 2. Prevention of recurrent hypersensitivity reactions in adults. Updated guidelines by the ESUR Contrast Media Safety Committee. Eur Radiol. 2025;35(11):6811-6825.
- Wang C, Ramsey A, Lang D, et al. Management and prevention of hypersensitivity reactions to radiocontrast media: a consensus statement from the American College of Radiology and the American Academy of Allergy, Asthma & Immunology. J Allergy Clin Immunol Pract. 2025;13(4):1029-1047.
- Cha MJ, Kang DY, Lee W, Yoon SH, Choi YH, Byun JS, et al. Hypersensitivity reactions to iodinated contrast media: a multicenter study of 196,081 patients. Radiology. 2019;293(1):117-124.
- American College of Radiology (ACR). ACR Manual on Contrast Media. Version 2024. Reston (VA): American College of Radiology; 2024.
- Hadi YH, Aljuaid MH, Alotaibi NA, Altalhi FK, Ali HM, Alrefaei MG, et al. Investigating computed tomography radiographers’ expertise in responding to severe contrast media reactions: a cross-sectional study. BMC Med Educ. 2025;25(1):445.
ANEXOS
Tabla 1. Clasificación de la gravedad de las reacciones de hipersensibilidad inmediatas al contraste y actuación inicial recomendada.
| Gravedad | Signos y síntomas orientativos | Actuación inicial |
| Leve | Urticaria limitada, prurito, náuseas, calor o rubor cutáneo, sin progresión ni afectación hemodinámica. | Observación clínica continuada; habitualmente no precisa tratamiento farmacológico; tranquilizar al paciente. |
| Moderada | Urticaria generalizada, broncoespasmo leve-moderado, edema facial sin compromiso de la vía aérea, cambios leves en las constantes. | Avisar al radiólogo/médico responsable; administrar tratamiento sintomático (antihistamínico, broncodilatador) según protocolo; monitorizar constantes. |
| Grave | Edema laríngeo, broncoespasmo grave, hipotensión, pérdida de consciencia o parada cardiorrespiratoria (anafilaxia). | Detener la inyección, pedir ayuda/activar código de emergencia, adrenalina intramuscular, oxígeno, fluidoterapia y monitorización continua; iniciar RCP si procede. |