Probióticos en el manejo general de la influencia de eje intestino cerebro sobre la migraña

14 septiembre 2025

 

AUTORES

  1. Jolanta Swierczynska. Graduada en Enfermería. EAP en Centro de Salud Valdespartera (Zaragoza). España.
  2. Jordán Lozano Clemente. Graduado en Enfermería. Servicio de esterilización en el Hospital Clínico Lozano Blesa (Zaragoza). España.
  3. Isabel Loscos García. Graduada en Enfermería. EAP en CS Fernando el Católico (Zaragoza). España.
  4. Sonia Val Pérez. Graduada en Enfermería. Unidad de Cuidados Intensivos en el Hospital Royo Villanova (Zaragoza). España.
  5. Celia Socada Rasal. Graduada en Enfermería. EAP en Centro de Salud Amando Loriga, Caspe (Zaragoza). España.
  6. Daniel Guerrero Latorre. Graduado en Enfermería. Servicio de esterilización en el Hospital Clínico Lozano Blesa (Zaragoza). España.

 

RESUMEN

La migraña es un trastorno neurológico recurrente de dolor de cabeza moderado o severo, a menudo considerado como de origen vascular más prevalente y debido a procesos neuroinflamatorios. Recientemente, el eje intestino-cerebro ha atraído una creciente atención como modulador de numerosos procesos neurológicos, como en las condiciones de dolor crónico. Al modular la microbiota intestinal, los probióticos están emergiendo como un adyuvante en la terapéutica de la migraña al reducir la inflamación sistémica. Aquí, revisamos la evidencia de una relación entre la microbiota intestinal y la migraña, así como el consumo de probióticos en personas con dolor de cabeza por migraña. El contenido también incluye las funciones del personal de enfermería (educación para la salud, apoyo al paciente y el modelo biopsicosocial). Aunque la evidencia todavía no es muy abundante, los probióticos pueden considerarse dentro de enfoques complementarios en ciertos casos y con vigilancia profesional.

PALABRAS CLAVE

Migraña, probióticos, microbiota intestinal, eje intestino-cerebro, neuroinflamación, enfermería.

ABSTRACT

Migraine is a recurrent neurological disorder characterized by moderate to severe headache pain, often considered to have a vascular origin and associated with neuroinflammatory processes. Recently, the gut-brain axis has garnered increasing attention as a modulator of various neurological processes, including chronic pain conditions. By modulating the gut microbiota, probiotics are emerging as adjuncts in migraine therapy by reducing systemic inflammation. This review examines the evidence linking the gut microbiota to migraine and the role of probiotics in managing migraine headaches. Additionally, it discusses the functions of nursing staff, including health education, patient support, and the biopsychosocial model. Although the evidence remains limited, probiotics may be considered within complementary approaches in certain cases and under professional supervision.

KEY WORDS

Migraine disorders, probiotics, gastrointestinal microbiome, gut – brain axis, central nervous system, nursing.

INTRODUCCIÓN

Más del 12% de la población mundial sufre de migrañas, que se encuentran entre las causas más comunes de discapacidad en adultos jóvenes con un mayor riesgo de ataque que afecta principalmente a mujeres que han alcanzado sus años fértiles1. Se presenta como ataques recurrentes de dolor de cabeza pulsátil, generalmente unilateral, asociado con fotofobia y fonofobia, náuseas e incluso aura neurológica2. Una vez clínicamente afiliada a variaciones vasculares o neuroquímicas en el contexto más amplio de un modelo biopsicosocial, las conceptualizaciones contemporáneas del dolor de cabeza han sido eclipsadas recientemente por asociaciones más de moda, como aquellas que involucran la microbiota intestinal y el eje intestino-cerebro; aunque esto probablemente presagia una consideración tardía de estos intermediarios de enfermedad modificables3,4.

Con esta nueva perspectiva, es posible explorar los probióticos como un adyuvante terapéutico adicional.

OBJETIVO

El objetivo de este artículo es realizar una breve revisión basada en la evidencia científica actual sobre el eje intestino-cerebro en la patogénesis de la migraña y evaluar el potencial terapéutico que presentan los probióticos como adyuvantes en su manejo. Se relacionan pasos neuroinmunológicos específicos con la microbiota intestinal y el lugar de las enfermeras en estrategias complementarias dirigidas a pacientes en el manejo de la migraña.

METODOLOGÍA

Realizamos una revisión sistemática de la literatura a través de PubMed, Web of Science, Embase, Scopus y Cochrane de acuerdo con las directrices PRISMA (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses). Todos los estudios clínicos y preclínicos sobre la relación entre microbiota intestinal, migraña y tratamiento con probióticos de esta manera fueron elegibles para el proceso de inclusión. Además, se investigaron fuentes de atención de enfermería adaptadas para emparejar estrategias de enseñanza y apoyo al paciente con el manejo de la migraña.

DESARROLLO

Eje Intestino-Cerebro y Migraña:

El eje intestino-cerebro es anatómica y funcionalmente complejo e incluye un sistema de comunicación bidireccional entre el ENS (sistema nervioso entérico) y el SNC (sistema nervioso central), incluyendo mecanismos y regulaciones inmunológicas, endocrinas, neuroquímicas (incluyendo facilitadas por el nervio vago)4. Se ha informado que las personas que padecen migrañas muestran una mayor prevalencia de disbiosis, con una riqueza bacteriana reducida y una disminución en las poblaciones comensales como Lactobacillus y Bifidobacterium5. La migraña está asociada con un mayor riesgo de disfunción gastrointestinal, particularmente síndrome del intestino irritable (SII) y dispepsia funcional, lo que respalda la relación microbiota-migraña6.

Probióticos y su Acción Neuroinmunológica:

Los probióticos se definen oficialmente como microorganismos vivos que, cuando se administran en cantidades adecuadas, confieren un beneficio para la salud del huésped7. Dichos probióticos tienen varias funciones que repercuten en el eje intestino-cerebro:

  • Restauración de la microbiota intestinal.
  • Reducción de la inflamación sistémica.
  • Fortalecimiento de la barrera intestinal.
  • Modificación de la producción de neurotransmisores como serotonina, GABA ydopamina8.

 

Esto significa que los probióticos tienen el potencial de reducir la frecuencia e intensidad de los ataques de migraña al mitigar la neuroinflamación y la excitabilidad neuronal9.

Hallazgos Clínicos sobre Probióticos en la Migraña

El estudio apenas ha comenzado a investigar el efecto de los probióticos en aquellos que sufren de migraña. Martami et al. realizaron un ensayo clínico controlado y doble ciego y controlado con placebo, demostrando reducción en la frecuencia e intensidad de los ataques10. Otro estudio de Lei presentado en 2019 con 100 pacientes suplementados con una variedad de cepas probióticas durante 10 semanas mostró que la frecuencia y la severidad de los ataques se redujeron significativamente. Un grupo pretratado de pacientes que sufrían de cáncer de cabeza y cuello sirvió como control; en comparación con este grupo, aquellos tratados con probióticos mostraron una mejora en la calidad de vida, reducción en la necesidad de analgésicos y alivio de los síntomas gastrointestinales observados en otros lugares. Otras revisiones sistemáticas afirman que los hallazgos son preliminares y se necesita más estandarización en los métodos de recolección de datos11,12.

Rol de los Profesionales de Enfermería:

Dentro de las funciones de enfermería en relación con los pacientes que sufren de migraña y los beneficios que los probióticos pueden reportar en su calidad de vida encontramos:

  • Desencadenantes y estilo de vida.
  • Educación nutricional y hábitos saludables.
  • Prevenir la frustración emocional ya que la migraña también impacta elescenario mental de un paciente.
  • Monitorizar y registrar síntomas.
  • Control del tratamiento: probióticos como adyuvante13,14.

 

Este método de enfermería permite fortalecer la voluntad del paciente y el sentimiento de autocuidado, reduciendo la dependencia de medicamentos.

PERSPECTIVAS FUTURAS Y LIMITACIONES

Aunque la evidencia inicial es prometedora, necesitamos muchos más ensayos clínicos bien ejecutados utilizando cepas específicas con seguimiento a largo plazo. Tales estudios han impulsado una visión de respuestas probióticas como altamente individuales, reflejando el estado basal de la microbiota de los sujetos y apuntando hacia tratamientos personalizados12.

CONCLUSIONES

La microbiota intestinal y las migrañas comparten una asociación, abriendo un dominio terapéutico único para este trastorno neurológico común. Se recomienda un ensayo de probióticos, que aún está en la etapa exploratoria, como un enfoque potencialmente terapéutico. La incorporación de estos conceptos en la enfermería ayuda a un cuidado del paciente más humanizado y holístico, lo que puede mejorar la gestión multidisciplinaria del paciente.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Vos T, Lim SS, Abbafati C, et al. Global burden of migraine and tension-type headache: Global Burden of Disease Study 2019. Lancet Neurol. 2020;19(10):913–22.
  2. Pietrobon D, Moskowitz MA. Pathophysiology of migraine. Annu Rev Physiol. 2013;75:365–91.
  3. Arzani M, Jahromi SR, Ghorbani Z, Martami F, Togha M. Gut-brain axis and migraine headache: a comprehensive review. J Headache Pain. 2020;21(1):15.
  4. Cryan JF, O’Riordan KJ, Cowan CS, et al. The microbiota-gut-brain axis. Physiol Rev. 2019;99(4):1877–913.
  5. Chen J, Chia N, Kalari KR, et al. Altered gut microbiota profiles in women with migraine. Front Cell Infect Microbiol. 2021;11:646901.
  6. Camara-Lemarroy CR, Rodríguez-Gutiérrez R, Monreal-Robles R, Marfil-Rivera LJ. Gastrointestinal disorders associated with migraine: a comprehensive review. Cephalalgia. 2016;36(7):569–84.
  7. Hill C, Guarner F, Reid G, et al. The ISAPP consensus statement on the scope and appropriate use of the term probiotic. Nat Rev Gastroenterol Hepatol. 2014;11(8):506–14.
  8. Roubille C, Richer L, Dufresne L, Dumas M, Leclerc JM. Anti-inflammatory properties of probiotics and their impact on migraine: Hypothetical mechanisms. Nutr Neurosci. 2018;21(5):323–31.
  9. Suez J, Zmora N, Segal E, Elinav E. The pros, cons, and many unknowns of probiotics. Nat Med. 2019;25(5):716–29.
  10. Martami F, Togha M, Arzani M, et al. Efficacy of probiotics in migraine prophylaxis: a randomized, double-blind, placebo-controlled trial. Eur J Neurol. 2019;26(4):611–9.
  11. de Roos N, Liang J. Probiotics and migraine: a systematic review of the clinical evidence. Nutr Neurosci. 2021;24(3):179–88.
  12. Liang J, de Roos N. Gut microbiota modulation as a potential therapy for migraine: a narrative review. J Headache Pain. 2022;23(1):52.
  13. González A, Valverde A, Medina I, Rodríguez L. Effective communication strategies in primary care. Fam Pract. 2020;37(5):627–32.
  14. Smith P, Jones L. Nurse-led education in genetic hyperbilirubinemia. J Nurs Educ Pract. 2023;13(3):45–53.

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos