Proceso de atención de enfermería en paciente con tracción transesquelética por fractura de cadera: caso clínico

17 septiembre 2026

 

AUTORES

  1. Claudia Plana Pérez. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, Aragón, España.
  2. Larissa Neres Souza. Hospital Universitario Santa Bárbara. Soria. Castilla y León, España.
  3. Alexandra Lona Calomarde. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, Aragón, España.
  4. Alba Rodríguez Lanao. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, Aragón, España.
  5. María Ángeles Borrás Mandrión. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza, Aragón, España.
  6. Ana María Sánchez Oliván. Hospital Universitario San Jorge. Huesca, Aragón, España.
  7. Carlota Aguareles Barón. CRP Santo Cristo de los Milagros. Huesca, Aragón, España.

RESUMEN

Introducción: La fractura de cadera constituye uno de los principales problemas de salud en la población geriátrica debido a su elevada morbimortalidad, pérdida funcional y repercusión sobre la calidad de vida. La presencia de inmovilización prolongada incrementa el riesgo de complicaciones físicas y psicológicas, por lo que la actuación enfermera resulta fundamental para prevenir el deterioro funcional y favorecer la recuperación.

Presentación del caso: Se presenta el caso de un varón de 83 años ingresado en una unidad de traumatología tras sufrir un atropello con fractura de cadera derecha. Se realizó una valoración integral siguiendo el modelo de Virginia Henderson, identificándose alteraciones en la movilidad, el descanso y el riesgo de deterioro cutáneo derivado del encamamiento prolongado. Se desarrolló un plan de cuidados utilizando las taxonomías

NANDA-I, NOC y NIC.

Resultados: La aplicación sistemática de intervenciones dirigidas al mantenimiento de la movilidad residual, prevención de lesiones por presión, control del dolor y apoyo emocional permitió una evolución clínica favorable, evitando complicaciones mayores durante la hospitalización.

Conclusiones: La valoración integral enfermera y la utilización de lenguajes estandarizados facilitan la planificación individualizada de cuidados en pacientes geriátricos con fractura de cadera, contribuyendo a preservar la funcionalidad y mejorar los resultados clínicos.

PALABRAS CLAVE

Fragilidad, fractura de cadera, anciano, atención de enfermería, valoración geriátrica, rehabilitación.

ABSTRACT

Introduction: Hip fracture is one of the main health problems in the geriatric population due to its high morbidity and mortality, associated functional loss, and impact on quality of life. Prolonged immobilization increases the risk of both physical and psychological complications; therefore, nursing care is essential to prevent functional decline and promote recovery.

Case presentation: We report the case of an 83-year-old man admitted to a trauma unit after being run over, resulting in a right hip fracture. A comprehensive assessment was performed using Virginia Henderson’s model, identifying impairments in mobility and rest, as well as a risk of skin integrity deterioration due to prolonged bed rest. A care plan was developed using the NANDA-I, NOC, and NIC taxonomies.

Results: The systematic application of interventions aimed at maintaining residual mobility, preventing pressure injuries, managing pain, and providing emotional support led to a favorable clinical course, avoiding major complications during hospitalization.

Conclusions: Comprehensive nursing assessment and the use of standardized languages facilitate individualized

care planning in geriatric patients with hip fracture, contributing to the preservation of functionality and improved clinical outcomes.

KEY WORDS

Frailty, hip fracture, elderly, nursing care, geriatric assessment, rehabilitation.

INTRODUCCIÓN

La fragilidad es un síndrome geriátrico caracterizado por una disminución de la reserva fisiológica y una mayor vulnerabilidad frente a acontecimientos estresantes, lo que incrementa el riesgo de discapacidad, hospitalización, institucionalización y mortalidad. Su prevalencia aumenta progresivamente con la edad y constituye un importante problema de salud pública en las sociedades envejecidas1,2.

La fractura de cadera representa una de las consecuencias más graves de la fragilidad y de las caídas en personas mayores. Se estima que más del 90% de las fracturas de cadera ocurren en individuos mayores de 65 años y se asocian con elevadas tasas de dependencia funcional, complicaciones médicas y deterioro de la calidad de vida3,4.

Tras una fractura de cadera, la inmovilización prolongada favorece la aparición de complicaciones como úlceras por presión, pérdida de masa muscular, dolor persistente, alteraciones del sueño, depresión y deterioro funcional. La recuperación depende no solo del tratamiento traumatológico, sino también de una intervención multidisciplinar precoz orientada a preservar la funcionalidad y fomentar la autonomía5,6.

La enfermería desempeña un papel esencial en la valoración integral de estos pacientes, la detección precoz de riesgos y la implementación de intervenciones dirigidas al control del dolor, prevención de complicaciones derivadas del encamamiento y promoción de la recuperación funcional. La utilización de taxonomías estandarizadas como NANDA-I, NOC y NIC permite estructurar y evaluar los cuidados de manera sistemática7.

OBJETIVO

Describir el proceso de atención de enfermería aplicado a un paciente octogenario con fractura de cadera secundaria a un atropello, mediante una valoración integral basada en el modelo de las 14 necesidades de Virginia Henderson y la utilización de las taxonomías NANDA-I, NOC y NIC.

Asimismo, se pretende analizar la contribución de las intervenciones enfermeras en la prevención de complicaciones asociadas al encamamiento prolongado, el control del dolor, el mantenimiento de la integridad cutánea y la recuperación funcional del paciente durante su ingreso hospitalario.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Hombre de 83 años, jubilado del sector del transporte, ingresa en el servicio de Traumatología, procedente de urgencias el 25/01/22 al ser recogido por la ambulancia tras un sufrir un atropello con traumatismo directo en hemipelvis derecha. Tras realizarle varias pruebas radiológicas se realiza un diagnóstico médico de fractura de cadera.

Este varón pesa 72 kg y mide 175 cm, por lo que posee un Índice de Masa Corporal (IMC) de 23’3: normopeso.

Según nos cuenta, se trata de una persona activa y sin hábitos tóxicos. Al ingreso posee las siguientes constantes: Tensión Arterial Sistólica (TAS) de 160 mmHg, Tensión Arterial Diastólica (TAD) de 86 mmHg, Frecuencia Cardíaca (Fc) de 67 pulsaciones por minuto (ppm) y una Saturación de O2 (Sat. O2) del 98% y una Temperatura (Tª) de 36ºC.

Antecedentes personales:

  • Extrasistolia ventricular aislada, sin cardiopatía estructural
  • Fibrilación auricular paroxística no valvular, sin cardiopatía estructural
  • Hepatitis crónica por VHB desde 1990
  • Insuficiencia cardiaca leve
  • Prostatitis crónica
  • Enfermedad de Peyronie
  • Enfermedad renal crónica

Intervenciones quirúrgicas previas:

  • Faquectomía en 2018
  • Herniorrafia inguinal derecha en 2002

Alergias: No existen alergias medicamentosas conocidas

Medicación habitual:

Dexketoprofeno 25 mg: 1-0-1

  • Movicol IP 13’8 g: 1-0-0
  • Doudart 0.5/0.4 mg: 1-0-0
  • Bisoprolol 2.5 mg: 1-0-0
  • Rivaroxaban 15 mg: 1-0-0
  • Tenofovir 300 mg: Días alternos
  • Véase en anexos:
  • Evaluación del riesgo de desarrollar úlceras por presión (Escala de Braden): 14 (Riesgo moderado)
  • Evaluación de la capacidad de realizar las ABVD (Escala de Barthel): 40 (Dependencia moderada)
  • Evaluación del riesgo de caídas (Escala J.H. Downton): 1 (existe riesgo de caídas)
  • Evaluación del riesgo social (Escala de Gijón): 7 (sin riesgo social)

VALORACIÓN ENFERMERA SEGÚN EL MODELO DE NECESIDADES DE VIRGINIA HENDERSON

Necesidad de respirar:

El paciente presenta una respiración eupneica con un ritmo regular, y una coloración de piel y mucosas rosadas con buen aspecto. No suele presentar mucha mucosidad salvo cuando se encuentra resfriado según la verbalización del paciente y su entorno nos indica ser libre de humos.

Necesidad de beber y comer:

Habitualmente come en casa acompañado por su mujer ya que antes no podían hacerlo debido a que trabajaba como camionero y les era difícil pasar ese momento juntos. Suele tener apetito y realiza tres comidas de manera habitual, aunque en ocasiones realiza algún almuerzo acompañado de sus amigos. Asegura comer de manera equilibrada y con poca sal, aunque manifiesta que de cocinar suele encargarse su mujer. Utiliza prótesis dental y no tiene problemas de disfagia.

Necesidad de eliminar:

El paciente manifiesta que su frecuencia de eliminación de heces es diaria y sin esfuerzo, con heces de aspecto y color normales. Su frecuencia de eliminación urinaria es de 5 o 6 veces al día, de color amarillo y sin esfuerzo. Es continente tanto intestinal como urinario, aunque actualmente necesita ayuda total para orinar y/o defecar debido a que no puede desplazarse hasta el baño.

Necesidad de moverse y mantener una buena postura:

Previo al accidente tenía buena movilidad y era totalmente autónomo en todas las Actividades de la Vida Diaria (AVD). Tiene una pequeña dificultad para agacharse debido a los esfuerzos físicos realizados durante su vida laboral. Lleva una vida activa, verbalizando que “va al huerto todos los días”. Su frecuencia cardíaca suele rondar las 60-70 ppm salvo cuando se pone nervioso que le aumentan.

Actualmente es moderadamente dependiente para realizar las AVD, como se observa en la escala de Barthel debido a su encamamiento y, por tanto, tiene también riesgo de desarrollar úlceras por presión (UPP), como podemos observar en la escala de Braden.

Necesidad de dormir y descansar:

El paciente nos indica que duerme unas 6-7 horas al día. No suele tardar en dormirse, pero nos verbaliza que cuando tiene algo que le preocupa se suele despertar varias veces durante la noche. Suele sentirse descansado al despertar, aunque alguna tarde si nos cuenta que se queda dormido en el sofá mientras ve la televisión.

Actualmente manifiesta problemas para conciliar el sueño, debido a que le preocupa no poder continuar con su vida normal tras el accidente.

Necesidad de vestirse y desvestirse:

Nos cuenta que le gusta vestir bien, pero que le da prioridad a la comodidad, aunque no le gusta vestir de chándal.

Necesidad de mantener la temperatura corporal dentro de los límites normales:

Nos comenta que suele ser muy sensible a la temperatura, especialmente al frío. Su temperatura habitual suele ser de 36ºC.

Necesidad de estar limpio, aseado y proteger sus tegumentos:

El paciente presenta una piel rosada con una turgencia normal, sin signos de deshidratación. Suele ducharse tres veces por semana y no suele usar cremas hidratantes o productos de belleza adicionales. Presenta la mucosa bucal húmeda y rosada. Aunque admite no realizar tres cepillados al día, sí que procura lavarse la boca al menos una vez al día para mantener en buen estado los implantes dentales que porta.

Actualmente es dependiente para todas estas acciones.

Necesidad de evitar los peligros:

Suele acudir sin falta a las revisiones médicas establecidas como seguimiento de sus problemas de salud, y nos comenta que observa mucho los cambios que puede sufrir su cuerpo para identificar cualquier problema de salud que pudiera surgirle. Es portador de sonda vesical y colostomía derecha, las cuales ha aceptado físicamente sin problemas y ha aprendido a realizar su propio autocuidado. Únicamente consume alcohol de forma moderada cuando sale con sus amigos al bar.

Necesidad de comunicar:

Este paciente muestra una comunicación muy satisfactoria con su entorno, así como con las personas que se encuentran a su alrededor. Las personas más importantes en su vida son su mujer y sus hijos a los que suele contar sus problemas; se siente integrado en su núcleo familiar. Nos comenta como sus relaciones sexuales se mantienen, aunque la frecuencia haya disminuido.

Necesidad de actuar según sus creencias y sus valores:

Se muestra muy seguro de sus valores y nos indica que, para él, lo primordial es el respeto a los demás. Es católico, pero no suele ir mucho a misa, únicamente a entierros o ceremonias religiosas de personas allegadas. Aun así, se muestra muy contento tras la visita del capellán durante su estancia en el hospital.

Necesidad de ocuparse para realizarse:

Ahora mismo se encuentra jubilado, aunque dice mantenerse ocupado porque le gusta mucho pasear e ir al huerto a diario. Se muestra preocupado por si no va a poder seguir realizando estas actividades tras el accidente.

Necesidad de recrearse:

Nos comenta que no tiene muchas aficiones, pero si le gusta ver el fútbol, cultivar su huerto, e ir al bar con sus amigos a jugar a las cartas. También le gusta pasar tiempo con su mujer y pasear con ella.

Necesidad de aprender:

El paciente no ha cursado los estudios básicos, pero tiene facilidad para aprender cosas nuevas. Cuando tiene dudas acerca de su salud suele preguntárselo directamente al médico. Es él mismo quien conoce y maneja su medicación.

Al alta encontramos la alteración de la necesidad de movilidad debido a que, tras haber sido intervenido por la fractura de la cadera, debe mantener reposo. También se mantiene alterada la necesidad de dormir y descansar debido al insomnio que le provoca la preocupación por el estado de su salud.

Diagnósticos enfermeros (NANDA-NOC-NIC)

Deterioro de la movilidad física (00085) Dominio 4: Actividad/Reposo Clase 2: Actividad/Ejercicio

r/c alteración de la integridad de la estructura ósea, fractura de cadera

m/p alteración de la marcha.

  • NOC: Movilidad (0208)
    • Movimiento articular.
    • Ambulación.
    • Cambio de posición.
  • NIC:
    • 0140 Fomento de la mecánica corporal.
      • Enseñar técnicas de movilización seguras.
      • Favorecer la alineación corporal adecuada.
      • Instruir sobre cambios posturales seguros.
    • 0221 Terapia de ejercicios: ambulación
      • Facilitar progresivamente la sedestación y deambulación según tolerancia.

Riesgo de lesión por presión (00249) Dominio 11: seguridad/protección.

r/c inmovilidad física, edad avanzada, hospitalización prolongada.

  • NOC: Integridad tisular: piel y mucosas (1101)
    • Hidratación.
    • Elasticidad.
    • Integridad cutánea.
  • NIC: Prevención de lesiones por presión (3540)
    • Aplicar escala de Braden periódicamente.
    • Vigilar prominencias óseas.
    • Realizar cambios posturales programados.
    • Mantener adecuada hidratación cutánea.

Complicación potencial:

Dolor agudo (00132) secundario a fractura de cadera Dominio 12: Confort.

r/c lesión tisular secundaria a fractura de cadera.

m/p verbalización de dolor, conducta de protección, limitación funcional.

  • NOC: Nivel de dolor (2102)
    • Intensidad de dolor referida.
    • Duración de episodios dolorosos.
  • NIC: Administración de analgésicos (2210).
    • Evaluar intensidad mediante escalas validadas.
    • Administrar analgesia prescrita.
    • Valorar la respuesta terapéutica.

EVOLUCIÓN

Hombre de 83 años, jubilado del sector del transporte, ingresa en la planta por urgencias el 25/01/22 al ser recogido por la ambulancia tras sufrir un atropello con traumatismo directo en hemipelvis derecha. Tras realizarle varias pruebas radiológicas se realiza un diagnóstico médico de fractura de cadera. Consciente y orientado pero agitado. Se le ponen gafas nasales con oxígeno a 2L por saturación de 87%. Se le pone analgesia y se queda más tranquilo el resto de la noche. PCR negativa.

El 26/01 se le realiza electrocardiograma e interconsulta con cirugía por hematoma duodenal, pauta mantener en dieta absoluta hasta valorar evolución. Se coloca tracción transesquelética con 6 kg de peso y se explica al paciente y la familia las opciones terapéuticas (conservadora o quirúrgica). Se pauta reposo en cama y se cursan pruebas cruzadas por posible transfusión en los días posteriores. El resto del día presenta buena movilidad y constantes mantenidas. Se controla el dolor con analgesia intravenosa y se canaliza sondaje vesical por globo vesical. Se pautan curas cada 48 horas.

El 27/01 se revisa tracción, en buen estado, y se añaden 2 kg de peso más. El paciente tolera bien el peso añadido y se realiza PCR de control. Se realiza hematocrito de control, tras lo que se decide transfundir 2 concentrados de hematíes al día siguiente. La orina tiene aspecto normal durante los días posteriores y el paciente continúa tolerando la tracción. Se cursa interconsulta con el Hospital Universitario de Burgos (HUBu) por la posibilidad de intervención quirúrgica. El hematoma duodenal evoluciona de forma favorable, se cambia a dieta líquida el 28/01 y tolera correctamente.

El 31/01 se retira sonda vesical y se produce micción espontánea de aspecto normal. El paciente evoluciona favorablemente a la espera de respuesta sobre la intervención quirúrgica en HUBu. Se pide un TAC por parte del servicio de cirugía. Tras recibir los resultados del TAC se comienza con dieta blanda, y el paciente tolera correctamente.

El 05/02 se nos comunica, por parte del HUBu, que no se recomienda intervención quirúrgica para osteosíntesis teniendo en cuenta los riesgos por los antecedentes personales y la edad del paciente, por lo que se decide continuar con la tracción. Se informa a la familia y están de acuerdo. Se ha continuado de forma correcta con las curas realizadas cada 48 horas, y el día 07/02 aparecen flictenas en la cara lateral del muslo derecho, y se decide continuar con las curas cada 48 horas, pero vigilando diariamente la evolución de las flictenas. El paciente no ha precisado ningún día extras de analgesia, el control del dolor es correcto.

El 15/02 se retira tracción transesquelética y se realiza cura de los lugares de punción. Zona de muy buena evolución, el 16/02 comienza con sedestación según la pauta del servicio de traumatología. Se mantiene sentado y tolera bien, aunque al principio se ha sentido un poco mareado y precisa analgesia extra.

El paciente se muestra preocupado y algo deprimido por su vida fuera del hospital: dice ser un hombre muy activo y no cree que pueda retomar su vida previa al accidente y eso le entristece. Se solicita interconsulta con el servicio de psicología, que se realiza al día siguiente, y no se pauta ningún tratamiento.

El 17/02 se habla con la familia por la posibilidad de alta la próxima semana, para que valoren las necesidades de adaptación de su casa ya que el paciente tendrá que estar en silla de ruedas, al menos, los siguientes 3 meses, y deciden su traslado a una residencia en el momento del alta médica.

El 22/02 se realiza otro TAC por parte del servicio de cirugía, que valora el hematoma duodenal y le da el alta por parte de su servicio. El paciente continúa bien, cada día tolera mejor la sedestación y se muestra más animado. El 24/02 se realiza PCR previa al alta para ingreso en residencia para mayores y el 25/02 se le da el alta por parte del servicio de traumatología, con cita para revisión en consultas externas de traumatología el 21/03/2022.

DISCUSIÓN

La fractura de cadera en personas mayores constituye un evento de gran impacto clínico debido a la pérdida funcional que produce y al elevado riesgo de complicaciones asociadas al encamamiento prolongado. En el presente caso, la valoración integral permitió identificar precozmente problemas relacionados con la movilidad, el riesgo de lesiones por presión y el dolor, aspectos ampliamente descritos en la literatura como determinantes del pronóstico funcional.

La inmovilización prolongada observada durante el tratamiento conservador incrementó la vulnerabilidad del paciente al deterioro funcional. Estudios recientes señalan que la pérdida de masa muscular y la disminución de la capacidad para realizar actividades básicas de la vida diaria pueden aparecer tras pocos días de reposo, especialmente en pacientes frágiles y de edad avanzada.

El empleo de escalas validadas como Barthel y Braden facilitó la identificación objetiva de riesgos y la monitorización de la evolución clínica. Asimismo, la utilización de taxonomías enfermeras estandarizadas permitió planificar cuidados individualizados y evaluar su efectividad.

Destaca también la repercusión emocional derivada de la pérdida temporal de autonomía. La preocupación manifestada por el paciente acerca de su futuro funcional coincide con lo descrito en otros estudios, donde la incertidumbre y el miedo a la dependencia constituyen factores frecuentes tras una fractura de cadera.

La evolución favorable observada durante el ingreso pone de manifiesto la importancia de una atención enfermera integral orientada tanto a las necesidades físicas como psicológicas del paciente geriátrico.

CONCLUSIONES

La fractura de cadera en el paciente anciano representa un importante desafío asistencial debido a su impacto sobre la movilidad, la autonomía y la calidad de vida.

La valoración integral basada en el modelo de Virginia Henderson permitió identificar de manera precoz los principales problemas y riesgos enfermeros asociados al proceso de hospitalización.

La utilización de diagnósticos NANDA-I actualizados, junto con resultados NOC e intervenciones NIC, facilitó la planificación sistemática de cuidados centrados en la recuperación funcional, el control del dolor y la prevención de complicaciones derivadas del encamamiento.

La intervención enfermera desempeña un papel fundamental en la mejora de los resultados clínicos y funcionales de los pacientes mayores con fractura de cadera, contribuyendo a mantener su autonomía y favorecer una recuperación segura.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Casas Herrero A, Izquierdo M. Ejercicio físico como intervención eficaz en el anciano frágil. An Sist Sanit Navar. 2012;35(1):69-85.
  2. García-García FJ, Gutiérrez Ávila G, Alfaro-Acha A, et al. The prevalence of frailty syndrome in an older population from Spain. J Nutr Health Aging. 2011;15(10):852-856.
  3. São Romão Preto L, Dias Conceição MC, Figueiredo TM, et al. Fragilidad, composición corporal y estado nutricional en ancianos no institucionalizados. Enferm Clin. 2017;27(6):339-345.
  4. Puts MTE, Toubasi S, Andrew MK, et al. Interventions to prevent or reduce the level of frailty in community-dwelling older adults: a scoping review of the literature and international policies. Age Ageing. 2017;46(3):383-392.
  5. Lorenzo-López L, Maseda A, De Labra C, et al. Nutritional determinants of frailty in older adults: a systematic review. BMC Geriatr. 2017;17(1):248.
  6. Ramos Cordero P, Abizanda Soler P, Álamo Gonzalo P, et al. Guía de buena práctica clínica en geriatría. Madrid: IMC; 2014.
  7. Herdman TH, Kamitsuru S, Lopes CT, editors. NANDA International Nursing Diagnoses: Definitions and Classification, 2024-2026. New York: Thieme; 2024.

ANEXOS

Evaluación del riesgo de desarrollar úlceras por presión (Escala de Braden): 14 (Riesgo moderado)

1 PUNTO 2 PUNTOS 3 PUNTOS 4 PUNTOS
PERCEPCIÓN SENSORIAL Completamente limitada Muy limitada Ligeramente limitada Sin limitación
EXPOSICIÓN A LA HUMEDAD Siempre húmeda A menudo húmeda Ocasionalmente húmeda Raramente húmeda
ACTIVIDAD FÍSICA Encamado En silla Deambula ocasionalmente Deambula frecuentemente
MOVILIDAD Inmóvil Muy limitada Levemente limitada Sin limitación
NUTRICIÓN Muy pobre Probablemente inadecuada Adecuada Excelente
ROCE Y PELIGRO DE LESIONES Riesgo máximo Riesgo potencial Sin riesgo

aparente

Evaluación de la capacidad de realizar las ABVD (Escala de Barthel): 40 (Dependencia moderada)

15 PUNTOS 10 PUNTOS 5 PUNTOS 0 PUNTOS
COMER Totalmente independiente Necesita ayuda Totalmente dependiente
LAVARSE Independiente Dependiente
VESTIRSE independiente Necesita ayuda Totalmente dependiente
ARREGLARSE Independiente Dependiente
DEPOSICIONES Continente Ocasionalmente incontinente Incontinente
MICCION Continente Ocasionalmente incontinente Incontinente
USAR EL WC Totalmente independiente Necesita ayuda Totalmente dependiente
TRASLADARSE Independiente cama sillón Mínima ayuda o supervisión Gran ayuda pero se mantiene sentado Dependiente
DEAMBULAR Independiente, camina 50m solo Necesita ayuda para caminar 50m Independiente en silla de ruedas Dependiente
SUBIR ESCALONES Totalmente independiente Necesita ayuda Totalmente dependiente

Evaluación del riesgo de caídas (Escala J.H. Downtown): 1 (existe riesgo de caídas)

0 PUNTOS 1 PUNTO
CAÍDAS PREVIAS No Sí
MEDICACIÓN HABITUAL Otros Tranquilizantes, sedantes, diuréticos y/o antidepresivos
DÉFICITS SENSORIALES Ninguno Alteraciones visuales y/o auditivas
ESTADO MENTAL Orientado Confuso
DEAMBULACIÓN Normal Con ayuda

Evaluación del riesgo social (Escala de Gijón): 7 (sin riesgo social)

1 PUNTO 2 PUNTOS 3 PUNTOS 4 PUNTOS 5 PUNTOS
SITUACIÓN FAMILIAR Vive con la familia, sin dependencia físico/psíquica Vive con cónyuge de similar edad Vive con familia y/o cónyuge y presenta grado de dependencia Vive solo y tiene hijos próximos Vive solo y carece de hijos o viven alejados
SITUACIÓN ECONÓMICA Mayor de 1.5 veces el salario mínimo Desde 1.5 veces el salario mínimo hasta el salario mínimo exclusivo Desde salario mínimo hasta pensión mínima contributiva LISMI-FAS-Pensión mínima contributiva Sin ingresos, o inferiores al anterior (“4”)
VIVIENDA Adecuada a necesidades Barreras arquitectónicas en la vivienda o portal Humedades, mala higiene, equipamiento inadecuado Ausencia de ascensor, teléfono Vivienda inadecuada
RELACIONES SOCIALES Relaciones sociales con familia y vecinos adecuadas Relaciones sociales sólo con familia y vecinos Relaciones sociales sólo con familia vecinos No sale del domicilio, pero recibe visitas No sale y no recibe visitas
RED DE APOYO SOCIAL Con apoyo familiar o vecinal Voluntariado social No tiene apoyo Pendiente de ingreso en residencia geriátrica Tiene cuidados permanentes

 

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