Proyecto sobre una propuesta programa de atención primaria: “el placer de jubilarse”.

3 diciembre 2023

AUTORES

  1. Beatriz Ventura Laborda. Diplomada en Enfermería. Centro de Salud Univérsitas, Zaragoza, España.
  2. Raquel Calavia Calvo. Diplomada en Enfermería. Centro de Salud Univérsitas, Zaragoza, España.
  3. Cristina Santos Marco. Diplomada en Enfermería. Enfermera Especialista en Obstetricia y Ginecología. Centro de Salud Las Fuentes Norte, Zaragoza, España.
  4. Silvia Navarro Rero. Diplomada en Enfermería. Enfermera Especialista en Enfermería Familiar y Comunitaria. Centro de Salud Univérsitas, Zaragoza, España.
  5. Carlos Agullo Elena. Diplomado en Enfermería. Hospital Clínico Lozano Blesa, Zaragoza, España.
  6. Beatriz Franco Escura. Diplomada en Enfermería. Hospital General de la Defensa, Zaragoza. España.

 

RESUMEN

Desde hace muchos años la jubilación y sus consecuencias para los trabajadores y su entorno más cercano ha sido un problema palpable, con diversas connotaciones negativas conocidas por la sociedad y que, hoy en día, siguen afectando en la aceptación de dicho acontecimiento. Es por ello por lo que, como precursores de la salud y de la educación deberemos preocuparnos, a través de un programa de educación para la salud, de conseguir el máximo bienestar de las personas jubiladas y su entorno, así como de ofrecer el apoyo que se necesita en estas situaciones nuevas para todo individuo.

 

PALABRA CLAVE

Jubilación, adaptación, bienestar, educación, compromiso.

 

ABSTRACT

For a long time, retirement and the people who bear the brunt has been a touchable problem, with several negative points which take place in our society, and nowadays they are still affecting the acceptance of this happening. That’s why, as health and education precursors, we should worry about, (through an education health program) to achieve the highest well-being in retired people and their surroundings, at the same time that we offer the support which everyone needs to face these new situations.

 

KEY WORDS

Retirement, adaptation, well-being, education, commitment.

 

INTRODUCCIÓN

Desde hace mucho tiempo en nuestra sociedad ha existido cierto estigma sobre las personas mayores y el envejecimiento que estas sufren de forma progresiva a lo largo de la vida y de cómo estos cambios afectan en cierta forma a la sociedad. Aunque poco a poco esta situación ha ido evolucionando y las personas mayores son cada vez más aceptadas por nuestra sociedad, aún hoy en día siguen teniendo gran repercusión ciertos aspectos del envejecimiento vistos como negativos en numerosas situaciones planteadas en la vida de todo individuo.

Un ejemplo claro de ello se produce en el momento de la jubilación, cuando una persona deja de trabajar y con ello, cambia su vida de forma drástica.

Durante años, éste ha sido un tema muy estudiado y tratado por muchos e importantes personajes, desde Cicerón, Atchley o incluso Antonio Gala. Todos ellos intentaron esclarecer qué se produce realmente en el momento de la jubilación, qué opinión tiene la sociedad y cuál es su influencia en la vida de todo individuo, incluso se han tratado las repercusiones tanto en el propio individuo como en su entorno próximo.

Lo cierto es que de todas esas reflexiones han derivado en conclusiones que, lejos de ser semejantes y facilitar la búsqueda de soluciones equitativas para todos, no hacen más que esclarecer que son muchos los factores que influyen, por lo que es realmente complicado llegar a un acuerdo con el que complacer a toda la sociedad.

Como se verá a lo largo de esta revisión, la preparación para la jubilación, así como ella misma, adquiere una gran importancia a medida que se va acercando el momento de vivirla.

La palabra jubilación está emparentada con el vocablo júbilo, alegría. Se supone que, tras una larga vida dedicada al trabajo, el cese laboral no debe sino disminuir las cargas y proporcionar un descanso y una tranquilidad que deriven a la alegría, al bienestar.

Por otra parte, la OMS nos ofrece la siguiente definición:

“La jubilación corresponde al cese de total actividad laboral, por edad, incapacidad u otras razones (económicas o laborales), pero siempre con derecho a una paga vitalicia”.

El término jubilación que hoy en día conocemos no se ha usado siempre. Como mencionó U. Lehr1, las familias en el pasado eran un núcleo central de producción, las cuales dependían exclusivamente de su trabajo y de sus resultados, de tal forma que, si no era eficaz o suficiente, no podían conseguir alimentos, ropa, casa…etc.

Durante el S. XIX no existía como tal la jubilación; las personas abandonan el trabajo cuando ya no eran capaces de realizarlo correctamente, de manera que tenían que ser sustituidos por otra persona que sí que lo fuera. En la mayoría de los casos, los trabajos que realizaban eran de forma autónoma, ya que las grandes empresas no eran tan abundantes como hoy en día, por lo que el trabajo seguía una línea de sucesión descendente, y eran los propios hijos los que heredan el puesto de sus padres.

Así como el propio concepto de jubilación ha ido cambiando con el paso del tiempo, lógicamente el trabajo también ha ido sufriendo cambios notables. Así, a diferencia de hace años donde prácticamente todos los trabajos eran realizados por el hombre, y éste se ayudaba de algún tipo de instrumento o material, en un futuro no muy lejano, causado por el avance tecnológico al que estamos condenados y como se augura, la tecnología primará sobre todas las cosas, de manera que cada vez se necesite menos mano de obra humana y todo funcione a base de máquinas, necesitando una mínima supervisión por parte del trabajador. De esta forma, los costes de productividad disminuirán y aumentará el problema de desempleo de los jóvenes (Phillipson2).

La jubilación como tal es conocida en prácticamente todo el mundo, pero con el paso de los años ha ido adquiriendo diferentes características en cada uno de los países donde es reconocida. En España la edad de jubilación estaba estipulada a los 70 años hasta 1.984, cuando se impuso la Ley de Función Pública, por la que se decretó cambiarla a los 65 años. Durante los primeros años posteriores al cambio, era opcional el jubilarse a esa edad, pero una vez llegados los 70 años se elimina la opción de prorrogarla un tiempo más y se forzaba la jubilación. Esta reforma fue muy criticada por ciertos sectores de trabajadores, sobre todo por el profesorado de la universidad, quien no estaba de acuerdo con esta decisión puesto que era cuestión de muchos años llegar a obtener privilegios dentro de la universidad, y al adelantar la edad de jubilación no se permitía disfrutar de dichos privilegios que tanto costaba conseguir.

Tiempo después y tras una serie de discusiones, se pactó que la jubilación podría producirse a los 55 años, de manera que se realizará antes de la senectud. Derivado de esta decisión, unos años después se vió que surgieron ciertos problemas psicológicos y emocionales en torno a la asimilación de esa nueva situación, ya que el hecho de llevar a cabo una actividad, hasta entonces asignada a un periodo de la vida mucho más avanzado, producía en los ex-trabajadores una angustia y un vacío difícil de eliminar. Sentían que tenían muchos años todavía por delante y sin una situación social determinada. En definitiva, eran jóvenes que se sentían ancianos.

Hoy en día y aunque sigue habiendo disputas y con frecuencia cambios sobre cuál es la edad de jubilación definida en nuestro país, ésta se sitúa en torno a los 67 años y siguen surgiendo problemas, lo que nos hace preguntarnos, ¿Será necesario encontrar un punto medio entre esas edades? ¿O es que la jubilación depende de más factores a parte de la edad a la que se produzca, y es en ellos en los que hay que fijarse y realizar cambios en ellos en vez de en la edad de jubilación?

“La jubilación implica replantear y asumir la realidad, por lo que necesita un tiempo invertido en experiencias físicas, avance intelectual y significado social en la persona, de tal forma que todo ello va a forzar una respuesta psíquica del individuo ante dicho acontecimiento.” Moragas3.

Se podría decir que es un momento trascendente en todo ser humano, ya que obliga a organizar la vida a partir del tiempo libre y no a partir de la actividad laboral, por lo que en muchas ocasiones va a producir verdaderos problemas al individuo a la hora de reestructurar su vida, ya que a las personas no se las prepara ni física ni mentalmente para el cese del trabajo, sino que por el contrario, durante toda su vida se les prepara para ser personas eficaces en su trabajo, siendo éste el pilar fundamental alrededor del cual va a girar el resto de aspectos que conformarán su vida, y no al revés.

Al eliminar de la rutina diaria la actividad fundamental en la vida del individuo, se ven afectados los demás aspectos que giran en torno al trabajo. Uno de los primeros que se verá modificado por dicho cese de la vida laboral será la disminución de la economía, y muy relacionado con éste la pérdida del rol social. A dichos factores se le sumarán otros muchos que se verán modificados en mayor o menor medida, dependiendo de la situación personal que cada persona viva en el momento de la jubilación, así como del tipo de jubilación, apoyo que reciba por parte de cónyuge, familia, amigos, compañeros del trabajo…etc. Es por ello que durante el proceso de jubilación es imprescindible el contacto y apoyo social, entre otros factores.

Como se puede ver a lo largo del tiempo, muchos de los trabajos realizados sobre la jubilación, destacan el papel imprescindible que pueden tener las relaciones sociales, su cantidad y sobre todo su calidad (como se verá en las teorías del envejecimiento más adelante).

Lehr1 comentó: “La jubilación afecta en el aspecto social de la persona, ya que disminuyen el número de contactos y lleva a vivencias negativas”.

Kalish4 “Uno de los factores esenciales en el trabajo son las relaciones sociales, por lo que en el momento que éste se pierde deriva a malos resultados en el ámbito psico-social”.

El mismo Antonio Gala en 1.992, en una de sus publicaciones habla sobre las reflexiones del jubilado y su miedo a la melancolía. El tiempo libre inutilizado hace que el jubilado piense en enfermedades, trastornos mentales…etc debido a la gran cantidad de cambios que se sufren en tan poco espacio de tiempo.

Un aspecto común que aparece en lo comentado por diferentes personas en sus estudios y reflexiones es que la jubilación puede tener una percepción negativa, pero la verdad es que debería ser sinónimo de tiempo para vivir, de tiempo muy positivo si se sabe utilizar. Debido a la importancia del trabajo en la vida de cada individuo, relaciones sociales y uso del tiempo libre, así como sus experiencias pasadas, la jubilación significa algo diferente para cada uno.

Uno de los problemas fundamentales en nuestra sociedad es que hoy en día sólo nos preocupamos en trabajar sin invertir tiempo en hacer lo que nos gustaría realmente, por lo que, para los jubilados, tanto tiempo libre es un problema, y el no saber qué hacer para solucionarlo puede derivar en hábitos que anulen a la persona en la tercera edad. Por ello será necesario darles vida a los años y no años a la vida y para ello, será primordial saber motivar y enseñar a prejubilados y jubilados a vivir su tiempo libre con la mayor calidad de vida posible.

Deberemos tener en cuenta, que, como se cita en la definición de jubilación, no siempre es la misma causa la que provoca el cese de la actividad laboral. Es por ello que podríamos hablar de diferentes tipos de jubilación. Entre ellas:

 

  • NORMAL: Es aquella que se produce a la edad determinada para ello.
  • VOLUNTARIA: Es aquella que se produce cuando el individuo decide por su propia iniciativa cuándo deja de trabajar. Suele producirse por motivos familiares, antigüedad de cotización u otro tipo de expectativas.
  • INVOLUNTARIA/FORZOSA: Es aquella que se produce en contra de la voluntad del trabajador, sin dar otra opción que la jubilación.
  • ANTICIPADA: Aquella que se produce antes de lo esperado, bien sea por convenios, decisión del propio trabajador, algún tipo de incapacidad…etc.
  • RETRASADA: En este caso, el trabajador y la empresa llegan a un acuerdo y se retrasa el momento de la jubilación.
  • PARCIAL: La jubilación parcial implica que el trabajador no abandona de forma completa su puesto de trabajo, y se acuerda el número de horas que va a dedicar a ello.
  • COMPLETA: Aquella que se presenta en su totalidad, en la que el trabajador no trabaja y abandona su puesto de trabajo.

 

Dicho periodo de la vida, como ya se puede observar en la sociedad, cada vez ocupa una mayor parte de la vida de los individuos. Esto se debe a que la edad impuesta para jubilarse generalmente es a los 65 años, pudiéndose alargar hasta los 67. Si a ello añadiésemos el hecho de que nuestra esperanza de vida está aumentando de forma considerable (sobre todo en países desarrollados como puede ser España), nos encontramos con que cada vez más gente se enfrenta a esta situación y por más tiempo, por lo que existe la necesidad de un proceso de adaptación ante un acontecimiento tan importante como es el de la jubilación. Si mirásemos unas décadas atrás, la duración media de jubilación de una persona era de aproximadamente 4 años, mientras que ahora, la gente que se jubila tiene por delante todavía unos 15- 20 años en los que su ritmo de vida va a ser totalmente distinto al de antes. Esta es una de las principales razones por las que la jubilación hoy en día es una situación que cada vez se analiza más y requiere de más preparación.

Ya desde la antigüedad clásica, el gran Cicerón escribió “Cato maior, sive Desenectute” o también llamado “Catón el viejo, o sobre la vejez” donde hablaba acerca del proceso de envejecimiento que sufre el ser humano y de cómo dicho proceso influye en él. Cicerón mismo habla (en boca de un anciano llamado Catón) del lado positivo que pueden tener estos cambios en la persona según cómo se afronte esta etapa. En primer lugar, Cicerón afirma que las grandes cosas en la vida no se consiguen con la fuerza, por lo que las actividades importantes son aquellas que dependen de la inteligencia, autoridad, opinión y consejo, de las cuáles el anciano va a estar mejor dotado que los jóvenes. Habla también de la pérdida de la fuerza física y la aparición de enfermedades, pero acaso, ¿los jóvenes no están expuestos a sufrirlas? ¿Son las enfermedades exclusivas de la vejez?

Por otro lado, Cicerón habla en la obra sobre la pérdida de ciertos placeres de la vida. Conforme se va consolidando la vejez en la persona, se pierden placeres tales como el sexo, a lo que Catón responde, que tales placeres son reemplazados por otro tipo de actividades, dejando a un lado aquellas que un tiempo atrás eran necesarias, y que en la vejez ya no lo son debido a cambios en la persona. Estos cambios se verán reflejados tanto en el aspecto físico como psicológico del ser humano.

A lo largo de la obra, Cicerón hace ciertas reflexiones que suenan demasiado modernas y que bien podrían usarse como consejos para hoy en día: “Es preciso llevar un control de la salud, hay que practicar ejercicios moderados, hay que tomar la cantidad de comida y bebida conveniente para reponer fuerzas, no para ahogarlas. Y no sólo hay que ayudar al cuerpo, sino mucho más a la mente y al espíritu pues también éstos se extinguen con la vejez, a menos que les vayas echando aceite como a una lamparilla.” Actualmente dichas indicaciones no sonaban descabelladas, y sin embargo fueron descritas años antes de la Edad Cristiana.

Finalmente, Catón afirmará: “La vejez es honorable, si ella misma se defiende, si mantiene su derecho, si no es dependiente de nadie y si gobierna a los suyos hasta el último aliento.”

De esta última sentencia del filósofo, de nuevo podríamos destacar cuán importante es para el ser humano llegar a la vejez realmente preparado, de tal forma que se valga por sí mismo, que mantenga la dignidad y la fuerza para hacerse valer y respetar en la sociedad y no dejarse marginar por el simple hecho de evolucionar como persona.

 

Factores que influyen en la Jubilación:

A lo largo de toda la vida, son muchas las situaciones en las que se producen cambios que obligan a llevar a cabo una adaptación al momento que se está viviendo. El inicio de la etapa escolar, el inicio de la vida laboral, independizarse y comenzar una vida autónoma son varios ejemplos en los que el individuo debe comprender que se ha producido un cambio en su vida y lo debe aceptar y adaptarse a ello.

La sociedad de hoy en día se encarga de, durante un largo periodo, preparar a niños y jóvenes para saber actuar frente a estas circunstancias, de manera que no se produzcan tantos problemas como en el momento de la jubilación, siendo otro gran ejemplo de estas situaciones de evolución y cambio en la vida de las personas.

Debido a la percepción negativa que existe en la sociedad sobre este cambio, en la mayoría de los casos el paso de abandono de la vida laboral no se ve tan trabajado y aceptado como el resto de las situaciones mencionadas. Es por ello, que se convierte en un gran problema el enfrentarse a esta etapa rechazada por la sociedad, en la que el rol personal cambia y con él todo lo que esto conlleva.

Como todo cambio en la vida, el cese de la actividad laboral se va a ver influido por numerosos factores que completan la vida personal de cada individuo, por lo que el simple hecho de producirse la jubilación puede cambiar de manera extraordinaria dependiendo de quién es el sujeto que la vive, cuál es su entorno, cuál es su personalidad…etc.

Algunos de los factores que influyen en el proceso de la jubilación son:

SEXO: Como bien se sabe, a lo largo de la historia el recorrido profesional de hombres y de mujeres ha diferido, por lo que no es de extrañar que la repercusión de la retirada de la vida laboral sea diferente también. Hoy en día se sabe que la adaptación a la jubilación es mucho más rápida y eficaz en las mujeres que en los hombres, puesto que son estas las que se encargan la mayoría de las veces, a parte de su vida laboral de lo referente con las tareas domésticas, por lo que el cambio que sufre la vida de las féminas no es tan radical como el que sufren los hombres.

Aún con todo, ha habido numerosas opiniones acerca de ello.

Gratton y Haug5 dicen: “La mujer se encuentra en desventaja frente a obtener una pensión debido a la discontinuidad en su trabajo por la responsabilidad cultural en casa que se le es asignada por la sociedad”.

Perkins6 afirma que “La mujer está menos preparada para la jubilación por los roles tradicionales de ella en la sociedad, el rol inferior que debe asumir, su dependencia y pasividad”.

VIDA MARITAL: Una persona que esté casada recibirá la mayor parte de las veces más apoyo ante el proceso de jubilación que una persona soltera. Según Mousser et al.7: “El hombre casado obtendrá más satisfacción moral y vital, mejor salud física y psicológica y más apoyo social tras la jubilación”.

Szinovacz8: “La pareja percibe una mayor satisfacción marital tras la jubilación”. En el caso de que surgieran problemas maritales serían derivados de problemas relacionados con la salud, economía o por el hecho de no coincidir en el tiempo. Aún con todo, estos problemas no son permanentes y suelen tener rápida resolución.

Por lo general, al no existir el estrés laboral, la atmósfera en casa mejora, y por consiguiente el ambiente también.

PERSONAS DEPENDIENTES EN CASA: Clark et al.9: “Si se tiene gente dependiente en casa, la persona jubilada participa más en el trabajo relacionado con esta persona, disminuyendo así el trabajo del resto de familia que conviva con ellos”.

CATEGORÍAS Y FACTORES LABORALES: Henkes y Siegers10: “Si la jubilación es anticipada y el individuo corresponde a un alto cargo laboral bien remunerado, las repercusiones serán mejores que, si las razones del despido son neutras o negativas en un individuo de nivel inferior, ya que estos poseen menos formación». Richardson y Kilty11 “Los factores que más influirán en relación con la categoría laboral serán el sexo y el nivel profesional. El peor enfoque para la adaptación corresponderá a un individuo que sea mujer y que tenga un bajo status”.

APOYO SOCIAL: El apoyo tanto de la familia como de los amigos influirá notablemente en la adaptación a un nuevo estado. Hornstein y Wapner12: “El apoyo de familia y amigos es imprescindible, y ayudará en los meses sucesivos a la jubilación a la construcción de un nuevo sentido de identidad como jubilado. Depende de la calidad y cantidad del apoyo obtenido, el individuo tendrá más o menos facilidad para acostumbrarse a la nueva identidad”.

INGRESOS: Es un factor muy importante sobre todo a la hora de decidir llevar a cabo el retiro de la actividad laboral o no. Si aparte de este factor, el resto de los acompañantes son positivos, ayudan a que la adaptación a la jubilación sea mejor (salud, relaciones…etc.).

SALUD: Joukama y Salokangas13 “La jubilación no es un punto de inflexión en el cambio de la salud de un individuo, sino que ésta va a depender del estilo de vida anterior al retiro, es el resultado de acciones previas”, Beehr14 “La jubilación y el estado de salud posterior a este va a estar muy relacionado con el nivel económico del jubilado, tipo de trabajo que ha realizado, salud y el tipo de personalidad del individuo”.

PLANIFICACIÓN: Goudy, Powers y Keith15 “Si se planifica la jubilación, puede ser muy positiva”. A más nivel cultural, mejor planificación y por lo tanto mayor adaptación a la jubilación.

NIVEL EDUCATIVO: Esta variable debe ir siempre en relación con las otras, ya que por sí misma no se puede cualificar. A mayor educación, mayor adaptación.

VARIABLES PERSONALIDAD: Depende del tipo de personalidad que tenga cada individuo, se afronta de diferente manera. Por lo general la gente neurótica suele tener un afrontamiento negativo mientras que las personas extrovertidas tienen una adaptación positiva.

 

OBJETIVOS

El objetivo principal que debemos proponernos para nuestro Programa es:

Preparar a los trabajadores de cualquier nivel intelectual, jerárquico o funcional en el mundo laboral para que sean capaces de comenzar y afrontar la jubilación con un enfoque positivo que les permita el máximo bienestar individual y social en esta nueva etapa vital.

Los objetivos secundarios son:

 

  • Involucrar a la familia y gente de confianza en el proceso de asimilación, de manera que se asegure el apoyo social y la correcta actuación frente a la jubilación de la gente que se encuentra dentro de su entorno cotidiano.
  • Asegurar el contacto con gente que se encuentre en las mismas circunstancias.
  • Facilitar información de una forma eficaz y de fácil entendimiento, de manera que el programa sea eficiente y los participantes se sientan involucrados en él a través de su dinámica, y se eliminen estereotipos negativos acerca de la jubilación.
  • Enseñar a utilizar el tiempo libre, de manera que deje de ser un aspecto negativo de la jubilación para convertirse en un aspecto gratificante de su vida, a través de actividades, grupos de apoyo, voluntarios comunitarios…etc.
  • Favorecer el desarrollo de habilidades sociales, así como desarrollar actividades para ser capaces de planificar su futuro y llevar a cabo un buen estilo de vida que asegure su buen estado físico y mental.

 

MATERIAL Y MÉTODO

Siempre que se lleve a cabo algún tipo de taller o programa de educación para un determinado grupo social, éste deberá realizarse en un sitio cercano, de fácil acceso y conocido por todos. Por ello, un buen sitio para el desarrollo de nuestro programa de preparación podría ser el Centro de Salud común a los individuos de un mismo barrio.

Si bien es cierto, que al ser un programa nuevo, en el que no se sabe a ciencia cierta cuáles van a ser realmente los resultados del programa y su eficacia, así como los recursos que vamos a utilizar y la facilidad para encontrarlos, una buena manera de empezar sería realizarlos en un barrio en el que la proporción de personas mayores sea baja, de manera que sea más fácil para los profesionales que participen en su docencia el desarrollo de éste, y una vez conocidos los fallos, mejorado el programa y asegurada su eficacia, se pueda empezar a expandir por otros barrios más ocupados por una media de edad más alta.

Este programa va a ir destinado a las personas que se encuentren dentro de una misma zona básica de salud determinada, que tengan a partir de 55 años y se encuentren en la situación de ver cerca el momento de su jubilación o que hayan cesado su actividad laboral en los últimos meses.

Nuestro programa consistirá en una serie de sesiones (6 aproximadamente) de una duración aproximada entre 1 y 1,30h.

Temario:

Para poder abarcar todos los objetivos que nos hemos marcado y conseguir que el programa sea eficaz, se van a dividir los temas a tratar en diferentes sesiones, de tal forma que se le pueda dar a cada uno la importancia que sea precisa.

En este caso la división se realizará en las siguientes sesiones:

 

  • SESIÓN 1: INTRODUCCIÓN. CARACTERÍSTICAS JUBILACIÓN.
  • SESIÓN 2: SALUD FÍSICA.
  • SESIÓN 3: SALUD MENTAL.
  • SESIÓN 4: SALUD SOCIAL.
  • SESIÓN 5: TIEMPO LIBRE.
  • SESIÓN 6: VIVIENDA, MEDIO AMBIENTE Y ECONOMÍA.
  • SESIÓN 7: EVALUACIÓN Y DESPEDIDA.

 

RECURSOS:

Infraestructura: Contaremos con una sala en el Centro de Salud correspondiente a la zona básica de salud escogida. Para ello nos informaremos acerca de los horarios que la sala estuviera libre y la compatibilidad con los horarios de los profesionales que van a realizar el programa. Una vez elegida la hora y los días de la semana, se le notificará a Administración y se reservará la sala con los materiales necesarios. Además, ya que se realizarán salidas a centros culturales como centros de voluntariado, se deberá concertar una cita para asegurar el uso de dichas instalaciones.

Materiales: Un ordenador con proyector y pizarra, así como mesas y sillas para un rango de personas entre 15 y 20 como máximo. Además, necesitaremos hacer los trípticos para enviar a la gente y dejar en el panel de información del Centro de Salud a modo informativo, así como en las diferentes plantas del centro pegar anuncios llamativos acerca del programa que vamos a realizar, de manera que captemos a la gente para su inscripción en el curso.

 

Se preparará una carpeta individual con:

  • Calendario que englobe las sesiones.
  • Presentaciones de las sesiones que se impartan.
  • Direcciones con los puntos dónde encontrar información sobre actividades.
  • Otros.

 

Humanos: Para la correcta formación de los participantes de este programa, será necesaria la colaboración multidisciplinar.

Contaremos con la colaboración de enfermeros, médicos, trabajadores sociales, psicólogos…etc.

 

DESARROLLO

FASES DEL PROYECTO:

1. Captación

En primer lugar, se dejarán carteles publicitarios del programa por el Centro de Salud a modo informativo.

Además, para facilitar la captación de la población y hacerlo de una manera personal y directa, se enviará una carta a todos los individuos que tengan 55 años aproximadamente, residiendo en la zona básica de salud y cuyo médico o enfermera de atención primaria se encuentre en dicho centro. En la carta se enviará una breve nota informativa, así como un tríptico resumiendo los aspectos a trabajar, dónde y cuándo se realizará y qué deben hacer para formar parte del programa, además de una dirección y un contacto por si fuera necesaria más información.

2. Realización:

Esta fase se llevará a cabo una vez inscritas las personas interesadas y estipulados los días de impartición de las distintas sesiones que se programen para dicho programa. Para su realización se contará con un cronograma y un temario.

3. Evaluación:

Una vez realizada la exposición del programa, se hará una evaluación para conocer cuál ha sido el efecto de este sobre los asistentes y si realmente ha habido algún problema en alguna de las anteriores fases.

Dicha evaluación se llevará a cabo a través de un test que se entregará a los participantes durante la última sesión de evaluación y despedida.

 

RESULTADOS

Los resultados obtenidos se valorarán en función de la puntuación obtenida con unos formularios tanto de satisfacción como de adquisición de conocimientos que se entregarán al inicio y al final del curso a cada uno de los participantes.

 

CONCLUSIONES

  • Es importante analizar y conocer a la población con la que tratamos diariamente en Atención Primaria para poder ofertar actividades que se ajusten a sus necesidades y con ello mejorar su calidad de vida y bienestar.
  • El objetivo principal es que los asistentes consigan una adaptación más real y positiva frente a la nueva etapa vital que van a vivir.
  • Los profesionales deberemos adaptarnos y actualizarnos en función de la demanda y necesidades de nuestros pacientes.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Lehr, U. Psicología de la senectud. Proceso y aprendizaje del envejecimiento. 1.988. Ed Herder. Barcelona. Segunda edición.
  2. Phillipson, C. “Prospectiva de la preparación para la jubilación: expectativas, vigencia y coordenadas de futuro”. En la prejubilación en España. 1.990. Barcelona: Fundación Caja de Pensiones.
  3. Moragas, R. La jubilación. Un enfoque positivo. 1.989. Grijalbo. Barcelona.
  4. Kalish, R. La vejez. Perspectivas sobre el desarrollo humano. 1.983, Madrid: Pirámide.
  5. Szinovacz, M.E. «Couple’s employment/retirement patterns and marital quality.» Research on Aging, 1.996; 18: 243-268.
  6. Clark, R.L., Johnson, T. y Mcdermed, A.A. Allocation of time and resources by married couples approaching retirement. Social Security Bulletin, 1.980; 43: 3-17.
  7. Henkes, K. y Siegers, J. Early retirement: The case of the Nertherlands. Review of Labour Economics and Industrial Relation, 1.994; 8(1): 143-154.
  8. Richardson, V. y Kilty, K. Adjustment to retirement: Continuity vs Discontinuity. Journal of Aging and Human Development, 1.991; 33(2): 151-169.
  9. Honstein, G.A y Wapner, S. Modes of experiencing and adapting to retirement. Journal of Aging and Human Development, 1.985; 21(4): 291-315.
  10. Joukama, V.M. y Salokangas, R.K.R. Retirement aging, psychsocial adaptation and mental health. Finding of the TURVA project. Acta Psychiatric Scand, 1.989; 80: 356-367.
  11. Beehr, T.A. The process of retirement: A review and recomendations for future investigation. Personnel Psychology, 1.986; 39: 31-55.
  12. Goudy, W.J., Poqers, E.A. y Keith, P. Work and retirement: A test of attitudinal relationship. Journal of Gerontology, 1.975;30: 193-198.
  13. Escarbajal, A. Educación Extraescolar y Desarrollo Comunitario 1991; Nau Illibres, Valencia.
  14. Moragas, R. et al. GIE. Estudio Prevención de Dependencia. Preparación para la Jubilación- Dos. 2.006 Ed. Florensa. Barcelona.
  15. Muñoz, I.M. Una mirada a la Educación en personas mayores: de educación permanente a educación a lo largo de la vida. 2.012. Universidad de Jaén.

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