Pulgar del esquiador. Artículo monográfico

21 marzo 2026

 

AUTORES

  1. Simeón Solaz Moreno. Diplomado en Enfermería por la Escuela Universitaria de Enfermería de Valencia. Enfermero de Urgencias y Emergencias 061 Aragón. España.
  2. Enrique José Izuel García. Graduado en Enfermería por la Facultad de Ciencias de la Salud UNIZAR. Enfermero de Urgencias y Emergencias 061 Aragón. España.
  3. Marina Castro Rojas. Graduada en Enfermería por la Universidad de Córdoba. Enfermera de Urgencias y Emergencias 061 Aragón. España.
  4. Samuel Martínez Morales. Diplomado en Enfermería por la Universidad de Cádiz. Enfermero de Urgencias y Emergencias 061 Aragón. España.
  5. Sandra Leal Martínez. Graduada en Enfermería por la Facultad de Ciencias de la Salud UNIZAR. Enfermera de Urgencias y Emergencias 061 Aragón. España.
  6. Silvia Guillén Cariñena. Licenciada en Medicina y Cirugía por la Facultad de Medicina y Odontología de Valencia. MIR de Familia y Comunitaria en el Hospital San Jorge de Huesca. Huesca, España.

 

RESUMEN

El “pulgar del esquiador” corresponde a la lesión del ligamento colateral cubital (LCC) de la articulación metacarpofalángica (MCF) del pulgar. Es una lesión frecuente en deportes de invierno y de contacto, que aparece tras un mecanismo de abducción forzada, con o sin hiperextensión. La importancia de esta lesión radica en su elevada prevalencia y en las secuelas que produce si no se diagnostica y trata de forma correcta: dolor crónico, inestabilidad, pérdida de fuerza de pinza y artrosis precoz. Este artículo revisa de manera monográfica la anatomía, fisiopatología, clasificación, diagnóstico, opciones terapéuticas —con especial énfasis en el abordaje quirúrgico—, prevención, pronóstico y complicaciones, con referencias principalmente en español y dirigidas a un público clínico-técnico.

PALABRAS CLAVE

Pulgar del esquiador, ligamento colateral cubital, articulación metacarpofalángica, lesión de Stener, esguince del pulgar, tratamiento quirúrgico, prevención.

ABSTRACT

Skier’s thumb refers to injury of the ulnar collateral ligament (UCL) of the thumb’s metacarpophalangeal (MCP) joint. It is a common lesion in winter sports and contact activities, usually caused by forced abduction with or without hyperextension. Its clinical relevance lies in the potential for chronic pain, instability, loss of pinch strength, and early arthrosis if not properly diagnosed and treated. This monographic review addresses the anatomy, pathophysiology, classification, clinical features, diagnosis, therapeutic options—with special emphasis on surgical approaches—prevention, prognosis, and complications, with references mainly from Spanish textbooks and clinical websites.

KEYWORDS

Skier’s thumb, ulnar collateral ligament, metacarpophalangeal joint, Stener lesion, thumb sprain, surgical treatment, prevention.

INTRODUCCIÓN

El pulgar cumple un papel biomecánico esencial en la función de la mano, ya que permite la oposición y la pinza con los demás dedos. La integridad del ligamento colateral cubital (LCC) de la articulación metacarpofalángica (MCF) es fundamental para garantizar esta función1.

El término “pulgar del esquiador” fue acuñado para describir la lesión típica sufrida durante caídas en la práctica de esquí, cuando la correa del bastón fuerza el pulgar en abducción2. También se le denomina “pulgar del guardabosques” (gamekeeper’s thumb), aludiendo a las lesiones crónicas por movimientos repetidos de abducción forzada descritos en cazadores escoceses3.

Se estima que esta lesión representa hasta el 86 % de los traumatismos agudos de la articulación MCF del pulgar en esquiadores4. Sin embargo, también aparece en deportes de contacto, accidentes domésticos o laborales.

El objetivo de esta monografía es revisar de manera exhaustiva la lesión del LCC del pulgar, desde su anatomía hasta el tratamiento y prevención, con apoyo de bibliografía en español.

ANATOMÍA:

La articulación MCF del pulgar es una articulación condílea que permite flexo-extensión y movimientos limitados de abducción y rotación1. Sus principales elementos estabilizadores son:

  • Estabilizadores pasivos: cápsula articular, placa volar, ligamentos colaterales radial y cubital. El LCC es el principal responsable de la estabilidad en el plano frontal.
  • Estabilizadores dinámicos: músculos intrínsecos (aductor del pulgar, flexor corto) y extrínsecos (extensor largo, flexor largo).

 

El LCC se origina en la cabeza del primer metacarpiano y se inserta en la base de la falange proximal. Está compuesto por dos fascículos: el ligamento colateral propio y el accesorio. El primero se tensa en flexión y el segundo en extensión2.

La lesión de Stener es una condición específica y más grave. El LCC se rompe completamente y se interpone la aponeurosis del músculo aductor del pulgar, impidiendo su cicatrización espontánea y requiriendo cirugía3.

ETIOPATOGENIA:

El mecanismo lesional más habitual es una abducción forzada del pulgar, que estira en exceso el LCC. Puede asociarse hiperextensión o traumatismo directo sobre la cara radial de la falange proximal 2,4.

En el esquí, la lesión ocurre al caer con el bastón sujeto por la correa, transmitiéndose la fuerza al pulgar. Otros deportes implicados incluyen balonmano, rugby y artes marciales. También puede observarse en caídas domésticas5.

Las lesiones pueden ser agudas, con rotura parcial o completa, o crónicas, cuando movimientos repetitivos provocan insuficiencia ligamentosa progresiva (el clásico “gamekeeper’s thumb”)3.

CLASIFICACIÓN:

Existen varias clasificaciones, siendo la más utilizada la clínica por grados1,6:

  • Grado I: distensión o micro-rotura. Dolor sin inestabilidad.
  • Grado II: rotura parcial con cierta laxitud. Inestabilidad leve-moderada.
  • Grado III: rotura completa. Inestabilidad marcada, a menudo con lesión de Stener.

 

Otras clasificaciones incluyen la presencia de fractura-avulsión de la falange proximal o la cronicidad de la lesión4.

DIAGNÓSTICO:

Clínica:

El cuadro típico incluye dolor agudo en la cara cubital de la articulación MCF, tumefacción y equimosis5. El paciente refiere dificultad para realizar la pinza pulgar-índice.

La exploración incluye la prueba de estrés en abducción: con la MCF en extensión y en 30° de flexión, se aplica fuerza hacia la abducción radial. Una apertura >30° o una diferencia >15° respecto al lado sano sugiere rotura completa 2,6.

Imagen:

  • Radiografía: descarta fracturas-avulsión. Puede realizarse con maniobras de estrés4.
  • Ecografía: permite evaluar continuidad ligamentaria y detectar lesiones de Stener7.
  • Resonancia magnética: método más sensible para valorar el LCC y estructuras asociadas3.

 

TRATAMIENTO:

Principios generales:

El objetivo terapéutico es restaurar la estabilidad de la articulación MCF, preservando la función de pinza y evitando la degeneración articular1,2.

Tratamiento conservador:

Indicado en lesiones grado I y II sin inestabilidad significativa6. Consiste en:

  • Inmovilización en férula tipo “espiga de pulgar” durante 4 a 6 semanas.
  • Analgesia y crioterapia en fase aguda.
  • Rehabilitación posterior con ejercicios de movilidad y fortalecimiento.

 

El pronóstico suele ser bueno, aunque un mal seguimiento puede conducir a laxitud residual4.

Tratamiento quirúrgico

Está indicado en1-3,7:

  • Lesiones grado III.
  • Lesión de Stener.
  • Fractura-avulsión desplazada.
  • Inestabilidad persistente tras tratamiento conservador.

 

Las técnicas incluyen:

  • Sutura directa del ligamento al hueso.
  • Reinserción con anclas en casos de avulsión.
  • Reconstrucción ligamentaria con injerto (p. ej., palmar largo) en lesiones crónicas.

 

El postoperatorio implica inmovilización de 3 a 4 semanas, seguida de fisioterapia intensiva. El retorno deportivo suele lograrse a los 2–3 meses2.

PREVENCIÓN:

La prevención resulta esencial en deportes de riesgo:

  1. Uso adecuado de bastones de esquí: correas que se liberen fácilmente en caso de caída5.
  2. Equipamiento protector: guantes con refuerzos laterales.
  3. Educación deportiva: instrucción en técnicas de caída seguras, evitando apoyar la mano extendida9.
  4. Fortalecimiento y propiocepción: ejercicios de musculatura tenar y movimientos de pinza.
  5. Innovaciones técnicas: bastones de esquí con sistemas de liberación rápida5.

 

PRONÓSTICO Y COMPLICACIONES:

Cuando se diagnostica y trata precozmente, el pronóstico es excelente, con recuperación completa de la función en la mayoría de los casos1,2.

Las complicaciones aparecen en lesiones no tratadas o mal diagnosticadas:

  • Inestabilidad crónica.
  • Dolor persistente.
  • Pérdida de fuerza de pinza.
  • Rigidez articular.
  • Artrosis precoz de la articulación MCF3.

 

El pulgar del esquiador representa un buen ejemplo de cómo una lesión aparentemente menor puede tener repercusiones funcionales severas si se infradiagnostica. El reconocimiento clínico y la sospecha ante el mecanismo de abducción forzada son fundamentales4,6.

La literatura coincide en que las lesiones leves responden bien a inmovilización, mientras que las roturas completas requieren cirugía temprana para evitar secuelas2,3. La lesión de Stener, en particular, no cicatriza sin intervención quirúrgica7.

La prevención, aunque a menudo subestimada, constituye un pilar fundamental, especialmente en el esquí recreativo.

 

CONCLUSIONES

  1. El pulgar del esquiador constituye la lesión más relevante del ligamento colateral cubital de la articulación metacarpofalángica del pulgar, y su importancia clínica radica no solo en la frecuencia con la que aparece en deportes como el esquí, sino también en las graves consecuencias funcionales que puede acarrear si pasa inadvertido o se trata de forma inadecuada.
  2. La sospecha diagnóstica precoz es fundamental. Ante cualquier traumatismo con mecanismo de abducción forzada del pulgar, especialmente en esquiadores, debe explorarse la articulación MCF con maniobras de estrés y complementarse con pruebas de imagen simples (radiografía) o avanzadas (ecografía o RMN). El error diagnóstico más común es confundir la lesión con un simple esguince leve, retrasando el tratamiento.
  3. El tratamiento debe individualizarse según la gravedad. Mientras las distensiones y roturas parciales (grados I y II) responden satisfactoriamente a la inmovilización en férula espica durante 4–6 semanas, las roturas completas (grado III), las fracturas-avulsión y, especialmente, la lesión de Stener requieren intervención quirúrgica precoz.
  4. El abordaje quirúrgico es determinante en la recuperación funcional. La evidencia clínica muestra que los pacientes sometidos a reparación temprana presentan mejores resultados en términos de fuerza de pinza, estabilidad articular y menor riesgo de artrosis precoz en comparación con aquellos tratados de forma conservadora de manera inadecuada. En casos crónicos, la reconstrucción ligamentaria con injertos sigue siendo una opción válida, aunque con resultados menos predecibles.
  5. La prevención es una estrategia clave que a menudo se pasa por alto. La educación de los esquiadores sobre el uso correcto de los bastones (con correas de liberación rápida), el empleo de guantes protectores y el entrenamiento en técnicas seguras de caída pueden reducir significativamente la incidencia de la lesión. Este aspecto cobra especial relevancia en la medicina deportiva, donde las medidas preventivas son más costo-efectivas que los tratamientos quirúrgicos.
  6. El pronóstico, en general, es muy favorable si se realiza un diagnóstico y tratamiento oportuno. La mayoría de los pacientes recuperan la función completa del pulgar y pueden reincorporarse a su actividad habitual y deportiva sin limitaciones en un plazo de 2 a 3 meses tras la cirugía o de 6 a 8 semanas tras el manejo conservador.
  7. El papel de la rehabilitación no debe subestimarse. Tanto en casos conservadores como quirúrgicos, la fisioterapia temprana —dirigida a recuperar movilidad, fuerza y propiocepción— es esencial para alcanzar resultados óptimos y minimizar la rigidez.

 

En suma, el pulgar del esquiador es una patología frecuente, con gran repercusión funcional, que exige al clínico un alto índice de sospecha, un manejo basado en la gravedad y un enfoque integral que combine diagnóstico preciso, tratamiento oportuno y prevención eficaz. Solo así se asegura preservar la función del pulgar, eje fundamental de la destreza manual humana.

 

BIBLIOGRAFÍA

1. Gil Santos L, Marquina Sola P, editores. Cirugía de la mano. Madrid: Marbán, 2016.

2. Meléndez R. Cirugía de la mano: aspectos esenciales de la práctica clínica. Bogotá: Distribuna, 2015.

3. COT Grupo Científico. Tratado COT. Mano y muñeca. Madrid: Marbán, 2021.

4. López JLA. Lesión del pulgar del esquiador [Internet]. FEMEDE, [consultado 10 enero 2026]. Disponible en: https://femede.es/documentos/Lesion_pulgar_159_38.PDF

5. Unitrauma. Lesiones de los ligamentos del dedo pulgar [Internet]. [consultado 10 enero 2026]. Disponible en: https://www.unitrauma.com

6. MSD Manuals. Esguinces del pulgar [Internet]. [consultado 10 enero 2026]. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es/hogar/traumatismos-y-envenenamientos/esguinces-y-otras-lesiones-de-partes-blandas/esguinces-del-pulgar

7. Hand Surgery Resource. Esguince de pulgar [Internet]. [Consultado 10 enero 2026]. Disponible en: https://es.handsurgeryresource.net/esguince-de-pulgar

8. Mano y Trauma. Lesión del ligamento colateral del pulgar [Internet]. [Consultado 10 enero 2025]. Disponible en: https://www.manoytrauma.com

9. Kaiser Permanente. Pulgar del esquiador o del guardabosques — instrucciones de cuidado [Internet]. [Consultado 10 enero 2025]. Disponible en: https://healthy.kaiserpermanente.org

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos