Resfriado común. Trabajo monográfico

2 agosto 2024

AUTORES

  1. Oroitz Nebreda Diest. Grado en Enfermería. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  2. Sarai Zaher Sánchez. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  3. Marina Moyano Espadero. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  4. María García Rodríguez. Grado en Enfermería. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  5. Ángela Zarranz García. Grado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  6. Yolanda Francés Bellido. Grado en Enfermería. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.

 

RESUMEN

El resfriado común o catarro es una infección vírica del tracto respiratorio superior, que afecta a personas de todas las edades y géneros. Los síntomas incluyen secreción y obstrucción nasal, dolor de garganta, estornudos, dolores corporales, fiebre leve y tos. Los adultos suelen tener dos resfriados al año mientras que los niños pueden tener el doble debido a su falta de inmunidad y contacto cercano en las escuelas. Esta infección está causada principalmente por el rinovirus y el coronavirus, el resfriado común puede propagarse a través de secreciones respiratorias al toser, estornudar o hablar. El contagio comienza poco después de la infección y dura hasta que los síntomas desaparecen, aproximadamente 2-3 días desde el inicio. Factores como el frío, estrés emocional y ciertas condiciones de salud aumentan la susceptibilidad. El diagnóstico no suele ser necesario debido a su leve y breve naturaleza. Las medidas preventivas incluyen el lavado de manos, uso de pañuelos desechables y evitar lugares concurridos. Las vacunas no han sido efectivas debido a las numerosas cepas de los virus lo cual lo hace muy variable. El tratamiento se enfoca en aliviar los síntomas con reposo, hidratación y medicamentos como analgésicos, antitérmicos, antiinflamatorios, descongestionantes, antihistamínicos, mucolíticos, expectorantes y antitusivos.

PALABRAS CLAVE

Resfriado común, catarro.

ABSTRACT

The common cold or catarrh, is a viral infection of the upper respiratory tract that affects people of all ages and genders. Symptoms include nasal discharge and congestion, sore throat, sneezing, body aches, mild fever and cough. Adults typically have two colds per year, while children may have twice as many due to their lack of immunity and close contact in schools. This infection is mainly caused by rhinovirus and coronavirus. The common cold can spread through respiratory secretions when coughing, sneezing, or talking. Contagion begins shortly after infection and lasts until the symptoms disappear, approximately 2-3 days from the onset. Factors such as cold weather, emotional stress and certain health conditions increase susceptibility. Diagnosis is usually unnecessary due to the mild and brief nature of the illness. Preventive measures include hand washing, using disposable tissues and avoiding crowded places. Vaccines have not been effective due to the numerous strains of the viruses, making them highly variable. Treatment focuses on symptom relief with rest, hydration and medications such as analgesics, antipyretics, anti-inflammatories, decongestants, antihistamines, mucholytics, expectorants and antitussives.

KEY WORDS

Common cold, catarrh.

DESARROLLO DEL TEMA

El resfriado común es una enfermedad viral que afecta a las personas de todos los grupos de edad o género. El resfriado o catarro es una infección viral aguda del tracto respiratorio superior, con síntomas como rinorrea u obstrucción nasal. En cuanto a la prevalencia de la enfermedad, los adultos presentan una media de 2 resfriados al año y en los niños es el doble. En cuanto a los adolescentes, la prevalencia de los varones es mayor frente a la de las mujeres, cosa que, por el contrario, en los adultos es totalmente opuesta siendo mayor la prevalencia de las mujeres sobre los hombres. Uno de los motivos por el cual la incidencia de los niños es muy superior a la de los adultos, es porque estos no poseen inmunidad frente a distintos tipos de virus y ello les convierte en el reservorio de esta infección. Además, una vez en la edad escolar, debido al contacto prolongado en grupos, facilita el contagio, el cual más tarde se introduce en las familias y acaba afectando a la población adulta1,2,3,4.

El resfriado puede presentarse tanto en pequeños brotes localizados como en grandes epidemias. En cuanto a las incidencias estacionales dependen originalmente del tipo de virus4.

Etiología:

La etiología del resfriado común no consta de un sólo virus, sino de muchos tipos de virus. Los predominantes son los rinovirus con más de 100 serotipos, responsables del 30-40% de los casos. Siguiente están los coronavirus (229E, B814, OC43), estos son los causantes del 10-15% de los casos. Otros de los virus son el enterovirus (Coxsackie A21, B2-5), con una incidencia al 5%; virus parainfluenza (< 5%); virus influenza A y B (< 5%); adenovirus serotipos 4,5 y 7 y el virus sincitial. El resto de los virus que causan el 30-40% son desconocidos3.

Aunque hasta ahora se han aislado más de 120 cepas distintas de virus, los agentes que causan el resfriado común más frecuentemente son los rinovirus y los coronavirus. El periodo estacional juega un papel muy importante para determinar el predominio de uno u otro, como se ha mencionado previamente. Los rinovirus comienzan causando resfriados a comienzos de otoño y primavera y por otro lado, los coronavirus destacan a finales de otoño, invierno y comienzo de primavera. En cuanto a la gravedad de la infección depende del periodo de incubación la cual puede variar de 1 a 10 días, siendo lo más común 24-72 horas4.

Los únicos factores que pueden facilitar la infección por el virus son la fatiga excesiva, los trastornos emocionales, las alergias nasofaríngeas y la fase intermedia del ciclo menstrual4.

Modo de contagio:

Las fuentes de infección del resfriado son especialmente las secreciones respiratorias de las personas infectadas. Al toser, estornudar o incluso al hablar, la persona infectada expulsa pequeñas gotas contaminadas que quedan suspendidas en el aire. El contagio puede ser tanto de forma directa (a través del aire, inhalando las gotas) o indirectamente (mediante el contacto físico con pañuelos u objetos contaminados). A causa de ello, es muy importante que el sujeto enfermo adopte medidas higiénicas para prevenir el contagio, como taparse la boca al estornudar o toser y lavarse las manos con frecuencia3.

El periodo de contagio comienza a pocas horas después de la infección (antes de que aparezcan los síntomas la mayoría de las veces) y termina cuando los síntomas desaparecen, lo que es generalmente a los 2-3 dias. El periodo de incubación suele variar en un periodo de 24-72 horas siendo lo más común 48 horas3.

La probabilidad de contagio aumenta con el enfriamiento de la superficie corporal, siendo que este no es un factor en sí mismo que cause la enfermedad. El frío provoca la vasoconstricción, disminuyendo la temperatura de la mucosa nasal, lo que facilita la entrada de los virus. A pesar de la creencia popular el estado de salud y/o nutricional de la persona no es un factor determinante para la contracción de la enfermedad. Pero, las enfermedades que alteran las mucosas respiratorias y/o reducen las defensas contra los virus, como las alteraciones sinusales y nasales, el asma, el enfisema pulmonar, la bronquitis… sí que aumentan la probabilidad de infección. Además de esto el estado emocional, la fatiga excesiva y el ciclo menstrual son factores que intervienen directamente, facilitando la infección3.

Diagnóstico:

El diagnóstico del resfriado común es difícil de realizar y generalmente no se considera necesario ya que es una afección leve que no necesita un tratamiento específico. Además de ello, al ser un periodo tan efímero, para cuando se obtuvieron los resultados de las pruebas, el paciente volvería a estar sano. Por ello el diagnóstico se reserva para casos muy particulares. A la hora de diagnosticar, los médicos se basan en la sintomatología para el diagnóstico, aunque la mayoría del paciente no acuden a la consulta médica, sino que tienden a auto diagnosticarse y auto medicarse3.

Síntomas:

El resfriado común suele verse acompañado por dolor de garganta, estornudos, dolor del cuerpo, fiebre leve y tos, siendo esta última el síntoma más molesto para la mayoría de los pacientes. Los síntomas característicos incluyen una intensa secreción y congestión nasal con obstrucción unilateral o bilateral de las fosas nasales a causa de la inflamación de la membrana mucosa que tapiza la cavidad nasal, lo que produce un exceso de mocos. Además de ello suele presentar malestar general, disminución del olfato y gusto, estornudos, tos, ojos llorosos (por culpa de la inflamación se obstruyen los conductos lacrimales), alteración en el timbre nasal de la voz, pérdida de apetito y tanto dolor de garganta como de cabeza. En los niños es bastante común que la fiebre sea más alta llegando a ser 38-39ºC y los síntomas tienden a ser más intensos. Además, los niños pueden tener dificultad tanto para dormir como para expectorar las mucosidades, ya que no saben cómo eliminar los mocos de manera eficaz y tienen las fosas nasales muy pequeñas (lo que facilita la obstrucción)2,3.

Profilaxis:

En cuanto a la profilaxis, se han probado distintos tipos de vacunas contra el resfriado común, pero no han sido satisfactorias. Las vacunas contra el rinovirus y coronavirus no han sido efectivas a causa de la gran variedad y de tipos de cepas que existen. Han existido otros intentos basados en suspensiones crudas de bacterias, pero tampoco han producido una respuesta inmune beneficiosa. Lo que sí que se ha conseguido de manera fructífera han sido vacunas de cepas específicas, pero tienen un espectro muy limitado dado que la cepa responsable de un brote suele diferir de las que causan el siguiente brote3.

La aplicación de los estimulantes químicos del interferón de manera tópica intranasal ha demostrado tener un efecto protector, pero en su contraparte, causa irritación de la mucosa nasal y presenta limitaciones biológicas para su suministro. Una creencia popular gira en torno a la vitamina C. Se cree que tiene un efecto preventivo, demostrado que solo reduce la duración de los síntomas, aunque no afecta en cuanto a la eliminación del virus3.

Las medidas preventivas higiénicas juegan un papel muy importante en la profilaxis ya que hasta ahora no se ha encontrado un método mejor para evitar el contagio, entre estas se incluyen, el lavado regular de manos con agua y jabón, el uso de pañuelos desechables y taparse la boca al toser o estornudar. También es importante protegerse del frío y evitar cambios climáticos bruscos además de evitar las multitudes en espacios cerrados o ambientes cargados3.

Tratamiento:

Actualmente no existe un tratamiento específico para el resfriado común. El tratamiento está basado en el alivio de la sintomatología. A causa de la popularidad de la enfermedad, la automedicación es muy común, lo que lleva a un uso indebido de la medicación, como por ejemplo los antibióticos. Estos, son ineficaces contra virus y a la larga causan resistencia bacteriana. Los antibióticos deberían administrarse únicamente en caso de sobreinfección bacteriana, siendo los más populares los estreptococos y neumococos3.

Como tratamiento general se recomienda el reposo, especialmente en pacientes en edades extremas, pacientes con enfermedades pulmonares crónicas y pacientes con presencia de fiebre. Además de esto debería de ingerir algo ligero y fácil como la dieta blanda y tomarlo con abundancia de líquidos, para fluidificar las mucosidades. Entre los fármacos sintomatológicos se encuentran: analgésicos, antitérmicos, antiinflamatorios, descongestionantes nasales, antihistamínicos, antitusivos, mucolíticos, demulcentes, anestésicos locales y expectorantes. Es imperativo identificar los síntomas predominantes para el uso del fármaco más adecuado3.

Además de esos fármacos previamente mencionados, se suman los humidificadores (al proporcionar humedad ayudan a reducir la tos) con mezclas balsámicas que muestran ser muy efectivos. Estos suelen ser bálsamos de mentol, eucalipto o gomenol3.

Analgésicos, antiinflamatorios y antitérmicos:

Dentro de este grupo, los más usados son: el ácido acetilsalicílico (AAS), el ibuprofeno, la propifenazona y el paracetamol. Estos alivian el dolor de cabeza, el malestar general y la fiebre. El AAS está desaconsejado en menores de 12 años por el riesgo del síndrome de Reye y la irritación gástrica. El paracetamol debe de administrarse con precaución para evitar la hepatotoxicidad. La propifenazona es un antitérmico eficaz. El ibuprofeno es muy popular en pediatría, tiene una buena relación eficacia/tolerancia y una duración prolongada además de no tener toxicidad en el sistema gastrointestinal3.

Antihistamínicos H1:

Los antihistamínicos mejoran la congestión y la secreción nasal, el lagrimeo y los estornudos. Los más comunes son: clorfenamina y hidroxizina. Como desventaja, pueden causar somnolencia y disminución de los reflejos3.

Mucolíticos y Expectorantes:

Estos, disminuyen la viscosidad de las secreciones bronquiales, facilitando su eliminación. Se dividen en tres grandes grupos: derivados teológicos (carbocisteina y acetilcisteina), derivados de la vasicina (bromhexina, ambroxol) y el tiloxapol. Los expectorantes, estimulan los mecanismos de eliminación del moco y transforman la tos seca en productiva3.

Antitusivos:

Los antitusivos tienen como objetivo tratar la tos seca e improductiva que perturba el sueño y causa irritación bronquial. Su modo de actuación es deprimiendo el centro de la tos en el bulbo raquídeo. La codeína y el dextrometorfano son ejemplos comunes. Como efecto adverso, la codeína puede causar estreñimiento y depresión respiratoria (lo cual hace que esté contraindicada en pacientes asmáticos) y el dextrometorfano no tiene ni efectos adictivos ni deprime el sistema nervioso central3.

Descongestionantes nasales tópicos:

Los descongestionantes tópicos, como la fenilefrina y la oximetazolina, son agonistas alfa adrenérgicos que descongestionan la nariz, reduciendo el contenido sanguíneo de la mucosa. No está recomendado usarlo más de 5 días consecutivos ni en pacientes menores de 5 años. Para estos pacientes se utilizan soluciones de agua del mar isotónicas y suero fisiológico3.

Descongestionantes nasales sistémicos:

Las aminas simpaticomiméticas, como la fenilpropanolamina y la pseudoefedrina tienen una duración de acción más prolongada y menos irritante que los tópicos, pero presentan efectos secundarios más generales y están contraindicados en un mayor grupo de pacientes como: Hipertensos, diabéticos y pacientes con enfermedades cardiacas o hipertiroideas3.

Demulcentes y anestésicos locales:

Los demulcentes y los anestésicos locales son capaces de aliviar el cosquilleo de la garganta que provoca la tos. Los demulcentes como la clorofila y el mentol, suavizan la mucosa faríngea. Los anestésicos como la lidocaína y la benzocaína, reducen la sensibilidad de los receptores locales en la musculatura respiratoria. Por otro lado, caramelos con sustancias naturales como el limón, eucalipto, miel o el regaliz también pueden aliviar el dolor y la sequedad de garganta3.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Ibáñez Navarro A, Tobajas Calvo J, Villafranca Serrano S, Francés Pérez P. El resfriado común: revisión de su manejo habitual en las consultas. Rev Clin Med Fam. 2020;13(3):240-240.
  2. Malesker MA, Callahan-Lyon P, Ireland B, Irwin RS; CHEST Expert Cough Panel. Pharmacologic and Nonpharmacologic Treatment for Acute Cough Associated With the Common Cold: CHEST Expert Panel Report. Chest. 2017;152(5):1021-37
  3. Font, E. (2002). Etiología, diagnóstico, profilaxis y tratamiento del resfriado común. Offarm, 21(11), 72-80.
  4. Rosas MR. Gripe y resfriado. Clínica y tratamiento. Offarm. 2008;27(2).

 

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