Revisión bibliográfica sobre las consecuencias del uso del elderspeak en las personas mayores y su impacto. Un enfoque enfermero

19 septiembre 2026

 

AUTORES

  1. Luis Manuel Montull Cereceda. Enfermero Hospital Universitario San Jorge. Huesca, España.
  2. Laura Gazol Borraz. Enfermera Hospital Universitario San Jorge. Huesca, España.
  3. Héctor Gil Gómez. Enfermero Residencia para personas mayores Ciudad de Huesca. Huesca, España.
  4. Julián Crespo Sarvisé. Enfermero Hospital Universitario San Jorge. Huesca, España.
  5. David Malo Mir. Graduado en enfermería. Huesca, España.
  6. María Trinidad Rincón Carmona. Enfermera Hospital Universitario San Jorge. Huesca, España.

RESUMEN

Introducción: El elderspeak es una forma de comunicación dirigida a las personas mayores mediante un lenguaje excesivamente simplificado y similar al utilizado con los niños. Aunque puede emplearse para facilitar la comunicación, puede tener consecuencias negativas, como transmitir dependencia o menor capacidad y favorecer el rechazo a los cuidados, especialmente en personas con demencia.

Objetivo: Analizar las consecuencias del uso del elderspeak en las personas mayores a partir de la evidencia científica disponible.

Metodología: Revisión bibliográfica estructurada y actualizada de la literatura científica publicada en bases de datos y otras fuentes de información relevante sobre el edadismo, elderspeak y comunicación con personas mayores en un contexto sanitario.

Desarrollo: El uso del elderspeak puede generar sentimientos de incompetencia, pérdida de poder y de autonomía, además de favorecer estereotipos edadistas y el rechazo a los cuidados, especialmente en personas con demencia. También puede afectar a la dignidad y el respeto hacia la persona mayor. Sin embargo, adaptar el lenguaje a sus necesidades puede facilitar la comunicación, siempre respetando sus capacidades y preferencias.

Conclusión principal: El elderspeak puede tener consecuencias negativas sobre la percepción, autonomía y dignidad de las personas mayores y favorecer el rechazo a los cuidados. La enfermería debe identificar y reducir aquellas formas de comunicación que puedan resultar paternalistas, manteniendo una comunicación adaptada a las necesidades individuales y basada en el respeto y la atención centrada en la persona.

PALABRAS CLAVE

Ageismo, personas mayores, enfermería.

ABSTRACT

Introduction: Elderspeak is a form of communication directed at older adults using excessively simplified language that is similar to the language used with children. Although it may be used to facilitate communication, it can have negative consequences, such as conveying dependency or reduced ability and promoting resistance to care, particularly among people with dementia.

Objective: Analyze the consequences of using elderspeak in older adults based on the available scientific evidence.

Methodology: A structured and recent literature review of scientific publications from data bases and other relevant sources of information on ageism, elderspeak, and communication with older adults in a healthcare setting.

Results: The use of elderspeak can generate feelings of incompetence, loss of power and autonomy, as well as reinforce ageist stereotypes and resistance to care, particularly among people with dementia. It may also affect the dignity and respect of older adults. However, adapting language to their needs can facilitate communication, provided that their abilities and preferences are respected.

Conclusion: Elderspeak can have negative consequences for older adults’ self-perception, autonomy and dignity and may promote resistance to care. Nursing professionals should identify and reduce forms of communication that may be paternalistic while maintaining communication adapted to individual needs and based on respect and person-centered care.

KEY WORDS

Ageism, aged, nursing.

INTRODUCCIÓN

El envejecimiento poblacional se considera actualmente un fenómeno de gran relevancia, principalmente debido al aumento de la esperanza de vida y al descenso de la natalidad, factores que han provocado un incremento progresivo del número de personas mayores1-4. Este aumento supone un reto para el sistema sociosanitario, ya que no solo implica una mayor demanda de cuidados, sino también importantes repercusiones económicas, sociales, culturales y éticas2,3-5.

Además, el crecimiento de este grupo de población ha favorecido la aparición de determinados prejuicios, que identifican a las personas mayores como una carga para los servicios sanitarios, especialmente debido a la presencia frecuente de multimorbilidad y al mayor uso de los recursos asistenciales3-6.

En este contexto, el edadismo adquiere especial importancia. Inicialmente, fue definido como el prejuicio de un grupo de edad sobre otro, aunque posteriormente esta definición se amplió para incluir el conjunto de estereotipos sistemáticos y discriminatorios dirigidos hacia las personas por razón de su edad1-3,6. Actualmente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) define el edadismo como una forma de categorizar y dividir a las personas en función de determinados atributos que pueden ocasionar daño, desventaja o injusticia, además de menoscabar la solidaridad intergeneracional1-3. En este artículo se explicarán las consecuencias que provoca el mencionado anteriormente elderspeak o infantilización del habla en un contexto sanitario enfocado principalmente en personas mayores.

OBJETIVOS

General: Analizar las consecuencias del uso del elderspeak en las personas mayores a partir de la evidencia científica disponible.

Específicos:

  1. Describir las principales consecuencias del uso del elderspeak en las personas mayores.
  2. Analizar cómo el uso del elderspeak puede influir en la dignidad, el respeto, la autonomía y el rechazo a los cuidados en las personas mayores.
  3. Identificar la importancia de adaptar la comunicación de los profesionales sanitarios a las características y preferencias de cada persona mayor para favorecer una atención más respetuosa y centrada en la persona.

METODOLOGÍA

Se realizó una revisión bibliográfica de la literatura científica actualizada centrada en el edadismo y el uso del elderspeak en la comunicación sanitaria con personas mayores.

La búsqueda bibliográfica se llevó a cabo entre diciembre de 2025 y enero de 2026 en las bases de datos PubMed, CUIDEN, ENFISPO, Dialnet, ScienceDirect, Cochrane, SCOPUS y SCIELO.

Se utilizaron términos en español e inglés seleccionados a partir de los Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS) y los Medical Subject Headings (MeSH): “Ageísmo”, “Personas mayores”, “Enfermería”, “Elderspeak” y “Nursing”. Dado que el término “Infantilización” no aparece como descriptor científico, se empleó el término “Elderspeak”.

  • Filtros aplicados: Publicaciones en inglés y español. Documentos publicados en los últimos 5 años. Tras la búsqueda se realizó un primer cribado mediante la lectura del título y el resumen, seguido de una segunda selección aplicando los criterios de inclusión y exclusión y eliminando los documentos duplicados.
  • Criterios de inclusión: Artículos relacionados con el trato a personas mayores, el edadismo o la comunicación infantilizada.
  • Criterios de exclusión: Artículos centrados exclusivamente en patologías clínicas sin relación con el trato o la comunicación, publicaciones relacionadas con la pandemia por COVID-19, resúmenes de congresos, cartas al editor, libros y documentos no disponibles a texto completo.

DESARROLLO

Teniendo en cuenta lo mencionado anteriormente, resulta relevante analizar las consecuencias que el uso del elderspeak puede generar en las personas mayores. Diferentes estudios, como los de Shaw et al. (2022) en un estudio observacional realizado en un hospital de EE. UU., Nagamine (2026) a través de una revisión de literatura, y Schnabel et al. (2021) en un estudio empírico en contextos hospitalarios, coinciden en afirmar que este tipo de comunicación puede provocar percepciones negativas de sí mismos, sentimientos de incompetencia o incluso pérdida de poder, y conductas resistivas en personas con demencia, despersonalizando así la comunicación, lo que refleja que es un fenómeno complejo6-9. Además, determinadas características de este tipo de comunicación, como el uso de diminutivos, la entonación exagerada o las simplificaciones excesivas del lenguaje, pueden dificultar la misma y agravar las dificultades cognitivas o funcionales en las personas mayores6,9-11. A su vez, puede favorecer la aparición de estereotipos negativos sobre el envejecimiento (pudiendo dar lugar a institucionalizaciones innecesarias), como considerar a las personas mayores más dependientes o con menor capacidad cognitiva, lo que puede incrementar las actitudes edadistas en los futuros profesionales sanitarios2-4,6,8-11.

En el ámbito sanitario, una de las consecuencias más importantes son las conductas de rechazo a los cuidados. Los profesionales que utilizan elderspeak pueden duplicar la probabilidad de que estas conductas aparezcan, mientras que al reducir su uso también disminuye el rechazo. Este se produce cuando la persona se resiste a los cuidados, ya sea de forma activa (golpear) o pasiva (negarse o apartar el material)7. Estas respuestas pueden estar relacionadas con la irritabilidad, la agresividad o las alteraciones motoras que pueden generarse ante este tipo de comunicación, lo que dificulta la práctica clínica y aumenta la carga de trabajo del personal sanitario7-9. Es por ello que, Shaw et al. (2022), en un estudio observacional realizado en un hospital de EE. UU. con 16 pacientes con demencia y 53 enfermeros, argumenta que el elderspeak es un factor modificable, cuya reducción mejoraría la calidad de los cuidados y disminuiría conductas de rechazo al cuidado7.

Desde el punto de vista ético, el uso de este estilo comunicativo puede afectar a la dignidad y al respeto hacia la persona mayor, ya que parte de la idea de que es más frágil o menos capaz3,6-13. Sin embargo, no todas las personas mayores perciben este tipo de comunicación de la misma manera, estudios como los de Schnabel et al. (2021) mencionado anteriormente y Schmitz et al. (2024), este último a partir de un estudio cualitativo realizado en una residencia para personas mayores en EE. UU. cuyo objetivo era analizar cómo los residentes percibían el uso de términos cariñosos, afirman que estos pueden entenderse como una forma de cercanía o apoyo, aunque otros residentes los perciben como infantilizantes o poco respetuosos9-14. Aun así, esto depende del contexto, de la relación que tenga la persona mayor con el profesional, y de la intención con la que se utilicen. Por este motivo, es importante adaptar la comunicación a las preferencias de cada persona, lo que puede ayudar a ajustar mejor los cuidados a cada situación14.

Por último, también hay que tener en cuenta que algunos elementos del elderspeak pueden resultar útiles en determinadas situaciones, como cuando se simplifican las instrucciones o se enlentece el habla para facilitar la comprensión. Sin embargo, un uso excesivo de este puede percibirse como condescendiente y tener efectos negativos. Además, los profesionales que lo utilizan pueden ser percibidos como menos profesionales o respetuosos, llegando incluso a transmitir una imagen de menor competencia2-9,11-13. En relación con el contexto cultural, Lee y Lee (2021), en un estudio cuantitativo realizado en un hospital en Corea del Sur en el que se analiza la opinión de 144 sanitarios sobre el elderspeak, indican que este es percibido como una forma de comunicación inadecuada, sin embargo, lo perciben como más aceptable cuando los pacientes son muy mayores, presentan deterioro cognitivo o tienen mayor dependencia física11. A pesar de estas consecuencias, su uso continúa siendo frecuente en los entornos asistenciales, generalmente con la intención de mostrar cercanía, facilitar la comprensión o ayudar a personas con deterioro cognitivo3-6,11. En general, los estudios señalan que el elderspeak es un fenómeno complejo sobre el que los profesionales sanitarios deberían reflexionar para favorecer una comunicación más respetuosa y centrada en cada persona2-4,6,8-12.

CONCLUSIÓN

En conclusión, el uso del elderspeak puede tener consecuencias importantes en la forma en la que las personas mayores perciben la atención sanitaria y a sí mismas. Aunque en muchas ocasiones este tipo de comunicación se utiliza con la intención de facilitar la comprensión o mostrar cercanía, determinadas características, como los diminutivos, la entonación exagerada o la simplificación excesiva del lenguaje, pueden transmitir una imagen de dependencia, fragilidad o menor capacidad. Esto puede afectar a la dignidad, la autonomía y la percepción que la persona tiene de sí misma, especialmente cuando se utiliza de manera habitual o sin tener en cuenta sus preferencias.

Además, resulta especialmente relevante su relación con el rechazo a los cuidados, sobre todo en personas con demencia. Una comunicación que se percibe como paternalista puede generar irritabilidad, resistencia o incluso conductas agresivas, dificultando la relación entre el profesional y la persona mayor y haciendo más compleja la prestación de los cuidados. Por ello, reducir el elderspeak puede contribuir no solo a mejorar la comunicación, sino también a favorecer una atención más eficaz y centrada en la persona.

Sin embargo, no debe considerarse que todos los elementos del elderspeak sean siempre negativos, ya que adaptar el ritmo o simplificar determinadas instrucciones puede ser útil en algunas situaciones. Lo importante es que estas modificaciones responden a las necesidades reales de cada persona y no a prejuicios relacionados con la edad. En este sentido, los profesionales de enfermería deben reflexionar sobre su propia forma de comunicarse y adaptar el lenguaje a las capacidades, preferencias y contexto de cada paciente. De esta manera, se puede favorecer una relación terapéutica basada en el respeto, la autonomía y la dignidad de la persona mayor.

BIBLIOGRAFÍA

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  7. Shaw, C. A., Ward, C., Gordon, J., Williams, K. N., & Herr, K. (2022). Elderspeak communication and pain severity as modifiable factors to rejection of care in hospital dementia care. Journal of the American Geriatrics Society, 70(8), 2258–2268. https://doi.org/10.1111/jgs.17910
  8. Nagamine, T. (2026). Attention to Elderspeak: A call for dignity-affirming communication in advanced nursing care. Clinics and Practice, 16(1). https://doi.org/10.3390/clinpract16010021
  9. Schnabel, E.-L., Wahl, H.-W., Streib, C., & Schmidt, T. (2021). Elderspeak in acute hospitals? The role of context, cognitive and functional impairment. Research on Aging, 43(9–10), 416–427. https://doi.org/10.1177/0164027520949090
  10. Shaw, C., Ward, C., Gordon, J., Williams, K., & Herr, K. (2022). Characteristics of elderspeak communication in hospital dementia care: Findings from The Nurse Talk observational study. International Journal of Nursing Studies, 132(104259), 104259. https://doi.org/10.1016/j.ijnurstu.2022.104259
  11. Lee, M., & Lee, J. Y. (2021). An investigation into health professionals’ perception of the appropriateness of elderspeak in a Korean hospital setting. Journal of Pragmatics, 172, 181–196. https://doi.org/10.1016/j.pragma.2020.11.020
  12. Shaw, C. A., & Gordon, J. K. (2021). Understanding elderspeak: An evolutionary concept analysis. Innovation in Aging, 5(3), igab023. https://doi.org/10.1093/geroni/igab023
  13. Guo, W., & Lefelle, M. (2026). Elderspeak revisited: Cross-cultural insights from French and Chinese nursing homes. Language and Health, 4(1), 100080. https://doi.org/10.1016/j.laheal.2026.100080
  14. Schmitz, K., Lombardo, S., & Szabo, C. (2024). Perceptions of the use of terms of endearment among older adults in an assisted living facility. Nursing Older People, 36(4), 26–32. https://doi.org/10.7748/nop.2024.e1467

 

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