Revisión sistemática de la efectividad de la terapia de presión negativa frente a las curas convencionales de heridas en atención primaria

21 febrero 2026

 

AUTORES

  1. Sonia García Val. Enfermera Familiar y Comunitaria del Centro de Salud Delicias Norte. Zaragoza. España.
  2. Manuel Cerezo Royo. Enfermera Familiar y Comunitaria del Centro de Salud Delicias Sur. Zaragoza. España.
  3. Beatriz Viñuales Chueca. Enfermera Familiar y Comunitaria del Centro de Salud de Berbegal. Huesca. España.
  4. Natalia Fidalgo Pinilla. Diplomada en Enfermería. Enfermera de Pediatría del Centro de Salud de Valdespartera. Zaragoza. España.
  5. Aurora Hurtado Abad. Enfermera Familiar y Comunitaria del Centro de Salud Delicias Norte. Zaragoza. España.
  6. María Pilar Lafuente Sánchez. Enfermera Familiar y Comunitaria del Centro de Salud Mora de Rubielos. Teruel. España.

 

RESUMEN

La cura en ambiente húmedo constituye el estándar para el manejo de heridas agudas y crónicas en atención primaria, pero no siempre es suficiente, lo que ha conllevado a emplear otras técnicas como la terapia de presión negativa (TPN). En esta revisión sistemática se ha comparado la efectividad de la TPN con las curas convencionales. Globalmente, los artículos estudiados muestran unas mejores tasas de curación y reducción de determinadas complicaciones con la TPN, aunque la heterogeneidad clínica y metodológica limita la estimación precisa del efecto y su generalización. En conclusión, la TPN es una buena alternativa cuando la herida no progresa con los cuidados estándar, pero, la cura húmeda bien protocolizada continúa siendo la primera opción en la mayoría de los casos debiendo individualizarse según el contexto clínico y los recursos disponibles.

PALABRAS CLAVE

Terapia de presión negativa para heridas, enfermería de atención primaria, heridas y lesiones.

ABSTRACT

Moist wound healing is the standard for managing acute and chronic wounds in primary care, but it is not always sufficient, which has led to the use of other techniques such as negative pressure wound therapy (NPWT). This systematic review compared the effectiveness of NPWT with conventional treatments. Overall, the articles studied show better healing rates and a reduction in certain complications with NPWT, although clinical and methodological heterogeneity limits the accurate estimation of the effect and its generalization. In conclusion, NPWT is a good alternative when the wound does not progress with standard care, but well-protocolized moist wound healing remains the first choice in most cases and should be individualized according to the clinical context and available resources.

KEY WORDS

Negative pressure wound therapy, primary care nursing, wounds and injures.

INTRODUCCIÓN

Las heridas consisten en cualquier lesión o alteración de la función y estructuras anatómicas por una rotura de órganos como la piel; dicha rotura puede alcanzar otros tejidos (músculos, vasos sanguíneos, huesos). La piel es el órgano más grande del cuerpo y, por ello, es el más expuesto a sufrir daños. Las heridas suponen una carga clínica y emocional debido a su morbilidad, dolor y consumo de recursos asistenciales1.

En la práctica, llamamos herida aguda a la que cicatriza de forma adecuada en menos de 4-6 semanas siguiendo un proceso correcto de cicatrización. En cambio, las heridas crónicas son aquellas que no progresan de forma adecuada en el tiempo por factores locales o sistémicos que mantienen la inflamación y/o infección2.

El abordaje estándar de las heridas se basa en la cura en ambiente húmedo con apósitos avanzados orientada a mantener unas condiciones de humedad adecuadas, controlar el exudado, desbridar el tejido no viable y manejar el dolor, favoreciendo la migración celular, la angiogénesis y la síntesis de colágeno. Sin embargo, no siempre es suficiente para el tratamiento de las heridas complejas2.

La terapia de presión negativa (TPN) también conocida como cierre asistido por vacío, consiste en aplicar una presión negativa de forma controlada sobre la herida en un lecho sellado. Es una técnica estéril en la que se coloca un apósito de espuma en el interior de la cavidad y se cubre con un adhesivo sellado para evitar la entrada de aire y poder ejercer presión negativa. Esta terapia reduce el edema, mejora el flujo sanguíneo local, maneja el exudado, facilita la aproximación mecánica de los bordes y favorece el crecimiento de nuevo tejido de granulación2,3.

Su uso se ha extendido desde el ámbito hospitalario a atención primaria para heridas quirúrgicas de alto riesgo, úlceras por presión y úlceras en pie diabético3,4.

Antes de aplicar cualquier tratamiento, es imprescindible realizar una evaluación exhaustiva de la herida y del paciente para decidir la opción más adecuada4.

OBJETIVO

Comparar la efectividad de la terapia de presión negativa con las curas convencionales desde la práctica enfermera en atención primaria.

METODOLOGÍA

Se realizó una revisión sistemática en bases de datos como PubMed, ScienceDirect y Cochrane Library desde el 1 de enero de 2020 hasta la actualidad en español e inglés. Se combinaron términos sobre TPN y heridas con los operadores booleanos (AND y OR) para realizar la búsqueda bibliográfica. Como criterios de inclusión se utilizaron diferentes tipos de artículos (ensayos clínicos, ensayos controlados aleatorizados, metaanálisis y revisiones sistemáticas) de acceso libre. Se incluyeron aquellos estudios que explicaban el uso de la TPN en el tratamiento de las heridas complejas y se compararon con las curas convencionales.

RESULTADOS

En la revisión de los diferentes artículos, la TPN mostró una mayor tasa de curación y un menor tiempo para la síntesis de tejido de granulación frente a las curas estándar, sin presentarse diferencias significativas en la tasa de eventos adversos ni en la de amputaciones3,4,5.

Además, varios estudios destacaron una reducción de la estancia hospitalaria en pacientes tratados con TPN con la posibilidad de un alta precoz con dispositivos portátiles3,4,5.

También se describieron mejoras de la perfusión sanguínea, la angiogénesis y un aumento de la velocidad del flujo en el lecho de la herida3,4,5.

Desde el punto de vista metodológico, la heterogeneidad clínica limita la comparabilidad entre los estudios.

Asimismo, el riesgo de sesgo en algunos ensayos (por ejemplo, tamaño muestral insuficiente) pueden influir en los resultados de curación y estancias hospitalarias. Finalmente, el coste y la experiencia profesional son determinantes para la elección de una técnica u otra3,4,5.

DISCUSIÓN

La TPN presenta propiedades como el control del exudado, formación de tejido de granulación y aproximación de bordes que pueden favorecer el proceso de cicatrización en determinados contextos3.

En atención primaria y el hospital se han realizado estudios que han demostrado mejores resultados de curación y menos complicaciones de la TPN frente a curas convencionales. No obstante, la TPN exige personal formado para realizar correctamente la técnica lo que puede implicar que sea más costoso6.

En la práctica cotidiana, la TPN no siempre supera a la cura húmeda de los apósitos convencionales en tasas de cierre de heridas. El tratamiento de la herida no solo depende del material que utilicemos si no de la adherencia a los protocolos establecidos, el control de la etiología y la experiencia de los profesionales. Estos elementos pueden explicar parte de la heterogeneidad observada entre los estudios y los diferentes entornos asistenciales7.

Desde atención primaria, la TPN es una opción segura y eficaz cuando se utiliza en heridas complejas o pacientes de alto riesgo que no progresan adecuadamente con curas convencionales, ofreciendo un mayor confort (menos cambios de la cura si el sellado se mantiene estable) y, en ocasiones, tiempos de cicatrización más cortos. A pesar de ello, su superioridad frente a los apósitos convencionales depende del contexto clínico y de la capacidad del centro para garantizar una adecuada formación, seguimiento del paciente y disponibilidad del material7.

CONCLUSIONES

La TPN puede ofrecer ventajas frente a las curas convencionales en heridas de alta complejidad, siempre que exista una técnica y seguimiento adecuados. Sin embargo, en muchos casos la cura húmeda bien protocolizada sigue siendo la opción principal.

En Atención Primaria, la decisión debe individualizarse, priorizando la TPN cuando la herida no progresa con las medidas estándar o el riesgo de complicaciones es elevado. En todos los casos, la experiencia y formación profesional, la técnica adecuada y reevaluaciones periódicas son determinantes para la elección del apósito o el dispositivo teniendo en cuenta siempre las circunstancias y necesidades de las personas.

En conclusión, la TPN es una buena estrategia segura y eficaz en el tratamiento de ciertas heridas, pero su superioridad frente a la cura húmeda no es universal ya que depende del contexto clínico y de una práctica profesional adecuada.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Okur ME, Karantas ID, Şenyiğit Z, Üstündağ Okur N, Siafaka PI. Recent trends on wound management: New therapeutic choices based on polymeric carriers. Asian Journal of Pharmaceutical Sciences. 2020;15(6):661–684. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1818087619311808?via%3Dihub
  2. Dalmedico MM, do Rocio Fedalto A, Martins WA, de Carvalho CKL, Fernandes BL, Ioshii SO. Effectiveness of negative pressure wound therapy in treating diabetic foot ulcers: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Wounds. 2024;36(8):281–289. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39241769/
  3. Wu Y, Shen G, Hao C. Negative pressure wound therapy (NPWT) is superior to conventional moist dressings in wound bed preparation for diabetic foot ulcers: A randomized controlled trial. Saudi Med J. 2023;44(10):1020–1029. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37777272/
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  5. Chen L, Zhang S, Da J, Wu W, Ma F, Tang C, et al. A systematic review and meta-analysis of efficacy and safety of negative pressure wound therapy in the treatment of diabetic foot ulcer. Ann Palliat Med. 2021;10(10):10830–10839. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34763444/
  6. Burhan A, Ali Khusein NB Mixrova Sebayang S.Effectiveness of negative pressure wound therapy on chronic wound healing: A systematic review and meta-analysis. Belitung Nursing Journal, 8(6), 470–480. Disponible en: https://www.belitungraya.org/BRP/index.php/bnj/article/view/2220
  7. Seidel D, Storck M, Lawall H, Wozniak G, Mauckner P, Hochlenert D, et al. Negative pressure wound therapy compared with standard moist wound care on diabetic foot ulcers in real-life clinical practice: results of the German DiaFu-RCT. BMJ Open. 2020;10(3). Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32209619/

 

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