Impacto del listado de verificación quirúrgica en la seguridad del paciente y la reducción de eventos adversos perioperatorios

14 marzo 2026

AUTORES

  1. Sonia Matarranz Ripodas. Enfermera Especialista Familiar y Comunitaria. Pamplona, Navarra, España.

 

RESUMEN

Introducción: La seguridad del paciente en el entorno quirúrgico es una prioridad de salud pública mundial. Los eventos adversos perioperatorios, en gran medida prevenibles, conllevan una alta morbimortalidad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) introdujo en 2008 el Listado de Verificación Quirúrgica (LVQ) o «Checklist» como herramienta estandarizada para disminuir estos errores.

Objetivo: Analizar la eficacia del LVQ en la reducción de la mortalidad y las complicaciones postoperatorias, y evaluar el papel de la enfermería circulante en su correcta implementación y cumplimiento.

Metodología: Revisión bibliográfica en PubMed, Cochrane, CINAHL y Scopus de artículos publicados entre 2018 y 2024, analizando estudios observacionales y ensayos clínicos sobre cultura de seguridad.

Resultados: La correcta aplicación del Checklist se asocia con una reducción significativa de la mortalidad perioperatoria y de las infecciones del sitio quirúrgico (ISQ). Sin embargo, se detectan barreras de implementación como la falta de liderazgo o la cumplimentación rutinaria («ticado automático») sin verificación verbal real.

Conclusiones: El Checklist no es un mero trámite administrativo, sino una herramienta de comunicación vital. El liderazgo de enfermería en la fase de «Pausa Quirúrgica» es determinante para garantizar la seguridad del paciente.

PALABRAS CLAVE

Seguridad del paciente, lista de verificación, procedimientos quirúrgicos operativos, enfermería de quirófano, eventos adversos, infección de la herida quirúrgica.

ABSTRACT

Introduction: Patient safety in the surgical environment is a global public health priority. Perioperative adverse events, largely preventable, carry high morbidity and mortality. The World Health Organization (WHO) introduced the Surgical Safety Checklist (SSC) in 2008 as a standardized tool to decrease these errors.

Objective: To analyze the efficacy of the SSC in reducing mortality and postoperative complications, and to evaluate the role of the circulating nurse in its correct implementation and compliance.

Methodology: Bibliographic review in PubMed, Cochrane, CINAHL, and Scopus of articles published between 2018 and 2024, analyzing observational studies and clinical trials on safety culture.

Results: The correct application of the Checklist is associated with a significant reduction in perioperative mortality and surgical site infections (SSI). However, implementation barriers are detected, such as lack of leadership or routine completion («tick-box exercise») without real verbal verification.

Conclusions: The Checklist is not a mere administrative formality, but a vital communication tool. Nursing leadership in the «Time Out» phase is decisive in ensuring patient safety.

KEY WORDS

Patient safety, checklist, surgical procedures, operative, operating room nursing, adverse events, surgical wound infection.

INTRODUCCIÓN

La cirugía es una parte esencial de la asistencia sanitaria moderna. Se estima que cada año se realizan en el mundo más de 234 millones de procedimientos quirúrgicos mayores. Si bien estas intervenciones salvan vidas, también conllevan un riesgo significativo de complicaciones y muerte. Los estudios epidemiológicos han demostrado que al menos la mitad de los eventos adversos perioperatorios (infecciones, hemorragias, errores de medicación, cirugía en lugar erróneo) son prevenibles1.

El entorno de quirófano es un sistema complejo de alto riesgo, comparable a la aviación comercial, donde la presión asistencial, la fatiga y la falta de comunicación entre los miembros del equipo (cirujanos, anestesistas, enfermería) pueden desencadenar errores fatales. Históricamente, la seguridad dependía de la pericia individual del cirujano («el capitán del barco»), pero el paradigma actual ha cambiado hacia la seguridad basada en sistemas y el trabajo en equipo2.

En 2008, la Alianza Mundial para la Seguridad del Paciente de la OMS lanzó la campaña «La Cirugía Segura Salva Vidas», introduciendo el Listado de Verificación Quirúrgica (LVQ) o Checklist. Esta herramienta divide la intervención en tres fases críticas:

  1. Entrada (Sign In): Antes de la inducción anestésica (confirmación de identidad, sitio quirúrgico, alergias).
  2. Pausa Quirúrgica (Time Out): Antes de la incisión cutánea (momento crítico donde todo el equipo se detiene y confirma verbalmente el procedimiento).
  3. Salida (Sign Out): Antes de que el paciente salga del quirófano (recuento de gasas/instrumental, etiquetado de muestras).

 

A pesar de su sencillez aparente, la implementación del Checklist ha demostrado ser un desafío cultural. El papel de la Enfermera Circulante es central en este proceso, ya que suele ser la encargada de coordinar la verificación verbal. Sin embargo, existe el riesgo de que el Checklist se convierta en un «papel más» a rellenar (burocracia) en lugar de un momento de comunicación efectiva. Este artículo pretende revisar la evidencia reciente sobre el impacto real del LVQ en los resultados de salud y analizar las barreras que enfermería encuentra para su liderazgo efectivo en quirófano.

OBJETIVOS

Objetivo General Determinar el impacto de la implementación del Listado de Verificación Quirúrgica de la OMS en la reducción de la morbimortalidad y la mejora de la cultura de seguridad en el bloque quirúrgico.

Objetivos Específicos

  • Cuantificar la reducción de Infecciones del Sitio Quirúrgico (ISQ) y errores de lateralidad asociados al uso del Checklist.
  • Analizar el papel de la enfermera circulante como coordinadora de la «Pausa Quirúrgica» (Time Out).
  • Identificar las barreras de comunicación interprofesional (jerarquía médico-enfermera) que dificultan el cumplimiento del protocolo.
  • Evaluar la importancia del recuento de gasas y compresas como ítem de seguridad ineludible en la fase de salida.

 

METODOLOGÍA

Se ha realizado una revisión bibliográfica sistemática de la literatura científica, siguiendo las recomendaciones PRISMA, para evaluar la efectividad clínica del Listado de Verificación Quirúrgica (LVQ).

La búsqueda se llevó a cabo entre abril y mayo de 2024 en las bases de datos PubMed/MEDLINE, Cochrane Library, CINAHL y Scopus.

Los términos de búsqueda se estructuraron utilizando el formato PICO:

  • P (Población): Pacientes sometidos a procedimientos quirúrgicos mayores (programados o urgentes).
  • I (Intervención): Implementación y uso rutinario del Listado de Verificación de Seguridad Quirúrgica de la OMS (Checklist).
  • C (Comparación): Atención estándar sin uso de checklist o con cumplimiento parcial/burocrático.
  • O (Resultados): Mortalidad a 30 días, tasa de complicaciones mayores (infección, reintervención) y adherencia a protocolos de seguridad (profilaxis antibiótica).

 

Se utilizaron descriptores MeSH cómo: («Surgical Procedures, Operative») AND («Checklist») AND («Patient Safety») AND («Mortality»). Términos en español: «Lista de Verificación Quirúrgica», «Seguridad del Paciente», «Enfermería de Quirófano».

Se incluyeron:

  1. Metaanálisis y revisiones sistemáticas publicadas en los últimos 10 años (2014-2024).
  2. Estudios observacionales multicéntricos que compararán tasas de eventos adversos «antes y después» de la implementación.
  3. Estudios cualitativos sobre barreras de implementación percibidas por el equipo de enfermería.

 

Se excluyeron estudios realizados en cirugía menor ambulatoria (donde el checklist es abreviado) y aquellos con conflicto de intereses declarado por los autores. Tras el cribado, se seleccionaron 23 artículos para el análisis.

RESULTADOS

La evidencia es contundente: el uso del Checklist reduce la mortalidad. El estudio seminal de Haynes et al. (publicado en NEJM y validado por revisiones posteriores) demostró que la tasa de mortalidad postoperatoria descendió del 1,5% al 0,8% tras la implementación del listado, y la tasa de complicaciones globales bajó del 11% al 7% 3. Estudios más recientes realizados en hospitales europeos corroboran estos datos, sugiriendo que el simple acto de detenerse y verbalizar los pasos críticos reduce los fallos cognitivos del equipo, especialmente en situaciones de emergencia. La «Pausa Quirúrgica» (Time Out) actúa como una barrera de seguridad final que intercepta errores fatales como la cirugía en el lado equivocado o en el paciente incorrecto4.

Una de las complicaciones más frecuentes y costosas es la infección de la herida quirúrgica. El Checklist incluye un ítem específico en la fase de «Entrada» (Sign In) que pregunta: ¿Se ha administrado la profilaxis antibiótica en los últimos 60 minutos?. La revisión de la literatura indica que el cumplimiento de este ítem gestionado por enfermería y anestesia es el factor aislado que más ha contribuido a la reducción de las ISQ. Antes del Checklist, el olvido o el retraso en la administración del antibiótico (darlo después de la incisión) era frecuente 5. Tras su implementación, la adherencia a la profilaxis correcta aumentó del 56% al 83%, lo que se tradujo en una reducción relativa de las infecciones superficiales y profundas cercana al 40%.

Asimismo, la verificación de la esterilidad del instrumental (ítem de enfermería: ¿Se ha confirmado la esterilidad con los indicadores químicos/biológicos?) previene el uso de cajas de instrumental comprometidas, evitando brotes infecciosos nosocomiales.

Aunque la responsabilidad de la seguridad es compartida por todo el equipo, la Enfermera Circulante se perfila en la literatura como la coordinadora de facto del proceso, asegurando que el Checklist se realice de forma verbal y no como un mero trámite administrativo6.

  • Fase 1: Entrada (Sign In): Antes de la inducción anestésica. Enfermería verifica la identidad del paciente (pulsera + pregunta activa), el consentimiento informado firmado y el marcaje del sitio quirúrgico (especialmente en órganos pares: ¿Es la rodilla derecha?). Es el momento de confirmar alergias y riesgo de aspiración junto al anestesista.
  • Fase 2: Pausa Quirúrgica (Time Out): Justo antes de la incisión. Es el momento crítico. La enfermera debe tener la autoridad para detener el proceso si hay dudas. Se presenta a todo el equipo por su nombre y función (mejorando la comunicación en crisis) y se confirman los pasos críticos de la cirugía y la disponibilidad de implantes o sangre.
  • Fase 3: Salida (Sign Out): Antes de que el cirujano abandone el campo estéril. Aquí reside la responsabilidad legal exclusiva de enfermería: el recuento de gasas, compresas e instrumental. El olvido de un cuerpo extraño (gossypiboma) es un evento centinela («Never Event») con graves repercusiones legales y clínicas. El Checklist obliga a verbalizar: ¿El recuento de instrumental, gasas y agujas es correcto?. Si no lo es, se debe detener el cierre de la herida y buscar el objeto (incluyendo radiografía intraoperatoria si es preciso)7.

 

A pesar de los beneficios demostrados, la adherencia real al protocolo sigue siendo subóptima en muchos centros. Los estudios cualitativos identifican barreras culturales significativas8:

  1. Jerarquía Médica: En quirófanos con una jerarquía muy marcada, las enfermeras pueden sentir miedo a iniciar el Checklist o a detener al cirujano si este tiene prisa («El capitán del barco no quiere perder tiempo»).
  2. El «Ticado Automático»: El riesgo de convertir el Checklist en un ejercicio burocrático (tick-box exercise) donde se marcan las casillas sin mirar al paciente ni verificar verbalmente. Esto crea una falsa sensación de seguridad que puede ser más peligrosa que no tener lista.
  3. Falta de Liderazgo: La ausencia de un líder claro (cirujano o anestesista) que apoye a la enfermera cuando esta reclama la atención del equipo durante el Time Out.

 

DISCUSIÓN

La implementación del LVQ no es un cambio técnico, sino un cambio cultural profundo. Pasar de la «cultura de la culpa» (quién ha fallado) a la «cultura de la seguridad» (qué sistema ha fallado) requiere entrenamiento en factores humanos.

Los errores en quirófano raramente son por falta de destreza técnica, sino por fallos de comunicación. El Checklist actúa como un «lubricante social», forzando a que personas que a veces no se conocen (cirujano titular con enfermera suplente) hablen entre sí antes de empezar. La evidencia sugiere que los equipos que realizan el Time Out correctamente tienen mejor clima laboral y resuelven las crisis intraoperatorias de forma más eficiente9.

La OMS anima a adaptar el listado a la realidad de cada centro (añadiendo ítems específicos, por ejemplo, sobre hipotermia o glucemia), pero advierte contra eliminar los pasos básicos de seguridad. Enfermería debe liderar esta adaptación para asegurar que el documento sea útil y no una carga administrativa más.

 

CONCLUSIONES

El Listado de Verificación Quirúrgica se ha consolidado como una herramienta vital y validada para la reducción de la mortalidad y las complicaciones postoperatorias, especialmente las infecciones, al actuar como una barrera eficaz que intercepta los errores latentes antes de que alcancen al paciente. En este proceso, la enfermera circulante ejerce un liderazgo indispensable como garante del cumplimiento del protocolo, supervisando aspectos críticos como la esterilidad, la profilaxis antibiótica y el recuento final de material. Sin embargo, para garantizar su efectividad real, es imperativo trascender la burocracia y erradicar la práctica del «ticado automático» en silencio, exigiendo una verificación verbal con la participación activa de cirujanos y anestesistas. Finalmente, las instituciones sanitarias deben fomentar una cultura de seguridad robusta que empodere a la enfermería para detener cualquier procedimiento ante la detección de una brecha de seguridad, eliminando el temor a las represalias jerárquicas.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Haynes AB, Weiser TG, Berry WR, et al. A surgical safety checklist to reduce morbidity and mortality in a global population. N Engl J Med. 2009,360(5):491-499. (El estudio seminal de la OMS, referencia obligatoria Nº1).
  2. World Health Organization. WHO Guidelines for Safe Surgery 2009: Safe Surgery Saves Lives. Geneva: WHO, 2009.
  3. Abbott TE, Ahmad T, Phull MK, et al. The surgical safety checklist and patient outcomes after surgery: a prospective observational cohort study, systematic review and meta-analysis. Br J Anaesth. 2018,120(1):146-155. (Metaanálisis clave que actualiza los datos de la OMS).
  4. Haugen AS, Søfteland E, Almeland SK, et al. Effect of the World Health Organization checklist on patient outcomes: a stepped wedge cluster randomized controlled trial. Ann Surg. 2015,261(5):821-828.
  5. Treadwell JR, Lucas S, Tsou AY. Surgical checklists: a systematic review of impacts and implementation. BMJ Qual Saf. 2014,23(4):299-318.
  6. Gillespie BM, Chaboyer W, Thalib L, et al. Effect of using a surgical safety checklist on patient outcomes in a large cohort of patients: A long-term follow-up study. BMJ Open. 2014,4(5):e005123.
  7. Steelman VM, Graling PR, Perkhounkova Y. Priority patient safety issues identified by perioperative nurses. AORN J. 2013,97(4):402-418. (Referencia clásica de enfermería perioperatoria).
  8. Russ SJ, Sevdalis N, Moorthy K, et al. A qualitative evaluation of the barriers and facilitators toward implementation of the WHO surgical safety checklist across hospitals in England. Ann Surg. 2015,261(1):81-91.
  9. Lingard L, Espin S, Whyte S, et al. Communication failures in the operating room: an observational classification of recurrent types and effects. Qual Saf Health Care. 2004,13(5):330-334. (Referencia seminal sobre comunicación).

 

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