Riesgo biológico. Zoonosis y medidas de prevención. Artículo monográfico

10 mayo 2024

 

AUTORES

  1. Andrea Moya Moreno. Graduada en Enfermería en la Universidad de Zaragoza. Enfermera en Hospital Universitario San Jorge. Huesca, España.
  2. Elena Loscertales Aineto. Graduada en Enfermería en la Universidad de Zaragoza. Enfermera en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza, España.
  3. Ignacio Ortillés Loras. Graduado en Enfermería en la Universidad de Zaragoza. Enfermero en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza, España.
  4. Rubén Garza Casado. Graduado en Enfermería en la Universidad de Zaragoza. Enfermero en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza, España.
  5. Carla Jiménez Herrera. Graduada en Enfermería en la Universidad de Zaragoza. Enfermera en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza, España.
  6. Lidia Hernández Gil. Graduada en Enfermería en la Universidad de Zaragoza. Enfermera en Hospital de Barbastro. Huesca, España.

 

RESUMEN

Se denomina zoonosis a la agrupación de enfermedades y/o infecciones transmitidas por los animales vertebrados al ser humano. A pesar de que existan más de 200 tipos de zoonosis, hablaremos de tres: paludismo o malaria, principalmente, brucelosis e hidatidosis.

El paludismo, o malaria, es una enfermedad transmitida por un vector, mosquito hembra infectado del género Anopheles; la Brucelosis es la zoonosis más extendida en el mundo, causada por bacterias las cuales infectan al ganado principalmente vacuno; la Hidatidosis es una enfermedad originada por la larva del cestodo Equinococcus granulosus, cuyo huésped es el perro y se transmite a través de este.

La OMS (Organización Mundial de la Salud) pretende evaluar y minimizar los riesgos de transmisión, sobre todo se encarga del control de productos alimenticios de origen animal. Además, estas enfermedades son consideradas un problema de salud pública, por lo que existen métodos de control y actuaciones que van a intentar minimizar los daños. Estos constan de una serie de ‘consejos’ los cuales pueden ser aplicados a la población, bajos en costes y efectivos.

PALABRAS CLAVE

Malaria, brucelosis bovina, equinococosis, vigilancia epidemiológica, factores de virulencia.

ABSTRACT

Zoonosis is the group of diseases and/or infections transmitted by vertebrate animals to humans. Although there are more than 200 types of zoonoses, we will talk about three: malaria, brucellosis and hydatidosis.

Malaria, or malaria, is a disease transmitted by a vector, infected female mosquitoes of the genus Anopheles; Brucellosis is the most widespread zoonosis in the world, caused by bacteria which infect cattle, mainly empty; Hydatidosis is a disease caused by the larva of the cestode Equinococcus granulosus, whose host is the dog and is transmitted through it.

The WHO (World Health Organization) aims to evaluate and minimize the risks of transmission, above all it is responsible for the control of food products of animal origin. Furthermore, these diseases are considered a public health problem, so there are control methods and actions that will try to minimize the damage. These consist of a series of “tips” which can be applied to the population, low in cost and effective.

KEYWORDS

Malaria, brucellosis bovine, echinococcosis, epidemiological monitoring, virulence factors.

DESARROLLO DEL TEMA

Llamamos zoonosis a las enfermedades e infecciones transmitidas desde los animales vertebrados al ser humano a través de bacterias, parásitos, virus y agentes no convencionales. Existen más de 200 tipos de zoonosis identificadas1.

La transmisión se da a través de la exposición directa o indirecta a los animales. Es decir, se pueden transmitir por distintos mecanismos, contacto directo, ingestión, inhalación, por vectores intermediarios o mordeduras2,3.

Estas enfermedades causan un alto coste económico y se consideran un problema de salud pública. Actualmente, estas enfermedades están en aumento debido al aumento de población, la globalización, el cambio climático, la migración y desplazamiento interno y externo1.

La OMS trata de evaluar y reducir los riesgos de transmisión colaborando con entidades asociadas para controlar los productos de origen animal2.

La vigilancia epidemiológica consiste en una investigación rigurosa que conlleva al manejo de brotes, determinando su origen, permitiendo así el uso de medidas de control y prevención reduciendo los efectos adversos de salud para la población1.

El Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS), las gripes aviar y porcina, malaria, enfermedad de “las vacas locas”, el covid-19 son unas de las enfermedades más conocidas causadas por zoonosis debido a su gran impacto en la sociedad al causar grandes pandemias4.

PALUDISMO/MALARIA:

El paludismo, o malaria, es una enfermedad parasitaria, transmisible y con alto índice de mortalidad, causada por parásitos que se transmiten al ser humano por la picadura de mosquitos hembra infectados del género Anopheles. Dichos parásitos transmitidos a través del mosquito son: Plasmodium falciparum, P vivax, P ovale, P malariae y P knowlesi5,6.

Se trata de una enfermedad prevenible y curable que se manifiesta a través de síntomas difíciles de reconocer, ya que son bastante comunes y leves, como la fiebre aguda, entre otros síntomas5.

El paludismo es una enfermedad que, debido a su tasa de morbilidad, mortalidad general y mortalidad infantil, y por la preocupación que produce en el desarrollo económico y social de las comunidades afectadas, constituye un gran problema de salud pública en países tropicales y subtropicales6.

En la mayor parte de las zonas tropicales no es posible la erradicación del paludismo debido a la amplia distribución de las zonas de cría del mosquito Anopheles, al gran número de personas infectadas y a la falta de recursos, infraestructuras y programas de control7.

EPIDEMIOLOGÍA:

El reservorio y la fuente de infección son fundamentalmente humanos. La enfermedad se transmite por medio de un vector, el mosquito, y el parásito se multiplica en el hígado y pasa al flujo sanguíneo. Si otro mosquito pica a esa persona, el insecto se infecta, y así continúa el ciclo de transmisión. En el mundo hay más de 400 Anopheles, pero solo 30 de ellas son vectores importantes del paludismo5,6,8.

Para la transmisión es necesario que se reúnan unas condiciones, especialmente una Tª y un grado de humedad adecuadas. En muchas regiones, la transmisión es estacional y el pico se produce durante y justo después de las lluvias5,8.

Existen otras formas de transmisión de la enfermedad, mucho menos frecuentes, como es la transmisión parenteral, por transfusiones sanguíneas o inoculación con jeringas usadas contaminadas. En estos casos, la infección es directamente eritrocítica. También está descrita, de forma excepcional y en zonas endémicas, la transmisión congénita6.

El riesgo existe para todos los viajeros que visitan zonas endémicas de malaria, pero varía mucho según la temporada, la ubicación, el tipo de alojamiento, el uso de medicación preventiva de la malaria y otras medidas antimosquitos. Los viajeros nacidos en zonas maláricas pero que residen en países sin la enfermedad no son inmunes a la enfermedad por el hecho de haber nacido allí6. (ANEXO I).

El periodo de incubación de la enfermedad varía según la especie de Plasmodium implicado, pudiendo variar desde los 7 a 30 días. El periodo de transmisibilidad, entendida como desde el ser humano enfermo al mosquito tiene una duración variable. Por lo general, el período de transmisión varía entre 1 y 3 años en función del tipo de Plasmodium. El mosquito es infectante toda su vida. Además en casos de transmisión parenteral, la sangre almacenada puede permanecer infectante durante un mes6.

La susceptibilidad es universal. Además, se observa existencia de inmunidad adquirida. Las sucesivas infecciones confieren una semi-inmunidad que provoca una disminución del número y gravedad de las crisis palúdicas, desarrollada a lo largo de años de exposición y, a pesar de que nunca proporciona una protección completa, reduce el riesgo de que la infección cause enfermedad grave. Por eso la mayoría de las muertes registradas en África corresponden a niños pequeños5,6.

Se puede decir que existen grupos de riesgo más elevado que otros a contraer la enfermedad y presentar manifestaciones graves: los lactantes, los niños menores de 5 años, las embarazadas y los pacientes con VIH/sida, así como los emigrantes no inmunes de zonas endémicas, los viajeros y los grupos de población itinerante. En estos casos, el rápido diagnóstico y el tratamiento precoz son esenciales para evitar casos graves que necesiten hospitalización5,6,8.

INCIDENCIA Y PREVALENCIA. FORMAS DE PRESENTACIÓN:

La malaria endémica ya no se observa en muchos países templados y en zonas desarrolladas de los países tropicales, pero constituye una causa importante de enfermedad en muchas zonas tropicales y subtropicales donde el desarrollo socioeconómico es deficiente. También se identifican zonas de alta transmisibilidad en la Amazonía y en el Sudeste asiático. En 2019, se descubrieron aproximadamente 229 millones de casos de paludismo en todo el mundo y el número estimado de defunciones fue de 409 000 casos 5,7.

En 2019, el 94% de los casos y de los fallecimientos por malaria se producen en el África subsahariana, concentrados en tan sólo dos países: Nigeria y República Democrática del Congo. Otras regiones afectadas a nivel mundial son el Sudeste Asiático, la región del Mediterráneo Oriental y América5,6. (ANEXO II).

En España es una Enfermedad de Declaración Obligatoria y, aunque se dio el último caso autóctono en 1962 (la OMS declaró a España libre de paludismo en 1964), en los últimos años se notifican unos 400-600 casos anuales importados y en un 85% han sido notificados por 5 países (Francia, Reino Unido, Alemania, España y Bélgica)6.

De las más de 150 especies catalogadas de Plasmodium, la mayoría infectan a los animales y sólo 4 parasitan al hombre, parásito Plasmodium: falciparum, vivax, ovale y malariae. Además, existe el género Plasmodium knowlesi que no se transmite de persona a persona, sino que se produce en personas cuando un mosquito infectado por un mono luego infecta a un ser humano6,8,9.

Los más frecuentes son el paludismo por Plasmodium falciparum y por Plasmodium vivax9,10.

Suele caracterizarse por los siguientes signos y síntomas9,11:

  • Fiebre.
  • Escalofríos.
  • Dolor de cabeza.
  • Náuseas y vómitos.
  • Dolor y fatiga muscular.
  • Desorientación o delirio.
  • Sudoración.
  • Dolor abdominal o dolor en el pecho.
  • Tos.

 

Los síntomas suelen aparecer entre 10 y 15 días después de la picadura de un mosquito infectado. Sin embargo, algunos tipos de parásitos de malaria pueden permanecer latentes en el cuerpo hasta por un año8,11.

Las otras formas de paludismo humano por lo general no amenazan la vida de forma inmediata. En las infecciones por P.vivax, P.ovale y P.malariae el cuadro presenta síntomas leves y puede permanecer de forma latente en el organismo durante años incluso toda la vida6.

MÉTODOS DE CONTROL:

El paludismo es una enfermedad objeto de vigilancia por la OMS, pues se considera un elemento esencial de la estrategia mundial de atención primaria de salud, y por ello la lucha antivectorial es el medio principal de reducir la transmisión del paludismo5.

Entre los medios disponibles para prevenir y combatir la malaria destacan7:

  • Uso de insecticidas de larga duración.
  • Tratamiento combinado con artemisininas (TCA).
  • Tratamiento preventivo intermitente durante el embarazo (TPI).
  • Conciencia social.

 

La vigilancia consiste en hacer un seguimiento de la enfermedad y de las respuestas programáticas, previniendo los brotes y el resurgimiento, realizando un seguimiento de los progresos alcanzados y conseguir que los gobiernos y la comunidad internacional asuman la responsabilidad de la lucha contra el paludismo5.

La estrategia técnica mundial contra el paludismo 2016-2030, aprobada por la Asamblea Mundial de la Salud en mayo de 2015, es un marco técnico cuyo objetivo es dar orientación y apoyo a los programas nacionales y regionales en su labor de lucha y eliminación del paludismo. La estrategia establece las siguientes metas a nivel mundial: reducir la incidencia del paludismo al menos en un 90% para 2030; reducir la mortalidad por paludismo al menos en un 90% para 2030; eliminar la enfermedad en al menos 35 países para 2030; impedir su reaparición en los países en los que se ha certificado su ausencia5.

El Programa Mundial sobre Paludismo de la OMS coordina las actividades mundiales que la Organización desarrolla para luchar contra esta enfermedad y lograr eliminarla5.

 

ACTUACIONES SOBRE EL RESERVORIO Y LA FUENTE DE INFECCIÓN:

La OMS recomienda que antes de administrar el tratamiento se confirme el diagnóstico con métodos parasitológicos, cuyos resultados pueden obtenerse en 30 minutos o incluso menos. Mientras que la prescripción de un tratamiento basado únicamente en la sintomatología debe reservarse para aquellos casos en los que no sea posible hacer un diagnóstico parasitológico5.

Existen otras técnicas más sofisticadas de detección, como la inmunofluorescencia indirecta, enzimoinmunoensayo o técnicas de reacción en cadena de la polimerasa (PCR), pero su uso es limitado por su limitada accesibilidad y su coste. Las formas de paludismo humano pueden ser tan similares en sus síntomas que es muy difícil diferenciarlas sin ayuda de pruebas de laboratorio6.

Las posibilidades terapéuticas se basan en la quinina, la cloroquina, amodiaquina, las sulfonamidas, las sulfonas, clorguanidina, pirimetamina y la primaquina9.

Actualmente la artemisinina se usa como principal tratamiento. Es un derivado de una planta de fácil utilización (por vía oral o inyectable) que actúa con inmediatez y elimina el parásito en sangre más rápidamente que otras moléculas disponibles. Se habla de terapias combinadas porque la artemisinina se administra junto con otras moléculas para eliminar totalmente los parásitos del organismo, evitando hospitalizaciones por malaria severa y la aparición de resistencias a dicho fármaco8.

El tratamiento rápido es esencial ya que las complicaciones pueden aparecer de forma repentina y ser irreversibles9.

 

ACTUACIONES SOBRE MECANISMOS DE TRANSMISIÓN:

Para controlar y eliminar el paludismo es fundamental proteger la eficacia de los antipalúdicos y por ello, se necesita una vigilancia sistemática de los fármacos para garantizar la detección precoz de la farmacorresistencia y la respuesta a la misma1,5.

En 2013, la OMS puso en marcha un plan para contener la propagación de los parásitos farmacorresistentes y proporcionar a las poblaciones, en riesgo de contraer el paludismo, instrumentos capaces de salvarles la vida. Sin embargo, después de haberlo iniciado, han aparecido nuevas resistencias independientes en zonas geográficas1,3,5.

En la Asamblea Mundial de la Salud celebrada en mayo de 2015, la OMS presentó la Estrategia para la eliminación del paludismo en la subregión del Gran Mekong (2015-2030), que fue aprobada por todos los países de la subregión. Esta estrategia insta a la adopción de medidas inmediatas y a la eliminación para 2030 de todas las especies causantes del paludismo humano en toda la región, dando prioridad a las zonas en las que se ha arraigado el paludismo multirresistente5.

 

ACTUACIONES SOBRE EL HUÉSPED SUSCEPTIBLE:

La primera actuación sobre el huésped susceptible es la profilaxis y, esta debe abordarse desde dos perspectivas: profilaxis mecánica y quimioprofilaxis. La profilaxis mecánica consiste en evitar las picaduras de los insectos, y para ello, hay que tener en cuenta las siguientes recomendaciones cuando se viaje a zonas endémicas9:

  • Vestir ropas claras de manga larga y pantalones largos sobre todo si se va a estar al aire libre al anochecer o al amanecer.
  • En zonas de piel expuestas aplicar atimosquitos cada 2 o 3 horas para evitar la picadura.
  • Evitar colonias o perfumes de olor intenso ya que podrían atraer a los mosquitos.
  • Es recomendable que las puertas y las ventanas de las habitaciones estén recubiertas de tela metálica.
  • No abrir puertas ni ventanas durante la noche y menos si las luces están encendidas.
  • Usar mosquiteros impregnados con insecticidas residuales. Debe comprobarse exhaustivamente que los mosquiteros no estén rotos.
  • Rociar las habitaciones con insecticida.

 

La quimioprofilaxis es un tipo de profilaxis que juega un papel importante y consiste en la adopción de medidas para prevenir el paludismo como tomar medicamentos preventivos antes, durante y después del viaje. Esta se recomienda en pacientes de riesgo5,11.

La quimioprofilaxis antipalúdica basada en el uso de fármacos es diferente según la zona donde viajemos y la historia clínica previa de cada persona. La OMS ha establecido 3 zonas según el riesgo de contraer el paludismo9.

Para que la quimioprofilaxis sea útil h se debe tomar una semana antes de comenzar el viaje, continuando durante su desarrollo y durante 4 semanas después de volver, ya que la parasitosis puede no haberse manifestado todavía. Sin embargo, pese a la conciencia social y campañas preventivas, la mayoría de los pacientes que viajan a zonas endémicas en los que se diagnostica paludismo no realizan una quimioprofilaxis correcta9,12.

Se debe advertir al viajero de que ninguna profilaxis es eficaz al 100% y en caso de aparición de síntomas habrá que buscar inmediatamente asistencia médica9.

La vacuna RTS,S/AS01 (RTS,S) es la primera, y hasta la fecha la única, que permite reducir significativamente la incidencia del paludismo. Actúa sobre todo contra P. falciparum. Se recomienda su uso a las embarazadas y lactantes residentes en zonas donde la transmisión es moderada o alta, al menos 3 dosis del tratamiento profiláctico5.

 

BRUCELOSIS:

La brucelosis es una enfermedad zoonótica causada por bacterias del género Brucella, que infectan principalmente al ganado vacuno, porcino, caprino y ovino y a los perros. Los humanos generalmente contraen la enfermedad por contacto directo con los animales infectados, por la alimentación con productos animales contaminados o por inhalar agentes transmitidos por el aire. Esta enfermedad es conocida también como “fiebre de Malta”, “fiebre ondulante, “fiebre melitocócica” o “fiebre del Mediterraneo”13,14. (ANEXO III).

En las zonas donde es endémica, tiene graves consecuencias para la salud pública. La expansión de las industrias animales y la urbanización, así como la falta de medidas higiénicas en la cría de animales y en la manipulación de alimentos, explican en parte que la brucelosis siga siendo un peligro para la salud pública 13.

Brucella es un género de pequeños bacilos gramnegativos. Son inmóviles y aeróbicos estrictos, de crecimiento lento y no poseen cápsula ni forman esporas14.

Las especies B. melitensis, B. abortus, B. suis y B. canis son las que infectan al hombre; las que con mayor frecuencia causan la brucelosis humana son B. mellitensis (98%) y B. abortus (2%) 14 .

 

EPIDEMIOLOGÍA:

La brucelosis es la zoonosis más extendida en el mundo, aunque su incidencia actual en Europa es muy baja. En España, su incidencia ha disminuido en los últimos años gracias a las medidas sociosanitarias llevadas a cabo.

Datos oficiales disponibles en España reflejan 40 casos de brucelosis en humanos en 2018, (una tasa de 0.09 por cada 100.000 habitantes. Esta disminución se debe a los logros obtenidos en las campañas oficiales de erradicación de la brucelosis en los animales. La baja incidencia en España contrasta con otras áreas en los que la Brucella tiene una presencia endémica en su ganado, como Marruecos, África Subsahariana, Asia Occidental y América, donde su incidencia es más elevada15,16.

La población que presenta mayor riesgo de infección son los trabajadores de mataderos, veterinarios, ganaderos y trabajadores de laboratorios,dado que los animales infectados excretan gran cantidad de bacterias junto con los tejidos y productos de abortos en la leche y, en menor medida, en las secreciones genitales. De esta forma se produce también una contaminación significativa del suelo, los corrales y el agua de arroyos, canales, pozos, etc. Brucella es capaz de sobrevivir en el medio ambiente por largos periodos 14.

Las vías de contagio son: mucosas, heridas en la piel, vía digestiva y por las vías respiratorias mediante aerosoles14. (ANEXO IV).

El microorganismo es capaz de infectar diferentes órganos y tejidos por lo que existe una gran variedad en las manifestaciones clínicas de la enfermedad. Tras el periodo de incubación que puede variar de 1 semana a dos meses (siendo habitual de 2 a 4 semanas), presenta un curso insidioso con síntomas inespecíficos, caracterizado por la aparición de fiebre, escalofríos, sudoración, artralgias y hepatoesplenomegalia.

Los pacientes no tratados durante largos períodos de tiempo pueden presentar un patrón de fiebre ondulante o de aparición intermitente, que puede llegar a cronificarse. La brucelosis puede presentarse en forma de brotes o casos esporádicos15.

 

MÉTODOS DE CONTROL:

La prevención de la brucelosis se basa en la vigilancia y la prevención de los factores de riesgo. La estrategia de prevención más eficaz es la eliminación de la infección en los animales. Se recomienda la vacunación del ganado bovino, caprino y ovino en las áreas enzoóticas con altas tasas de prevalencia. En los países en que no es posible la erradicación, la prevención de la infección se basa en la educación, sensibilización, las medidas de higiene alimentaria y ocupacional y la seguridad de los laboratorios13,15.

La pasteurización de la leche para el consumo directo y para la producción de derivados como el queso es importante para prevenir la transmisión. A pesar de que existen vacunas para animales, no hay una vacuna eficiente y segura para los humanos13,17.

La Brucella es un patógeno intracelular facultativo, lo cual impide la acción habitual de los antibióticos y de la actividad de los anticuerpos sobre ella, por lo que precisa de la combinación de antibióticos, rifampicina y doxiciclina, durante seis semanas. Se recomienda un seguimiento prolongado tras el tratamiento, dado que existe la posibilidad de una recidiva bacteriológica que tiene lugar generalmente a los tres-seis meses desde la interrupción del tratamiento13,15.

La OMS presta asesoramiento técnico a los Estados Miembros proporcionándoles normas, información y orientaciones para el manejo de la brucelosis en los seres humanos y los animales. La Organización trabaja para apoyar la coordinación e intercambio de información entre los sectores de la salud pública y la sanidad animal13.

HIDATIDOSIS:

La hidatidosis es una enfermedad de declaración obligatoria (EDO) desde 1982. Se trata de una parasitosis de distribución universal originada por la larva del cestodo Equinococcus granulosus, cuyo huésped definitivo es el perro y que puede transmitirse al hombre al ingerir alimentos o agua contaminados por las heces de los perros parasitados. Actualmente, se conocen cuatro especies del género Equinococcus1,18.

 

EPIDEMIOLOGÍA:

En España, el ganado ovino (principalmente la oveja) es el reservorio más frecuente, seguido del cerdo; el ganado vacuno tiene menor importancia epidemiológica. Otros factores importantes para la difusión y prevalencia de esta zoonosis son las deficiencias sanitarias, el pastoreo trashumante y la relación con perros, tanto de compañía como pastores18.

La hidatidosis humana es más frecuente en el ámbito de la agricultura, ganadería y alimentación. En nuestro país consta de gran incidencia, que conlleva notables costes económicos para el sistema sanitario por la necesidad de atención profesional, el consumo de recursos y las incapacidades que genera.

Esta enfermedad difiere de unas provincias a otras, por ello es superior su incidencia en zonas rurales respecto a las urbanas18.

 

CLÍNICA, DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO:

Los síntomas son originados unas veces por la presión que ejerce el quiste hidatídico, que en función de su localización puede derivar en distintos cuadros clínicos como hemorragias, atrofias, necrosis por compresión vascular, hipertensión craneal, ictericia por compresión de las vías biliares, etc.

Otras veces, el cuadro clínico depende del grado de afectación de los órganos: síntomas neurológicos, insuficiencia hepática, renal, etc.18.

En ocasiones, el quiste hidatídico se detecta de manera casual en estudios radiológicos o ecográficos realizados por otros motivos. Ante sospecha, se debe realizar un estudio analítico. El tratamiento de elección es la intervención quirúrgica. Únicamente los quistes pequeños, calcificados y con pruebas biológicas negativas pueden dejarse sin operar. El objetivo es la eliminación tanto del parásito como de las lesiones que haya producido1,18.

CONTROL Y PROFILAXIS:

Se debe actuar sobre el principal hospedador del parásito, que es el perro. Con este fin, se llevan a cabo campañas sanitarias que inciden en la necesidad de realizar periódicamente en estos animales, un tratamiento sistemático para la destrucción de los huevos mediante sustancias químicas1,18.

La eliminación de los mataderos no controlados y la alimentación adecuada de los perros (debe evitarse dar vísceras crudas) son actuaciones fundamentales para la prevención de la parasitosis1,18. (ANEXO V).

Además, se debe evitar abandonar en el campo animales muertos, sobre todo ovejas o sus vísceras o arrojarlas al corral cuando se sacrifican18.

CICLO BIOLÓGICO HIDATIDOSIS

Los parásitos adultos viven en el duodeno del perro, lobo, coyote, zorro y/o otros carnívoros. En el perro, las tenías fijadas a la mucosa intestinal eliminan numerosos huevos por las heces. Unos pasan al suelo y a las aguas residuales; otros quedan en las márgenes del ano y como el animal se llama con frecuencia esta zona y pasa luego la lengua por las patas y otras zonas del cuerpo, las contamina con los huevos18.

El hombre que juega con el perro o se deja lamer por él se infecta directamente; en otros casos los huevos caen al suelo con las heces del perro infectado y pueden acabar en multitud de lugares: en la hierba de los pastos, en huertos de vegetales comestibles (transportados por el agua de riego), en alimentos (transportados por moscas u otros insectos), en fuentes y abrevaderos contaminando el agua, etc.18.

Cuando el huevo es digerido por el huésped intermediario, el embrión atraviesa la pared intestinal, pasa a los vasos linfáticos y es arrastrado por el torrente circulatorio a cualquier parte del organismo, siendo el más afectado el hígado18.

Si el embrión no es destruido por los macrófagos se transforma en quiste hidatídico. Su longevidad es grande, pudiendo vivir hasta 50 años en el hombre18.

 

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ANEXOS

ANEXO I: CICLO BIOLÓGICO DEL PALUDISMO5,8,9:

  1. Plasmodium necesita dos hospedadores para completar su ciclo. Durante el proceso de hematofagia la hembra de mosquito Anopheles inocula los esporozoítos en el hombre.
  2. Los esporozoítos infectan las células hepáticas y se multiplican por esquizogonia dando lugar a la formación de merozoítos.
  3. Después de esta multiplicación en el hígado (esquizogonia exoeritrocítica), el parásito invade los glóbulos rojos y se reproduce por esquizogonia (esquizogonia eritrocítica).
  4. Los merozoítos invaden los glóbulos rojos.
  5. Los trofozoítos anulares se convierten en esquizontes que darán lugar a nuevos merozoítos.
  6. Algunos parásitos se diferencian sexualmente (gametocitos).
  7. Cuando el parásito está en la sangre tienen lugar las manifestaciones clínicas de la enfermedad. Los gametocitos masculinos (microgametocitos) y femeninos (macrogametocitos) son ingeridos por un mosquito Anopheles durante la hematofagia. La multiplicación del parásito en el mosquito se conoce como ciclo esporogónico. Los microgametos fecundan los macrogametos y desarrollan los zigotos
  8. El cigoto se convierte en ooquineto móvil, invade la pared del intestino y se convierte en ooquiste.
  9. El ooquiste desarrolla en su interior esporozoítos, que una vez liberados ascienden a las glándulas salivares. La inoculación de los esporozoítos en un nuevo hospedador perpetúa el ciclo de la malaria.

 

ANEXO II: SITUACIÓN MUNDIAL DE LA MALARIA5,6.

Foto 1. World Health Organization (WHO). Mapa de distribución de la malaria [Internet]. 2000-2017. Disponible en: https://www.who.int/malaria/publications/world-malaria-report-2018/report/en/

 

ANEXO III: TRANSMISIÓN BRUCELOSIS13:

Vía de infección Vía de entrada Fuente de infección Población en riesgo
ORAL Mucosa digestiva. Leche y sus derivados lácteos no pasteurizados. Población en general.
CONTACTO DIRECTO Piel erosionada, conjuntivas, mucosa nasal. Productos animales contaminados, como tejidos (placenta), heces, secreciones vaginales, etc. Trabajadores en contacto con los animales infectados o sus productos.
RESPIRATORIA Mucosa nasal. Aerosoles en laboratorios con muestras contaminadas, vacunas vivas, aerosoles en establos, lana, etc. Personal de laboratorio, trabajadores de lana, personal de establos, etc.
PARENTERAL Inoculación accidental, transfusión sanguínea. Vacunas vivas, material biológico contaminado, etc. Personal de laboratorio, veterinarios, población en general.

Tabla 1. Fuente: elaboración propia.

 

ANEXO IV: SUPERVIVENCIA BRUCELLA13:

Material contaminado Tiempo de supervivencia
Suelo y estiércol 80 días
Polvo 15-40 días
Leche a temperatura ambiente 2-4 días
Fluidos y secreciones en verano 10-30 min
Lanas de depósitos 110 días
Agua a 37°C y pH 7.5 Menos de 1 día
Agua a 8°C y pH 6.5 Más de 57 días
Fetos mantenidos en la sombra 6-8 meses
Descarga vaginal mantenida en hielo 7 meses
Manteca a 8°C 1-2 meses
Cuero manchado con excremento 21 días
Paja 29 días
Grasa de ordeño 9 días
Heces bovinas 1-100 días
Tierra húmeda a temperatura ambiente 66 días
Tierra desecada a temperatura ambiente 4 días

Tabla 2. Fuente: elaboración propia.

 

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