Rinitis alérgica, una visión global

16 mayo 2024

AUTORES

  1. Reyes Candau Marín. Enfermera Zaragoza.
  2. Noelia Aura Gracia Aso. Enfermera Zaragoza.
  3. Yolanda Fernández Álvarez. Enfermera Zaragoza.
  4. Esther Marco Villacampa. Matrona Zaragoza.
  5. Vanesa Beltrán Blanco. TCAE Zaragoza.
  6. Sonia Tormo Bozal. Enfermera Zaragoza.

 

RESUMEN

La rinitis alérgica es una enfermedad común que afecta a millones de personas en todo el mundo. Se caracteriza por la inflamación de la mucosa nasal en respuesta a alérgenos específicos, como el polen, los ácaros del polvo, los hongos o los pelos de animales. Esta condición puede tener un impacto significativo en la calidad de vida de quienes la padecen, afectando tanto el bienestar físico como emocional.

PALABRAS CLAVE

Rinitis, alergia, polen, histamina.

ABSTRACT

Allergic rhinitis is a common disease that affects millions of people around the world. It is characterized by inflammation of the nasal mucosa in response to specific allergens, such as pollen, dust mites, fungi or animal hair. This condition can have a significant impact on the quality of life of those who suffer from it, affecting both physical and emotional well-being.

KEY WORDS

Rhinitis, allergy, pollen, histamine.

DESARROLLO DEL TEMA

La rinitis alérgica es una enfermedad común que afecta a millones de personas en todo el mundo. Se caracteriza por la inflamación de la mucosa nasal en respuesta a alérgenos específicos, como el polen, los ácaros del polvo, los hongos o los pelos de animales. Esta condición puede tener un impacto significativo en la calidad de vida de quienes la padecen, afectando tanto el bienestar físico como emocional.

Causas y factores de riesgo:

La rinitis alérgica es una respuesta del sistema inmunológico a sustancias inofensivas, pero que el cuerpo percibe como amenazas. Estos alérgenos desencadenan la liberación de histamina y otras sustancias químicas inflamatorias, provocando los síntomas típicos de la enfermedad. Entre los factores de riesgo más comunes para desarrollar rinitis alérgica se encuentran:

  • Antecedentes familiares de alergias.
  • Exposición frecuente a alérgenos en el ambiente, como el polen o los ácaros del polvo.
  • Historial personal de otras enfermedades alérgicas, como el asma o la dermatitis atópica.
  • Fumar o estar expuesto al humo de tabaco desde temprana edad1.

 

Síntomas y manifestaciones clínicas:

Los síntomas de la rinitis alérgica pueden variar en intensidad y duración, pero los más comunes incluyen:

  • Congestión nasal.
  • Estornudos frecuentes.
  • Picazón en la nariz, ojos, garganta y/o paladar.
  • Secreción nasal acuosa (rinorrea).
  • Pérdida del olfato (anosmia).
  • Dolor de cabeza.
  • Fatiga y malestar general.

 

Estos síntomas suelen empeorar durante ciertas épocas del año, dependiendo del tipo de alérgeno responsable. Por ejemplo, la rinitis alérgica estacional suele estar asociada con la floración de ciertas plantas y árboles, mientras que la rinitis alérgica perenne puede persistir durante todo el año debido a alérgenos como los ácaros del polvo y los hongos2.

 

Diagnóstico y evaluación:

El diagnóstico de la rinitis alérgica se basa principalmente en la historia clínica y los síntomas del paciente, así como en pruebas específicas que pueden incluir:

  • Pruebas cutáneas de alergia: se aplican pequeñas cantidades de alérgenos en la piel para evaluar la respuesta inmunológica.
  • Análisis de sangre: se miden los niveles de anticuerpos específicos (IgE) asociados con las alergias.
  • Pruebas de provocación nasal: se exponen las fosas nasales a alérgenos controlados para evaluar la respuesta inflamatoria.

 

Tratamiento y manejo:

El tratamiento de la rinitis alérgica se centra en aliviar los síntomas y reducir la exposición a los alérgenos desencadenantes. Las opciones terapéuticas incluyen:

  • Antihistamínicos: medicamentos que bloquean los efectos de la histamina, reduciendo la picazón, los estornudos y la rinorrea. Los antihistamínicos clásicos o de primera generación producen un efecto rápido y duradero, pero presentan efectos secundarios importantes como sedación, somnolencia y sequedad de mucosas, efectos que se potencian con el alcohol. Los antihistamínicos de segunda generación no atraviesan la barrera hematoencefálica y evitan total o parcialmente los efectos adversos citados, además de ser más efectivos, ya que se ha demostrado que no sólo bloquean los receptores H1 de la histamina; su acción se extiende a otros mediadores de la respuesta inflamatoria que se produce en una reacción alérgica, causantes de la mayoría de los síntomas. Son acrivastina, astemizol, cetirizina, loratadina, mizolastina, terfenadina y fexofenadina2.
  • Los antihistamínicos de tercera generación son enantiómeros activos (levocetirizina) o metabolitos (desloratadina y fexofenadina), derivados de los de segunda generación. Consiguen aumentar la eficacia sobre los síntomas alérgicos y a la vez, disminuir las reacciones adversas.
  • Corticosteroides nasales: aerosoles o gotas que reducen la inflamación de la mucosa nasal.
  • Descongestionantes: medicamentos que alivian la congestión nasal temporalmente, pero deben usarse con precaución debido a posibles efectos secundarios. Oximetazolina y xilometazolina tienen una duración de acción comprendida entre 8 y 12 h, mientras que para los restantes esa acción se reduce a un período comprendido entre 4 y 6 h. Ninguno de estos fármacos debe emplearse durante más de cinco días seguidos, con el objetivo de minimizar cualquier riesgo de efecto rebote.
  • Inmunoterapia o vacunación: tratamiento a largo plazo que consiste en la administración de pequeñas cantidades de alérgenos para reducir la sensibilidad del sistema inmunológico.

 

Además del tratamiento farmacológico, es fundamental adoptar medidas de prevención y manejo ambiental, como:

  • Utilizar filtros de aire y purificadores en el hogar.
  • Mantener limpios los espacios cerrados y evitar la acumulación de polvo y ácaros.
  • Mantener las ventanillas del coche cerradas al viajar.
  • Reducir la actividad al aire libre en épocas de polinización.
  • No cortar el césped.
  • No usar alfombras ni moqueta.
  • Usar la aspiradora regularmente.
  • Limpiar a fondo baños, cocina y sótanos.
  • Evitar los animales domésticos en caso de alergia3,4.

 

CONCLUSIÓN

La rinitis alérgica es una enfermedad crónica y recurrente que puede afectar significativamente la calidad de vida de quienes la padecen. Sin embargo, con un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado, es posible controlar eficazmente los síntomas y minimizar las complicaciones asociadas. Si experimentas síntomas de rinitis alérgica, es recomendable consultar con un médico especialista en alergias para recibir un diagnóstico y plan de tratamiento personalizado.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Bousquet J, Khaltaev N, Cruz AA, Denburg J, Fokkens WJ, Togias A, et al. Allergic Rhinitis and its Impact on Asthma (ARIA) 2008 update (in collaboration with the World Health Organization, GA2LEN and AllerGen). Allergy. 2008;63(Suppl 86):8-160. DOI: 10.1111/j.1398-9995.2007.01620. x.
  2. Settipane RA, Charnock DR. Epidemiology of rhinitis: allergic and nonallergic. Clin Allergy Immunol. 2007; 19:23-34.
  3. Eifan AO, Durham SR. Pathogenesis of rhinitis. Clin Exp Allergy. 2016;46(9):1139-1151. DOI: 10.1111/cea.12780.
  4. Kakli HA, Riley TD. Allergic rhinitis. Prim Care. 2016;43(3):465-475. DOI: 10.1016/j.pop.2016.04.009.

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