AUTORES
- Carmen Jimeno García. Formación Profesional en Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE). TCAE en Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Laura María Quijada García. Diplomada en Enfermería. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- María Pilar Lafoz Rodrigo. Diplomada en Enfermería. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Rebeca Asensio Vela. Diplomada en Enfermería. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Silvia Martin Serrano. Diplomada en Enfermería. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- María Victoria Maqueda Alayeto. Diplomada en Enfermería. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
RESUMEN
La sarna humana, conocida también como escabiosis en la piel, es una patología de la epidermis que produce picor en alguna parte del cuerpo. La causa de la misma es por pequeños parásitos. Se transmite por contacto de piel a piel, usualmente durante las relaciones sexuales. La sarna no es peligrosa y se puede curar. Habitualmente, esta enfermedad está asociada en personas con poca higiene, incluso en otros contextos temporales de la historia del ser humano.
Esta enfermedad constituye un tabú tanto para las personas cercanas a los pacientes, como para la sociedad en su conjunto. Sin embargo, los profesionales del propio sistema sanitario desconocen hoy en día muchos aspectos de la misma, algunos de ellos muy importantes para diagnosticarla y tratarla.
PALABRAS CLAVE
Escabiosis, población, ser humano, piel, ácaros.
ABSTRACT
Human scabies, also known as skin scabies, is a pathology of the epidermis that causes itching in some part of the body. The cause of it is due to small parasites. It is transmitted by skin-to-skin contact, usually during sexual intercourse. Scabies is not dangerous and can be cured. Usually, this disease is associated with people with poor hygiene, even in other temporal contexts in human history.
This disease constitutes a taboo both for people close to the patients and for society as a whole. However, professionals in the health system itself are currently unaware of many aspects of it, some of them very important for diagnosing and treating it.
KEY WORD
Scabies, population, humans, skin, mites.
DESARROLLO DEL TEMA
La escabiosis es causada por el “Sarcoptes scabiei var hominis”, el cual es un parásito humano obligado. Este ácaro tiene un ciclo vital de 10 a 14 días, el cual se desarrolla completamente en la epidermis. La hembra cava surcos en el estrato córneo, generándose una reacción de hipersensibilidad al ácaro, huevos y heces, originando prurito, nódulos y, en ocasiones, vesículas e incluso ampollas. Puede presentar complicaciones importantes para la salud del paciente. La infestación humana por otras variantes del agente causal, como la “canis” de los perros o la “suisse” de los cerdos son patologías autolimitadas y no son transmisibles de persona a persona1,2.
La sarna es una de las enfermedades dermatológicas más frecuentes y representa una parte considerable de las enfermedades cutáneas de los países en desarrollo. Se estima que, aproximadamente, 200 millones de personas en el mundo la padecen, y la cifra acumulada de afectados es de 400 millones cada año.
Aunque está presente en todo el mundo, es más frecuente en zonas tropicales cuyos recursos socioeconómicos son escasos. Además, cabe resaltar que tiene una mayor prevalencia en grupos vulnerables como los niños y las personas de edad avanzada. Su prevalencia media entre los niños que viven en estas zonas es del 5% y el 10 %. Además, los parásitos de la sarna suelen infestar de forma recurrente, este hecho junto a la enorme carga de la infestación y las complicaciones que conllevan, suponen unos costes importantes en los sistemas de salud.
En los países con mayores ingresos económicos entre la población, se dan casos de manera esporádica, pero los brotes en los centros sanitarios y entre los colectivos vulnerables entrañan un costo económico considerable para los servicios asistenciales.
Varios estudios han demostrado que las epidemias de sarna son un importante factor de riesgo de sufrir complicaciones renales, concretamente glomerulonefritis aguda posestreptocócica. Cada vez hay más pruebas que el impétigo causado por Streptococcus pyogenes puede estar implicado en la patogenia de la fiebre reumática y la cardiopatía reumática3.
El mecanismo de contagio es por contacto directo prolongado, al menos de 5 a 10 minutos, y puede ser considerada una infección de transmisión sexual en determinados pacientes. De hecho, se recomienda el screening de otras enfermedades de transmisión sexual como el VIH en individuos con conductas de riesgo. El contagio por fómites es infrecuente aunque puede ser importante en escabiosis con alta carga de parásitos, como la sarna noruega1.
Los síntomas de la sarna suelen empezar entre 4 y 6 semanas después de la infestación pero, a veces, se pueden ver algunos signos antes de que aparezcan los síntomas.
Los síntomas de la sarna son:
- Picor intenso, siendo con mayor frecuencia durante el periodo nocturno.
- Bultos, pápulas y surcos lineales con picor en dedos, muñecas, brazos, piernas y alrededor de la cintura.
- Bultos inflamados en los genitales masculinos y los senos femeninos.
- En los bebés y los niños pequeños, se produce una erupción de gran magnitud, sobre todo en las palmas de las manos, las plantas de los pies y el cuero cabelludo.
La mayoría de las personas con sarna resultan infectadas por entre 10 y 15 ácaros.
Las personas inmunodeprimidas, entre ellas las infectadas por el VIH, pueden presentar una forma costrosa y grave de la enfermedad denominada sarna noruega, en la que la infestación por miles a millones de ácaros produce una dermatosis escamosa y costrosa, a menudo sin picor. La sarna costrosa se propaga muy fácilmente y puede causar infecciones secundarias potencialmente mortales.
Los ácaros aradores de la sarna excavan la capa superior de la piel, donde la hembra adulta deposita sus huevos. Los huevos eclosionan en 3 o 4 días y se convierten en adultos en 1 a 2 semanas. Tras 4 a 6 semanas, el paciente presenta una reacción alérgica a las proteínas y las heces presentes en las galerías que excavan los parásitos, lo que causa un prurito intenso y erupciones.
Los efectos de los ácaros en la inmunidad y las consecuencias directas de rascarse pueden hacer que en la piel entren bacterias que pueden causar impétigo, sobre todo en las regiones tropicales. El impétigo produce lesiones en la piel y se puede complicar en forma de infecciones cutáneas más profundas, como abscesos o enfermedades invasivas graves, incluida la septicemia. En las regiones tropicales, la infección cutánea asociada a la sarna es un factor de riesgo habitual de insuficiencia renal y, a veces, de cardiopatía reumática. En hasta el 10% de los niños con sarna que viven en lugares de escasos recursos se encuentran indicios de afectación renal aguda que, en muchos casos, persiste años después de la infección y da lugar alteraciones permanentes1-3.
La sarna se trata con cremas tópicas o, en los casos más graves, con medicamentos tomados por vía oral. A menudo, al iniciarse el tratamiento, el picor empeora durante una o dos semanas.
Estos son algunos tratamientos locales que se aplican por todo el cuerpo:
- Crema de permetrina al 5%.
- Solución acuosa de malatión al 0,5%.
- Emulsión de benzoato de bencilo al 10-25%.
- Pomada de azufre al 5-10%.
La Ivermectina, tomada por vía oral, también es muy eficaz, pero no se debe prescribir a embarazadas ni a niños que pesen menos de 15 kg.
Los tratamientos no matan los huevos del parásito y es necesario repetirlos para eliminar los ácaros recién eclosionados. Debido a que, en las primeras fases de la infestación, las personas no muestran síntomas, se debe tratar a todas las personas que vivan juntas, aunque no presenten síntomas, a fin de que la enfermedad no se propague.
Si aparecen complicaciones, se pueden necesitar otros tratamientos. Para tratar las infecciones cutáneas bacterianas o el impétigo se utilizan antisépticos o antibióticos.
La sarna hiperqueratósica es muy contagiosa y puede dar lugar a reinfecciones en otras personas. A los pacientes afectados se les ha de administrar un tratamiento intensivo, ya sea oral o tópico3-6.
BIBLIOGRAFÍA
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