AUTORES
- Jorge Sancho Almau. Formación Profesional en Técnico en Radiodiagnóstico. Técnico del Servicio Aragonés de Salud.
- Esther Prades Laborda. Formación Profesional en Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE). TCAE en Servicio Aragonés de Salud.
- Raquel Sancho Almau. Formación Profesional en Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE). TCAE en Servicio Aragonés de Salud.
- Marta Latapia Callen. Diplomada en Enfermería. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud.
- Rebeca Redondo Sancho. Diplomada en Enfermería. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud.
- Nuria Pérez Tella. Formación Profesional en Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE). TCAE Lozano Blesa.
RESUMEN
La encefalomielitis miálgica, o conocido coloquialmente como síndrome de fatiga crónica, es una enfermedad multisistémica poco frecuente. Debido a la poca prevalencia de esta enfermedad, es una patología poco conocida dentro de la sociedad. Para los profesionales del sistema sanitario puede resultar difícil detectarla al ser heterogénea en sus síntomas, dificultando la aplicación de las medidas de tratamiento y seguimiento necesarias para conseguir una adecuada atención a estos pacientes.
Ante la afección en todas las esferas de la salud del ser humano, se requiere una intervención por parte de un equipo multidisciplinar. Las consecuencias que tiene en la vida tanto de la persona, va a suponer una gran inversión de recursos por parte del sistema sanitario, para conseguir la mejor calidad de vida posible.
PALABRAS CLAVE
Encefalomielitis, fatiga, grupo de atención al paciente, población, neurología.
ABSTRACT
Myalgic encephalomyelitis, or known colloquially as chronic fatigue syndrome, is a rare multisystem disease. Due to the low prevalence of this disease, it is a little-known pathology within society. It may be difficult for health system professionals to detect it as its symptoms are heterogeneous, making it difficult to apply the treatment and follow-up measures necessary to achieve adequate care for these patients.
Given the condition in all spheres of human health, intervention by a multidisciplinary team is required. The consequences it has on both the person’s life will require a large investment of resources by the health system, to achieve the best possible quality of life.
KEY WORDS
Encephalomyelitis, fatigue, patient care team, population, neurology
DESARROLLO DEL TEMA
El síndrome de fatiga crónica es una patología que se caracteriza por fatiga intensa de como mínimo seis meses de duración, que se acompaña de otros síntomas y que en ocasiones podría ser tan intenso que causa la disminución de las actividades cotidianas del individuo que lo padece1.
Los estudios realizados hasta la actualidad estiman que a nivel mundial la padecen entre el 0,3% al 0,5% de la población mundial. En España, aproximadamente la cifra abarca entre 120.000 a 200.000 personas2.
Dentro las posibles causas para este síndrome tenemos las siguientes, las cuales las describe la Asociación Catalana de Afectados por el Síndrome de Fatiga Crónica:
- Agentes infecciosos: En un principio, debido a su parecido con la mononucleosis crónica, se pensó que este síndrome era consecuencia de una infección vírica, en particular del virus de Epstein-Barr. Ahora parece evidente que no puede deberse exclusivamente ni a este virus ni a un único agente infeccioso conocido.
- Inmunología: Hay quienes han apuntado como causa de la enfermedad una disfunción inmunológica, como una producción inadecuada de citocinas (por ejemplo, la interleucina 1) o una alteración en ciertas funciones inmunológicas. Ahora mismo lo que está claro es que los trastornos inmunológicos en los pacientes no tienen la importancia que tradicionalmente se les había atribuido en la enfermedad.
- Eje hipotálamo-hipofisario-suprarrenal: Numerosos estudios de laboratorio han indicado que es posible que el sistema nervioso central contribuye de forma decisiva. El estrés físico o emocional que activa el eje hipotálamo-hipofisario suprarrenal, provoca un aumento en la producción de cortisol y otras hormonas. El cortisol y la hormona liberadora de corticotropina, que también se produce por la activación del eje, influyen en el sistema inmunitario, así como en una gran cantidad de sistemas corporales. También puede afectar a varios aspectos del comportamiento. Estudios recientes indican que los pacientes suelen producir niveles inferiores de cortisol en comparación con los grupos de referencia sanos. El cortisol suprime la inflamación y la activación inmunológica, pero niveles reducidos pueden relajar la restricción de los procesos inflamatorios y provocar la activación inmunológica. Se han observado anomalías hormonales similares en pacientes con trastornos relacionados con el SFC, como la fibromialgia.
- Deficiencia nutricional: No hay evidencias, pero una dieta equilibrada puede mejorar la salud en general y podría esperarse que tuviera efectos positivos en las enfermedades crónicas1-4.
Los criterios diagnósticos del síndrome de la fatiga crónica, criterios internacionales o de Fukuda et al.
Como criterio mayor destaca la fatiga persistente o recurrente, inexplicada, que se presenta de nuevo, con inicio definido y que no es resultado de esfuerzos recientes. No mejora claramente con el descanso. Ocasiona una reducción considerable de los niveles previos de la actividad cotidiana. Hay que excluir otras enfermedades que puedan cursar con fatiga prolongada. Además debe cumplir cuatro o más de los siguientes síntomas que persisten o recurren durante 6 meses consecutivos o más y que no anteceden a la fatiga:
- Afectación de la memoria reciente o de la concentración.
- Dolor de garganta.
- Adenopatías cervicales o axilares dolorosas.
- Dolor muscular.
- Poliartralgías sin signos inflamatorios.
- Sueño no reparador.
- Cefaleas con nuevas características o intensidad.
- Fatiga tras ejercicio que dura más de 24 horas5.
Tener predisposición a la fatiga crónica significa que la persona tiene factores personales heredados que hacen que tenga mayor riesgo de desarrollar la enfermedad a lo largo de su vida. Mencionamos como los más destacados:
- Factores genéticos. Se han identificado de forma clara diferentes genes que predisponen a la fatiga crónica, enfermedad poligénica. Sobre todo afecta a los genes que regulan la transmisión de mensajes entre neuronas, la respuesta inflamatoria, la respuesta hormonal y la inmunitaria.
- Ser mujer. El síndrome de fatiga crónica está considerado una enfermedad de género, ya que afecta entre 10 y 20 veces más a mujeres que a hombres. La base de esta predisposición se debe a que las principales hormonas femeninas, los estrógenos, provocan una sensibilización a nivel cerebral que hace que la fatiga se detecte de forma precoz. Por eso, es necesario evitar, en la medida de lo posible, el uso de estrógenos si se tiene esta enfermedad.
- Patrones de conducta. Al igual que ocurre en otras enfermedades, hay una relación entre determinados patrones de conducta y la predisposición a tener síndrome de fatiga crónica.
- Las personas con un carácter perfeccionista, incluso, obsesivo, hiperactivas, inestables emocionalmente y que tienen la necesidad de reconocimiento personal, lo que se conoce como un patrón de conductas de tipo A.
- Las personas que han sufrido muchas situaciones estresantes vitales, tanto físicas (agresiones, traumatismos) como psicológicas (amenazas, síndrome de “quemarse” por el trabajo, acoso) a lo largo de su vida.
- Ausencia de ejercicio físico. Las personas sedentarias o que no han practicado ejercicio de forma regular a lo largo de su vida. Se recomienda que las personas diagnosticadas de fatiga crónica practiquen una actividad física regular en períodos cortos, pero sin sobresfuerzos. Es básico caminar de forma regular y hacer estiramientos antes de iniciar la actividad.
- Hiperlaxitud ligamentosa. Tener más flexibilidad de lo normal en los tendones y articulaciones tiene una base genética y predispone a la enfermedad, especialmente, en mujeres.
En la mayoría de los casos los síntomas del síndrome de fatiga crónica disminuyen con el paso del tiempo. Sin embargo, son necesarios años para que los síntomas desaparezcan, y no todos llegan a desaparecer. Estos sujetos pueden recuperarse más plenamente si se centran más en las funciones que pueden recuperar que en la cantidad de funciones que han perdido.
- Terapia cognitivo-conductual: La terapia cognitivo-conductual suele ser un breve curso de psicoterapia enfocado en redirigir los pensamientos desalentadores que podrían impedir la perspectiva positiva que puede ayudar a la recuperación.
- Ejercicio gradual: Los períodos excesivos de descanso prolongado originan una mala condición física y de hecho pueden empeorar los síntomas del síndrome de fatiga crónica. La introducción regular de ejercicios aeróbicos, como caminar, nadar, montar en bicicleta o correr, lo que se denomina un programa de ejercicio físico gradual, puede reducir la fatiga y mejorar la función corporal. Los programas de rehabilitación física estructurados y formales pueden funcionar mejor.
- Medicamentos y terapias alternativas: Se tratan los síntomas específicos del síndrome de fatiga crónica, como el dolor, la depresión y la falta de sueño.
- Se han probado numerosos medicamentos diferentes y numerosas terapias alternativas para aliviar la fatiga crónica en sí misma. Aunque muchos tratamientos, como los antidepresivos y los corticosteroides, parecen hacer que algunas personas se sientan mejor, ninguno es claramente eficaz para todo el mundo. Tanto para la persona como para el médico puede ser difícil saber qué tratamiento es efectivo, porque los síntomas son diferentes en cada persona, además pueden aparecer y desaparecer por sí solos.
Ninguna terapia farmacológica ha demostrado su eficacia en ensayos controlados para el tratamiento del síndrome de fatiga crónica. Diversos tratamientos dirigidos a posibles causas, como el uso de interferones, inyecciones intravenosas de concentrado de inmunoglobulinas y fármacos antivíricos, han resultado en su mayoría decepcionantes y potencialmente peligrosos. Los suplementos dietéticos, como el aceite de onagra, los suplementos con aceite de pescado y vitaminas a altas dosis, se usan frecuentemente, pero sus beneficios siguen sin estar comprobados. Otros tratamientos alternativos también han sido ineficaces. Es mejor evitar los tratamientos que no tienen beneficios comprobados ya que pueden tener efectos secundarios7.
BIBLIOGRAFÍA
- Calderón Elizondo Jorge. Síndrome de fatiga. Med. leg. Costa Rica [Internet]. 2017 Dec [cited 2024 Aug 15]; 34(2): 76-81. Available from: http://www.scielo.sa.cr/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1409-00152017000200076&lng=en
- ¿Qué es la Fatiga Crónica? [Internet]. Clínic Barcelona. [citado el 15 de agosto de 2024]. Disponible en: https://www.clinicbarcelona.org/asistencia/enfermedades/sindrome-de-fatiga-cronica
- Fernández Solà J. El síndrome de fatiga crónica. Med Integr [Internet]. 2002 [citado el 15 de agosto de 2024]; 40(2):56–63. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-medicina-integral-63-articulo-el-sindromefatiga-cronica-13034631
- ¿Qué es la Fatiga Crónica? [Internet]. Clínic Barcelona. [citado el 15 de agosto de 2024]. Disponible en: https://www.clinicbarcelona.org/asistencia/enfermedades/sindrome-de-fatiga-cronica
- Hospital del Mar. Etiología, epidemiología y criterios diagnósticos del síndrome de fatiga crónica – Hospital del Mar [Internet]. Hospitaldelmar.cat. [citado el 15 de agosto de 2024]. Disponible en: https://www.hospitaldelmar.cat/es/fibromialgia/definicio-sfc-p/
- Factores de riesgo del Síndrome de Fatiga Crónica [Internet]. Clínic Barcelona. [citado el 15 de agosto de 2024]. Disponible en: https://www.clinicbarcelona.org/asistencia/enfermedades/sindrome-de-fatiga-cronica/factores-de-riesgo
- Gluckman S. Síndrome de fatiga crónica [Internet]. Manual MSD versión para público general. [citado el 15 de agosto de 2024]. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es-es/hogar/temas-especiales/s%C3%ADndrome-de-fatiga-cr%C3%B3nica/s%C3%ADndrome-de-fatiga-cr%C3%B3nica