Sobrecrecimiento bacteriano en intestino delgado. Artículo monográfico.

19 enero 2024

AUTORES

  1. Silvia Alepuz Hervás. Diplomada en Enfermería. Servicio de Urgencias del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza.
  2. Elena Lacambra Orgillés. Diplomada en Enfermería. Servicio de Urgencias del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza.
  3. Ainhoa Leticia González Esgueda. Diplomada en Enfermería. Servicio de Urgencias del Hospital Universitario Lozano Blesa. Zaragoza.
  4. Alberto Manuel Panzano Pérez. Diplomado en Enfermería. Servicio de Urgencias del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza.
  5. Beatriz Baeza Lobarte. Diplomada en Enfermería. Servicio de Urgencias del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza.
  6. María Marco Borderas. Diplomada en Enfermería. Servicio de Urgencias del Hospital Universitario Lozano Blesa. Zaragoza.

 

RESUMEN

El sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado (SIBO que son sus siglas en inglés) sucede cuando hay un aumento anormal de la población bacteriana en el intestino delgado1, en concreto de los tipos de bacterias que no se encuentran normalmente en esa parte del sistema digestivo.

El crecimiento excesivo de bacterias en el intestino delgado se suele producir cuando un problema, como una cirugía o una enfermedad, un encamamiento, ralentiza el paso de alimentos y desechos por el tubo digestivo y se crea un clima idóneo para el crecimiento de las bacterias. El exceso de bacterias a menudo causa diarrea y puede provocar pérdida de peso y problemas de malnutrición.

Aunque el crecimiento excesivo de bacterias en el intestino delgado es a menudo una complicación de la cirugía digestiva, este síndrome también puede deberse a problemas en la estructura digestiva del individuo y a algunas enfermedades. A veces, es necesario realizar una cirugía para solucionar este problema, pero el tratamiento habitual son los antibióticos.

PALABRAS CLAVE

Síndrome de malabsorción, gastroscopia, síndrome del intestino irritable, intestino delgado.

ABSTRACT

Small intestinal bacterial overgrowth (SIBO) occurs when there is an abnormal increase in the bacterial population in the small intestine, specifically the types of bacteria not normally found in that part of the digestive system.

Bacterial overgrowth in the small intestine usually occurs when a problem, such as surgery or illness, bed rest, slows the passage of food and waste through the digestive tract and creates a climate for bacteria to grow. Excess bacteria often cause diarrhea and can lead to weight loss and malnutrition problems.

Although bacterial overgrowth in the small intestine is often a complication of digestive surgery, this syndrome can also be due to problems in the individual’s digestive structure and some diseases. Sometimes surgery is necessary to solve this problem, but antibiotics are the usual treatment.

KEY WORDS

Malabsorption syndrome, gastroscopy, irritable bowel syndrome, small intestine.

DESARROLLO DEL TEMA

El intestino delgado es la sección más larga del tubo digestivo, mide aproximadamente 6 metros. El intestino delgado es donde los alimentos se mezclan con los jugos digestivos y se absorben los nutrientes que pasan a la sangre.

En el intestino delgado suele haber relativamente pocas bacterias debido al paso rápido de los alimentos por ahí y la existencia de bilis, no así en el intestino grueso. Pero si por algún problema los alimentos quedan estancados ahí durante más tiempo del normal, se produce un hábitat perfecto para que se cultivan bacterias. Estas bacterias pueden a su vez también producir toxinas y todo ello interferir en la absorción de los nutrientes y provocar diarrea y problemas de malnutrición.

Signos:

  • Pérdida del apetito.
  • Dolor abdominal.
  • Náuseas.
  • Malnutrición.
  • Hinchazón abdominal.
  • Sensación incómoda de saciedad después de comer.
  • Diarrea o incluso estreñimiento.
  • Pérdida de peso.

 

Causas:

  • Complicaciones tras una cirugía abdominal: una resección por un cáncer, un bypass gástrico, o cualquier otra intervención de estómago o intestino.
  • Problemas estructurales del intestino delgado: adherencias, divertículos, pólipos.
  • Otras enfermedades médicas: la enfermedad de Crohn, la celiaquía, la diabetes.

 

Complicaciones:

  • Malabsorción de grasas, hidratos de carbono y proteínas. Las sales biliares, que normalmente se necesitan para digerir las grasas, se descomponen por el exceso de bacterias en el intestino delgado provocando una digestión incompleta de las grasas. Las bacterias y sus toxinas también pueden estropear la mucosa del intestino delgado, lo que genera una menor absorción de hidratos de carbono y proteínas.
  • Las bacterias pueden competir por los alimentos disponibles. Y provocar, diarrea, malnutrición.
  • Avitaminosis o déficit de vitaminas, al no absorber correctamente las grasas no se pueden sintetizar las vitaminas liposolubles (A, D, E, K).
  • El crecimiento excesivo de las bacterias puede dar lugar a una deficiencia de la vitamina B12 que puede provocar debilidad, fatiga, hormigueo en las manos y los pies y, en casos avanzados, confusión mental. El daño en el sistema nervioso central por la falta de esta vitamina puede ser permanente.
  • Osteoporosis. Con el tiempo, el daño al intestino producido por un crecimiento bacteriano anormal provoca una absorción deficiente de calcio provocando enfermedades óseas, como la osteoporosis y también esa fragilidad en los huesos haría más fácil tener fracturas espontáneas o ante un pequeño traumatismo.
  • Cálculos renales. Al no absorberse el calcio, este se deposita pudiendo provocar cálculos renales.

 

Diagnóstico2:

Para el diagnóstico del SIBO se utiliza una técnica específica, cultivando líquida de la zona yeyunal del intestino. Para llevar a cabo dicha técnica es necesaria la realización de una gastroscopia, por su puesto este es un procedimiento invasivo y por tanto con unos riesgos a tener en cuenta. Se suele considerar por los distintos autores que una cantidad mayor que 105 bacterias supone padecer SIBO.

Así pues, para poder prescindir de dicha técnica existe otro método de determinación indirecta. Este método es el que consiste en determinar la cantidad de hidrógeno y de metano existente tras la exhalación del aliento, estos gases son los que aparecen durante la fermentación producida por las bacterias.

Para saber si hay un exceso de estos gases (y así pues se entendería que un exceso de bacterias), hay que comparar el aliento en ayunas y dos horas después de consumir carbohidratos.

Todo esto nos ayudará en el diagnóstico si ya tenemos una sospecha y unos factores de riesgo en dicho paciente, ya que el SIBO es más prevalente en pacientes con diabetes (de los dos tipos), pacientes a los que se les ha intervenido del estómago, celíacos.

Hay que hacer un diagnóstico diferencial con otras enfermedades, por ejemplo, el Helicobacter pylori es una bacteria que coloniza el sistema digestivo, pero a nivel del estómago. Esto hace aumentar el riesgo de algunas enfermedades como el cáncer gástrico, úlceras pépticas.

Tratamiento:

En cuanto al tratamiento, se han realizado numerosos estudios con diferentes antibióticos, siendo la rifaximina el más efectivo3, y el uso de probióticos ejercen efectos beneficiosos. Por otro lado, se han propuesto varios tratamientos no farmacológicos como sería una dieta elemental, que contiene micronutrientes predigeridos lo que limitaría el suministro de nutrientes a las bacterias.

El uso prolongado de antibióticos también puede acarrear diferentes problemas como las resistencias, y hay que recordar que son distintos tipos de bacterias contra las que hay que luchar así aún no se ha patentado ningún medicamento exclusivo para el tratamiento del SIBO. Este uso prolongado de antibióticos además de las resistencias la proliferación de Clostridium difficile y su expansión, también supone un gasto económico importante, añadido al de las dietas especiales que ha de tomar el paciente.

El tratamiento de los síntomas también sería importante, analgésicos si aparece dolor abdominal, los procinéticos parecen ser un paso terapéutico en SIBO debido a trastornos de la motilidad, así pues, usamos metoclopramida, domperidona…pero tampoco está descrito que sean parte del tratamiento.

Los probióticos ayudan a mantener unas mucosas más resistentes, fundamental en esta lucha. los prebióticos y probióticos ejercen diversos efectos beneficiosos en el macroorganismo, inhiben varios organismos que pueden ser patógenos para el individuo, aumentan una de las funciones del intestino como es el efecto barrera de este, modifican la respuesta inflamatoria del intestino y también reducen la sensibilidad visceral.

 

CONCLUSIÓN

El sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado es la presencia de una cantidad anormal de bacterias en el intestino delgado junto con numerosos síntomas gastrointestinales muy diversos.

Es muy difícil conocer a cuántas personas afecta esta enfermedad, ya que hay un infradiagnóstico de la misma, ya que hay pacientes que aún no han desarrollado los síntomas o son muy leves todavía, también hay pacientes en los que debido a su celiaquía o intolerancias a diversos alimentos se enmascara este otro cuadro, por lo tanto el diagnóstico diferencial es importante, si bien es cierto que para ello una de las técnicas es invasiva como la gastroscopia con todos sus riesgos, también es verdad que el tes en el que se mide los gases emitidos en el aliento no supone ni riesgo ni dolor para la persona.

Los síntomas de SIBO son inespecíficos y se expresan según la gravedad de la afectación y suelen modificarse por una enfermedad de base. Hay pacientes que son totalmente asintomáticos y otros en cambio tienen síntomas inespecíficos como dolor abdominal, hinchazón, diarrea, distensión, flatulencia e indigestión, con distintos tipos de gravedad, duración, y afectación general dependiendo de la persona y del momento. En los casos más graves puede haber signos de malabsorción, lesión hepática, problemas en la piel, artralgias, problemas con los iones como el calcio y el potasio, déficit de nutrientes manifestados por la anemia, osteoporosis o déficit de vitaminas como escorbuto, raquitismo. Y todos estos déficits pueden llevar a otros aún mayores, y pasa de ser un problema sistémico a una afectación global del paciente.

Es importante saber cuándo acudir al médico. Un dolor abdominal muy intenso y/o mantenido en el tiempo, unas diarreas también de larga duración, una pérdida de peso importante sin hacer ninguna dieta o aumento del ejercicio, unos déficit en las analíticas de vitaminas, iones…, un cansancio llamativo… todo esto ha de llamar nuestra atención y más aún si tenemos algún factor de riesgo como la diabetes o la celiaquía…o hemos sido intervenidos quirúrgicamente de abdomen, todo ello nos pondrá en sobre aviso y con un diagnóstico diferencial adecuado podremos empezar un tratamiento que aunque no sea definitivo ayudar a llevar una vida lo más normalizada posible. Con el paso de los años y los avances en este campo se podrá optimizar más el tratamiento de estos pacientes, pero de momento el tratamiento de los síntomas, el uso del antibiótico adecuado, cambios en la dieta y el uso de lo pre y los probióticos es de lo poco que se dispone para combatir este trastorno.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Mancilla C, Madrid AM, Hurtado C, Orellana C, Peña M, Tobar E et al. Sobrecrecimiento bacteriano intestinal, una complicación frecuente en pancreatitis crónica. Gastr Latinoam 2004; 15: 4: 315.
  2. Cebra JJ. Influences of microbiota on intestinal immune system development. Am J Clin Nutr 1999; 69: 1046S-51S.
  3. Gasbarrini A, Lauritano EC, Gabrielli M, Scarpellini E, Lupascu A, Ojetti V, Gasbarrini G. Small intestinal bacterial overgrowth: diagnosis and treatment. Dig Dis. 2007;25:237–240.

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