Terapia asistida con perros en cuidados paliativos como estrategia de humanización y manejo del dolor: revisión narrativa

16 julio 2026

 

 

AUTORES

  1. Blanca Vizcaíno Bricio. Servicio Aragonés de Salud, España.
  2. Esther Ayllón Mariscal. Servicio Aragonés de Salud, España.
  3. María del Carmen Quintero Ara. Servicio Aragonés de Salud, España.
  4. Sonia Palomo Agis. Servicio Aragonés de Salud, España.
  5. Aurora María Lecina Salinas. Servicio Aragonés de Salud, España.

 

RESUMEN

El dolor constituye uno de los síntomas más prevalentes y limitantes en pacientes en cuidados paliativos. Además de las manifestaciones físicas, el sufrimiento emocional, la ansiedad y el aislamiento social afectan significativamente la calidad de vida de los pacientes y sus familias. En los últimos años, las intervenciones no farmacológicas han adquirido relevancia como complemento al tratamiento convencional, destacando la terapia asistida con animales, especialmente con perros, debido a sus beneficios emocionales y fisiológicos.

El objetivo de este artículo fue analizar la evidencia científica disponible sobre la terapia asistida con perros en pacientes en cuidados paliativos, centrándose en su utilidad para el manejo del dolor y la humanización de los cuidados enfermeros.

Se realizó una búsqueda bibliográfica en las bases de datos PubMed, Scielo, CINAHL y Scopus, seleccionando artículos publicados en español e inglés entre 2018 y 2026. Se utilizaron los descriptores “Animal Assisted Therapy”, “Pain”, “Palliative Care”, “Nursing” y “Humanization of Care”.

Los estudios revisados muestran que la interacción con perros terapéuticos puede contribuir a disminuir la percepción del dolor, reducir los niveles de ansiedad y mejorar el bienestar emocional. También se identificó un impacto positivo en la comunicación terapéutica y en la humanización de la atención sanitaria. El personal de enfermería desempeña un papel fundamental en la planificación, implementación y evaluación de estas intervenciones.

Se concluye que la terapia asistida con perros representa una estrategia complementaria prometedora en cuidados paliativos, favoreciendo un abordaje integral del paciente, humanizando sus cuidados. No obstante, son necesarios más estudios con metodologías homogéneas que permitan consolidar la evidencia científica disponible.

PALABRAS CLAVE

Terapia asistida con animales, cuidados paliativos, dolor, enfermería, humanización de la asistencia.

ABSTRACT

Pain is one of the most prevalent and disabling symptoms in palliative care patients. In addition to physical manifestations, emotional suffering, anxiety and social isolation significantly affect the quality of life of patients and their families. In recent years, non-pharmacological interventions have gained importance as a complement to conventional treatment, especially animal-assisted therapy with dogs due to its emotional and physiological benefits.

The aim of this narrative review was to analyze the available scientific evidence regarding dog-assisted therapy in palliative care patients, focusing on pain management and the humanization of nursing care.

A bibliographic search was conducted in PubMed, Scielo, CINAHL and Scopus databases, selecting articles published in English and Spanish between 2018 and 2026. The descriptors used were “Animal Assisted Therapy”, “Pain”, “Palliative Care”, “Nursing” and “Humanization of Care”.

The reviewed studies show that interaction with therapy dogs may contribute to reducing pain perception, lowering anxiety levels and improving emotional well-being. Positive effects on therapeutic communication and healthcare humanization were also identified. Nursing professionals play a key role in the planning, implementation and evaluation of these interventions.

It is concluded that dog-assisted therapy represents a promising complementary strategy in palliative care, promoting a comprehensive and humanized patient approach. However, further studies with homogeneous methodologies are needed to strengthen the current scientific evidence.

KEY WORDS

Animal assisted therapy, palliative care, pain, nursing, humanization of care.

INTRODUCCIÓN

Los cuidados paliativos tienen como finalidad mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familias frente a enfermedades potencialmente mortales mediante la prevención y alivio del sufrimiento¹. En estas situaciones, el dolor constituye uno de los síntomas más frecuentes y complejos de tratar, afectando tanto al bienestar físico como emocional de los pacientes².

El abordaje del dolor en cuidados paliativos requiere una atención integral con un enfoque multidimensional: aspectos físicos, psicológicos, sociales y espirituales³. Aunque el tratamiento farmacológico continúa siendo la base terapéutica principal, las intervenciones no farmacológicas están adquiriendo una creciente relevancia como complemento en el manejo sintomático y en la humanización de los cuidados⁴.

La humanización de la asistencia sanitaria se fundamenta en proporcionar cuidados centrados en la persona, favoreciendo la dignidad, la empatía y el acompañamiento emocional⁵. En este sentido, la terapia asistida con animales ha surgido como una intervención innovadora capaz de proporcionar beneficios emocionales y fisiológicos en diversos grupos de pacientes⁶.

La terapia asistida con animales se define como una intervención estructurada y dirigida por profesionales sanitarios en la que un animal entrenado forma parte del proceso terapéutico⁷. Los perros destacan por su capacidad de interacción social, adaptación al entorno clínico y facilidad para establecer vínculos afectivos con los pacientes⁸. Los perros son los animales con los que más y mejor nos comunicamos.

Diversos estudios han señalado que la interacción con perros terapéuticos puede favorecer la liberación de oxitocina y endorfinas, disminuir los niveles de cortisol y reducir la frecuencia cardíaca y la presión arterial⁹. Estas respuestas fisiológicas podrían contribuir a disminuir la percepción subjetiva del dolor y mejorar el estado emocional del paciente¹⁰.

En pacientes en situación paliativa, donde el sufrimiento emocional y el aislamiento son frecuentes, la presencia de perros terapéuticos puede actuar como un elemento facilitador de la comunicación, la expresión emocional y el confort psicológico¹¹. Asimismo, estas intervenciones favorecen la creación de entornos asistenciales más humanizados y menos medicalizados¹².

El personal de enfermería desempeña un papel esencial en el manejo integral del dolor y en la implementación de estrategias de humanización de los cuidados¹³. La incorporación de terapias complementarias, como la terapia asistida con perros, puede contribuir a mejorar la experiencia del paciente y reforzar la relación terapéutica entre profesionales, pacientes y familiares¹⁴.

Por ello, resulta relevante analizar la evidencia científica disponible sobre la utilidad de la terapia asistida con perros en cuidados paliativos y su impacto en el manejo del dolor desde una perspectiva enfermera.

OBJETIVOS

Objetivo general:

Analizar la evidencia científica disponible sobre la terapia asistida con perros como intervención complementaria para el manejo del dolor y la humanización de los cuidados en pacientes en cuidados paliativos.

Objetivos específicos:

  • Identificar los beneficios físicos y emocionales asociados a la terapia asistida con perros.
  • Describir el impacto de estas intervenciones sobre la percepción del dolor y la ansiedad.
  • Analizar el papel del personal de enfermería en la implementación de programas de terapia asistida con animales.
  • Examinar las limitaciones y barreras existentes para su aplicación en el ámbito paliativo.

 

METODOLOGÍA

Se realizó una revisión narrativa de la literatura científica relacionada con la terapia asistida con perros en pacientes en cuidados paliativos.

La búsqueda bibliográfica se llevó a cabo en las bases de datos PubMed, Scielo, CINAHL y Scopus entre enero y febrero de 2026. Se utilizaron los siguientes descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS) y términos Medical Subject Headings (MeSH): “Animal Assisted Therapy”, “Pain”, “Palliative Care”, “Nursing” y “Humanization of Care”, combinados mediante operadores booleanos AND y OR.

Los criterios de inclusión fueron:

  • Artículos publicados entre 2018 y 2026.
  • Estudios en español o inglés.
  • Investigaciones relacionadas con terapia asistida con perros en pacientes adultos en cuidados paliativos.
  • Estudios centrados en dolor, bienestar emocional, ansiedad o humanización de los cuidados.

 

Se excluyeron:

  • Artículos duplicados.
  • Estudios pediátricos.
  • Publicaciones sin acceso al texto completo.
  • Artículos no relacionados con el ámbito sanitario.

 

Tras la lectura de títulos y resúmenes, se seleccionaron los artículos más relevantes para el desarrollo de esta revisión.

DESARROLLO

Beneficios fisiológicos de la terapia asistida con perros:

La interacción entre humanos y animales ha demostrado generar respuestas fisiológicas positivas relacionadas con el bienestar y la reducción del estrés¹⁵. En el contexto de los cuidados paliativos, donde el dolor suele coexistir con ansiedad, miedo y sufrimiento emocional, estas respuestas adquieren especial relevancia.

Diversos estudios muestran que el contacto con perros terapéuticos favorece la liberación de oxitocina, serotonina y endorfinas, sustancias relacionadas con el placer y la relajación¹⁶. Paralelamente, se ha observado una disminución de cortisol, hormona vinculada al estrés, así como una reducción de la presión arterial y de la frecuencia cardíaca¹⁷.

Estos cambios fisiológicos podrían influir en la percepción subjetiva del dolor, permitiendo al paciente experimentar mayor sensación de calma y confort¹⁸. Algunos autores señalan que la presencia del perro actúa como un estímulo distractor que disminuye la atención focalizada en el dolor y el sufrimiento¹⁹.

En pacientes paliativos, el alivio sintomático debería orientarse también a mejorar la experiencia emocional del paciente²⁰. En este sentido, la terapia asistida con perros se presenta como una herramienta complementaria capaz de contribuir al bienestar integral.

Beneficios psicológicos y emocionales:

El sufrimiento emocional constituye una dimensión inseparable del dolor en cuidados paliativos²¹. La ansiedad, la tristeza, el miedo a la muerte y la sensación de soledad pueden intensificar la percepción dolorosa y deteriorar la calidad de vida²².

La presencia de perros de terapia favorece la interacción social y la expresión emocional del paciente²³. Diversos estudios describen mejoras en el estado de ánimo, aumento de la motivación y disminución de sentimientos de aislamiento tras sesiones de terapia asistida con animales²⁴.

Asimismo, la interacción con el animal facilita la evocación de recuerdos positivos y experiencias afectivas relacionadas con mascotas previas, contribuyendo a generar sensación de seguridad y confort emocional²⁵.

En pacientes con enfermedad avanzada, donde la comunicación puede verse limitada por el deterioro físico o emocional, el perro de terapia puede facilitar la relación entre paciente, familia y profesionales sanitarios²⁶.

La reducción de la ansiedad constituye otro de los beneficios más desctacados en la literatura²⁷. Disminuir la ansiedad puede derivar en una menor percepción del dolor y en una mejor adaptación emocional al proceso de enfermedad²⁸.

Humanización de los cuidados paliativos:

La humanización sanitaria implica reconocer al paciente como una persona con necesidades emocionales, sociales y espirituales, más allá de su enfermedad²⁹. En cuidados paliativos, este enfoque adquiere especial importancia debido a la vulnerabilidad y sufrimiento asociados al final de la vida³⁰.

La incorporación de terapias asistidas con animales puede contribuir a crear entornos asistenciales más cálidos y menos medicalizados³¹. La presencia del animal favorece interacciones más cercanas y espontáneas entre pacientes y profesionales, fortaleciendo la relación terapéutica³².

Además, estas intervenciones promueven el acompañamiento emocional y la sensación de normalidad dentro del entorno hospitalario³³. Para muchos pacientes, el contacto con el perro representa un momento de desconexión del sufrimiento y de conexión con aspectos positivos de su vida cotidiana³⁴.

La humanización también implica respetar la autonomía y preferencias del paciente³⁵. En este sentido, la participación deberá ser voluntaria en actividades con perros terapéuticos. Se deberá fomentar la toma de decisiones centradas en la persona y mejorar la satisfacción con los cuidados recibidos³⁶.

Papel de enfermería en la terapia asistida con perros:

El personal de enfermería desempeña un papel fundamental en el abordaje integral del dolor y en la implementación de estrategias de humanización³⁷. Debido a su contacto continuo con pacientes y familias, los profesionales de enfermería es el adecuado para identificar necesidades emocionales y valorar intervenciones complementarias³⁸.

La participación enfermera en programas de terapia asistida con perros incluye funciones de valoración, planificación, coordinación y evaluación de resultados³⁹. Asimismo, resulta imprescindible garantizar la seguridad del paciente mediante protocolos de higiene, control sanitario del animal y evaluación de posibles alergias, fobias⁴⁰ o falta de empatía con los animals.

La educación sanitaria constituye otro aspecto relevante. Enfermería debe informar a pacientes y familiares sobre los objetivos y beneficios potenciales de estas intervenciones, promoviendo una participación informada y voluntaria⁴¹.

Igualmente, el personal enfermero puede contribuir a integrar la terapia asistida con perros dentro de planes de cuidados individualizados, adaptando las sesiones a las necesidades y situación clínica de cada paciente⁴².

Limitaciones y barreras:

A pesar de los beneficios descritos, la evidencia científica sobre terapia asistida con perros en cuidados paliativos presenta diversas limitaciones⁴³. Muchos estudios cuentan con muestras reducidas y metodologías heterogéneas, dificultando la comparación de resultados⁴⁴.

Asimismo, existen barreras relacionadas con recursos económicos, formación profesional y disponibilidad de programas especializados⁴⁵. Algunos centros sanitarios presentan restricciones institucionales o dificultades logísticas para incorporar animales en entornos clínicos⁴⁶.

También deben considerarse aspectos éticos y de seguridad, como el bienestar animal, las medidas higiénicas y la prevención de infecciones⁴⁷. La correcta selección y entrenamiento de los perros terapéuticos resulta esencial para garantizar intervenciones seguras y efectivas⁴⁸.

Pese a estas limitaciones, los resultados disponibles sugieren que la terapia asistida con perros puede representar una estrategia útil y complementaria en el abordaje integral del paciente paliativo⁴⁹.

DISCUSIÓN

La presente revisión narrativa evidencia que la terapia asistida con perros puede aportar beneficios en pacientes en cuidados paliativos, especialmente en relación con la disminución de la ansiedad, el bienestar emocional y la percepción subjetiva del dolor.

Los resultados encontrados coinciden con investigaciones previas que destacan el impacto positivo de las intervenciones asistidas con animales sobre el estado emocional y la calidad de vida de los pacientes⁵⁰. La capacidad de los perros de terapia para favorecer la interacción social y reducir el estrés parece desempeñar un papel importante en la experiencia subjetiva del dolor⁵¹.

Desde la perspectiva enfermera, estas intervenciones se integran con los principios de humanización y cuidados centrados en la persona⁵². El acompañamiento emocional, la empatía y el alivio del sufrimiento constituyen elementos fundamentales en cuidados paliativos, por lo que la incorporación de estrategias complementarias puede enriquecer la práctica clínica⁵³.

No obstante, la evidencia científica continúa siendo limitada debido a la heterogeneidad metodológica de los estudios disponibles⁵⁴. Existen diferencias en la duración y aracterísticas de las sesiones, diversidad entre los pacientes, instrumentos de evaluación y tamaño muestral⁵⁵.

Además, algunos beneficios observados pueden estar influenciados por factores subjetivos o emocionales difíciles de cuantificar⁵⁶. Por ello, resulta necesario desarrollar investigaciones con diseños metodológicos más rigurosos y homogéneos, que permitan determinar con mayor precisión la eficacia de estas intervenciones⁵⁷.

A pesar de ello, la terapia asistida con perros representa una alternativa prometedora para complementar el tratamiento convencional del dolor y favorecer la humanización de los cuidados paliativos⁵⁸.

CONCLUSIONES

La terapia asistida con perros constituye una intervención complementaria con potencial beneficio en el manejo integral del dolor en pacientes en cuidados paliativos.

La literature revisada sugiere que estas intervenciones pueden contribuir a disminuir la ansiedad, mejorar el bienestar emocional y favorecer una percepción más positiva de la experiencia asistencial.

Asimismo, la presencia de perros de terapia puede facilitar la comunicación, reducir la sensación de aislamiento y promover cuidados más humanizados y centrados en la persona.

El personal de enfermería desempeña un papel esencial en la implementación y evaluación de estas estrategias, siendo responsable de garantizar tanto la seguridad del paciente como la adecuación de las intervenciones a las necesidades individuales.

No obstante, son necesarios estudios adicionales con metodologías homogéneas y muestras más amplias que permitan consolidar la evidencia científica disponible y favorecer la integración de la terapia asistida con perros dentro de los programas de cuidados paliativos.

BIBLIOGRAFÍA

  1. World Health Organization. Palliative care [Internet]. Geneva: WHO; 2020 [citado 26 mayo 2026]. Disponible en: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/palliative-care
  2. Raja SN, Carr DB, Cohen M, Finnerup NB, Flor H, Gibson S, et al. The revised International Association for the Study of Pain definition of pain: concepts, challenges, and compromises. Pain. 2020;161(9):1976-82.
  3. Saunders C. The management of terminal disease. 4th ed. London: Edward Arnold; 2001.
  4. Tick H, Nielsen A, Pelletier KR, Bonakdar R, Simmons S, Glick R, et al. Evidence-based nonpharmacologic strategies for comprehensive pain care. Explore (NY). 2018;14(3):177-211.
  5. Bermejo JC. Humanizar la asistencia sanitaria. Bilbao: Desclée De Brouwer; 2014.
  6. Fine AH. Handbook on animal-assisted therapy. 5th ed. London: Academic Press; 2019.
  7. Kamioka H, Okada S, Tsutani K, Park H, Okuizumi H, Handa S, et al. Effectiveness of animal-assisted therapy: a systematic review. Complement Ther Med. 2014;22(2):371-90.
  8. Jones MG, Rice SM. Dog-assisted interventions in healthcare settings: a review. J Clin Nurs. 2021;30(5-6):683-95.
  9. Beetz A, Uvnäs-Moberg K, Julius H, Kotrschal K. Psychosocial and psychophysiological effects of human-animal interactions. Front Psychol. 2012;3:234.
  10. Calcaterra V, Veggiotti P, Palestrini C, De Giorgis V, Raschetti R, Tumminelli M, et al. Post-operative benefits of animal-assisted therapy in pediatric surgery: a randomised study. PLoS One. 2015;10(6):e0125813.
  11. Nimer J, Lundahl B. Animal-assisted therapy: a meta-analysis. Anthrozoös. 2007;20(3):225-38.
  12. Chubak J, Hawkes R, Dudzik C, Foose-Foster JM, Eaton L, Johnson RH, et al. Pilot study of therapy dog visits for inpatient youth with cancer. J Pediatr Oncol Nurs. 2017;34(4):331-41.
  13. Potter PA, Perry AG. Fundamentos de enfermería. 9ª ed. Barcelona: Elsevier; 2021.
  14. Watson J. Nursing: the philosophy and science of caring. Boulder: University Press of Colorado; 2008.
  15. Pendry P, Vandagriff JL. Animal visitation program impacts on college student stress. J Creat Ment Health. 2019;14(1):38-47.
  16. Uvnäs-Moberg K. Oxytocin linked antistress effects. Front Psychol. 2018;9:629.
  17. Ein N, Li L, Vickers K. The effect of pet therapy on stress reduction. J Nerv Ment Dis. 2018;206(10):746-56.
  18. Calcaterra V, De Giorgis V, Veggiotti P. Pet therapy in hospitalized children. Pediatr Rep. 2015;7(1):5887.
  19. Barker SB, Wolen AR. The benefits of human-companion animal interaction. J Vet Med Educ. 2008;35(4):487-95.
  20. Twycross R. Introducing palliative care. 5th ed. Nottingham: Palliativedrugs.com Ltd; 2016.
  21. Cherny NI, Fallon M, Kaasa S, Portenoy RK, Currow DC. Oxford textbook of palliative medicine. 5th ed. Oxford: Oxford University Press; 2015.
  22. Breitbart W. Meaning-centered psychotherapy in the cancer setting. Oxford: Oxford University Press; 2017.
  23. Kamioka H, Tsutani K, Yamada M, Park H, Okuizumi H, Honda T, et al. Effectiveness of animal-assisted interventions. Complement Ther Med. 2014;22(2):371-90.
  24. Lundqvist M, Carlsson P, Sjödahl R, Theodorsson E, Levin LÅ. Patient benefit of dog-assisted interventions in healthcare. Anthrozoös. 2017;30(2):219-34.
  25. Fine AH, Beck AM, Ng Z. The state of animal-assisted interventions. HABRI Central. 2019;4(1):1-18.
  26. Bert F, Gualano MR, Camussi E, Pieve G, Voglino G, Siliquini R. Animal assisted intervention: a systematic review. Occup Ther Int. 2016;23(4):307-20.
  27. Waite TC, Hamilton L, O’Brien W. A meta-analysis of animal assisted interventions. Anthrozoös. 2018;31(4):423-35.
  28. Delgado C, Toukonen M, Wheeler C. Effect of canine play interventions. J Holist Nurs. 2020;38(1):75-93.
  29. Beca JP. Humanización de la atención en salud. Rev Med Clin Condes. 2014;25(2):321-4.
  30. Gómez-Batiste X, Connor S. Building integrated palliative care programs. Barcelona: Fundación “la Caixa”; 2017.
  31. Brooks HL, Rushton K, Lovell K, Bee P, Walker L, Grant L, et al. The power of support from companion animals. BMC Psychiatry. 2018;18(1):31.
  32. Chur-Hansen A, Stern C, Winefield H. Gaps in the evidence about companion animals. J Clin Nurs. 2010;19(23-24):3287-93.
  33. Gee NR, Mueller MK, Curl AL. Human-animal interaction and older adults. Front Psychol. 2017;8:1416.
  34. Obradović N, Latas M. Animal-assisted therapy and quality of life. Vojnosanit Pregl. 2021;78(6):645-50.
  35. Pellegrino ED. Humanism and the physician. JAMA. 1979;242(8):739-42.
  36. Kogan LR, Erdman P, Bussolari C. Human-animal interaction and palliative care. OMEGA (Westport). 2019;79(1):67-81.
  37. Herdman TH, Kamitsuru S. NANDA International nursing diagnoses. 12th ed. New York: Thieme; 2021.
  38. Alligood MR. Nursing theorists and their work. 10th ed. St Louis: Elsevier; 2022.
  39. Barker SB, Gee NR. Canine-assisted interventions in hospitals. Front Vet Sci. 2021;8:650251.
  40. Lefebvre SL, Waltner-Toews D, Peregrine AS, Reid-Smith R, Hodge L, Arroyo LG, et al. Guidelines for animal-assisted interventions. Can Vet J. 2008;49(9):885-95.
  41. Bulechek GM, Butcher HK, Dochterman JM. Clasificación de intervenciones de enfermería (NIC). 7ª ed. Barcelona: Elsevier; 2019.
  42. Moorhead S, Johnson M, Maas M, Swanson E. Clasificación de resultados de enfermería (NOC). 6ª ed. Barcelona: Elsevier; 2018.
  43. Charry-Sánchez JD, Pradilla I, Talero-Gutiérrez C. Effectiveness of animal-assisted therapy. Complement Ther Clin Pract. 2018;32:169-80.
  44. Maujean A, Pepping CA, Kendall E. A systematic review of randomized controlled trials. J Psychiatr Res. 2015;69:80-90.
  45. Glenk LM. Current perspectives on therapy dog welfare. Animals (Basel). 2017;7(2):7.
  46. Serpell J, McCune S, Gee N, Griffin JA. Current challenges to research on animal-assisted interventions. Appl Dev Sci. 2020;24(3):223-33.
  47. Bert F, Gualano MR, Camussi E. Animal assisted intervention and infection control. Occup Ther Int. 2016;23(4):307-20.
  48. Ng Z, Fine AH. Standards of practice in animal-assisted interventions. London: Academic Press; 2019.
  49. Kamioka H, Okada S, Tsutani K. Animal-assisted therapy and quality of care. Complement Ther Med. 2014;22(2):371-90.
  50. Waite TC, Hamilton L, O’Brien W. Animal-assisted interventions and emotional wellbeing. Anthrozoös. 2018;31(4):423-35.
  51. Jones MG, Rice SM. Dog-assisted interventions in healthcare settings. J Clin Nurs. 2021;30(5-6):683-95.
  52. Watson J. Human caring science. 2nd ed. Burlington: Jones & Bartlett Learning; 2011.
  53. Bermejo JC. Counselling y cuidados paliativos. Bilbao: Desclée De Brouwer; 2015.
  54. Maujean A, Pepping CA, Kendall E. Animal-assisted therapy and methodological limitations. J Psychiatr Res. 2015;69:80-90.
  55. Serpell J, McCune S, Gee N. Research challenges in animal-assisted interventions. Appl Dev Sci. 2020;24(3):223-33.
  56. Gee NR, Fine AH, McCardle P. How animals help students learn. New York: Routledge; 2017.
  57. Charry-Sánchez JD, Pradilla I, Talero-Gutiérrez C. Animal-assisted therapy in healthcare settings. Complement Ther Clin Pract. 2018;32:169-80.
  58. Kogan LR, Erdman P, Bussolari C. Human-animal interaction in palliative care settings. OMEGA (Westport). 2019;79(1):67-81.

 

ANEXOS

Tabla 1. Beneficios de la terapia asistida con perros en cuidados paliativos

BENEFICIOS FÍSICOS BENEFICIOS EMOCIONALES
Disminución de ansiedad Sensación de compañía
Reducción de estrés Mejora del estado de ánimo
Disminución de la percepción del dolor Reducción del aislamiento
Relajación fisiológica Favorece la comunicación

 

Tabla 2. Papel de enfermería en la terapia asistida con perros

FUNCIÓN ENFERMERA DESCRIPCIÓN
Valoración Identificación de necesidades y candidatos
Educación sanitaria Información a pacientes y familiares
Coordinación Organización con terapeutas y equipo multidisciplinar
Seguridad Prevención de infecciones y control higiénico
Evaluación Valoración de resultados clínicos y emocionales

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos