Terapia de cierre asistido por vacío (VAC). Eficacia, indicaciones y aplicaciones clínicas

27 septiembre 2025

 

AUTORES

  1. Leyre Bondia Marion. Diplomada en Enfermería. Coordinadora del Hospital de Jaca, Aragón, España.
  2. María Concepción Ara Estallo. Diplomada en Enfermería. Enfermera de Urgencias/ Quirófano en el Hospital de Jaca, Aragón, España.
  3. María Mc Cann Rodríguez. Diplomada en Enfermaría. Enfermera de Urgencias/ Quirófano en Hospital de Jaca, Aragón, España.
  4. Ricarda González García. Diplomada en Enfermería. Enfermera de Urgencias/ Quirófano en Hospital de Jaca, Aragón, España.
  5. María Hernández de Pedro. Diplomada en Enfermería. Enfermera de Urgencias/ Quirófano en el Hospital de Jaca, Aragón, Españaa.
  6. Sandra Núñez Caballero. Diplomada en Enfermería. Enfermera de Urgencias en Hospital de Jaca, Aragón, España.

 

RESUMEN

La terapia de cierre asistido por vacío (VAC) ha revolucionado el manejo de heridas complejas desde su introducción en la década de los 90. Esta técnica que aplica presión negativa controlada sobre el lecho de la herida, promueve la granulación tisular, reduce el edema, mejora la percusión y eliminar exceso de exudado. Actualmente, la terapia de VAC es utilizada en una amplia gama de indicaciones, incluyendo úlceras crónicas, heridas quirúrgicas dehiscentes, lesiones traumáticas, quemaduras y heridas diabéticas. Este artículo revisa la fisiología del mecanismo de acción, sus aplicaciones clínicas, contraindicaciones, ventajas y limitaciones, así como la evidencia científica disponible sobre su efectividad. Con una adecuada selección de pacientes y entrenamiento del personal sanitario, la terapia VAC representa una herramienta poderosa para mejorar los resultados en el tratamiento de heridas complejas1,2.

PALABRAS CLAVE

Terapia VAC, presión negativa, manejo de heridas, cicatrización, heridas complejas, cierre asistido por vacío.

ABSTRACT

Vacuum-Assisted Closure (VAC) therapy has revoluciones the management of complex wounds since its introduction in the 1990s. This technique, which applies controlled negative pressure to the wound bed, promotes tissue granulation, reduces edema, improves perfusion, and removes excess exudate. Currently, VAC therapy is used in a wide range of indications, including chronic ulcers, dehiscent surgical wounds, traumatic injuries, burns and diabetic wounds. This article reviews the physiology of its mechanism of action, clinical applications, contraindications, advantages and limitations, as well as the available scientific evidence regarding its effectiveness. With appropriate patient selection and adequate training of healthcare personnel, VAC therapy represent a powerful tool for improving outcomes the treatment of complex wounds.

KEY WORDS

Vacuum-asissted closure therapy, negative pressure, wound management, wound healing, complex wounds, vacuum-assisted closure.

DESARROLLO DEL TEMA

La terapia VAC funciona mediante varios mecanismos fisiológicos complementarios:

  • Reducción del edema: la presión negativa facilita la eliminación del exceso de líquido intersticial, disminuyendo la tensión tisular y favoreciendo el aporte de oxígeno.
  • Estimulación de la angiogénesis y granulación: el microestiramiento celular inducido por la presión negativa estabula la proliferación de fibroblastos y formación de tejido de granulación.
  • Eliminación de exudado y material infeccioso: el sistema de drenaje continuo permite la evacuación de exudados contaminantes, reduciendo el riesgo de infección.
  • Aproximación de bordes: la presión negativa favorece el cierre progresivo de la herida mediante la contracción de sus bordes.

 

Estos efectos sinérgicos crean un entorno propicio para la cicatrización de heridas que, de otro modo, podrían permanecer crónica o infectadas5.

Indicaciones clínicas.

La terapia VAC está indicada en una variedad de contextos clínicos, tales como:

  • Úlceras crónicas: incluyendo úlceras por presión, úlceras venosas y úlceras diabéticas.
  • Heridas traumáticas abiertas: cómo laceraciones, avulsiones y heridas por aplastamiento.
  • Heridas quirúrgicas dehiscentes: especialmente en pacientes con riesgo de complicaciones por infección o mala vascularización.
  • Ingeríos y colgajos quirúrgicos: cómo soportes en la integración y adaptación al lecho receptor.
  • Quemaduras: especialmente en fases posteriores, tras la limpieza quirúrgica o desbordamiento1.

 

Contraindicaciones:

  • Presencia de tejido necrótico sin desbridamiento previo.
  • Fístulas no tratadas a órganos o cavidades.
  • Osteomielitis no controlada.
  • Hemorragia activa.
  • Exposición de vasos sanguíneos importantes o estructuras vitales sin protección1.

 

Además, debe utilizarse con precaución en pacientes anticoagulados o con trastornos de coagulación.

El procedimiento estándar implica los siguientes pasos:

  1. Desbridamiento del tejido necrótico y limpieza de la zona con suero fisiológico y secar bien.
  2. Sellado y protección del tejido circundante a la herida.
  3. Colocar la espuma sobre el lecho de la herida, adaptándola a su forma.
  4. Sellado con un apósito adhesivo transparente para mantener un sistema cerrado.
  5. Realizar una pequeña incisión sobre el adhesivo encima de la espuma.
  6. Colocar almohadilla de aspiración encima de la incisión y sellar bien.
  7. Conexión a la bomba de presión negativa, que suele configurarse a -125 mmHg en modo continuo o intermitente, según indicación clínica1.2.

 

Los apósitos suelen cambiarse cada 48 o 72 horas, dependiendo del líquido exudado.

Eficacia y evidencia científica:

Numerosos estudios clínicos han demostrado la eficacia de la terapia VAC:

  • En una revisión sistemática de Gregor et al. (2008), de encontró una reducción significativa del tiempo de cicatrización en pacientes tratados con VAC comparado con métodos convencionales.
  • Un estudio multicéntrico aleatorizado de Blume et al. (2008) mostró una mayor proporción de cicatrización completa en úlceras diabéticas tratadas con VAC respecto al tratamiento estándar.
  • En el ámbito quirúrgico, la terapia VAC ha mostrado disminuir las tasas de infección del sitio quirúrgico y reducir la duración de la estancia hospitalaria, por Argenta & Morykwas (1997) y Orgill & Bayer (2013)3.

 

No obstante, algunos estudios señalan la necesidad de estandarizar los protocolos de aplicación y evaluar su costo-efectividad a largo plazo.

Ventajas:

  • Favorece la cicatrización rápida y eficaz.
  • Disminuye la carga bacteriana.
  • Reduce la necesidad de reintervenciones quirúrgicas.
  • Mejora la calidad de vida del paciente4.

 

Desventajas:

  • Costo elevado del equipo y consumibles.
  • Requiere personal capacitado.
  • Riesgo de sangrado o daño tisular si no se aplica correctamente4.

 

CONCLUSIÓN

La terapia de vacío controlado representa un avance significativo en el manejo de heridas complejas y de difícil cicatrización. Sus múltiples beneficios, como la reducción del riesgo de infección, la estimulación del tejido de granulación y la aceleración del proceso de recuperación, combinados con una creciente base de evidencia científica, respaldan su uso en una amplia gama de situaciones clínicas. Sin embargo, su aplicación debe ser cuidadosa y personalizada, considerando las características de la herida, el estado general del paciente, las comorbilidades asociadas y la relación costo-beneficio. A medida que la tecnología evoluciona, se espera que surjan nuevas versiones más accesibles, eficaces, seguras y mejor adaptadas a distintos contextos de atención médica, incluyendo entornos hospitalarios, ambulatorios y domiciliarios.

BIBLIOGRAFÍA

  1. European Wound Management Association (EWMA). Topical negative pressure in wound management: Overview, challenges and perspectives. J Wound Care. 2007,16 (9 Suppl): 1-38.
  2. Argenta LC, Morykwas MJ. Vacuum-assisted closure: a new method for wound control and treatment. Coin Blast Surge. 1997,24(3):405-18.
  3. Weed T, Ratliff C, Drake DB. Quantifying bacterial bioburden during negative pressure wound therapy: does the wound VAC enhance bacterial clearance? Ann Plast Sure. 2004,52(3):276-9.
  4. Orgill DP, Bayer LR. Negative pressure wound therapy for treating surgical wounds healing by primary closure. Cochrane Database Syst Rev.2021, 5 (5):CD009261.
  5. Kamolz LP, Andel H, Haslik W, Winter W, Meissl G, Frey M. Use of subatmospheric pressure therapy to prevent burn wound progression in human: first experiences. Burns. 2004,30(3):253-8.

 

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