- Ainhoa Leticia González Esgueda. Diplomada en Enfermería. Servicio de Urgencias del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza. España.
- Romina Andrea Ghimes Croitoru. Graduada en Enfermería. Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
- Sabrina Gil Navarro. Diplomada en Enfermería. Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
- Alexandra Marco Bernad. Diplomada en Enfermería. Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
- Laura Larena Fernández. Diplomada en Enfermería. Servicio de Neonatos del Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
- Noelia Lafuente Carrasco. Graduada en Enfermería. Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
CARTA AL EDITOR
La creciente demanda de servicios especializados en cuidados geriátricos ha puesto de manifiesto la importancia del personal de enfermería en la provisión de atención integral y de calidad a los adultos mayores. Dos herramientas esenciales que potencian el desempeño en estos entornos son el trabajo en equipo y la comunicación efectiva, ambas son herramientas que permiten desempeñar las labores asistenciales de forma adecuada ayudando a cubrir las necesidades de los pacientes y proporcionar cuidados efectivos1. Los profesionales de enfermería deben ser capaces de emplear ambas habilidades en conjunto especialmente en el contexto del paciente geriátrico donde se debe percibir y responder a las señales verbales y no verbales de los adultos mayores, muchos de los cuales pueden tener dificultades auditivas, visuales o cognitivas. Una comunicación clara y adaptada a las capacidades individuales de cada paciente mejora la seguridad y la calidad de la atención2.
En este sentido hay autores que establecen que la habilidad de comunicación de las enfermeras en unidades de servicio integral de enfermería y cuidados influye positivamente en las prácticas de enfermería geriátrica [3]. En algunos casos las enfermeras que demostraron una mayor competencia comunicativa fueron más eficaces en la implementación de cuidados holísticos, atendiendo no sólo las necesidades físicas, sino también las emocionales y psicológicas de los pacientes mayores2.
Lograr el desarrollo de estas habilidades se puede garantizar por medio de:
- Fortalecer las habilidades de comunicación: Implementar programas de formación que desarrollen competencias comunicativas específicas para la atención de adultos mayores, considerando sus particularidades.
- Optimizar el entorno laboral: Mejorar las condiciones de trabajo, incluyendo una adecuada dotación de personal y recursos materiales, y fomentar un ambiente de apoyo y liderazgo efectivo por parte de los gestores de enfermería.
- Promover la colaboración interdisciplinaria: Establecer protocolos y espacios de interacción entre diferentes profesionales de la salud para garantizar un enfoque integral en el cuidado del paciente geriátrico.
En el entorno asistencial la comunicación debe estructurarse de manera ordenada y planificada, siguiendo lineamientos que no solo respeten la lógica del lenguaje, sino que están específicamente orientados a la respuesta asistencial sanitaria lo que se puede lograr por medio de protocolos de comunicación por ejemplo: protocolos para el reporte de caídas dentro del equipo, estrategias de comunicación estructuradas para dar malas noticias a los residentes, protocolos para discutir el plan de cuidado directamente con el paciente y su familia así como cualquier método claro y delimitado que facilite el intercambio eficiente y preciso de información entre todos los miembros del equipo de salud y los pacientes. Al proporcionar una estructura clara para la comunicación, se facilita un intercambio de información eficiente y preciso, se abordan las preocupaciones de todos los participantes y se asegura que cada miembro del equipo comprenda sus responsabilidades1. Esta metodología facilita el plan de cuidado y mejora la seguridad del paciente, además de crear un ambiente laboral más armónico y que a su vez fortalece el trabajo en equipo. Al nivelar el campo de comunicación, crea un ambiente propicio para garantizar la atención más coordinada y de mayor calidad.
Por otro lado, el trabajo en equipo en el sector salud en general es uno de los pilares que permite garantizar la seguridad de la atención, de modo que la falta de coordinación efectiva y procesos de trabajo subóptimos se consideran un problema de salud pública, ya que las fallas en la comunicación llevan a problemas prevenibles en los pacientes4,5.
Los procesos efectivos de trabajo en equipo incluyen: el aprendizaje rápido, la escucha atenta, la adaptación y la capacidad de expresarse abiertamente entre miembros claramente definidos y colaboradores ocasionales.
Por lo tanto, mejorar la calidad del trabajo en equipo y las habilidades de comunicación no solo influye positivamente en los resultados de los pacientes, sino también en la satisfacción y bienestar del personal de enfermería, así como en los resultados organizacionales.
Ambas herramientas permiten no solo mejorar la calidad de la atención, sino que también permiten el desarrollo de un entorno laboral positivo centrado en el cuidado.
Desde el punto de vista profesional se considera importante que las instituciones de salud apoyen estas iniciativas mediante políticas claras y recursos adecuados, fomentando una cultura organizacional que valore la colaboración y la comunicación abierta. La formación continua y el desarrollo de competencias específicas deben ser una prioridad para garantizar que el personal de enfermería esté preparado para enfrentar las complejidades del cuidado geriátrico.
Es necesario invertir en el fortalecimiento del trabajo en equipo y la comunicación no es solo una necesidad operativa, sino una responsabilidad ética que tiene un impacto positivo en todos los aspectos del cuidado de la salud. Al final, son estas prácticas las que marcarán la diferencia en la calidad de vida de nuestros adultos mayores y en la satisfacción de quienes dedican su vocación a cuidarlos.
BIBLIOGRAFÍA
1. Gausvik C, Lautar A, Miller L, Pallerla H, Schlaudecker J. Structured nursing communication on interdisciplinary acute care teams improves perceptions of safety, efficiency, understanding of care plan and teamwork as well as job satisfaction. Journal of Multidisciplinary Healthcare 2015;8:33-7.
2. Themes U. Communicating with Older Adults [Internet]. Nurse Key2016 [citado 2024 nov 14];Available from: https://nursekey.com/communicating-with-older-adults/
3. Cranley L, Sivakumaran G, Helfenbaum S, Galessiere D, Meyer R, Duggleby W, et al. Development of communication tool for resident‐ and family‐led care discussions in long‐term care through patient and family engagement. International Journal of Older People Nursing 2021;17(2):e12429.
4. Rosen MA, DiazGranados D, Dietz AS, Benishek LE, Thompson D, Pronovost PJ, et al. Teamwork in Healthcare: Key Discoveries Enabling Safer, High-Quality Care. The American psychologist 2018;73(4):433.
5. Zajac S, Woods A, Tannenbaum S, Salas E, Holladay CL. Overcoming Challenges to Teamwork in Healthcare: A Team Effectiveness Framework and Evidence-Based Guidance. Front Commun [Internet] 2021 [citado 2024 nov 14];6. Available from: https://www.frontiersin.org/journals/communication/articles/10.3389/fcomm.2021.606445/full