Trabajo monográfico: contaminación acústica en jóvenes e impacto de auriculares en la salud auditiva

27 junio 2025

 

AUTORES

  1. Jairo Romero Ruiz. TCAE en Hospital de Día Oncología. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. España.
  2. Natalia Huguet Gracia. TCAE en Hospital de día Oncología. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. España.
  3. Laura Mediel Cabeza. Enfermera en Hospital de Día Oncología. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. España.
  4. Rocío Pedrola Foz. Enfermera en Hospital de Día Oncología. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. España.
  5. Milagros de la Caridad Horrutiner Cobos. TCAE en Hospital de día Oncología. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. España.
  6. Silvia Marina Sánchez Vergara. Enfermera en Hospital de Día Oncología. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. España.

 

RESUMEN

La contaminación acústica representa un problema de salud pública que actualmente está en auge, especialmente entre la población más joven, debido al uso de auriculares, a veces a niveles de sonido altamente elevados. Este trabajo analiza los efectos de la exposición prolongada al ruido en la salud auditiva. Se revisan estudios que destacan el riesgo de hipoacusia inducida por ruido (HIN), tinnitus y otros daños auditivos asociados al mal uso de dispositivos de audio. Además, se proponen estrategias de prevención y concienciación para poder eliminar al mínimo este problema que está emergiendo cada vez más.

PALABRAS CLAVE

Pérdida auditiva provocada por ruido, cuidados de enfermería, salud pública, trastornos de la percepción auditiva.

ABSTRACT

Noise pollution represents a public health problem that is currently on the rise, especially among the younger population, due to the use of headphones, sometimes at highly elevated sound levels. This paper analyzes the effects of prolonged exposure to noise on hearing health. Studies highlighting the risk of noise-induced hearing loss (NIHL), tinnitus and other hearing damage associated with the misuse of audio devices are reviewed. In addition, prevention and awareness strategies are proposed in order to minimize this increasingly emerging problem.

KEY WORDS

Hearing loss, noise-induced, nursing care, public health, auditory perceptual disorders.

DESARROLLO DEL TEMA

La contaminación acústica se ha consolidado como un problema de salud pública de alcance global, afectando tanto a entornos urbanos como a comunidades más pequeñas debido al aumento de fuentes de ruido en la vida cotidiana. Este fenómeno es definido como la presencia de niveles de sonido excesivos que impactan negativamente la salud y el bienestar, ha ganado relevancia en las últimas décadas por la presencia de dispositivos tecnológicos y entornos ruidosos. En particular, la población joven, que representa un grupo muy expuesto, enfrenta riesgos significativos debido al uso generalizado de auriculares para escuchar música, series, podcasts o incluso para estudiar. El uso irresponsable de estos dispositivos, combinado con la exposición a entornos ruidosos como conciertos y discotecas, está generando un impacto alarmante en la salud auditiva1.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que aproximadamente el 50% de las personas entre 12 y 35 años, es decir, más de mil millones de individuos en todo el mundo, están en riesgo de desarrollar problemas auditivos debido a la exposición prolongada a niveles de ruido superiores a los recomendados2. Este riesgo se ve amplificado por el uso de auriculares. Una revisión publicada en BMJ Global Health analizó 33 estudios con 19,046 participantes de entre 12 y 34 años, revelando que el 24% de los jóvenes practica hábitos de escucha inseguros al usar auriculares, mientras que el 48% se expone a niveles de ruido perjudiciales en lugares de entretenimiento como discotecas o festivales. Extrapolando estos datos, se estima que entre 670 y 1,350 millones de adolescentes y adultos jóvenes podrían desarrollar pérdida auditiva debido a estas situaciones3. Este trabajo monográfico analiza las causas, consecuencias, factores sociales y tecnológicos, y estrategias de prevención para abordar este problema de salud pública emergente.

Uso de auriculares y hábitos de escucha:

El uso de auriculares se ha convertido en una práctica cotidiana entre los jóvenes, impulsada por la accesibilidad de dispositivos de audio portátiles y la popularización de plataformas de streaming. Sin embargo, el volumen elevado y el uso prolongado de estos dispositivos representan un riesgo significativo. Investigaciones como las de Portnuff y Fligor han demostrado que los dispositivos de audio portátiles pueden generar niveles de salida superiores a los 85 decibelios, el umbral considerado seguro para exposiciones prolongadas4.

Por su parte, Peng et al. encontraron que una proporción significativa de jóvenes utiliza estos dispositivos a volúmenes perjudiciales, especialmente durante largos períodos, lo que incrementa el riesgo de hipoacusia inducida por ruido (HIN)5. Esta práctica es común durante actividades de ocio, como escuchar música o podcasts, pero también durante el estudio, donde los jóvenes buscan aislarse del ruido ambiental. La falta de regulación del volumen en muchos dispositivos, combinada con la ausencia de advertencias claras sobre los riesgos, contribuye a la adopción de hábitos de escucha inseguros. Por ejemplo, la regla 60/60 (mantener el volumen al 60% del máximo y limitar el uso a 60 minutos por sesión) es ampliamente desconocida entre la población joven2.

Exposición al ruido en entornos recreativos:

Además del uso de auriculares, los jóvenes están frecuentemente expuestos a niveles de ruido elevados en entornos recreativos como discotecas, conciertos, festivales y eventos deportivos. Esta exposición prolongada puede causar daño auditivo inmediato, como tinnitus temporal, o contribuir al desarrollo de problemas crónicos a largo plazo. Asimismo, Keppler et al. identificaron que aquellos con mayor exposición a ruido recreativo presentan signos tempranos de daño auditivo, como tinnitus y umbrales auditivos elevados6. La combinación de música amplificada, multitudes y espacios cerrados en estos entornos crea un ambiente acústico agresivo que, sin medidas de protección adecuadas, puede tener consecuencias irreversibles. Además, la normalización cultural de asistir a estos eventos sin protección auditiva agrava el problema, ya que muchos jóvenes consideran el ruido intenso como parte de la experiencia7.

Consecuencias a largo plazo:

El aumento de la contaminación acústica en jóvenes no solo se debe a hábitos individuales, sino también a factores sociales y tecnológicos. La popularización de dispositivos digitales ha transformado la forma en que los jóvenes consumen contenido audiovisual, fomentando un uso constante de auriculares. Las redes sociales y la cultura actual ha supuesto un cambio en ciertas rutinas de los adolescentes, ya que los jóvenes buscan estar conectados y entretenidos en todo momento8.

Por otro lado, la falta de educación sobre los riesgos auditivos y la ausencia de campañas de concienciación efectivas han permitido que estas prácticas sigan llevándose a cabo. Los fabricantes de dispositivos de audio portátiles rara vez incluyen advertencias claras o limitadores de volumen9.

Hipoacusia inducida por ruido (HIN):

La hipoacusia inducida por ruido (HIN) es una de las principales consecuencias de la exposición prolongada a niveles de sonido elevados. Esta condición se caracteriza por el daño irreversible de las células ciliadas del oído interno, que son responsables de transmitir las señales sonoras al cerebro. Una vez dañadas, estas células no se regeneran, lo que puede resultar en una pérdida auditiva permanente10. La HIN afecta principalmente la percepción de sonidos de alta frecuencia, lo que puede dificultar la comprensión del habla en entornos ruidosos y limitar la capacidad de comunicación11.

Tinnitus:

El tinnitus, un zumbido o pitido constante en los oídos, es otro efecto común de la exposición al ruido. Según Keppler et al., los jóvenes que asisten regularmente a eventos ruidosos o utilizan auriculares a volúmenes elevados tienen una mayor probabilidad de experimentar tinnitus, que puede ser temporal o convertirse en una condición crónica [6]. Este síntoma no solo es molesto, sino que también puede afectar la concentración, el sueño y la calidad de vida en general.

Además, la exposición prolongada al ruido puede elevar los umbrales auditivos, lo que significa que los individuos requieren sonidos más fuertes para percibirlos, iniciando un ciclo de aumento progresivo del volumen [12]. Otros efectos menos conocidos incluyen la hiperacusia, una sensibilidad extrema al sonido, y la distorsión auditiva, que altera la percepción de los sonidos13.

Impacto psicosocial y en la calidad de vida:

Más allá de los efectos auditivos, la contaminación acústica tiene consecuencias psicosociales significativas. La pérdida auditiva y el tinnitus pueden generar aislamiento social, ya que los jóvenes afectados pueden tener dificultades para participar en conversaciones o actividades grupales. Esto puede derivar en ansiedad, estrés y una disminución de la autoestima14. Además, la exposición crónica al ruido se ha asociado con trastornos del sueño, fatiga y dificultades de concentración, lo que afecta el rendimiento académico y laboral de los jóvenes [2].

Estrategias de prevención:

Para abordar la contaminación acústica y sus efectos en los jóvenes, es fundamental implementar estrategias de prevención que combinen educación, regulación tecnológica y cambios culturales. A continuación, se presentan medidas específicas:

  1. Educación y concienciación pública: Es crucial desarrollar campañas educativas dirigidas a los jóvenes, sus familias y personas de su entorno, promoviendo hábitos de escucha seguros2. Estas campañas también deben enfatizar los riesgos del tinnitus y la HIN, utilizando mensajes claros y atractivos para captar la atención de los jóvenes.
  2. Regulación de dispositivos de audio: Los fabricantes de dispositivos de audio portátiles deben incorporar limitadores de volumen que restrinjan los niveles de salida a valores seguros (por debajo de 85 decibelios). Además, deberían incluir advertencias visuales o auditivas cuando el usuario exceda los límites recomendados. Algunas aplicaciones y dispositivos ya ofrecen funciones de monitoreo de volumen, pero estas deben estandarizarse y hacerse más accesibles9.
  3. Protección en entornos recreativos: El uso de protectores auditivos, como tapones de espuma o auriculares con cancelación de ruido, debe promoverse en eventos ruidosos como conciertos y discotecas. Los organizadores de estos eventos pueden ofrecer protectores gratuitos o de bajo costo y crear zonas de “descanso auditivo” con niveles de sonido reducidos7.
  4. Políticas públicas y normativas: Los gobiernos deben implementar regulaciones que limiten los niveles de ruido en lugares públicos y establezcan estándares para la producción de dispositivos de audio. Por ejemplo, la Unión Europea ha establecido directrices para los niveles de ruido en dispositivos portátiles, pero estas deben reforzarse y extenderse a nivel global15.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Echevarría-Cruz A, Arencibia-Álvarez MC. El ruido como factor causante de la hipoacusia en jóvenes y adolescentes. Universidad Médica Pinareña. 2020;16(2):1-8. Disponible en: https://www.medigraphic.com/cgi-bin/new/resumen.cgi?IDARTICULO=93408
  2. Organización Mundial de la Salud. Sordera y pérdida de la audición [Internet]. Who.int. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/deafness-and-hearing-loss
  3. Dillard LK, Arunda MO, Lopez-Perez L, Martinez RX, Jiménez L, Chadha S. Prevalence and global estimates of unsafe listening practices in adolescents and young adults: a systematic review and meta-analysis. BMJ Global Health. 2022;7(3):e007178. https://doi.org/10.1136/bmjgh-2022-010501
  4. Portnuff, C. D., Fligor, B. J., y Arehart, K. H. Teenage use of portable listening devices: a hazard to hearing?. Journal of the American Academy of Audiology. 2011; 22(10), 663–677. https://doi.org/10.3766/jaaa.22.10.5
  5. Peng, J. H., Tao, Z. Z., y Huang, Z. W. Risk of damage to hearing from personal listening devices in young adults. The Journal of otolaryngology. 2007; 36(3), 181–185. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/17711774/
  6. Keppler, H., Dhooge, I., y Vinck, B. Hearing in young adults. Part II: The effects of recreational noise exposure. Noise & health. 2015; 17(78), 245–252. https://doi.org/10.4103/1463-1741.165026
  7. Beach EF, Williams W, Gilliver M. Estimating young Australian adults’ exposure to noise during leisure activities. Noise & Health. 2010;12(47):89–96. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/22976343/#:~:text=Results%3A%20For%20the%20majority%20of,the%20acceptable%20workplace%20noise%20limit.
  8. Vogel I, Brug J, van der Ploeg CPB, Raat H. Young people’s exposure to loud music: a summary of the literature. American Journal of Preventive Medicine. 2007;33(2):124–133. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/17673100/
  9. Keith SE, Michaud DS, Chiu V. Evaluating the maximum playback sound levels from portable digital audio players. The Journal of the Acoustical Society of America. 2008;123(6):4227–4237. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/18537374/
  10. Rabinowitz PM. Noise-induced hearing loss. American Family Physician. 2000;61(9):2749–2756. https://www.aafp.org/pubs/afp/issues/2000/0501/p2749.html
  11. Nelson DI, Nelson RY, Concha-Barrientos M, Fingerhut M. The global burden of occupational noise-induced hearing loss. American Journal of Industrial Medicine. 2005;48(6):446–458. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16299704/#:~:text=Results%3A%20Worldwide%2C%2016%25%20of,higher%20in%20the%20developing%20regions.
  12. Fligor BJ, Cox LC. Output levels of commercially available portable compact disc players and the potential risk to hearing. Ear and Hearing. 2004;25(6):513–527. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/15604913/
  13. Henderson D, Bielefeld EC, Harris KC, Hu BH. The role of oxidative stress in noise-induced hearing loss. Ear and Hearing. 2006;27(1):1–19. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16446561/
  14. Punch JL, Elfenbein JL, James RR. Targeting hearing health messages for young adults: a review. American Journal of Audiology. 2011;20(2):S113–S120. https://psycnet.apa.org/record/2011-18590-008
  15. European Commission. Directive 2003/10/EC on the minimum health and safety requirements regarding the exposure of workers to the risks arising from physical agents (noise). Brussels: EC; 2003. https://osha.europa.eu/es/legislation/directives/82#:~:text=Directive%202003%2F10%2FEC%20of,exposure%20to%20noise%20and%20in

 

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