AUTORES
- Rocío Gallego Maestre. Graduada en Enfermería. EIR Enfermería Familiar y Comunitaria. Servicio Aragonés de Salud, Sector Zaragoza II.
- Ana Belén Sierra Fraile. Graduada en Enfermería. EIR Enfermería Familiar y Comunitaria. Servicio Aragonés de Salud, Sector Zaragoza II.
- Pilar Tomey Escolano. Graduada en Enfermería. EIR Enfermería Familiar y Comunitaria. Servicio Aragonés de Salud, Sector Zaragoza II.
- Lucía Abanto Ferrando. Graduada en Enfermería. EIR Enfermería Familiar y Comunitaria. Servicio Aragonés de Salud, Sector Zaragoza II.
- Inés Álvarez Álvarez. Graduada en Enfermería. EIR Enfermería Familiar y Comunitaria. Servicio Aragonés de Salud, Sector Zaragoza II.
- Amparo Fandos Vázquez. Graduada en Enfermería. EIR Enfermería Familiar y Comunitaria. Servicio Aragonés de Salud, Sector Zaragoza II.
RESUMEN
El trastorno del espectro autista (TEA) es una condición neuropsiquiátrica que afecta la comunicación y la interacción social, con comportamientos repetitivos e intereses restringidos. Aunque suele diagnosticarse en la infancia, muchos adultos también lo descubren. Se estima que 1 de cada 100 adultos podría tener TEA. El aumento en los diagnósticos se debe a una mayor concienciación y mejores métodos diagnósticos.
El reconocimiento del TEA en adultos ha mejorado, aumentando la demanda de servicios especializados. Estos adultos enfrentan desafíos en el empleo, la vida social y la salud mental, y su calidad de vida suele ser inferior a la de la población general. Aproximadamente el 40% muestra mejoras en ciertos comportamientos.
Los síntomas incluyen dificultades en la comunicación social, intereses específicos, necesidad de rutina y problemas emocionales. El diagnóstico implica una evaluación multidisciplinaria. No hay cura, pero intervenciones como la terapia cognitivo-conductual, terapia ocupacional, apoyo psicológico, programas de empleo y medicación pueden mejorar la calidad de vida. La transición a la vida adulta es desafiante, con muchos enfrentando dificultades en la independencia y adaptación social. Abordar síntomas de ansiedad y depresión es crucial para mejorar el bienestar.
PALABRAS CLAVE
Trastorno de espectro autista, adultos, autismo.
ABSTRACT
Autism spectrum disorder (ASD) is a neuropsychiatric condition that affects communication and social interaction, with repetitive behaviours and restricted interests. Although it is often diagnosed in childhood, many adults also discover it. It is estimated that 1 in 100 adults may have ASD. The increase in diagnoses is due to increased awareness and improved diagnostic methods.
Recognition of ASD in adults has improved, increasing the demand for specialised services. These adults face challenges in employment, social life and mental health, and their quality of life is often lower than that of the general population. Approximately 40% show improvement in certain behaviours.
Symptoms include difficulties in social communication, specific interests, need for routine and emotional problems. Diagnosis involves a multidisciplinary assessment. There is no cure, but interventions such as cognitive behavioural therapy, occupational therapy, psychological support, employment programmes and medication can improve quality of life. The transition to adulthood is challenging, with many facing difficulties in independence and social adaptation. Addressing symptoms of anxiety and depression is crucial to improving well-being.
KEY WORDS
Autism spectrum disorder, adults, autism.
DESARROLLO DEL TEMA
El trastorno del espectro autista (TEA) es una afección neuropsiquiátrica caracterizada por dificultades en la comunicación y la interacción social, así como por patrones de comportamiento, intereses y actividades restringidos y repetitivos. Aunque suele diagnosticarse en la infancia, muchas personas no reciben un diagnóstico hasta la edad adulta1.
Determinar la prevalencia del TEA en adultos es difícil debido a la diversidad de criterios diagnósticos y a la falta de estudios específicos. Sin embargo, se calcula que aproximadamente 1 de cada 100 adultos puede pertenecer al espectro autista. La incidencia de nuevos casos diagnosticados cada año ha aumentado, en parte debido a una mayor concienciación y a la mejora de los métodos de diagnóstico2.
El reconocimiento de los TEA en adultos ha mejorado significativamente, lo que ha dado lugar a una mayor demanda de servicios y apoyo especializados. Muchos adultos con TEA han desarrollado estrategias para afrontar sus retos y pueden llevar una vida satisfactoria, aunque se enfrentan a dificultades específicas relacionadas con el empleo, la vida social y la salud mental. Su calidad de vida (CdV) suele ser inferior a la de la población general. Factores como la edad, la gravedad de los síntomas y la presencia de comorbilidades psiquiátricas repercuten negativamente en su bienestar. Hasta un 40% de los individuos con TEA muestran una reducción de las conductas repetitivas y estereotipadas y mejoras en la reciprocidad social y el comportamiento, especialmente aquellos con mejores habilidades comunicativas y mayores capacidades cognitivas desde la infancia. No obstante, estos individuos siguen experimentando déficits significativos de bienestar, mayor estrés y una percepción más negativa de su salud general en comparación con la población general3,4.
Los síntomas del TEA en adultos varían mucho, pero suelen incluir.
- Dificultades en la comunicación social (por ejemplo, entender el lenguaje corporal, mantener conversaciones).
- Intereses intensos y específicos.
- Necesidad de rutina y aversión al cambio.
- Sensibilidad sensorial (por ejemplo, a los sonidos, las luces o las texturas).
- Problemas para comprender y expresar emociones5.
El diagnóstico del TEA en adultos suele implicar una evaluación clínica exhaustiva por parte de un equipo multidisciplinar, que puede incluir psicólogos, psiquiatras y neurólogos. Las herramientas de diagnóstico incluyen entrevistas clínicas, cuestionarios de autoinforme y observaciones conductuales. Es esencial que el diagnóstico tenga en cuenta la historia evolutiva del individuo y su contexto actual1.
No existe cura para el TEA, pero diversas intervenciones pueden mejorar la calidad de vida de los adultos del espectro:
- Terapia cognitivo-conductual (TCC): Ayuda a controlar la ansiedad y a mejorar las habilidades sociales.
- Terapia ocupacional: Útil para desarrollar habilidades prácticas y aumentar la independencia.
- Apoyo psicológico y emocional: Importante para gestionar el estrés y la salud mental.
- Programas de empleo: Ayudan a las personas a encontrar y mantener empleos adecuados.
- Medicación: Prescritos en algunos casos para tratar síntomas específicos como la ansiedad o la depresión4,6.
La transición a la edad adulta presenta retos importantes para las personas con TEA. Entre el 60 y el 75% de las personas sin discapacidad intelectual tienen dificultades para adaptarse a la vida adulta. Entre los 20 y los 30 años, el 80% sigue viviendo con sus padres y tiene dificultades para establecer relaciones románticas. Su participación en actividades comunitarias e interacciones sociales es limitada, al igual que su interacción con el sexo opuesto. Además, tienen más dificultades para conseguir y conservar un empleo, lo que afecta a sus posibilidades de llevar una vida independiente.
La comorbilidad es otro problema importante. Las personas con TEA sin discapacidad intelectual son más propensas a padecer trastornos del estado de ánimo, especialmente depresión, y trastornos de ansiedad. También presentan tasas de suicidio más elevadas que la población general. Los resultados globales de los adultos con TEA en términos de salud mental, relaciones, empleo y vida independiente son considerablemente peores que los de sus compañeros.
La calidad de vida de los adultos jóvenes con TEA es inferior a la de la población general en cuatro ámbitos: salud física, salud psicológica, relaciones sociales y entorno. A pesar de los logros funcionales, como la formación continua y una mayor preparación académica, su calidad de vida sigue siendo baja. La disminución de la calidad de vida se asocia a puntuaciones elevadas de depresión y, en menor medida, de ansiedad.
Abordar los síntomas depresivos y ansiosos en los jóvenes con TEA es crucial para mejorar su calidad de vida. Las intervenciones deben incluir el apoyo en la búsqueda de empleo, la participación en actividades sociales y el establecimiento de relaciones significativas. Además, la evaluación y las perspectivas de los propios pacientes deben integrarse en los programas de intervención para garantizar mejoras estables y duraderas en su calidad de vida1,4.
El TEA en adultos es un área de creciente interés y reconocimiento en el campo de la salud mental. A medida que la comprensión de este trastorno mejora, también lo hace la capacidad de proporcionar apoyo efectivo y personalizado a quienes viven con él. Es fundamental que los profesionales de la salud continúen desarrollando y perfeccionando estrategias para ayudar a los adultos con TEA a alcanzar su máximo potencial. La intervención en áreas como la salud mental, el empleo y las relaciones sociales es crucial para mejorar la calidad de vida de estos individuos2,4.
BIBLIOGRAFÍA
- DSM [Internet]. Psychiatry.org. [citado el 21 de julio de 2024]. Disponible en: https://www.psychiatry.org/psychiatrists/practice/dsm
- Gupta RS. Autism spectrum disorder (ASD). Delta Med Coll J [Internet]. 2024 [citado el 21 de julio de 2024];9(2):63–4. Disponible en: https://www.nimh.nih.gov/health/statistics/autism-spectrum-disorder-asd.shtml
- Autism Speaks [Internet]. Autism Speaks. [citado el 21 de julio de 2024]. Disponible en: https://www.autismspeaks.org/
- Maradiaga González A, Calvo Escalona R. Calidad de Vida de los jóvenes con Trastorno del Espectro Autista en la transición a la edad adulta. Rev Psiquiatr Infanto-Juv [Internet]. 2021;38(3):14–23. Disponible en: http://dx.doi.org/10.31766/revpsij.v38n3a3
- Engle KK. Journal of autism and developmental disorders. Am J Occup Ther [Internet]. 1980 [citado el 21 de julio de 2024];34(4):284–284. Disponible en: https://www.springer.com/journal/10803
- Cochrane reviews [Internet]. Cochranelibrary.com. [citado el 21 de julio de 2024]. Disponible en: https://www.cochranelibrary.com/