AUTORES
- Jorge Gómez Madrona. Graduado en Medicina. Servicio de Radiodiagnóstico. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza, España.
- María Pilar Guiral Foz. Graduada en Medicina. Servicio de Radiodiagnóstico. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza, España.
- Patricia Bayod Carbó. Graduada en Medicina. Servicio de Neumología. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Sonia Zúñiga Quílez. Graduada en Medicina. Servicio de Neumología. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Nuria Bernad Serrano. Graduada en Medicina. Servicio de Neumología. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Irene Almudena Tesán Aznar. Graduada en Medicina. Servicio de Neumología. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Laura Urgel Yagüe. Graduada en Medicina. Servicio de Radiodiagnóstico. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza, España.
RESUMEN
Las tumoraciones mediastínicas comprenden un amplio espectro de entidades patológicas con comportamiento clínico y pronóstico muy variables, que incluyen desde lesiones benignas y variantes anatómicas hasta neoplasias malignas primarias. La creciente utilización de las técnicas de imagen torácica ha incrementado su detección, tanto en pacientes sintomáticos como en hallazgos incidentales, lo que subraya la importancia de un enfoque diagnóstico radiológico sistemático.
La tomografía computarizada (TC) constituye la técnica de imagen de elección en la evaluación inicial de las masas mediastínicas, al permitir una adecuada localización anatómica, caracterización tisular y valoración de la extensión local. La resonancia magnética (RM) aporta información complementaria de gran valor en situaciones seleccionadas, como la diferenciación entre lesiones sólidas y quísticas, la caracterización del timo normal e hiperplásico, la evaluación de tumores neurogénicos y el estudio de la invasión vascular o medular.
El enfoque basado en la compartimentación radiológica del mediastino en compartimentos anterior, medio y posterior facilita la reducción del diagnóstico diferencial al correlacionar la localización de la lesión con las entidades más prevalentes en cada compartimento. De forma complementaria, la caracterización tisular de las masas mediastínicas —mediante la identificación de grasa, líquido, calcio o tejido sólido— permite orientar el diagnóstico de manera más precisa, independientemente del compartimento de origen.
El presente artículo revisa de forma sistemática las principales tumoraciones mediastínicas desde un punto de vista radiológico, haciendo especial énfasis en los hallazgos en TC y RM que permiten establecer el diagnóstico diferencial. Se propone un enfoque práctico que integra la compartimentación anatómica, las características tisulares y los signos radiológicos de agresividad, con el objetivo de proporcionar una herramienta útil y aplicable en la práctica clínica diaria del radiólogo.
PALABRAS CLAVE
Mediastino, tumores mediastínicos, tomografía computarizada, resonancia magnética, diagnóstico por imagen.
ABSTRACT
Mediastinal tumors comprise a wide spectrum of pathological entities with highly variable clinical behavior and prognosis, ranging from benign lesions and anatomic variants to aggressive primary malignancies. The increasing use of thoracic imaging techniques has led to a higher detection rate of mediastinal masses, both in symptomatic patients and as incidental findings, highlighting the need for a systematic radiologic diagnostic approach.
Computed tomography (CT) is the imaging modality of choice for the initial evaluation of mediastinal masses, as it allows accurate anatomic localization, tissue characterization, and assessment of local extension. Magnetic resonance imaging (MRI) provides valuable complementary information in selected scenarios, including differentiation between solid and cystic lesions, evaluation of the normal and hyperplastic thymus, characterization of neurogenic tumors, and assessment of vascular or spinal canal involvement.
A diagnostic approach based on radiologic compartmentalization of the mediastinum into anterior, middle, and posterior compartments is highly useful for narrowing the differential diagnosis by correlating lesion location with the most prevalent entities in each compartment. In addition, tissue characterization—through identification of fat, fluid, calcifications, or soft-tissue components—plays a crucial role in refining the diagnosis, regardless of the compartment of origin.
This review provides a comprehensive overview of the main mediastinal tumors from a radiologic perspective, with particular emphasis on CT and MRI findings that aid in differential diagnosis. A practical diagnostic strategy integrating anatomic compartmentalization, tissue characteristics, and imaging signs of aggressiveness is proposed, aiming to support radiologists in daily clinical practice.
KEY WORDS
Mediastinum, mediastinal tumors, computed tomography, magnetic resonance imaging, diagnostic imaging.
INTRODUCCIÓN
Las tumoraciones mediastínicas constituyen un grupo heterogéneo de entidades patológicas que abarcan desde variantes anatómicas y lesiones benignas hasta neoplasias primarias y procesos malignos de elevada agresividad. Aunque globalmente son relativamente infrecuentes, su detección ha aumentado de forma significativa en las últimas décadas como consecuencia del uso cada vez más extendido de las técnicas de imagen torácica, tanto en el contexto clínico como en estudios realizados de manera incidental.
El mediastino alberga estructuras anatómicas de diverso origen embrionario y funcional, lo que explica la amplia variedad histopatológica de las lesiones que pueden desarrollarse en esta región. Diversas series han demostrado que las tumoraciones mediastínicas más frecuentes incluyen los tumores tímicos, los tumores neurogénicos y las lesiones quísticas benignas, si bien su distribución varía en función de la edad del paciente y del compartimento mediastínico afecto¹,².
Desde el punto de vista clínico, una proporción significativa de las masas mediastínicas son asintomáticas en el momento del diagnóstico. No obstante, determinadas entidades pueden producir síntomas locales por compresión o infiltración de estructuras adyacentes (como disnea, disfagia, dolor torácico o síndrome de la vena cava superior) así como manifestaciones sistémicas relacionadas con actividad hormonal, inmunológica o paraneoplásica. La edad del paciente y la presencia de sintomatología se han identificado como factores relevantes en la probabilidad de malignidad³.
La imagen médica desempeña un papel central en el diagnóstico y manejo de las tumoraciones mediastínicas. Aunque la radiografía de tórax suele ser la primera prueba de imagen, la tomografía computarizada (TC) es la técnica de elección para la evaluación inicial, al permitir una adecuada localización anatómica, caracterización tisular y valoración de la extensión. La resonancia magnética (RM) aporta información complementaria de gran valor en situaciones seleccionadas, como la diferenciación entre lesiones sólidas y quísticas, la valoración de tumores neurogénicos o el estudio de la invasión vascular o medular⁴,⁵.
El objetivo de este artículo es realizar una revisión actualizada de las principales tumoraciones mediastínicas desde un punto de vista radiológico, poniendo especial énfasis en el enfoque basado en la compartimentación mediastínica caracterización tisular⁶.
ANATOMÍA Y COMPARTIMENTACIÓN DEL MEDIASTINO:
El mediastino es el espacio anatómico central del tórax, delimitado lateralmente por las cavidades pleurales, superiormente por el estrecho torácico e inferiormente por el diafragma. Desde el punto de vista radiológico, la compartimentación del mediastino constituye una herramienta fundamental para el análisis sistemático de las tumoraciones mediastínicas⁶.
En la práctica clínica se emplea de forma generalizada la división en tres compartimentos: anterior, medio y posterior. Esta clasificación permite correlacionar la localización de una masa con las entidades más prevalentes en cada compartimento y reducir de manera significativa el diagnóstico diferencial⁶,⁷.
El mediastino anterior contiene fundamentalmente el timo, tejido adiposo y ganglios linfáticos, el mediastino medio alberga el corazón, el pericardio, los grandes vasos y la vía aérea principal, y el mediastino posterior incluye el esófago, la aorta descendente y estructuras nerviosas. Aunque los límites entre compartimentos no son absolutos, su identificación constituye la base del enfoque diagnóstico radiológico⁶.
TUMORACIONES DEL MEDIASTINO ANTERIOR:
El mediastino anterior concentra aproximadamente el 50% de todas las tumoraciones mediastínicas y presenta una mayor probabilidad de malignidad en comparación con los otros compartimentos⁶. El diagnóstico diferencial clásico incluye los tumores tímicos, los tumores de células germinales, el linfoma y la patología tiroidea intratorácica¹.
Tumores del timo:
Los tumores tímicos representan el grupo más frecuente de neoplasias primarias del mediastino anterior en adultos. El espectro incluye la hiperplasia tímica, el timoma y el carcinoma tímico. La hiperplasia tímica, incluida la hiperplasia de rebote, puede simular una masa tumoral, en estos casos, la RM con técnicas de chemical shift permite demostrar grasa intravoxel y diferenciarla de neoplasias verdaderas,5,8.
El timoma suele presentarse como una masa sólida bien delimitada, de localización paramediana, con posible presencia de calcificaciones o áreas quísticas. Los signos de invasión del pericardio o la pleura sugieren timoma invasivo. El carcinoma tímico muestra un comportamiento más agresivo, con márgenes irregulares, invasión local precoz y adenopatías asociadas⁵.
Tumores de células germinales:
El teratoma maduro es el tumor de células germinales más frecuente del mediastino anterior y presenta hallazgos radiológicos característicos, como grasa macroscópica, calcificaciones y componentes quísticos, que permiten un diagnóstico específico mediante TC⁶. Los tumores malignos de células germinales suelen manifestarse como masas voluminosas y heterogéneas, con mayor tendencia a la invasión local¹.
Linfoma:
El linfoma es una causa frecuente de masa mediastínica anterior, especialmente en adultos jóvenes. Radiológicamente se presenta como una masa lobulada, a menudo asociada a adenopatías mediastínicas. La RM y las técnicas funcionales pueden ser útiles en la valoración de masas residuales tras el tratamiento1,4.
Otras entidades:
Otras lesiones incluyen el bocio intratorácico, los quistes tímicos y las lesiones con contenido graso, como el timolipoma, cuya caracterización mediante TC suele ser diagnóstica⁶,⁹.
TUMORACIONES DEL MEDIASTINO MEDIO:
En el mediastino medio predominan las lesiones quísticas congénitas y las adenopatías. El quiste broncogénico es la entidad más frecuente, presentándose como una lesión bien delimitada cuya densidad puede ser superior a la del agua si contiene material proteináceo. En estos casos, la RM es especialmente útil para confirmar su naturaleza quística⁴,⁵.
El quiste pericárdico es otra lesión característica, generalmente asintomática y localizada en los ángulos cardiocostofrénicos, con hallazgos típicos en TC⁶. Las adenopatías mediastínicas pueden observarse en múltiples contextos clínicos, siendo esencial valorar su distribución y morfología para orientar el diagnóstico¹.
TUMORACIONES DEL MEDIASTINO POSTERIOR:
El mediastino posterior está dominado por los tumores neurogénicos, que representan la causa más frecuente de masas en este compartimento⁶. Suelen presentarse como masas paravertebrales bien delimitadas. La RM es la técnica de elección para evaluar la relación con el canal medular y detectar extensión intrarraquídea⁴.
Otras entidades menos frecuentes incluyen los quistes entéricos y las lesiones esofágicas, cuya correcta caracterización suele ser posible mediante la correlación de localización y características tisulares⁶,⁷.
LESIONES MEDIASTÍNICAS SEGÚN CARACTERÍSTICAS TISULARES:
Además de la compartimentación anatómica, la caracterización tisular de las lesiones mediastínicas constituye un pilar fundamental del diagnóstico radiológico. La identificación de componentes específicos —como grasa, calcio, líquido o tejido sólido— mediante tomografía computarizada y resonancia magnética permite, en muchos casos, orientar el diagnóstico de forma más precisa, independientemente del compartimento de origen⁶.
Lesiones con contenido graso:
La presencia de grasa macroscópica dentro de una masa mediastínica es un hallazgo altamente orientador. Las entidades más representativas incluyen el teratoma maduro, el timolipoma y los lipomas mediastínicos. En TC, la grasa se identifica por valores de atenuación negativos, mientras que en RM presenta alta señal en secuencias potenciadas en T1 y pérdida de señal con técnicas de supresión grasa. El reconocimiento de grasa intralesional permite, en la mayoría de los casos, establecer un diagnóstico específico y evitar procedimientos invasivos⁹.
Lesiones quísticas:
Las lesiones quísticas mediastínicas se caracterizan por presentar contenido líquido y paredes finas, sin realce significativo tras la administración de contraste. Incluyen fundamentalmente los quistes broncogénicos, pericárdicos, entéricos y tímicos. No obstante, algunas de estas lesiones pueden mostrar atenuación elevada en TC debido a contenido proteináceo o hemorrágico, simulando masas sólidas. En estos casos, la RM desempeña un papel clave al demostrar la alta señal en secuencias T2 y la ausencia de realce, confirmando su naturaleza quística⁴,⁵.
Lesiones con calcificaciones:
La presencia de calcificaciones puede observarse en diversas tumoraciones mediastínicas. Las calcificaciones groseras o dentarias son típicas de los teratomas maduros, mientras que las calcificaciones puntiformes o capsulares pueden encontrarse en timomas de larga evolución o en lesiones quísticas crónicas. Aunque las calcificaciones no son un criterio absoluto de benignidad o malignidad, su patrón y distribución aportan información diagnóstica relevante en el contexto clínico adecuado⁶.
Lesiones sólidas de partes blandas:
Las lesiones sólidas de partes blandas constituyen un grupo heterogéneo que incluye tumores tímicos, linfomas, tumores neurogénicos y metástasis. La evaluación del grado de heterogeneidad, el patrón de realce y la relación con las estructuras adyacentes resulta esencial para la orientación diagnóstica. La presencia de márgenes irregulares, necrosis central, invasión local o adenopatías asociadas sugiere un comportamiento agresivo y aumenta la probabilidad de malignidad¹,⁶.
En conjunto, la integración de la caracterización tisular con la localización anatómica y los datos clínicos permite un enfoque diagnóstico más preciso y eficiente de las tumoraciones mediastínicas, reforzando el papel central del radiólogo en el manejo de estos pacientes⁶.
CLAVES RADIOLÓGICAS PARA EL DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL:
La localización por compartimentos, la edad del paciente y la caracterización tisular mediante TC constituyen los pilares del diagnóstico radiológico. La identificación de grasa, calcio o contenido quístico permite orientar el diagnóstico en un elevado número de casos. Los signos de agresividad, como invasión de estructuras adyacentes o adenopatías voluminosas, deben alertar sobre la posibilidad de malignidad¹,⁶.
ALGORITMO DIAGNÓSTICO PROPUESTO:
Ante una masa mediastínica, el primer paso es confirmar su origen mediastínico y determinar el compartimento afecto mediante TC. En función de la localización y composición, puede establecerse un diagnóstico diferencial limitado. La RM se reserva para casos no concluyentes o con sospecha de afectación vascular o neurológica. Este enfoque escalonado permite optimizar el manejo del paciente y evitar procedimientos invasivos innecesarios.
CONCLUSIONES
Las tumoraciones mediastínicas engloban un amplio espectro de entidades con comportamiento clínico y pronóstico variables. La TC constituye la técnica de elección en la evaluación inicial, mientras que la RM aporta información complementaria en situaciones seleccionadas. El enfoque basado en la compartimentación mediastínica y en la caracterización tisular permite reducir el diagnóstico diferencial y refuerza el papel del radiólogo como elemento clave en el manejo integral del paciente.
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ANEXOS
Tabla 1. Tumoraciones mediastínicas según compartimento anatómico.
Tabla 2. Caracterización tisular de las lesiones mediastínicas.
Tabla 3. Signos radiológicos orientadores de benignidad y malignidad.


