Úlceras por presión. Artículo monográfico

4 diciembre 2024

 

AUTORES

  1. María Cesarea Escartín Lanuza. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario San Jorge (Huesca). España.
  2. Lorena Saba Huerva. Diplomada en Enfermería. Hospital Universitario Materno Infantil Miguel Servet (Zaragoza). España.
  3. Raquel Mauri Mur. Graduada en Enfermería y Graduada en Nutrición humana y Dietética. Hospital Universitario San Jorge (Huesca). España.
  4. Carolina Rodellar Pico. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario San Jorge (Huesca). España.
  5. María Luz Pallardo Fernández-Molina. Diplomada en Enfermería. Hospital Universitario San Jorge (Huesca). España.
  6. Nerea Gracia Viñuales. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario San Jorge (Huesca). España.

 

RESUMEN

Las úlceras por presión son un problema de salud significativo, especialmente en entornos hospitalarios y de cuidado a largo plazo.

El trabajo de enfermería es fundamental para informar al paciente, y su entorno de los diversos cuidados que se requieren. Lo más importante es darse cuenta pronto de cualquier lesión, observando en el aseo todas las partes del cuerpo. La prevención y el tratamiento adecuado son fundamentales para mejorar la calidad de vida de los pacientes y evitar complicaciones graves.

PALABRAS CLAVE

Úlceras por presión, enfermería.

ABSTRACT

Pressure ulcers are a significant health problem, especially in hospitals and long term care settings.

Nursing work is essential to inform the patient and their environment or the various care required. The most important thing is to notice any injury early, observing all parts of the body while cleaning. Prevention and appropriate treatment are essential to improve the quality of life of patients and avoid serious complications.

KEY WORDS

Pressure ulcers, nursing.

DESARROLLO DEL TEMA

ÚLCERAS POR PRESIÓN:

Las úlceras por presión son lesiones en la piel ocasionadas por permanecer demasiado tiempo en la misma posición. Suelen aparecer en la piel que recubre las partes óseas del cuerpo. Estas lesiones también son conocidas como escaras o úlceras de decúbito1,2.

 

CAUSAS Y FACTORES DE RIESGO:

  • Fricción y cizallamiento. El roce de la piel con superficies duras o la fuerza de la gravedad puede dañar los tejidos.
  • Presión prolongada. Estar en la misma posición durante mucho tiempo, especialmente en personas con movilidad reducida.
  • Edad avanzada. La piel de los ancianos es más frágil y delgada. Aumenta el riesgo de padecer úlceras.
  • Según enfermedades de base. Diabetes, enfermedades neurológicas o trastornos en la piel pueden predisponer a la formación de úlceras.
  • Problemas en la circulación. Enfermedades en el flujo sanguíneo pueden aumentar la probabilidad de desarrollar úlceras.
  • Nutrición inadecuada. La falta de nutrientes esenciales puede afectar la salud de la piel y su capacidad para repararse.
  • Humedad. El sudor, la incontinencia o exposición a líquidos pueden debilitar la piel y aumentar el riesgo de lesiones1,3.

 

LUGARES MÁS COMUNES DE LOCALIZACIÓN:

Suelen aparecer en las áreas óseas como: Sacro, caderas, codos, talones, glúteos, omóplatos, columna vertebral, parte trasera de los brazos y las piernas3.

SIGNOS Y SÍNTOMAS:

  • Un área de la piel se siente más fría o más caliente al contacto con otras áreas.
  • Se siente irritación.
  • Dolor o malestar en el área afectada.
  • Ampollas o lesiones que pueden aparecer (piel agrietada, con llagas…).
  • Aparición de zonas sensibles.
  • Cambios en el color y textura de la piel como el enrojecimiento.
  • Hinchazón o supuración del área afectada2.

 

ETAPAS O CLASIFICACIÓN:

Las úlceras se clasifican en varias etapas en función de su profundidad, gravedad y otras características. El grado de daño de la piel y de los tejidos oscila desde una piel inflamada e intacta hasta una lesión profunda que afecta los músculos y huesos.

Grado I: piel íntegra, presenta enrojecimiento que no desaparece al presionar un tiempo. Puede haber cambios en la temperatura, consistencia o sensibilidad de la piel.

Grado II: afectada la epidermis y puede extenderse a la dermis. Se presenta como una herida superficial, que puede ser una erosión o ampolla con desprendimiento de la piel.

Grado III: úlcera ligeramente profunda que se extiende a través de la dermis y puede llegar al tejido subcutáneo. La herida puede parecer un cráter y puede haber necrosis del tejido.

Grado IV: úlcera profunda, afecta los músculos, huesos o estructuras de soporte. Puede haber necrosis extensa y es posible que se vean tejidos profundos. Puede presentar lesiones con cavernas, tunelizaciones o trayectos sinuosos. En todos, retirar el tejido necrótico antes de determinar el grado de la úlcera5, 6, 7.

 

PREVENCIÓN:

  • Cuidados de la piel: inspeccionarla a diario buscando signos de enrojecimiento. Mantenerla limpia y seca. Usar cremas hidratantes para evitar la sequedad.
  • Movilización regular: estimular para que se muevan intentando moverse lo más posible, cambiar de posición frecuentemente para aliviar la presión. En personas encamadas cada 2-3h y en personas con movilidad reducida cada hora en la silla.
  • Dejar de fumar.
  • Medios complementarios: utilizar cojines, colchones antiescaras, taloneras o apósitos protectores. Con el fin de reducir la presión ejercida en diversas zonas.
  • Mantener una buena nutrición e hidratación. Con una dieta equilibrada y rica en proteínas, vitaminas y minerales2 4.

 

TRATAMIENTO:

Para valorar la lesión lo primero de todo se estudiarán las dimensiones, el tejido presente en el lecho, el estado de la piel, características de las secreciones. Si hay existencia de dolor, olor o prurito. Observar el grado de inflamación de los bordes de la herida y su evolución.

Si a pesar de haber tomado todas las precauciones obtenemos una úlcera por presión, habrá que examinarla y curarla dependiendo de cómo sea la herida.

Limpieza con suero fisiológico para evaluar el grado de la úlcera.

Si hay tejido necrótico, habrá que desbridar. Hay los siguientes métodos:

-Desbridamiento quirúrgico o cortante. Deberá realizarse de manera estéril. Se suele utilizar como primera elección. Se necesitará analgesia previa, ya que suele ser doloroso. Consiste en eliminar el tejido desvitalizado, deberá realizarse por planos y en distintas sesiones. Puede ocasionar riesgos de sangrados. En casos severos se realizaría en quirófano.

Autolítico se fomenta por el uso de apósitos (hidrocoloides, hidrogeles, alginatos y películas transparentes que apoyan el mantenimiento de la humedad). Estos apósitos generan unas condiciones óptimas para que las enzimas naturales del cuerpo activen el desbridamiento.

Enzimático. Consiste en la utilización de una o varias enzimas proteolíticas, que actúan desbridando. Digiere el tejido necrótico y exudados sin ocasionar daños en el tejido de granulación. Es un proceso lento. Se recomienda proteger la piel perilesional y cura húmeda sobre el agente desbridante4,7.

 

Existen diferentes tipos de apósitos y pomadas cuya función es diferente y están indicados en distintas situaciones:

  • Los Alginatos absorben 20 veces su peso en exudado. Indicados en heridas de alta exudación.
  • Los apósitos de carbón absorben olores. Indicados en heridas infectadas y malolientes.
  • Los Hidrocoloides crean un ambiente húmedo y protegen de la infección. Indicados en úlceras de I y II grado.
  • Los Hidrogeles aportan gran cantidad de agua. Indicados para el desbridamiento autolítico.
  • Los poliuretanos previenen la humedad y la infección bacteriana.
  • La silicona absorbe exudado. Indicado en heridas dolorosas.
  • Plata antiséptico para mantener la cura en las heridas infectadas.
  • Pomadas y cremas que pueden ser antibióticas, enzimáticas o protectora cutánea3,6.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Ostabal, I., Traver, J. y Almagro, LM. Las úlceras de decúbito. Medicina integral Elsevier. (Última consulta 15-10-2024). Disponible en:https://www.elsevier.es/es-revista-medicina-integral-63-articulo-las-ulceras-decubito-13028067
  2. Úlceras de decúbito (úlceras por presión). Mayo Clinic.2024. (Última consulta 15-10-2024). Disponible en:https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/bed-sores/symptoms-causes/syc-20355893
  3. Cuidados de enfermería para prevenir las úlceras por presión durante la estancia hospitalaria. Revista repertorio de medicina y cirugía. 2024. (Última consulta 15-10-2024). Disponible en: https://revistas.fucsalud.edu.co/index.php/repertorio/article/view/1311/2697
  4. Blázquez, R. P., Rubio, R. M. G., Ivars, M. L. M., Alarcón, M.A., Martínez, C.C., Díaz, M.J.P. y García, E.H. (2007). Prevención y tratamiento de las úlceras por presión. (Última consulta 15-10-2024). Disponible en:https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=169617626008
  5. Blanco López J.L. Definición y clasificación de las úlceras por presión. Unidad de Lesionados Medulares Hospitals Vall d´Hebron. El Peu 2003;23(4):194-198. . (Última consulta 15-10-2024). Disponible en:https://diposit.ub.edu/dspace/bitstream/2445/26068/1/545034.pdf
  6. Arango Salazar C., Fernández Duque O. y Torres Moreno B. Úlceras por presión. (Última consulta 15-10-2024). Disponible en:https://www.segg.es/tratadogeriatria/pdf/s35-05%2021_ii.pdf
  7. Admin,C. (2018). Desbridamiento. CMUC. (Última consulta 15-10-2024). Disponible en:https://www.centroulcerascronicas.com/noticias/desbridamiento/

 

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