Artículo monográfico. Microbiota intestinal humana y su relación con la salud

21 septiembre 2024

 

AUTORES

  1. Patricia Fdez. de Bobadilla Delgado. Enfermera. Hospital de Jaca, Huesca, España.
  2. Marta Ciria Ponce. Enfermera. Servicio 061 (Aragón). España.
  3. Sara Navarro González. Enfermera. Hospital Provincial de Zaragoza (Zaragoza).
  4. Ana Gimeno Fontelles. Enfermera. Hospital del Oriente de Asturias Francisco Grande Covián, Asturias, España.
  5. Julia Grau Laganga. Enfermera. Centro de Salud Canal Imperial-San José Sur. Zaragoza, España.
  6. Alba Arroyo Salinas. Enfermera. Centro de Salud Puerta del Carmen. Zaragoza, España.

 

RESUMEN

El microbioma es un conjunto de miles de bacterias, virus y levaduras que conviven en el interior del cuerpo. Varía de unos individuos a otros e incluso dentro del mismo individuo en función de su salud y factores externos.

Los microorganismos que forman parte de nuestro cuerpo se adquieren en su mayoría durante la infancia gracias al contacto con los microorganismos vaginales de nuestras madres en el nacimiento y la lactancia. Al llegar a la vida adulta este crecimiento exponencial se estanca teniendo una flora intestinal más o menos estable hasta llegar a la vejez que va disminuyendo con la edad.

La mayor parte de nuestra microbiota se encuentra en la parte del colón y aparte de tener una relación simbiótica entre los organismos que la forman, también se encuentra en relación con el metabolismo del cuerpo y por ello afecta al organismo.

Una flora intestinal enferma ayuda al desarrollo de diversas enfermedades como puede ser la EII, La diabetes y enfermedades cardiovasculares. Para evitar esto es necesario tener una microbiota fuerte. Durante la niñez podemos dar probióticos y favorecer el contacto del niño con más microorganismos para la formación de la microbiota que mantendremos en la vida adulta. Si esto no fuese suficiente, se debe realizar un diagnóstico mediante la toma de muestra del microbioma y el entorno (mucosa intestinal) y ponerle remedio mediante trasplante fecal, antibióticos específicos y probióticos.

PALABRAS CLAVE

Microbiota gastrointestinal, salud, microbioma.

ABSTRACT

The microbiome is a set of thousands of bacteria, viruses and yeasts that coexist inside the body. It varies from one individual to another and even within the same individual depending on their health and external factors.

The microorganisms that are part of our body are acquired mostly during childhood thanks to contact with the vaginal microorganisms of our mothers at birth and breastfeeding. Upon reaching adulthood, this exponential growth stagnates, having a more or less stable intestinal flora until reaching old age, which decreases with age.

Most of our microbiota is found in the colon and apart from having a symbiotic relationship between the organisms that form it, it is also found in relation to the body’s metabolism and therefore affects the organism.

A sick intestinal flora helps the development of various diseases such as IBD, diabetes and cardiovascular diseases. To avoid this it is necessary to have a strong microbiota. During childhood we can give probiotics and encourage the child’s contact with more microorganisms for the formation of the microbiota that we will maintain in adult life. If this is not enough, a diagnosis must be made by taking a sample of the microbiome and the environment (intestinal mucosa) and remedying it through fecal transplant, specific antibiotics and probiotics.

KEY WORDS

Gastrointestinal gut, health and microbiome.

DESARROLLO DEL TEMA

Para obtener la información necesaria sobre el tema que da título a esta monografía, se realizó una búsqueda bibliográfica exhaustiva utilizando PubMed como fuente de información principal. Se incluyeron aquellos artículos publicados en los últimos 5 años. A continuación, se procedió a la recopilación de datos, examinándose de manera analítica para poder ofrecer un enfoque objetivo y completo sobre el tema.

El microbioma es un conjunto de miles de bacterias, virus y levaduras que conviven en el interior del cuerpo humano. No existe una taxonomía concreta para la microbiota. Esto se debe a que varía en número y composición entre individuos y también dentro de un mismo cuerpo dependiendo de la edad, la dieta, la ingesta de antibióticos y otros medicamentos, así como factores externos1-3.

Durante la infancia hay un crecimiento exponencial en el microbioma intestinal siendo rico tanto en número como en diversidad. La lactancia materna parece jugar un papel importante en la formación de nuestro microbiota provocando efectos a largo plazo tanto en el sistema inmune como en el tracto gastrointestinal. Durante la adolescencia y la edad adulta la micro2 biota permanece más o menos estable en el adulto sano para ir decreciendo en riqueza y número con la edad1,2.

La mayor concentración de estos microorganismos se encuentra en el tracto gastrointestinal, más concretamente en la parte del colon1,2. Estos interactúan de manera simbiótica entre ellos y con el cuerpo humano a través de los diferentes metabolitos. La microbiota es capaz de sintetizar por ejemplo neuromoduladores, ayudando al Sistema nervioso, inmunomoduladores como la histamina que ayuda a reducir la inflamación entre otros. Muchos favoreciendo la salud intestinal, inmunológica y del sistema nervioso1-3.

Es por eso que cualquier cambio en su composición puede alterar esta interacción favoreciendo la aparición de diversas enfermedades1-3. Los principales factores que pueden perjudicarla son una mala alimentación, el sedentarismo y el uso indiscriminado de antibióticos, características de la forma de vida de las sociedades desarrolladas2. No es casualidad que en este tipo de comunidades haya habido un aumento de las patologías metabólicas como pueden ser la enfermedad inflamatoria intestinal (EII), la diabetes (DT) y las enfermedades cardiovasculares (ECV). En las que la microbiota parece estar estrechamente ligada1-3.

Por poner un ejemplo; El colon presenta una capa mucosa compuesta de dos estratos. La primera y más profunda presenta una respuesta inmunológica contra las bacterias del intestino, mientras que la externa favorece su normal crecimiento y desarrollo. Una mala alimentación, junto con factores genéticos puede provocar la pérdida de esa capa externa poniendo en contacto la microbiota con la capa interna. Esto genera una reacción inflamatoria que elimina la microbiota “Buena” dando sitio a otras bacterias perjudiciales para la barrera mucosa. Provocando un círculo vicioso y favoreciendo así la aparición de colitis1,2 y el empeoramiento de la inflamación intestinal.

Es por ello, que la investigación ha comenzado a centrarse en maneras de poder diagnosticar el estado de nuestra flora intestinal para poder prevenir su degradación o bien dar un tratamiento en el caso de que ya esté afectada.

Prevención: Como citamos anteriormente en la composición de la microbiota, la infancia juega un papel muy importante, junto con el ambiente y la nutrición. Durante la infancia sería interesante dar probióticos a los niños, sobre todos aquellos con falta de lactancia materna o a aquellos que han nacido por cesárea ponerlos en contacto con la flora vaginal de la madre. Ya que la infancia es la base para una microbiota sana en el adulto. Por otro lado, para conservarla en la edad adulta, una buena dieta y ejercicio parece ayudar a ello.

Por otra parte, si el problema ya está instaurado, es importante realizar el diagnóstico antes mencionado tomando muestras procedentes del con para ver la cantidad y calidad de los microorganismos, así como el estado de la mucosa intestinal. De haber un desequilibrio, el trasplante fecal de microbiota puede ser una de las soluciones junto con el uso de prebióticos y antibióticos específicos para la eliminación de gérmenes excesivos que impidan el crecimiento de la flora intestinal que nos interesa.

A pesar de todos los avances en investigación, todavía queda mucho camino para poder determinar con exactitud la relación del microbioma con el cuerpo y su relación. Por lo que se necesita realizar una mayor cantidad de estudios que arrojen luz sobre el tema en cuestión.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Ruan W, Engevik MA, Spinler JK y Versalovic J. Healthy Human Gastrointestinal Microbiome: Composition and Function After a Decade of Exploration. Dig Dis Sci [internet]. 2020 [Citada 30 de julio 2024];65:695-705. Disponible en: https://link.springer.com/article/10.1007/s10620-020-06118-4
  2. Nie P, Li Z, Wang Y, Zhang Y, Zhao M, Luo J et al. Gut microbiome interventions in human health and diseases. Med Res Rev [internet]. 2019 [Citada 30 de Julio de 2024];39(6):1-28. Disponible en: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/med.21584
  3. Fan Y and Pedersen O. Gut microbiota in human metabolic health and disease. Nat Rev Microbiol [internet]. 2021 [citado 30 de julio de 2024];19:55-71. Disponible en: https://www.nature.com/articles/s41579-020-0433-9

 

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