Fisioterapia en fracturas de muñeca con técnicas activas y pasivas. A propósito de un caso

24 octubre 2024

 

AUTOR

  1. Francisca García Salas. Fisioterapeuta del Servicio Andaluz de Salud. España.

 

RESUMEN

Las fracturas de muñeca son una de las lesiones más comunes que afectan la movilidad y funcionalidad de la extremidad superior. El tratamiento fisioterapéutico, tanto con técnicas activas como pasivas, juega un papel fundamental en la recuperación de la fuerza, la movilidad y la función de la muñeca. Este artículo presenta un caso clínico de un paciente con fractura de muñeca tratado mediante una combinación de técnicas de fisioterapia activa y pasiva, destacando los beneficios y desafíos en el proceso de rehabilitación.

PALABRAS CLAVE

Fisioterapia, fractura de muñeca, técnicas activas, técnicas pasivas, rehabilitación.

ABSTRACT

Wrist fractures are one of the most common injuries affecting the mobility and functionality of the upper limb. Physiotherapeutic treatment, both with active and passive techniques, plays a crucial role in recovering wrist strength, mobility, and function. This article presents a case report of a patient with a wrist fracture treated with a combination of active and passive physiotherapy techniques, highlighting the benefits and challenges during the rehabilitation process.

KEY WORDS

Physiotherapy, wrist fracture, active techniques, passive techniques, rehabilitation.

INTRODUCCIÓN

Las fracturas de muñeca, particularmente las del radio distal, son lesiones comunes que afectan tanto a personas jóvenes debido a traumatismos deportivos como a personas mayores por caídas. El tratamiento de estas fracturas puede incluir tanto la inmovilización con yeso como intervenciones quirúrgicas, dependiendo de la severidad de la fractura.

A nivel mundial, las fracturas de antebrazo representan entre el 10% y el 14% de todas las fracturas. El antebrazo juega un papel clave en la extremidad superior debido a su compleja anatomía. Las fracturas del tercio proximal deben inmovilizarse en supinación, las del tercio distal en pronación, y las del tercio medio en una posición neutra de prona-supinación1.

Las fracturas de muñeca y mano han aumentado con el paso de los años, lo cual se atribuye a que la población ha adoptado un estilo de vida más activo y físico, incluyendo la práctica de deportes2.

Sin embargo, independientemente del tratamiento inicial, la fisioterapia es esencial para restaurar la funcionalidad completa de la muñeca y evitar complicaciones como rigidez, pérdida de fuerza y limitación en el rango de movimiento.

Un fisioterapeuta bien capacitado es fundamental en el tratamiento postoperatorio. En el caso de fracturas de mano, existen diversas modalidades de fisioterapia que aceleran la recuperación del paciente, siempre considerando los cuidados necesarios durante la rehabilitación3.

El uso de técnicas activas y pasivas en fisioterapia es clave en el proceso de rehabilitación. Las técnicas pasivas, que incluyen movilización asistida y terapia manual, ayudan a mantener la movilidad articular y reducir la rigidez. Por otro lado, las técnicas activas, que incluyen ejercicios de fortalecimiento y propiocepción, permiten al paciente recuperar la fuerza y la coordinación necesarias para retomar sus actividades diarias.

Este artículo tiene como objetivo analizar la efectividad de una combinación de técnicas activas y pasivas en un paciente con fractura de muñeca, mostrando cómo ambas modalidades se complementan para optimizar el proceso de rehabilitación.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

La paciente es una mujer de 65 años que sufrió una caída accidental mientras caminaba, resultando en una fractura distal del radio de la muñeca derecha. Fue tratada inicialmente con una reducción cerrada y colocación de una férula de yeso durante seis semanas. Posterior a la inmovilización, la paciente presentó dolor, rigidez significativa y una pérdida notable del rango de movimiento en la muñeca y dedos4.

Evaluación Inicial:

Al inicio de la fisioterapia, se realizó una evaluación funcional de la muñeca, observándose limitaciones en la flexión (20°), extensión (15°), desviación radial (10°) y desviación cubital (5°), en comparación con el lado contralateral. El dolor se midió en 7/10 en la escala visual analógica (EVA). También se identificó una disminución considerable de la fuerza de agarre, medida con un dinamómetro, y la paciente reportó dificultades para realizar actividades de la vida diaria como abotonarse una camisa o levantar objetos livianos.

PLAN DE TRATAMIENTO FISIOTERAPÉUTICO

El plan de tratamiento incluyó una combinación de técnicas pasivas durante las primeras semanas para restaurar la movilidad articular, seguido de técnicas activas para fortalecer los músculos y mejorar la funcionalidad de la muñeca. Las sesiones de fisioterapia se realizaron tres veces por semana durante un período de 8 semanas.

1. Técnicas Pasivas:

Durante las primeras dos semanas, el enfoque principal fue la reducción del dolor y la mejora de la movilidad articular mediante:

-Movilizaciones Pasivas: Se realizaron movilizaciones pasivas de la muñeca en todas las direcciones, incluyendo flexión, extensión y desviaciones radial y cubital. Estas movilizaciones se realizaron de manera suave y progresiva para evitar el aumento del dolor.

-Terapia Manual: Se utilizó movilización articular específica para mejorar el deslizamiento y la rotación del carpo y el radio distal.

-Técnicas de Liberación de Tejidos Blandos: Se aplicó masaje terapéutico en la musculatura del antebrazo para aliviar la tensión muscular y mejorar el flujo sanguíneo en la zona.

2. Técnicas Activas:

A partir de la tercera semana, se incorporaron ejercicios activos progresivos para mejorar la fuerza, la propiocepción y la coordinación:

-Ejercicios de Movilidad Activa: La paciente comenzó con ejercicios de rango de movimiento activo en todas las direcciones, incluidos movimientos controlados de flexión y extensión de la muñeca, así como pronación y supinación del antebrazo.

-Fortalecimiento Progresivo: Se introdujeron ejercicios con bandas elásticas y pesas ligeras para fortalecer los músculos flexores y extensores de la muñeca, junto con ejercicios de agarre para mejorar la fuerza de la mano.

-Propiocepción y Coordinación: Se realizaron ejercicios con pelotas blandas y superficies inestables para mejorar la coordinación y la propiocepción de la muñeca, ayudando a la paciente a recuperar la funcionalidad de la mano.

 

RESULTADOS

Tras 8 semanas de tratamiento, la paciente mostró mejoras significativas en su rango de movimiento, fuerza y funcionalidad. El rango de movimiento de la muñeca aumentó a flexión de 50°, extensión de 45°, desviación radial de 20° y desviación cubital de 15°, lo que representa una recuperación cercana a los valores normales. El dolor, medido en la escala EVA, se redujo a 2/10.

Además, la fuerza de agarre mejoró un 75% en comparación con el lado sano, permitiendo a la paciente realizar actividades cotidianas sin dificultad, como sujetar objetos, cocinar y realizar tareas domésticas. La paciente pudo retomar sus actividades diarias sin limitaciones funcionales importantes.

 

DISCUSIÓN

El tratamiento combinado con técnicas activas y pasivas fue fundamental en la rehabilitación de la paciente con fractura de muñeca. Durante la fase inicial, las movilizaciones pasivas y la terapia manual permitieron restaurar la movilidad de manera segura, mientras que las técnicas activas facilitaron la recuperación de la fuerza y la coordinación necesarias para la funcionalidad completa de la extremidad.

La inclusión de ejercicios de propiocepción y coordinación resultó especialmente valiosa, ya que ayudó a la paciente a recuperar el control motor fino y la destreza manual. Este enfoque multimodal es esencial en la rehabilitación de fracturas de muñeca, ya que las técnicas pasivas por sí solas no son suficientes para restaurar la función completa.

Sin embargo, es importante destacar que el éxito del tratamiento depende de la individualización del plan terapéutico, ajustando las intervenciones a las necesidades y progresos específicos de cada paciente.

 

CONCLUSIÓN

La combinación de técnicas activas y pasivas en el tratamiento de fracturas de muñeca es una estrategia eficaz para mejorar el rango de movimiento, la fuerza y la funcionalidad. En el caso presentado, el uso de movilización pasiva inicial, seguido de ejercicios activos de fortalecimiento y propiocepción, permitió a la paciente recuperar su movilidad y realizar actividades de la vida diaria con normalidad. Este enfoque integral refuerza la importancia de personalizar los tratamientos de fisioterapia para maximizar los resultados en pacientes con fracturas de muñeca.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Jara Bueno FV. Fisioterapia en la recuperación de las fracturas de Colles y de Smith [tesis de licenciatura]. Universidad Nacional de Chimborazo; 2023.
  2. Bondodet L, Faure G, Morvan Y. Valoración y abordaje terapéutico postquirúrgico de las fracturas del escafoides en deportistas. 2024.
  3. Legarre de Miguel E. Intervención de fisioterapia tras cirugía de una fractura-luxación de Bennett: a propósito de un caso clínico. Physiotherapy intervention after surgery of Bennettʼs fracture-dislocation: based on.
  4. Base de datos del CS Huelva costa. Disponible en: https://www.sspa.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud/el-sas/servicios-y-centros/informacion-por-centros/23606

 

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