Funcionalidad global en adolescentes con diagnóstico de ansiedad y/o depresión en la “nueva normalidad” POST-COVID 19

18 noviembre 2024

 

Nº de DOI: 10.34896/RSI.2024.33.15.001

 

 

AUTORES

  1. Cesiah Areli Montaño Salvador. Médico Familiar Adscrito a la Coordinación de Educación e Investigación en Salud, Hospital General Regional no.1 de Orizaba, Instituto Mexicano del Seguro Social, México.
  2. Karina Yazmín Balderas Osorio. Médico Residente de Psiquiatría, Hospital Regional No. 1 Orizaba, Instituto Mexicano del Seguro Social, México.
  3. Itzel Osorio Lezama, Médico Residente de Psiquiatría, Hospital Regional No. 1 Orizaba, Instituto Mexicano del Seguro Social, México.
  4. Eduardo Antonio Treviño Barbosa, Médico Residente de Psiquiatría, Hospital Regional No. 1 Orizaba, Instituto Mexicano del Seguro Social, México.
  5. Sergio Ángel Hurtado Martínez, Médico Residente de Psiquiatría, Hospital Regional No. 1 Orizaba, Instituto Mexicano del Seguro Social, México.

 

RESUMEN

La llegada del COVID-19 modificó la vida cotidiana de la población mundial, incrementando los casos de trastornos mentales como ansiedad y depresión. Los episodios deben acompañarse de un malestar clínico significativo o de deterioro social y escolar para volverse un diagnóstico clínico, siendo los adolescentes uno de los grupos vulnerables, por lo tanto, el objetivo de esta investigación fue identificar la funcionalidad global en adolescentes con diagnóstico previo de trastorno de ansiedad y/o depresión durante la nueva normalidad post COVID-19, mediante la Children’s Global Assessment Scale (CGAS) que evalúa la funcionalidad con un punto de corte a la sensibilidad < 70 de acuerdo a Curva ROC.

Se evaluaron a 67 adolescentes de 11 a 16 años en seguimiento por psiquiatría del Hospital General Regional N°1 de Orizaba del IMSS con trastorno de ansiedad y/o depresión durante julio 2023 a julio 2024 mediante entrevista, firma de consentimiento por el padre o tutor y asentimiento informado del adolescente. La edad promedio fue de 13.9 años, predominio del sexo femenino 41 pacientes (61.2%), 40 pacientes (59.7%) con escolaridad secundaria, 41 pacientes (61.2%) con diagnóstico de ansiedad y depresión, 22 pacientes (32.8%) obtuvieron resultado CGAS para “50-41%: Grado moderado de deterioro en el funcionamiento”.

Los resultados demuestran que los adolescentes con trastorno de ansiedad y/o depresión presentaron un grado moderado de deterioro en el funcionamiento (50-41%) por debajo del punto de corte de < a 70 de acuerdo a CGAS.

PALABRAS CLAVE

Adolescentes, funcionalidad, escala de evaluación global para menores.

ABSTRACT

The arrival of COVID-19 changed the daily lives of the global population, increasing cases of mental health disorders such as anxiety and depression. Episodes must be accompanied by significant clinical distress or social and academic impairment to become a clinical diagnosis, with adolescents being one of the most vulnerable groups. Therefore, the objective of this research was to identify global functionality in adolescents with a prior diagnosis of anxiety and/or depression during the post-COVID-19 new normal, using the Children’s Global Assessment Scale (CGAS), which assesses functionality with a cutoff point for sensitivity < 70 according to the ROC curve.

Sixty-seven adolescents aged 11 to 16 years, followed by psychiatry at the General Regional Hospital No. 1 in Orizaba, IMSS, with anxiety and/or depression, were evaluated between July 2023 and July 2024 through an interview, signed consent from the parent or guardian, and informed assent from the adolescent. The average age was 13.9 years, with a predominance of females (41 patients, 61.2%), 40 patients (59.7%) with secondary school education, 41 patients (61.2%) diagnosed with anxiety and depression, and 22 patients (32.8%) obtained a CGAS result of “50-41%: Moderate degree of functional impairment”.

The results demonstrate that adolescents with anxiety and/or depression presented a moderate degree of functional impairment (50-41%), below the cutoff point of <70 according to CGAS.

KEY WORDS

Adolescents, functionality, children’s global assessment scale.

INTRODUCCIÓN

La pandemia por COVID-19 generó un cambio en las rutinas de la población mundial. El confinamiento y el riesgo de infección puso de manifiesto la vulnerabilidad física, los modos de interacción social y a su vez la estabilidad mental, activando las habilidades de adaptación y resiliencia de las personas. Según la Organización Mundial de la Salud un trastorno mental se caracteriza por una alteración clínicamente significativa de la cognición, regulación emocional o el comportamiento del individuo, así mismo refiere que al menos 50% de los trastornos mentales comienzan antes de los 14 años de edad, por lo tanto, los niños y adolescentes son un grupo vulnerable para el desarrollo de dichos trastornos1, 2.

Dentro de los trastornos de salud mental más frecuentes en este grupo etario, se encuentran los de ansiedad y depresión, los cuales se caracterizan por aprensión o temor excesivo sobre circunstancias reales o imaginarias, tristeza persistente, falta de interés en actividades placenteras, alteración del sueño y apetito, además de cansancio y falta de concentración, sintomatología que se vio exacerbada tras la situación de pandemia por COVID-19, dificultando la capacidad de adaptación a las nuevas formas de interacción. Por lo que en los adolescentes, dichos trastornos tienen repercusiones a nivel familiar, social y escolar, que pueden generar comportamientos disruptivos e incluso mayor riesgo de presentar recurrencias a lo largo de la vida asociados con suicidios y/o comportamientos autodestructivos, siendo necesaria la detección y atención oportuna, como lo que se ha pretendido con la actual investigación que buscó evaluar la capacidad de adaptación en los adolescentes ante las nuevas formas de interacción3,4,5,6.

La Children’s Global Assessment Scale (CGAS) derivada de la Global Assessment Scale de adultos de Endicott et al se creó como una medida unidimensional para sintetizar en una sola puntuación el nivel de funcionamiento más bajo de niños y adolescentes de 4 a 16 años. La CGAS ha demostrado correlaciones interclase para estudiar la fiabilidad test-retest superiores a 0.40, lo que indica una buena estabilidad temporal de la medida, en el caso de la fiabilidad entre entrevistadores, con correlaciones intraclase próximas o superiores a 0.70, reflejando consistencia en la forma en que los entrevistadores valoraron el nivel de gravedad de los síntomas evaluados, dichos resultados obtenidos indican que la valoración del grado de deterioro con la CGAS es fiable en el tiempo y entre los usuarios, y válida, ya que diferencia a grupos de sujetos con y sin psicopatología y a sujetos con diferente número de trastornos, lo que la convierten en un instrumento idóneo en la evaluación psicopatológica, la inclusión de medidas de deterioro ayuda a ajustar los valores de prevalencia de los trastornos en muestras de la población general. La escala proporciona una única puntuación global, en una escala de 1 a 100. Siendo las áreas evaluadas: escolar, convivencia familiar, social, capacidad de juicio y comprensión, pensamiento y estado de ánimo, con la indicación de encontrar en qué nivel se describe mejor la situación del menor en los últimos dos meses, con un punto de corte <70 obtenido mediante curva ROC7.

OBJETIVOS

Objetivo General:

Identificar la funcionalidad global en adolescentes con diagnóstico previo de trastorno de ansiedad y/o depresión durante la nueva normalidad post COVID-19.

Objetivos Específicos:

Describir las características sociodemográficas (sexo, edad, tipo de familia, lugar que ocupa entre los hermanos, escolaridad, tipo de educación recibida en pandemia) de la población adolescente con trastorno de ansiedad y/o depresión.

Determinar la frecuencia de los trastornos de ansiedad y/o depresión en los adolescentes que acuden a la consulta de psiquiatría.

Identificar el tratamiento con el que cursa el adolescente con trastorno de ansiedad y/o depresión.

MATERIAL Y MÉTODO

Se realizó un estudio observacional, prospectivo y transversal, desde el servicio de consulta externa de psiquiatría del Hospital General Regional N° 1 de Orizaba del Instituto Mexicano del Seguro Social, que atiende a pacientes pertenecientes a la delegación Veracruz, Sur. Desarrollado durante los meses de julio 2023 a julio 2024. Participaron pacientes que acudieron a la consulta externa de psiquiatría con diagnóstico de ansiedad y/o depresión en la edad de 11 a 16 años. Se seleccionaron a partir del registro ECE de la consulta externa mediante el formato 4-30-6 durante 2019, 2020 y 2021; donde se obtuvieron el nombre, edad y diagnóstico del paciente para ser incluido; obteniendo un total de 67 participantes que cumplieron con los criterios de inclusión para ser encuestados mediante la CGAS previo a firma de consentimiento (padre o tutor) y asentimiento informado (paciente). Una vez finalizada la entrevista estructurada, la información se organizó en una base datos automatizada utilizando el programa SPSS Stat 24; Se realizó distribución de frecuencias y proporciones; y se describieron las variables categóricas de diagnóstico con resultado de la Escala de Evaluación Global para Menores (punto de corte <70).

RESULTADOS

En la Tabla 1 se pueden observar los siguientes resultados de las características sociodemográficas de la muestra.

La proporción por sexo femenino fue de 41 pacientes (61.2%) y 26 pacientes (38.8%) del sexo masculino. Con respecto a las edades de los pacientes valorados se obtuvo una edad mínima de 11 años, una edad máxima de 16 años y edad promedio de 13.9 años, los cuales 7 pacientes de 11 años (10.4%), 3 pacientes de 12 años (4.5%), 15 pacientes de 13 años (22.4%), 15 pacientes de 14 años (22.4%), 13 pacientes de 15 años (19.4%) y 14 pacientes de 16 años (20.9%).

De igual manera, se identificó la escolaridad en la que los adolescentes se encontraban al momento de la evaluación, con frecuencias de 7 pacientes (10.4%) en educación primaria, 40 pacientes (59.7%) en secundaria y 20 pacientes (29.9%) en preparatoria.

Así mismo, el tipo de familia en el que se desarrollan los adolescentes con base a la clasificación por presencia física de los integrantes dentro el hogar se obtuvo: 19 pacientes (28.4%) en familia de núcleo integrado (presencia de ambos padres en el hogar), 25 pacientes (37.3%) en familia de núcleo no integrado (no hay presencia física de alguno de los padres en el hogar), 23 pacientes (34.3%) en familia extensa ascendente (hijos casados o en unión libre que viven en la casa de alguno de los padres), en cuanto a las familias “extensa descendente” y “extensa colateral” no tuvieron adolescentes participantes.

Otra de las características sociodemográficas evaluadas en los adolescentes es el lugar que ocupan entre los hermanos por orden de nacimiento, de los cuales se encontró que 29 pacientes (43.3%) son primogénitos, 25 pacientes (37.3%) segundo hijo, 12 pacientes (17.9%) tercer hijo, 1 paciente (1.5%) cuarto hijo.

Durante el confinamiento pandemia los adolescentes que participaron en el estudio continuaron recibiendo clases educativas de manera no presencial, dentro de las que se encuentran las siguientes modalidades: 55 pacientes (82.1%) en línea, 4 pacientes (6.0%) vía televisión y 8 pacientes (11.9%) en forma mixta (televisión y clases en línea).

En la tabla 2 se muestran los diagnósticos y tratamiento de los adolescentes que acudieron a valoración en consulta externa de psiquiatría. Se encontró que 14 pacientes presentaban trastorno de ansiedad (20.9%), 12 pacientes con trastorno de depresión (17.9%) y 41 pacientes (61.2%) con trastorno de ansiedad y depresión, 23 pacientes (34.3%) con tratamiento farmacológico, 10 pacientes (14.9%) con tratamiento psicoterapéutico y 34 pacientes (50.7%) en tratamiento farmacológico y psicoterapéutico.

En la tabla 3 se pueden observar los resultados de la CGAS obtenidos en los adolescentes evaluados con un punto de corte <70: 2 pacientes (3%) con “80-71%: No más que un leve deterioro en el funcionamiento”, 9 pacientes (13.4%) con “70-61%: Algunas dificultades en una única área, pero el funcionamiento general es bastante bueno”, 16 pacientes (23.9%) con “ 60-51%: Funcionamiento variable con dificultades esporádicas”, 22 pacientes (32.8%) con “50-41%: Grado moderado de deterioro en el funcionamiento”, 16 pacientes (23.9%) con “40-31%: Deterioro importante en el funcionamiento de varias áreas”, 1 paciente (1.5%) con “30-21%: Incapaz de funcionar en casi todas las áreas” y 1 paciente (1.5%) con “20-11%: Necesidad considerable de supervisión”. En las categorías de “100-91%: Funcionamiento óptimo”, “90-81%: Buen funcionamiento” y “10-1%: Necesidad constante de supervisión” no contaron con pacientes participantes.

En la tabla 4 se comparan con el diagnóstico de ansiedad y/o depresión, donde se observa lo siguiente: de los 14 pacientes (20.9%) con trastorno de ansiedad: 1 paciente (7.1%) con “80-71%: No más que un leve deterioro en el funcionamiento”, 3 pacientes (21.4%) con “70-61%: Algunas dificultades en un única área”, 3 pacientes (21.4%) con “60-51%: Funcionamiento variable con dificultades esporádicas”, 5 pacientes (35.7%) con “50-41%: Grado moderado de deterioro en el funcionamiento” y 2 pacientes (14.3%) con “40-31%: Deterioro importante en el funcionamiento de varias áreas”.

De los 12 pacientes (17.9%) con trastorno de depresión: 3 pacientes (25%) con “70-61%: Algunas dificultades en una única área”, 5 pacientes (41.7%) con “60-51%: Funcionamiento variable con dificultades esporádicas”, 2 pacientes (16.7%) con “50-41%: Grado moderado de deterioro en el funcionamiento” y 2 pacientes (16.7%) con “40-31%: Deterioro importante en el funcionamiento de varias áreas”.

De los 41 pacientes (61.2%) con comorbilidad de trastorno de ansiedad y de depresión: 1 paciente (2.4%) con “80-71%: No más que un leve deterioro en el funcionamiento”, 3 pacientes (7.3%) con “70-61%: Algunas dificultades en una única área”, 8 pacientes (19.5%) con “60-51%: Funcionamiento variable con dificultades esporádicas”, 15 pacientes (36.6%) con “50-41%: Grado moderado de deterioro en el funcionamiento”, 12 pacientes (29.3%) con “40-31%: Deterioro importante en el funcionamiento de varias áreas”, 1 paciente (2.4%) con “30-21%: Incapaz de funcionar en casi todas las áreas” y 1 paciente (2.4%) con “ 20-11%: Necesidad considerable de supervisión”.

 

DISCUSIÓN

Los adolescentes representan un grupo vulnerable en la sociedad dado que se encuentran en desarrollo de habilidades sociales y emocionales, por lo tanto, es necesario mantener vigilancia estrecha por familiares y profesionales en materia de salud y educación.

Vázquez-Salas et al (2024) en el estudio titulado “Dificultad del funcionamiento en población infantil” evaluó la información de 14,273 niñas, niños y adolescentes, mexicanos, de 5 a 17 años, obtenida de la Ensanut Continuas 2021-2023, aplicando la Clasificación Internacional del Funcionamiento, con la que se observó en el sexo femenino mayor prevalencia de síntomas asociados con ansiedad, depresión, dificultades para hacer amigos, así como de dificultad del funcionamiento en un 19.4%. Al compararlo con lo observado en la presente investigación se encontró mayor prevalencia de los trastornos de ansiedad, depresión y dificultades de funcionamiento en el sexo femenino con un total de 41 (61.2%) de pacientes4.

Así mismo, la familia es uno de los factores sociales que influyen en el funcionamiento de los adolescentes, por lo que Barrientos-Acosta, et al (2010) en su artículo de “Depresión y tipología familiar en un grupo de adolescentes mexicanos” realizado en Xalapa, Veracruz, encontró mayor prevalencia de familias con un núcleo integrado hasta en un 60%. Aunque en el estudio de Vázquez-Salas et al (2024) identificó mayor prevalencia de dificultad del funcionamiento en los hijos de madres que no están unidas a sus parejas (21.1%), de manera similar a lo encontrado en la muestra evaluada en esta investigación con hasta un 37.3% de familias con un núcleo no integrado8,9.

Además, la OMS en 2021 mencionó que en el mundo uno de cada siete adolescentes de 10 a 19 años (14%) padece algún trastorno mental, siendo que la prevalencia reportada a nivel mundial para trastornos de ansiedad es de un 3.6% para adolescentes de 10 a 14 años y 4.6% para los de 15 a 19 años, en tanto que para trastornos depresivos es de 1.1% de adolescentes de 10 a 14 años y el 2.8% de los de 15 a 19 años. Aunque la probabilidad de presentar ambos diagnósticos se eleva hasta en un 60% debido a que la sintomatología puede ser similar, como los cambios rápidos e inesperados en el estado de ánimo. Por lo que al comparar las frecuencias de diagnóstico en los adolescentes evaluados se encontró 14 pacientes (20.9%) para trastornos de ansiedad, 12 pacientes (17.9%) para trastorno por depresión y un predominio de hasta 41 pacientes (61.2%) con trastorno de ansiedad y depresión10.

En vista de las dificultades a las que se enfrenta el adolescente, resulta de vital importancia contar con pruebas estandarizadas para evaluar la capacidad de adaptación, contemplando las áreas de la vida diaria como lo hace la Escala de Evaluación Global para Menores (CGAS), ya que evalúa el nivel de funcionamiento en el área escolar, de convivencia (centro o familiar), social, capacidad de juicio y comprensión, pensamiento y estado de ánimo, con un punto de corte <70 (obtenido mediante curva ROC) para detectar a niños y adolescentes con psicopatología. Por lo tanto, al evaluar a 67 adolescentes con trastorno de ansiedad y/o depresión, que habían sido diagnosticados previo al inicio de la pandemia por COVID-19, se encontró que 22 pacientes (32.8%) obtuvieron puntajes de 50-41% que se traduce como “Grado moderado de deterioro en el funcionamiento de la mayoría de las áreas sociales o deterioro severo en el funcionamiento de un área”, siendo de estos 5 pacientes (35.7%) presentaron trastorno de ansiedad, 2 pacientes (16.7%) con trastorno depresivo y 15 pacientes (36.6%) con trastorno de ansiedad y depresión. Aunque actualmente no se encuentran investigaciones con las características de la muestra evaluada (adolescentes no institucionalizados y solo con trastornos de ansiedad y/o depresión), se cuenta con el artículo publicado por Ezpeleta, L. et al (1999), titulado Evaluación del deterioro en niños y adolescentes a través de la Children’s Global Assessment Scale (CGAS) para su validación al español, que utilizó una muestra de 337 niños de 7 a 17 años, con un grupo de casos conformado por 208 pacientes diagnosticados con algún trastorno psiquiátrico, procedentes de tres centros de asistencia psiquiátrica primaria y un grupo control compuesto de 129 niños sin trastorno psiquiátrico, obteniendo que puntuaciones superiores a 70 indican una adaptación normal, aunque para Bird et al este valor sólo detectaría a los casos probables, siendo que a partir de puntuaciones <61 se identificaría a los casos definitivos7.

 

CONCLUSIONES

En la presente investigación se tuvo como objetivo general el identificar la funcionalidad global en adolescentes con diagnóstico previo de trastorno de ansiedad y/o depresión durante la nueva normalidad post COVID-19, por lo que al evaluar a 67 pacientes se obtuvo como hallazgo clave que la mayoría (32.8%) presentan un grado moderado de deterioro en el funcionamiento, con puntajes de 50-41% en la Escala de Evaluación Global para Menores (CGAS), encontrándose por debajo del punto de corte <70 que detecta a menores con psicopatología, aun así por debajo de <61 para identificar a los casos definitivos de trastornos psiquiátricos. Por lo que se rechaza la hipótesis nula “Los adolescentes con trastorno de ansiedad y/o depresión no presentan deterioro en la funcionalidad global en la Nueva Normalidad Post-Covid19”, ya que lo vivido durante el confinamiento por pandemia trastornó las rutinas de la vida diaria y modificó las formas de interacción.

Así mismo, resulta interesante el haber observado mayor frecuencia de trastorno de ansiedad y depresión versus un solo diagnóstico, así como el predominio de adolescentes de sexo femenino, sin embargo, se debe considerar como limitante que esta frecuencia podría diferir, ya que un gran número de adolescentes diagnosticados previo a la pandemia por COVID-19 perdieron su seguimiento en la institución, posiblemente por la pérdida de derechohabiencia.

Además, al considerar las características sociales evaluadas se obtiene información sobre el contexto en el que se desenvuelve el adolescente, siendo importante mencionar que el sexo, tipo de familia, orden de nacimiento y escolaridad influyen en el rol social que cumple el adolescente en la actualidad. Así mismo, el tipo de tratamiento que recibe el paciente diagnosticado con algún trastorno psiquiátrico influye en el pronóstico y adaptación al medio, siendo que la mayoría de los adolescentes evaluados han recibido tratamiento psicoterapéutico y farmacológico como lo recomendado por las guías de atención para este grupo etario, sin embargo se tienen limitantes en cuanto a la frecuencia de las valoraciones clínicas de psiquiatría y psicología en la institución, por lo que una propuesta seria aumentar el número de profesionales para disminuir la dificultad en el acceso a dichos servicios.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Secretaría de Salud de México. Guía de prevención y abordaje de la salud mental y el consumo de sustancias psicoactivas [internet]. 2022. Disponible en: http://formacion.virtual.dif.gob.mx/docu/guia_sustancias.pdf
  2. Depression and other common mental disorders [Internet]. Who.int. World Health Organization; 2017 [citado el 13 de noviembre de 2024]. Disponible en: https://www.who.int/publications/i/item/depression-global-health-estimates
  3. Vázquez-Salas A, Hubert C, Portillo-Romero A, Valdez-Santiago R, Barrientos-Gutiérrez T, Villalobos A. Sintomatología depresiva en adolescentes y adultos mexicanos: Ensanut 2022. Salud Publica Mex [Internet]. 2023;65:s117–25. Disponible en: http://dx.doi.org/10.21149/14827
  4. Organización Mundial de la Salud. CIE-10: Trastornos mentales y del comportamiento: Descripciones clínicas y pautas para el diagnóstico. Ginebra: Organización Mundial de la Salud. Publicado en 1992.
  5. Secretaria de Salud de México. Guía Clínica. Depresión en Niños y Adolescentes del Hospital Psiquiátrico Infantil “Dr. Juan N. Navarro”. 2018.
  6. Secretaria de Salud de México. Guía Clínica. Diagnóstico y Manejo de los Trastornos de Ansiedad del Hospital Psiquiátrico Infantil “Dr. Juan N. Navarro”2017.
  7. Ezpeleta L, Granero R, de la Osa N. Evaluación del deterioro en niños y adolescentes a través de la Children ’s Global Assessment Scale (CGAS). Rev Psiquiatr Infanto-Juv [Internet]. 1999 [cited 2024 Nov 14];(1):18–26. Disponible en: https://www.aepnya.eu/index.php/revistaaepnya/article/view/480
  8. Vázquez-Salas RA, Allen-Leigh B, Hubert C, Villalobos A, Salvador-Carulla L, Katz G, Cortés-Alcalá R, Lazcano-Ponce E. Dificultad del funcionamiento en población infantil. Salud Publica Mex. [Internet]. 2024;66:349-358. Disponible en: https://doi.org/10.21149/15843
  9. Barrientos-Acosta V, Mendoza-Sánchez HF, Sainz-Vázquez L, et al. Depresión y tipología familiar en un grupo de adolescentes mexicanos. Arch Med Fam. [Internet]. 2010;12(3):69-76. Disponible en: https://www.medigraphic.com/pdfs/medfam/amf-2010/amf103b.pdf
  10. Organización Mundial de la Salud. Salud mental del adolescente [Internet]. Who.int. World Health Organization: WHO; 2021. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/adolescent-mental-health

 

ANEXOS

Tabla 1. Características sociodemográficas de los adolescentes con diagnóstico de ansiedad y/o depresión.

Frecuencia Porcentaje
Sexo
Masculino 26 38.8
Femenino 41 61.2
Edad
11 años 7 10.4
12 años 3 4.5
13 años 15 22.4
14 años 15 22.4
15 años 13 19.4
16 años 14 20.9
Escolaridad
Primaria 7 10.4
Secundaria 40 59.7
Preparatoria 20 29.9
Tipo de Familia
Núcleo Integrado 19 28.4
Núcleo No Integrado 25 37.3
Extensa Ascendente 23 34.3
Lugar que ocupa entre los hermanos (orden de nacimiento)
Primogénito 29 43.3
Segundo 25 37.3
Tercer 12 17.9
Cuarto 1 1.5
Educación recibida durante la pandemia
En línea 55 82.1
Televisión 4 6.0
Mixto 8 11.9

Tabla 1. Predominó el sexo femenino con 41 (61.2%) pacientes de sexo femenino; El tipo de familia más común fue “Núcleo no integrado” con 25 (37.3%) pacientes y 29 (43.3%) pacientes son primogénitos. (n=67).

 

Tabla 2. Diagnóstico de los adolescentes.

Diagnóstico Frecuencia Porcentaje
Ansiedad 14 20.9
Depresión 12 17.9
Ansiedad y Depresión 41 61.2
Tratamiento
Farmacológico 23 34.3
Psicoterapéutico 10 14.9
Farmacológico y Psicoterapéutico 34 50.7

El diagnóstico predominante fue el trastorno de ansiedad y depresión en 41 pacientes (61.2%) y 34 pacientes (50.7%) reciben tratamiento farmacológico y psicoterapéutico. (n=67).

 

Tabla 4. Resultados de Escala de Funcionalidad Global para Niños y Adolescentes.
CGAS Frecuencia Porcentaje
80-71%: No más que un leve deterioro en el funcionamiento 2 3.0
70-61%: Algunas dificultades en una única área 9 13.4
60-51%: Funcionamiento variable con dificultades esporádicas 16 23.9
50-41%: Grado moderado de deterioro en el funcionamiento 22 32.8
40-31%: Deterioro importante en el funcionamiento de varias áreas 16 23.9
30-21%: Incapaz de funcionar en casi todas las áreas 1 1.5
20-11%: Necesidad considerable de supervisión 1 1.5
Total 67 100.0

Predominio en 22 pacientes (32.8%) con “50-41%: Grado moderado de deterioro en el funcionamiento de la mayoría de las áreas sociales o deterioro severo en el funcionamiento de un área” (n=67).

 

Tabla 5. Resultados de CGAS por diagnóstico del adolescente.

(80-71%)

No más que un leve deterioro

(70-61%)

Algunas dificultades en una única área

(60-51%)

Funcionamiento variable con dificultades esporádicas

(50-41%)

Grado moderado de deterioro

(40-31%)

Deterioro importante en el funcionamiento de varias áreas

(30-21%)

Incapaz de funcionar en casi todas las áreas

(20-11%)

Necesidad considerable de supervisión

Ansiedad

(14)

1

(7.1%)

3

(21.4%)

3

(21.4%)

5

(35.7%)

2

(14.3%)

0

(0%)

0

(0%)

Depresión

(12)

0

(0%)

3

(25%)

5

(41.7%)

2

(16.7%)

2

(16.7%)

0

(0%)

0

(0%)

Ansiedad y Depresión

(41)

1

(2.4%)

3

(7.3%)

8

(19.5%)

15

(36.6%)

12

(29.3%)

1

(2.4%)

1

(2.4%)

Total

(n=67)

2 9 16 22 16 1 1

Los adolescentes que obtuvieron “50-41%: Grado moderado de deterioro en el funcionamiento”, presentaron los siguientes diagnósticos: 5 pacientes (35.7%) con trastorno de ansiedad, 2 pacientes (16.7%) trastorno por depresión y 15 pacientes (36.6%) con trastorno de ansiedad y depresión. (n=67).

 

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