AUTORES
- María Luz Pallardo Fernández-Molina. Diplomada en Enfermería. Hospital Universitario San Jorge. Huesca, España.
- Nerea Gracia Viñuales. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario San Jorge. Huesca, España.
- María Cesarea Escartín Lanuza. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario San Jorge. Huesca, España.
- Lorena Saba Huerva. Diplomada en Enfermería. Hospital Universitario Materno-Infantil Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Raquel Mauri Mur. Graduada en Nutrición Humana y Dietética. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario San Jorge. Huesca, España.
- Carolina Rodellar Pico. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario San Jorge. Huesca, España.
RESUMEN
El síndrome del intestino corto es una entidad que, en adultos se suele dar tras una resección masiva del intestino delgado. Al disminuir la superficie de absorción intestinal, se da lugar a una malabsorción de micronutrientes, macronutrientes y agua, causando alteraciones metabólicas y nutricionales y en consecuencia trastornos hepáticos, renales, óseos etc.
El tratamiento será diferente en función de la fase en la que esté el paciente: en fase aguda requerirá nutrición parenteral, más tarde se pasará a nutrición enteral, de inicio combinada con la parenteral. En cualquier caso, el tratamiento será individualizado y dependerá también de las porciones de intestino remanentes.
PALABRAS CLAVE
Síndrome del intestino corto, insuficiencia intestinal, síndromes de malabsorción.
ABSTRACT
Short bowel syndrome is an entity that, in adults, usually occurs after massive resection of the small intestine. As the intestinal absorption surface area is reduced, it leads to malabsorption of micronutrients, macronutrients and water, causing metabolic and nutritional alterations and consequently liver, kidney, bone, etc. disorders.
Treatment will vary depending on the phase the patient is in: in the acute phase, parenteral nutrition will be required, later enteral nutrition will be used, initially combined with parenteral nutrition. In any case, treatment will be individualized and will also depend on the remaining portions of the intestine.
KEY WORDS
Short bowel syndrome, intestinal insufficiency, malabsorption syndromes.
DESARROLLO DEL TEMA
En población adulta, se define síndrome del intestino corto cuando queda una porción de intestino delgado de 180-200 cm1, siendo la longitud normal de unos 600 cm. Esta pérdida puede ser tanto física (cirugía) como funcional. En la mayor parte de los casos es una enfermedad adquirida, normalmente secundaria a una cirugía, aunque también existen formas congénitas que no se tratarán en este artículo.
Tras la cirugía, el intestino pasa por un proceso de adaptación en el que la porción restante aumenta su capacidad de absorción para compensar la porción retirada.
El mantenimiento del estado nutricional es el objetivo fundamental en estos pacientes. La gran pérdida de líquidos y electrolitos que se producen en el postoperatorio temprano debe ser cuantificada y reemplazada, y es recomendable el inicio de nutrición enteral lo antes posible por su efecto trófico sobre la mucosa intestinal.
Etiología:
La etiología de este síndrome es variada. Las resecciones quirúrgicas pueden ser secundarias a enfermedad de Crohn, que son pacientes que pueden necesitar resecciones recurrentes2, una isquemia mesentérica, traumatismo abdominal, obstrucción por adherencias o neoplasia intestinal3.
En cuanto a las causas por pérdida funcional3 tenemos enfermedad de Crohn, enteritis por radiación, síndrome de pseudoobstrucción intestinal crónica.
Se describen tres tipos de síndrome de intestino corto atendiendo a la porción anatómica remanente3:
-Grupo I. Son los pacientes que tienen una yeyunostomía terminal, en los que la resección ha afectado a íleon, colon y parte del yeyuno.
-Grupo II. Pacientes con anastomosis yeyuno-cólica, que han sufrido una resección ileal, a menudo incluyendo la válvula ileocecal.
-Grupo III. Pacientes que tienen colon remanente y parte del íleon terminal (más de 10 cm) tras una resección yeyunal.
Clínica:
Los síntomas dependen como se ha dicho de la porción de intestino remanente o funcional que quede. Se puede decir que una pérdida de hasta el 50% de intestino delgado no va a ocasionar síntomas, y cuando la resección es del 50-70% se produce malabsorción transitoria. Si la resección ya es mayor del 70-80% casi todos los pacientes van a desarrollar síndrome del intestino corto4.
Este tipo de pacientes van a presentar diarrea intensa las primeras semanas, además de los síntomas secundarios a la desnutrición causada por la malabsorción intestinal. Van a sufrir déficit de micro y macronutrientes, agua y electrolitos. Por tanto, padecerán diarrea voluminosa, hipovolemia, hipocalcemia e hiponatremia y malabsorción de vitamina B12 y sales biliares5.
Adaptación intestinal
El término adaptación intestinal se refiere a la recuperación progresiva de la función intestinal tras la resección a aquella previa a la pérdida. Para que se produzca esta adaptación debe aporte de nutrientes por vía oral, por lo que se debe iniciar la nutrición vía oral o enteral lo antes posible3. El 80% de los pacientes con síndrome de intestino corto van a presentar hiperfagia (ingesta superior a la normal) como mecanismo adaptativo, pero, además, el intestino va a sufrir una serie de cambios adaptativos funcionales y estructurales3:
–Adaptación funcional. Caracterizada por un aumento en la absorción de nutrientes gracias a cambios estructurales y enlentecimiento del tránsito, así como una serie de eventos celulares, enzimáticos y moleculares.
-Adaptación estructural. Un incremento de la superficie de absorción debido al aumento de la luz intestinal y a la altura y diámetro de las vellosidades y un engrosamiento de la pared intestinal.
El proceso de adaptación intestinal se divide en 3 fases2:
- Fase 1. Fase aguda. Es la que tiene lugar tras la resección intestinal y puede durar 1 o 2 meses.
- Fase 2. Aquí va ocurriendo la fase adaptativa. Mejora progresivamente la absorción de micro y macronutrientes y se reduce la pérdida de líquidos.
- Fase 3. De mantenimiento. Se logra aproximadamente a los dos años de la cirugía. Se optimiza la absorción intestinal.
Soporte nutricional:
El objetivo se basa en mejorar la porción de intestino restante y reducir en la medida de lo posible la dependencia a la nutrición parenteral, ya que todos los pacientes sometidos a una resección intestinal van a requerir nutrición parenteral por períodos variables, algunos de ellos incluso de manera crónica.
Dependiendo de la fase de adaptación intestinal en la que se encuentre, el tratamiento varía6:
–Fase aguda: Se caracteriza por una pérdida severa de líquidos y electrolitos debido a una diarrea grave. Aquí el objetivo es reponer esta pérdida y revertir la alteración metabólica ocasionada. Una vez conseguido esto se inicia la nutrición parenteral.
-Fase de adaptación. Tiene lugar desde el 4º-7º día postoperatorio hasta 1-2 años. Se debe iniciar la alimentación enteral lo antes posible para prevenir la atrofia de la mucosa intestinal. Preferiblemente se inicia dieta oral, y si no es posible, nutrición enteral. Una vez se ha tolerado un aporte calórico de unas 1000 kcal diarias vía oral se puede ir disminuyendo la NPT. Hay pacientes en los que no es posible una dieta oral completa, y necesitarán NPT por largos períodos de tiempo.
–Fase de estabilización. Caracterizada por una adaptación intestinal máxima y un control de la diarrea. La tolerancia a la dieta oral mejora.
RECOMENDACIONES PARA EL INICIO DE DIETA ORAL5,6:
Se comienza cuando la diarrea es menor a 2 L día y hay presencia de ruidos intestinales. En primer lugar hay que iniciar la ingesta con soluciones hidroelectrolíticas que sustituyen al agua en estos pacientes. Se deben evitar bebidas azucaradas, café y alcohol.
Una vez se ha estabilizado la diarrea se comienzan a tomar alimentos sólidos. Se recomienda tomar pequeñas cantidades de forma frecuente. Los carbohidratos deben ser complejos y no se recomienda disminuir la ingesta de grasas. En cuanto al aporte calórico, este debe ser mayor ya que en estos pacientes se disminuye la absorción calórica en torno a un 30%.
CUIDADOS DE ENFERMERÍA:
El síndrome de intestino corto es una complicación que puede darse en pacientes sometidos a resecciones intestinales extensas. El personal de enfermería colabora tanto en la estabilización y vigilancia del paciente en el postoperatorio inmediato como en los cuidados posteriores, vigilando la aparición de deshidratación o desequilibrios electrolíticos. También tiene gran importancia el papel de la enfermera en la educación del paciente en cuanto al manejo de estomas, o cuidados y vigilancia de catéteres venosos si se necesita nutrición parenteral domiciliaria. La educación dietética y de hábitos de vida saludables también es fundamental.
BIBLIOGRAFÍA
- Guillen B, Atherton NS. Short Bowel Syndrome. 2023 Jul 17. In: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2024 Jan–. PMID: 30725620.
- Lakkasani S, Seth D, Khokhar I, Touza M, Dacosta TJ. Concise review on short bowel syndrome: Etiology, pathophysiology, and management. World J Clin Cases. 2022 Nov 6;10(31):11273-11282. doi: 10.12998/wjcc.v10.i31.11273. PMID: 36387822; PMCID: PMC9649563.
- M. D. Ballesteros Pomar y A. Vidal Casariego. Síndrome de intestino corto: definición, causas, adaptación intestinal y sobrecrecimiento bacteriano. Nutr Hosp. 2007;22(Supl. 2):74-85.
- Jutta Keller, Heidi Panter, Peter Layer. Management of the short bowel syndrome after extensive small bowel resection. Best Practice & Research Clinical Gastroenterology, Volume 18, Issue 5, 2004, Pages 977-992. ISSN 1521-6918, https://doi.org/10.1016/j.bpg.2004.05.002.
- Seetharam P, Rodrigues G. Short bowel syndrome: a review of management options. Saudi J Gastroenterol. 2011 Jul-Aug;17(4):229-35. doi: 10.4103/1319-3767.82573. PMID: 21727727; PMCID: PMC3133978.
- Rodríguez, G. Cánovas. Síndrome de intestino corto en adultos. Tratamiento nutricional. Endocrinol Nutr 2004;51(4):163-72.